William Shakespeare
Sueño en noche de verbena
A Midsummer Night’s Dream
Traducción
de
A Midsummer Night’s Dream
Shakespeare, William. Sueño en noche de verbena. En: Obras dramáticas de Guillermo Shakespeare: Versión castellana de Guillermo Macpherson . Vol. 1. Madrid: Perlado, Páez y Cª, 1885, pp. 139-224.
Joan Oleza Simó
(Investigador principal)
Macpherson, Guillermo
(Traductor)
Bodí García, Alba
(Editor)
Español · Verso · 565 versos
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Escena.
En Atenas y en un bosque contiguo.
PERSONAJES.
TESEO
Duque de Atenas
EGEO
padre de Hermia
LISANDRO
}
DEMETRIO
}enamorado de Hernia
FILOSTRATO
director de fiestas en la corte de Teseo
MEMBRILLO
carpintero
AJUSTADO
ebanista
BORRAS
tejedor
FLAUTA
remienda-fuelles
HOCICO
calderero
HAMBRÓN
sastre
HIPÓLITA
Reina de las Amazonas, prometida de Teseo.
HERMIA
hija de Egeo, enamorada de Lisandro
ELENA
enamorada de Demetrio
OBERÓN
Rey de las Hadas
PUCK
ó el buen Robín
CHICHARILLO
}
TELARAÑA
}
POLILLA
}
MOSTAZA
}Trasgo
PÍRAMO
}
TISBE
}
MURO
}
LUZ LUNAR
}
LEÓN
}
TODOS_1
TITANIA
Reina de las Hadas
CORO
TODOS_2
ACTO PRIMERO
ESCENA PRIMERA
(Atenas.–Habitación en el palacio de Teseo.)
(Entran Teseo, Hipólita, Filostrato y acompañamiento.)
TESEO
Hipólita gentil, de nuestras nupcias
1
La hora se acerca ya, pues sólo faltan
2
Para otra luna cuatro alegres días.
3
Mas ésta, ¡ay triste, cuán despacio muere!
4
Cual madrastra, cual vieja acaudalada,
5
Posterga mis deseos, y consume
6
De un heredero juvenil las rentas.
7
HIPÓLITA
Muy pronto cuatro días sumergidos
8
En noche quedarán, y cuatro noches
9
El tiempo pronto matarán soñando,
10
Desde la esfera azul verá la luna,
11
Arco argentino á disparar dispuesto,
12
La noche entonces de la dicha nuestra.
13
TESEO
De Atenas á los jóvenes reune,
14
Filostrato: despierta del contento
15
El espíritu alegre y bullicioso
16
Y haced á la tristeza funerales.
17
Pálidos rostros de la fiesta excluyo.
18
(Vase Filostrato.)
Hipólita, mi espada le ha ganado,
19
Y merecí tu amor al ofenderte;
20
Más á otro són me casaré contigo:
21
Con triunfos, y con pompa, y con festines.
22
(Entran Egeo, Hermia, Lisandro y Demetrio.)
EGEO
Salve, Teseo, nuestro excelso Duque.
23
TESEO
Gracias, Egeo, di lo que pretendes.
24
EGEO
Lleno de enojo, á tu presencia vengo
25
Contra Hermia, mi hija, á querellarme.
26
Acércate, Demetrio. –Mi permiso
27
A este hombre he dado para unirse á ella.
28
Acércate Lisandro.–Duque excelso,
29
Este hechizó su corazón de niña.
30
Tú, tú, Lisandro, tú rimas le diste;
31
Prendas de amor reciproco trocasteis;
32
Y, á la luz de la luna, á su ventana
33
Versos traidores, con traidor acento,
34
Cantaste tú, su mente trastornando
35
Con brazaletes del cabello tuyo.
36
Anillos, fruslerías y caprichos,
37
Primores, bagatelas, ramilletes
38
Y confites, potentes mensajeros
39
Que á la inexperta juventud seducen.
40
De mi hija el corazón con artificios
41
Robaste; y la obediencia que me debe
42
En tenaz aspereza convertiste.
43
Ahora bien, noble Duque, si casarse
44
Rehusa en tu presencia con Demetrio,
45
La antigua ley de Atenas reclamando,
46
De ella yo dispondré, cual cosa mía.
47
De Demetrio ha de ser ó de la muerte;
48
Y en este caso nuestra ley dispone
49
Que prontamente de la muerte sea.
50
TESEO
Hermia, piénsalo bien. Joven hermosa,
51
Para ti debe ser un Dios tu padre.
52
Es el autor de tu beldad. Tú fuiste
53
Trozo de cera do imprimió su sello,
54
Y es árbitro por tanto, si le agrada,
55
De conservar ó de borrar la imagen.
56
Joven digno es Demetrio.
57
HERMIA
Lo es Lisandro.
TESEO
En sí mismo lo es; mas pues le falta
58
La venia de tu padre en este asunto,
59
Al otro debes dar la preminencia.
60
HERMIA
¡Que no viera mi padre con mis ojos!
61
TESEO
Con su razón los tuyos ver debían.
62
HERMIA
Perdóname, señor. Resorte oculto,
63
Con mi modestia acaso discordante,
64
Por mi causa á abogar aquí me impulsa
65
Pero sepa, señor, si es que rechazo
66
Casarme con Demetrio qué funestos
67
Resultados serán los que me alcancen.
68
TESEO
O morir, ó abjurar eternamente
69
La sociedad humana; por lo tanto,
70
Hermia gentil, con tu razón consulta:
71
Tu juventud y tus pasiones pesa.
72
Vé si, eludiendo el paternal mandato,
73
Soportarás de religiosa el traje;
74
Si en el oscuro templo sepultada
75
Estás dispuesta á recorrer la vida
76
Estéril hembra, desmayados himnos
77
Entonando á la yerta infértil luna.
78
Tres veces bendecidos son los seres
79
Que, sus pasiones dominando, siguen
80
Por ese virginal peregrinaje;
81
Mas goza en esta tierra más ventura
82
La rosa cuya esencia destilamos
83
Que la que vive y crece y se marchita
84
En virgen tallo bendecida y sola.
85
HERMIA
Así vivir, así crecer espero
86
Y así morir, señor, antes que ceda
87
Mi patrimonio virginal al amo
88
Cuyo yugo mi espíritu rechaza.
89
TESEO
Piénsalo bien. Y con la nueva luna,
90
Que ha de sellar el lazo sempiterno
91
Que me liga á mi amor, por desacato
92
A la paterna voluntad, precisa
93
Que te prepares á morir, ó aceptes
94
Por esposo á Demetrio cual te ordenan;
95
O de Dïana ante el altar que jures
96
Austera vida y doncellez constante.
97
DEMETRIO
Arrepiéntete, Hermia, y tú, Lisandro,
98
Tu loca pretensión ceda al derecho.
99
LISANDRO
Tú gozas el cariño de su padre,
100
Cásate, pues, con él. Déjame á Hermia.
101
EGEO
Burlón Lisandro. Mi cariño goza,
102
Es verdad; y lo mío, mi cariño
103
Le puede conceder, y pues es mía
104
En Demetrio mis títulos vinculo.
105
LISANDRO
Cual él soy bien nacido, tan apuesta
106
Es mi persona y es mi amor más grande;
107
Acaso soy más rico que Demetrio,
108
Y, lo que es más que tanta vanagloria,
109
Gozo el amor de la gentil doncella.
110
¿Por qué, pues, debo abandonar mi causa?
111
Demetrio enamoró –se lo echo en rostro–
112
A Elena la hija de Nadar, y ella
113
Le dio su corazón. Tan dulce dama
114
Con ciego amor, con ciega idolatría
115
Ama á este sér voluble y corrompido.
116
TESEO
Lo supe, y con Demetrio de ese asunto
117
Hablar pensé; pero negocios míos
118
Me lo han hecho olvidar. Ven, pues, Demetrio,
119
Y Egeo, tú también, que amonestaros
120
Es mi intención al encontrarnos solos.
121
En cuanto á ti, prepárate, Hermia hermosa,
122
A ceder de tu padre á los mandatos;
123
Si no, la ley de Atenas, que no puedo
124
Torcer, manda que mueras ó que jures
125
Vivir doncella el resto de tus días.
126
Hipólita querida ¿qué me dices?
127
Vamos, Demetrio, pues; vamos, Egeo.
128
Trabajaréis vosotros en mis bodas
129
Y hablaremos de asuntos que os atañen.
130
EGEO
Gustosos y obedientes os seguimos.
131
((Vanse Teseo, Hipólita, Egeo, Demetrio y acompañamiento.))
LISANDRO
¿Por qué, di, palidecen tus mejillas?
132
¿Por qué sus rosas marchitarse veo?
133
HERMIA
Lluvia quizá les falte, y bien pudiera
134
Regarlas con las fuentes de mis ojos.
135
LISANDRO
Ni en libro, no en conseja, ni en historia,
136
¡Ay! jamás ví tranquila deslizarse
137
Del amor verdadero la corriente.
138
Ya lo motiva la diversa alcurnia...
139
HERMIA
¡Cruel contrariedad, que lo encumbrado
140
Cautivo de lo humilde ser no pueda!
141
LISANDRO
O ya la causa fue la edad distinta...
142
HERMIA
¡Oh desdichada suerte, que no logre
143
La juventud con la vejez ligarse!
144
LISANDRO
O ya quizá de deudos el mandato...
145
HERMIA
¡Que amor se escoja con ajenos ojos!
146
LISANDRO
O si existe amorosa simpatía,
147
O guerra ó muerte ó enfermedad lo asedia,
148
Y entonces cual eco, transitorio,
149
Fugaz cual sombra, cual ensueño, breve,
150
Rápido cual relámpago que alumbra
151
Un instante los cielos y la tierra,
152
Que mientras exclamamos “Contempladlo,”
153
La oscuridad lo absorbe entre sus fauces.
154
¡Que así lo más brillante se disipa!
155
HERMIA
Pues si contrariedades quienes aman
156
Han de tener por orden del destino,
157
Soportemos pacientes nuestras cuitas,
158
Ya que al amor se deben, cual se deben
159
Pensamientos, ensueños y suspiros,
160
Esperanzas y lágrimas, secuaces
161
Eternos de la pobre fantasía.
162
LISANDRO
Buen argumento. Escúchame, pues, Hermia.
163
Tengo una tía yo rica y viuda,
164
Sin hijo alguno. Retirada vive
165
Siete leguas de Atenas, y me quiere
166
Cual si fuera su hijo y su heredero.
167
Hermia gentil, allí donde no alcanza
168
La le ley de Atenas, te he de hacer mi esposa.
169
Si me quieres, la casa de tu padre
170
Mañana por la noche deja, y vente
171
Al bosque que una legua está del pueblo,
172
Donde una vez te vi, que con Elena
173
Una aurora de mayo saludabas,
174
Y allí te esperaré.
175
HERMIA
Lisandro amado,
Te juro por el arco de Cupido,
176
Por su flecha mejor, por la inocencia
177
De las aves de Venus, por la ciencia
178
Que une las almas y el amor amplía,
179
Por el fuego que á Dido
180
Quemó cuando el infiel Troyano huía;
181
Por todos esos votos
182
Que por los hombres rotos
183
Mayor guarismo alcanzan todavía
184
Que todas las promesas de mujeres,
185
Que allí me encontrarás como me esperes.
186
(Entra Elena.)
[LISANDRO] [LISANDRO] En las ediciones de 1885 y 1909, se omite el siguiente verso de Lysander “Keep promise love. Look, here comes Helena”.
[...]
187
[HERMIA] [HERMIA] Añado entre corchetes este nombre de interlocutor por la omisión del verso anterior.
Salud. ¿Adónde vas, Elena hermosa?
188
ELENA
¿Hermosa yo? Desdícete. Por bella
189
te ama Demetrio á ti. Beldad dichosa
190
Cuyos ojos divinos
191
Son su polar estrella,
192
Cuya voz le es más dulce que los trinos
193
De la alondra al pastor cuando verdecen
194
Los trigos en los campos, y florecen
195
Meciéndose en sus tallos los espinos.
196
Si fuera tu beldad mal contagioso,
197
Hermia gentil, tu enfermedad buscara;
198
Tu acento melodioso
199
Fijar en mis oídos procurara,
200
Tus ojos en mis ojos llevaría,
201
Y mi lengua la mágica dulzura
202
De tu lengua tendría.
203
Árbitra yo del mundo, mi ventura
204
Por Demetrio trocártelo sería.
205
Tu aspecto dame, y dime en qué consiste
206
Que de Demetrio el corazón venciste.
207
HERMIA
Me ve ceñuda y aun así me ama.
208
ELENA
¡Ay, mis sonrisas aprender pudieran
209
La magia de tu ceño!
210
HERMIA
Amor me ofrece si mi voz lo infama.
211
ELENA
¡Ay, mis elogios eso consiguieran!
212
HERMIA
Si crece mi desdén, crece su empeño.
213
ELENA
Con mi pasión aumenta su desvío.
214
HERMIA
No me culpes á mí de su locura.
215
ELENA
Es culpable tan solo tu hermosura,
216
y ¡ojalá que el defecto fuera mío!
217
HERMIA
Nunca más me verá. Cesen tus penas,
218
Que parto de Lisandro en compañía.
219
Paraíso en Atenas
220
Hallé cuando á Lisandro no quería.
221
¡Cuanta felicidad mi amor me ofrece
222
Cuando infierno ese cielo me parece!
223
LISANDRO
Elena, escucha nuestro plan. Mañana
224
Cuando Febe su rostro plateado
225
Del agua en el cristal contemple ufana
226
Y con líquidas perlas orne el prado,
227
Hora que siempre allana
228
Toda fuga que amor ha proyectado,
229
Tenemos decidida
230
Por las puertas de Atenas nuestra huída.
231
HERMIA
Y allá en el bosque donde en blando lecho
232
Reposando de humildes primaveras
233
Abrimos nuestro pecho
234
Nuestras cuitas contándonos sinceras,
235
Nos veremos Lisandro y yo reunidos.
236
Y la vista de Atenas apartando,
237
De otra gente seremos conocidos
238
En extrañas regiones habitando.
239
Felicidad, querida compañera;
240
Ruega tú por nosotros indulgente,
241
Y obtén de tu Demetrio dicha entera.
242
Y tú, Lisandro, á tu promesa atente.
243
De amante pasto nuestra vista ayuna
244
Hasta la media noche de mañana.
245
LISANDRO
Hermia, si tal.
246
((Vase Hermia))
Elena, la fortuna
Venza en Demetrio la altivez insana.
247
((Vase Lisandro))
ELENA
¡Cuán varia nuestra suerte!
248
En Atenas beldad soy yo cual ella;
249
Pero ¿y qué, si Demetrio no lo advierte,
250
No ve lo que es de todos conocido?
251
Por mi fatal estrella,
252
Cual él se engaña en Hermia embebecido,
253
Yo al error, admirándolo, he cedido.
254
Lo bajo y vil y sin valor, antojos
255
De amor transforman y enaltecen luego,
256
Con el alma se ve, no con los ojos;
257
Y por eso á Cupido pintan ciego.
258
Mas del amor el alma nunca ha dado
259
Pruebas de discreción, porque es emblema
260
Ciego y con alas, de imprudencia extrema.
261
Además, como niño está pintado,
262
Y, como el niño miente sin mesura,
263
Ese rapaz amor miente y perjura.
264
No gozando Demetrio la mirada
265
De Hermia, fueron sus votos granizada;
266
Pero el fuego sintió de sus hechizos,
267
Y quedaron disueltos los granizos
268
Y esa lluvia de votos terminada.
269
Yo le diré que huyó su amada bella,
270
Y si mañana al bosque va tras ella,
271
Mucho será que vuelva agradecido.
272
A aumentar yo también voy mi querella,
273
Que irme con él y retornar decido.
274
((Vase.))
ESCENA II
(Atenas. –Habitación en casa de Membrillo.)
(Entran Membrillo, Ajustado, Borras, Flauta, Hocico y Hambrón.)
MEMBRILLO
–¿Se halla aquí la compañía?
BORRAS
–Fuera mejor ir nombrando uno á uno con arreglo á la lista.
MEMBRILLO
–Aquí está el papel con el nombre de todos los que en Atenas se consideran aptos para trabajar en el entremés que ha de representarse ante el Duque y la Duquesa la noche de sus bodas.
BORRAS
–En primer lugar, amigo Pedro Membrillo, di de qué trata la comedia; luego lee el nombre de los actores, y así nos entenderemos.
MEMBRILLO
–Pues que representamos “La dolorosa comedia y cruelísima muerte de Príamo y Tisbe.”
BORRAS
–Buenísima obra, ya lo creo, y divertida. Ahora, amigo Pedro Membrillo, á pasar lista á los actores. Señores, en fila.
MEMBRILLO
–Responded cuando os llame. ColásBorras, el tejedor.
BORRAS
–A la mano. ¿Di qué parte me toca representar, y sigue.
MEMBRILLO
–A ti, Colás Borras, te ha tocado representar á Príamo.
BORRAS
–¿Qué es Príamo? ¿Amante ó tirano?
MEMBRILLO
–Amante que se mata gentilmente por razón de amores.
BORRAS
–Para representar bien ese papel, fuerza será derramar algunas lágrimas. Si lo represento yo, cuide el auditorio de sus ojos. Provocaré tempestades. Me lamentaré hasta el punto preciso. Sin embargo, mi fuerte es el papel de tirano. Representaría a Hércules bravamente, ó cualquier papel de rompe y rasga en que pudiera hacer trizas cuanto tuviera á la mano.
Se desploman los peñones
13
Y retiemblan las llanuras
14
Al forzar las cerraduras
15
De las míseras prisiones.
16
Y en su carro Febo brilla
17
Entre rayos esplendentes,
18
Que á las parcas inocentes
19
Él levanta y él humilla.
20
Esto es grandioso. Ahora sigue nombrando el resto de los actores. Esto es característico de Hércules. Característico del tirano. El amante debe ser más sentimental.
MEMBRILLO
–Francisco Flauta, el remienda-fuelles.
FLAUTA
–Presente, Pedro Membrillo.
MEMBRILLO
–Tú tienes que cargar con Tisbe.
FLAUTA
–¿Qué es Tisbe? ¿Es caballero andante?
MEMBRILLO
–Es una dama á quien Príamo enamorará.
FLAUTA
–¡Por vida de! No me den papel de mujeres. Me estoy dejando crecer la barba.
MEMBRILLO
Eso no importa. Representarás con careta y aguzarás la voz cuanto puedas.
BORRAS
–Pues si se puede ocultar el rostro, yo también puedo hacer el papel de Tisbe y hablaré en voz monstruosamente aguda. “Tizne, Tizne.” –¡Ah Príamo, amor mío! Tu amante Tisbe. Tu amorosa dama.
MEMBRILLO
–No, no. Tú tienes que representar á Príamo; y Flauta, tú, á Tisbe.
BORRAS
–Bueno, continúa.
MEMBRILLO
–Ruperto Hambrón, el sastre.
HAMBRÓN
–Presente, Pedro Membrillo.
MEMBRILLO
–Ruperto Hambrón, tú debes representar á la madre de Tisbe. Tomás Hocico, el calderero.
HOCICO
–Presente, Pedro Membrillo.
MEMBRILLO
–Tú, al padre de Príamo. Yo, al padre de Tisbe. Ajustado, el ebanista, tú te llevarás la parte del León; y con esto, bien distribuída espero que estará una comedia.
AJUSTADO
–¿Tienes escrita la parte del León? Te suplico que si la tiene me la des, porque aprendo despacio.
MEMBRILLO
–Puedes improvisar. No hay más que rugir.
BORRAS
–Déjame que yo también represente al León. Rugiré de modo que alegre el ánimo de cualquiera. Rugiré de modo tal, que el Duque diga: “¡Que ruja otra vez! ¡Que ruja otra vez!”
MEMBRILLO
–Lo harías harto ferozmente. Espantarías á la Duquesa y á las damas, y chirriarian; y fuera lo bastante para que nos ahorcaran á todos.
TODOS
–No quedaría hijo de madre sin ahorcar.
BORRAS
–Confiese, amigos míos, que si asustásemos á las damas hasta hacerles perder el juicio, considerarían discreto el ahorcarnos; pero yo apagaré mi voz de modo tal, que ruja cual si fuese tortolilla mamante. Rugiré cual si fuera ruiseñor.
MEMBRILLO
–No puedes representar más que á Príamo. Porque Príamo es hombre de rostro apacible, hombre tan apuesto como puede serlo el que más en día de verano; extremadamente amable y gentil, y por lo tanto, es preciso que tú representes á Príamo.
BORRAS
–Bueno, pues lo representaré. ¿Qué barba deberé usar?
MEMBRILLO
–La que gustes.
BORRAS
–Usaré, ya sea la barba color de paja, ó la de color de naranja, ó la de legítima púrpura, ó la del color de la corona de Francia, enteramente amarilla.
MEMBRILLO
–Algunas coronas de Francia no tienen pelo alguno y tendrías que representar sin pelo. –Pero, señores, aquí tenéis vuestro papeles, y os ruego, encarezco y requiero que los aprendáis para la noche de mañana y vayáis á buscarme, cuando salga la luna, al Bosque de palacio, sito á una milla del pueblo; allí ensayaremos, pues si nos reuniéramos en la ciudad, nos acosaría la gente y conocerían nuestro argumento. En el entretanto haré una lista de los adminículos necesarios para nuestra comedia. Os ruego que no faltéis.
BORRAS
–Nos encontraremos allí, y ensayaremos con más holgura y atrevimiento.
MEMBRILLO
–Mucho cuidado.–Perfección, y adiós. –La cita es junto á la encina del Duque.
BORRAS
–Basta. Herrar ó quitar el banco.
((Vanse.))
ACTO SEGUNDO
ESCENA I
(Un bosque cerca de Atenas.)
(Entran por opuestos lados una Hada y Puck.)
PUCK
¿Dónde, espíritu, caminas?
1
HADA
Sobre el valle y el collado,
2
Entre zarzas y entre encinas,
3
En el parque y el cercado,
4
Por el fuego y la laguna
5
Voy con rumbo acelerado
6
Como el disco de las Luna.
7
A la Reina de las hadas
8
Sirvo humilde y obedezco,
9
Y sus órbitas tazadas
10
En los prados humedezco.
11
Espigadas velloritas
12
Son sus flores favoritas.
13
Si rubís ves esparcidos
14
En sus áureos mantos bellos,
15
A las hadas son debidos
16
Y su aroma se halla en ellos.
17
Gotas de rocío vengo á recoger;
18
Quiero en sus orejas zarcillos prender.
19
Adiós, Geniecillo, me alejo de ti;
20
La Reina y sus hadas vendrán pronto aquí.
21
PUCK
Esta noche aquí el Rey tendrá su orgía,
22
A la Reina detén, te lo aconsejo,
23
Pues Oberón ya de ella desconfía.
24
Lleva un lindo rapaz en su cortejo
25
Que á un Rey de India secuestró con maña.
26
Nunca logró cautivo tan precioso,
27
Y por eso celoso
28
Quiere Oberón tenerlo en su compaña
29
Y recorrer con él el bosque umbroso.
30
Mas ella á la lindísima criatura
31
Cariñosa detiene: lo aprisiona;
32
De flores lo corona,
33
Y en él concentra toda su ventura.
34
Y hoy los esposos en verjeló prado,
35
Junto a la fuente pura
36
Ó al resplandor del cielo tachonado,
37
No se ven sin que mutuas quejas crucen;
38
Y sus duendes, al ver esas porfías,
39
En cápsulas vacías
40
De bellotas, temblando se introducen.
41
HADA
O me equivoco mucho,
42
O eres tú, por tu aspecto y por tu modo,
43
El trasgo listo y en maldades ducho
44
Que lleva por apodo
45
El buen Robín. ¿Serás, como pareces,
46
Quien á las mozas del lugar asusta,
47
Quien la leche desnata, quien á veces
48
El útil molinillo desajusta
49
Haciendo esteril el afán del ama
50
Al batir la manteca, quien evita
51
Que la cerveza espume, quien es fama
52
Que al nocturno viajero que transita
53
Por los campos aparta del sendero
54
Y ríe satisfecho de su cuita?
55
Por quien te llama heraldo de las hadas
56
Oh lindo Puck, trabajas con esmero,
57
Y tu poder se extiende
58
A hacer á esas personas bienhadadas.
59
Di, ¿no eres él?
60
PUCK
Has acertado, duende.
Soy ese alegre rondador nocturno:
61
Yo con bromas distraigo
62
A Oberón si lo encuentro taciturno.
63
Sonríe cuando mira cuál atraigo
64
Gran caballo con habas mantenido,
65
Si como yegua relincharle quiero.
66
Yo á veces en el jarro introducido
67
De alguna vieja, cual asado pero,
68
Atisbo, y cuando bebe, de seguida
69
En sus labios tropiezo, y se derrama
70
Del jarro la bebida
71
Sobre el seno marchito de la dama.
72
Si la abuela refiere algún desastre,
73
Que me equivoque por sitial no es raro,
74
Cuando yo de sus nalgas me separo,
75
Dejándola sentada como un sastre.
76
Tose quizá, pero el concurso todo
77
Suelta entonces alegre carcajada,
78
Y goza y grita y jura de tal modo,
79
Que parece una fiesta preparada.
80
Mas, duende, huye, que Oberón es ése.
81
HADA
Y también mi señora
82
Viene á este sitio ahora.
83
¡Ay, cuánto agradeciera que él se fuese!
84
(Entran por un lado Oberón con su séquito, y por el otro Titania y el suyo.)
OBERÓN
Orgullosa Titania, suerte adversa
85
Es encontraros al brillar la luna.
86
TITANIA
¡El celoso Oberón! Vámonos, duendes,
87
Que abjuré de su lecho y compañía.
88
OBERÓN
Casquivana, ¿señor no soy yo tuyo?
89
TITANIA
Entonces ser yo debo tu señora;
90
Mas dejando el país hechiceresco
91
En forma de Corino, largos ratos
92
La zampoña tañiste ó recitaste
93
Amantes versos á la tierra Filis.
94
De los lejanos montes de la India
95
¿Por qué vienes aquí? Dime, ¿no es solo
96
Porque debe tu intrépida amazona,
97
Tu amante en calzas, tu guerrera amante,
98
Casarse con Teseo? ¿No pretendes
99
Colmar su lecho de ventura y goces?
100
OBERÓN
¡Qué oprobio! ¿Cómo puedes mi cariño
101
A Hipólita, Titania, echarme en cara,
102
Cuando sé que tú quieres a Teseo?
103
La oscuridad nocturna aprovechando,
104
¿No le ayudaste á huir de Perigonia,
105
A quien sedujo, y á romper sus votos
106
Con Egle, con Antiope y Ariadna?
107
TITANIA
Invenciones son esas de los celos.
108
Ya desde los albores del verano,
109
Jamás nos vemos en colina ó valle,
110
Bosque ó pradera, ó pedregosa fuente,
111
Ni del arroyoá la juncosa margen,
112
Ni del mar á las húmedas orillas
113
Bailando en corro mientras silba el viento,
114
Sin que tú con tus quejas nos perturbes.
115
Y así los vientos que sin fruto silban,
116
Vengativos, maléficos vapores
117
Sorben del mar y en la tierra los derraman,
118
Y arroyos pobres de soberbia henchidos,
119
Inflándose, sus cauces abandonan.
120
Sin provecho los bueyes han arado;
121
Perdido ve el labriego sus afanes,
122
Y el verde trigo enferma y palidece
123
Antes de echar sus barbas juveniles.
124
Anegado el redil se ve desierto,
125
Grajos se ceban en las muertas reses,
126
El fango cubre el juego de pelota,
127
Y las sendas del campo y los atajos
128
Apenas ya se ven, faltos de uso.
129
El invierno el mortal de menos echa,
130
Que con himno sagrado ó villancico
131
Ninguna noche ya se santifica.
132
Y así, la Luna que las aguas rige,
133
Pálida de furor, remoja el aire.
134
Abunda el reuma, y con desorden tanto,
135
Alteradas están las estaciones.
136
La cana escarcha su cabeza inclina
137
Sobre la falda de la fresca rosa,
138
Y el yerto cráneo del vetusto invierno
139
Ciñe ¡burla cruel! bella guirnalda
140
De olorosos pimpollos estivales.
141
Mudan sus vestes primavera, estío,
142
Procreante otoño y despiadado invierno.
143
Y de tales efectos asombrado
144
El mundo, ya ni sabe á qué atenerse.
145
Pues bien, esta progenie de desdichas
146
De nuestras tristes disensiones nace,
147
Porque engendradas por nosotros fueron.
148
OBERÓN
En tu mano se halla remediarlas.
149
¿Por qué Titania á su Oberón se opone?
150
Tan sólo quiero ese rapaz cautivo
151
Para hacerlo mi paje.
152
TITANIA
No lo pienses.
Ni todo el reino de las hadas logra
153
Comprármele. Su madre me quería.
154
De la India en el aire perfumado
155
Y junto á mí, de noche, ¡cuántas veces
156
Ella amistosa conversó conmigo!
157
En la amarilla playa de Neptuno
158
¡Cuántas veces sentadas contemplamos
159
Los buques traficantes que pasaban!
160
Y al ver sus velas concebir, é hincharse
161
Sus vientres al soplar lascivo el viento,
162
¡Ay, cuánto nos reíamos! Y ella
163
También flotando, con gentil donaire –
164
En cinta entonces de mi paje hermoso –
165
Sobre la tierra navegaba en busca
166
De mil frioleras para mí, tornando
167
Del vïaje cargada de productos.
168
Pero, mortal al fin, cuando á ese niño
169
Dió á luz, murió. Por ella solamente
170
Al niño entonces recogí; por ella
171
No quiero de ese niño separarme.
172
OBERÓN
¿Hasta cuándo en el bosque permaneces?
173
TITANIA
Quizás hasta las bodas de Teseo.
174
Si en paz quieres bailar en nuestro corro
175
Y presenciar nuestras nocturnas zambras,
176
Puedes venir; si no, déjame sola:
177
Yo evitaré los sitios que prefieres.
178
OBERÓN
Dame ese niño y partiré contigo.
179
TITANIA
Ni por toda tu tierra hechiceresca.
180
Vámonos, duendes, ó tendremos gresca.
181
((Vanse Titania y su séquito.))
OBERÓN
Bien. No te marcharás de estos boscajes
182
Sin que me vengue yo de tus injurias.
183
Oye, buen Puck. ¿Recuerdas que, sentados
184
Una vez sobre excelso promontorio,
185
Cantó tan dulcemente la sirena
186
Por un delfín llevada, que sus iras
187
El mar depuso al escuchar sus ecos,
188
Y que varias estrellas locamente
189
Sus órbitas dejaron escuchando
190
La canción de la virgen de los mares?
191
PUCK
Sí tal.
192
OBERÓN
Entonces ví, tú no podías,
Que entre la Luna frígida y la Tierra
193
Iba armado Cupido, que apuntando
194
A una bella vestal que de Occidente
195
Se asentaba en el trono, la amorosa
196
Flecha de pronto disparó certero
197
Del arce tan furioso, cual si ansiara
198
A cien mil corazones dar la muerte.
199
Pero los castos rayos de la Luna
200
La ardiente flecha al extinguir, dejaron
201
A la imperial sacerdotisa ilesa
202
Con espíritu virgen libre y puro.
203
Cayó, no obstante, de Cupido el dardo
204
Sobre una florecilla de Occidente,
205
Blanca cual leche ayer, hoy purpurina
206
De aquella herida que el Amor le hizo.
207
Las doncellas la llaman Pensamientos.
208
Vé por las flores tú. La bella planta
209
Una vez te mostré. Cuando se estrega
210
Su jugo sobre párpados dormidos
211
De hombre ó de mujer, con frenesí deliran
212
Por el sér que sus ojos ven primero.
213
Busca esas flores, pues, y vuelve antes
214
Que media legua el Leviatán recorra.
215
PUCK
En cuarenta minutos á la Tierra
216
Pongo yo un cinturón.
217
((Vase.))
OBERÓN
Cuando ese jugo
En mi poder tuviere, de Titania
218
Atisbaré yo el sueño, y en sus ojos
219
El licor verteré. Cuando despierte,
220
Lo primero que mire y que se mueva,
221
Fuere oso, león ó lobo ó toro,
222
Mono impudementeó infatigable mico,
223
perseguirá con alma enamorada.
224
Y antes que yo la libre del encanto,
225
Como lo puedo hacer con otra yerba,
226
La he de obligar á que me entregue el paje.
227
Pero ¿quién viene aquí? Siendo invisible,
228
Desde este sitio oiré su conferencia.
229
(Entra Demetrio seguido de Elena.)
DEMETRIO
No te quiero; por tanto no me sigas.
230
¿Hermia, di, dónde está? ¿Dónde Lisandro?
231
A éste yo mataré si ella me mata.
232
Dijiste que en el bosque se escondían,
233
Y aquí me encuentro ya tronco entre troncos
234
Por no encontrar á mi querida Hermia.
235
Vete tú. Véte, pues, y no me sigas.
236
ELENA
Imán cruel, sin compasión me atraes,
237
Y no soy hierro, nó: como el acero
238
Mi corazón es puro. Tu atractivo
239
Depón, y lograrás que no te siga.
240
DEMETRIO
¿Te llamo yo? ¿Te halago con palabras?
241
¿No te repito con franqueza suma
242
Que ni te quiero ni podré quererte?
243
ELENA
Pues yo por eso mismo te idolatro.
244
Tu lebrel yo seré, Demetrio mío,
245
Y te he de acariciar aunque me ofendas.
246
Trátame cual lebrel, y rechazarme,
247
Golpearme, olvidarme y ofenderme
248
Puedes tú; pero dame tu permiso
249
Para que yo ¡pobre de mí! te siga.
250
¿Tener lugar peor puedo en tu afecto?
251
Pues con ese lugar me satisfago:
252
Que como tratas á tu can, me trates.
253
DEMETRIO
No exasperes el tedio de mi alma;
254
Cuando te miro yo siento disgusto.
255
ELENA
Disgusto siento yo si no te miro.
256
DEMETRIO
Por demás aventuras tu recato
257
Al dejar la ciudad y al confiarte
258
A quien amor por ti ninguno siente.
259
Harto á las sombras de la noche tientas
260
Y harto sugieres al desierto sitio
261
Con tus ricos tesoros virginales.
262
ELENA
En tu virtud mi inmunidad encuentro;
263
No es noche, nó, cuando tu rostro miro;
264
Y por tanto, no juzgo que es de noche.
265
Ni al bosque considero despoblado;
266
Que el mundo entero para mí tú eres.
267
¿Cómo, pues, puedo yo juzgarme sola
268
Cuando aquí todo el mundo me está viendo?
269
DEMETRIO
Huiré de ti, me esconderé en las matas
270
Y á merced de las fieras te abandono.
271
ELENA
Cual tú cruel, ninguna fiera existe.
272
Trastocarás los hechos con tu fuga.
273
Apolo huirá cuando le cace Dafne,
274
Perseguirá la tórtola al milano,
275
Querrá atrapar la humilde cierva al tigre.
276
Inútil prisa que el valor se ahuyente
277
Cuando corre tras él la cobardía.
278
DEMETRIO
Me voy, no quiero discutir contigo;
279
Pero tengo por cosa averiguada:
280
Te ofenderé si al bosque me persigues.
281
ELENA
En templo y campo y en ciudad me ofendes.
282
Son tus ofensas de mi sexo oprobio.
283
Las empresas de amor nos son vedadas,
284
Privilegio á los hombres concedido,
285
Deben ser las mujeres cortejadas,
286
Que para cortejar no hemos nacido.
287
Mas yo te seguiré; cielo mi infierno
288
Será si espiro por tu amada mano.
289
((Vanse Demetrio y Elena.))
OBERÓN
Véte en paz, ninfa, que amoroso y tierno
290
Él á su vez te ha de seguir en vano.
291
((Vuelve á entrar Puck.))
¿Laflor hallaste? Vagador, bien vengas.
292
PUCK
Aquí la tienes.
293
OBERÓN
Dámela te ruego.
De una enramada sé dónde florece
294
Verde tomillo que el lugar trasmina;
295
Allí lozana vellorita crece,
296
Y la violeta allí su frente inclina,
297
Madreselva feraz y escaramujo,
298
Forman dosel y rosas aromadas,
299
Y allí Titania duérmese al influjo
300
De aquellas flores al bailar sus hadas.
301
La sierpe deja allí su piel de esmalte.
302
Yo la recubriré de esos despojos,
303
Y haré que torpe imaginar la exalte
304
Con este jugo al estregar sus ojos.
305
Un poco ten, y busca en la enramada
306
A adusto joven que su afecto niega
307
A una bella ateniense de él prendada,
308
Y, dormido, sus párpados estrega.
309
Al despertar, precisa que presente
310
Esté la dama que amparar decido.
311
Conocerás al joven fácilmente,
312
Pues cual galán de Atenas va vestido.
313
Enamorado, más que enamorada
314
Ella de él, quedará, si eres mañoso.
315
Veme al cantar el gallo la alborada.
316
PUCK
Voy á cumplir tus órdenes gustoso.
317
((Vanse.))
ESCENA II
(Otra parte del bosque)
(Entra Titania y su séquito.)
TITANIA
Un corro y una copla hechiceresca,
1
Y después, por un tercio de minuto,
2
Largo de aquí. Quitad los gusanillos
3
De los capullos de las rosas unas;
4
Otras á los murciélagos dad guerra,
5
Y robadles el cuero de las alas
6
Para hacer á mis duendes capisayos;
7
Otras á contener á las lechuzas
8
Que por las calles espantadas gritan
9
Cuando ven nuestro porte caprichoso.
10
Ahora á cantar y á conciliarme el sueño,
11
Y luego á trabajar mientras descanso.
12
(CANCIÓN)
HADA1ª
Culebras manchadas de lenguas partidas;
13
Erizos punzantes, ocultos quedad;
14
Lagartos y sapos, á vuestras guaridas,
15
Que aquí nuestra reina descanse dejad.
16
CORO
Ruiseñor, tu voz galana
17
Una á nuestro dulce nana,
18
Nana, nana, nana, nana.
19
Ni desdicha, ni perjuicio,
20
Sortilegio ó maleficio
21
Te persiga, regia hermana.
22
Buenas noches, nana, nana.
23
HADA 2ª
No aquí tus tejidos, araña, introduzcas,
24
Ni el sitio con patas tan grandes vïoles;
25
Dejad libre el campo, cigarras negruzcas;
26
Id lejos, gusanos; pasad, caracoles.
27
CORO
Ruiseñor, tu voz galana, etc.
28
HADA 1ª
Vamos á otro sitio; todo aquí bien va.
29
Un centinela solo quedará.
30
((Vanse las hadas. –Titania se queda dormida.))
(Entra Oberón.)
OBERÓN
Lo primero que te hiera
31
La vista al volver en ti,
32
((Estrega la flor sobre los párpados de Titania.))
Que es tu dueño considera,
33
Y ámalo con frenesí.
34
Oso, gato, cruel pantera
35
O cerdoso jabalí,
36
Cual si amante tuyo fuera
37
Seguirás al verlo aquí.
38
Despierta cuando á tu lado
39
Se halle el sér más desgraciado.
40
((Vase.))
(Entran Lisandro y Hermia.)
LISANDRO
De vagar por el bosque estás cansada,
41
Y la senda he perdido, prenda mía;
42
Aquí reposaremos si te agrada,
43
Y esperaremos á la luz del día.
44
HERMIA
Pues busca tú, Lisandro, algún paraje
45
Donde pasar la noche perezosa,
46
Que en este blando altillo del boscaje
47
Yo la cabeza inclinaré gustosa.
48
LISANDRO
Mi cabeza tu césped solicita;
49
Un corazón tenemos
50
Que solamente un hecho necesita,
51
Y una fe si dos almas poseemos.
52
HERMIA
Por mí, Lisandro, que te apartes pido.
53
Más lejos de mi lecho te quisiera.
54
LISANDRO
Ten confianza en mi virtud sincera,
55
¡Oh mi dueño querido!
56
Será de esa manera
57
Mi amoroso lenguaje comprendido.
58
Que está mi corazón, digo, en el tuyo
59
Y que es uno no más por so arguyo.
60
Nuestras almas trocamos
61
Cuando amor prometimos mutuamente,
62
Y así dos almas y una fe logramos.
63
Hermia gentil, consiente,
64
Por tanto, que lugar tenga en tu lecho;
65
No ofenderé tu lecho con el hecho.
66
HERMIA
Muy bien, Lisandro, del vocablo juega.
67
Hermia infeliz sería
68
Si no creyese ciega
69
Que Lisandro ofenderla no quería.
70
Pero apártate, dulce amigo mío;
71
Lo exige nuestro amor, mi honra y mi fama;
72
Conviene algún desvío
73
Entre el más noble joven y su dama.
74
Y buenas noches ten, prenda querida,
75
Y que dure tu amor lo que tu vida.
76
LISANDRO
Amén te digo; moriré gozoso
77
Si se consume el fuego que en mí arde.
78
Y déte el sueño todo su reposo.
79
HERMIA
Que la mitad para tus ojos guarde.
80
((Se duermen.))
(Entra Puck.)
PUCK
Todo el bosque he recorrido
81
Y ateniense alguno vi.
82
Comprobar la fuerza así
83
En sus ojos no he podido
84
De la flor que traigo aquí.
85
¡Que la noche nos proteja!
86
¡Ateniense es éste! ¡A ver!
87
Pues el joven debe ser
88
Que a tan bella dama deja
89
Despreciada padecer.
90
Y dormida sobre el suelo
91
La doncella hermosa está;
92
Y alejada, pues quizá
93
Ni acercarse de ese hielo
94
Descortés se atreverá.
95
De tus ojos, mentecato,
96
Voy el sueño á interrumpir
97
Esta flor al exprimir,
98
Y el amor por largo rato
99
No te dejará dormir.
100
((Estrega la flor sobre los párpados de Lisandro.))
Despierta al irme, que ya
101
Oberón me aguardará.
102
((Vase.))
(Entra Demetrio, y Elena corriendo tras él.)
ELENA
Aunque me mates, prenda amada, tente.
103
DEMETRIO
Quédate aquí, te digo, y no me sigas.
104
ELENA
¿Sola á afrontar la oscuridad me obligas?
105
DEMETRIO
A las resultas de seguirme atente.
106
((Vase.))
ELENA
Mis fuerzas de seguirle ya decaen;
107
Menos alcanzo mientras más suplico.
108
Hermia sí que es feliz; sus ojos bellos
109
Con misteriosa propiedad atraen.
110
No porque lloran su poder me explico,
111
Que los míos lloraron más que ellos.
112
¡Ay! debo ser horrible cual el oso.
113
Huye sin duda si me ve la fiera,
114
Y por eso Demetrio, temeroso,
115
Que es fuerza huir de un monstruo considera.
116
¿Y qué cristal infame y mentiroso
117
Persuadirme ha logrado que podía
118
Con su mirada competir la mía?–
119
¿Quién está aquí? ¿Lisandro allí tendido?
120
¿Está muerto ó dormido?
121
Ni da sangre ni herida á ver acierto.
122
Despierta, pues, Lisandro, si no has muerto.
123
((Incorporándose.))
LISANDRO
Y de tí en pos afrontaré las llamas.
124
¡Cuán diáfana, Elena, es tu presencia!
125
Naturaleza en tí colmó su ciencia,
126
Pues el amor con que mi pecho inflamas
127
Miro al través de tanta transparencia.
128
¿Dónde se halla Demetrio? No te asombre,
129
Matar pretendo has su mismo nombre.
130
ELENA
Estoy, Lisandro, de escucharte absorta.
131
Aunque fuere tu Hermia su tesoro,
132
¿Hermia no te ama a ti? Pues ¿qué te importa?
133
LISANDRO
Hermia á mi no me importa. Fui su siervo,
134
Pero esas horas que he perdido lloro.
135
No es Hermia, que es Elena la que adoro.
136
¿Por la tórtola quién no cambia el cuervo?
137
La voluntad de la razón no abjura,
138
Y mi razón más digna te ha juzgado.
139
Cuanto crece en el mundo no madura
140
Hasta el tiempo que tiene prefijado.
141
Yo, verde á la razón hasta este día,
142
Logré por fin humana inteligencia,
143
Y rinde á mi corazón ciega obediencia,
144
Voluntad que á tus ojos hoy me guía,
145
Donde en el libro del amor que veo
146
Dulces leyendas amorosas leo.
147
ELENA
¿Ludibrio tal precisará que aguante?
148
¡Para sufrir tal befa haber nacido!
149
Di, joven ¿no es bastante, no es bastante
150
No haber nunca obtenido
151
Ni esperar obtener tierna mirada
152
De aquel por quien suspiro enamorada,
153
Sin que tú sin piedad y son conciencia
154
Te burles de mi triste insuficiencia?
155
Harto me ofende tu amoroso exceso,
156
Que sé que es ironía.
157
Pero pásalo bien; y te confieso
158
Que hombre más generoso te creía.
159
Porque un galán rechace á una doncella,
160
Otro no debe de burlarse de ella.
161
((Vase.))
LISANDRO
Hermia, quédate aquí donde reposas,
162
Y ponte de Lisandro á gran distancia;
163
Pues así cual la plétora de cosas
164
Más dulces y sabrosas
165
Nos suelen producir más repugnancia;
166
Y así como herejías pestilentes
167
Son al fin detestadas por las gentes
168
Que erraron algún día,
169
Plétora y herejía,
170
Más que nadie os detesta yo os detesto,
171
Y á amar, servir y honrar estoy dispuesto
172
Al punto á Elena como á dama mía.
173
((Vase.))
((Despertándose.))
HERMIA
¡Favor, Lisandro! Por favor te pido
174
Que apartes de mi seno esta serpiente.
175
¡Ay, por piedad! ¡Qué sueño el que he tenido!
176
¡Aun temblorosa doy diente con diente!
177
Agitada soñaba
178
Que el corazón, cruel me devoraba
179
Sierpe feroz, y tú que lo veías
180
Sentado indiferente sonreías.
181
¡Lisandro! ¿Dónde estás? ¡Lisandro mío!
182
¿No me escuchas? ¿Te fuiste? Ni siquiera
183
Un rumor, una voz. Oye. ¡Hado impío!
184
Háblame, si me escuchas. ¡Desfallezco!
185
¿No respondes? ¿Quién lejos te creyera?
186
Pronto te he de encontrar, ó aquí perezco.
187
((Vase.))
ACTO TERCERO
ESCENA PRIMERA
(El bosque. –Titania dormida.)
(Entran Membrillo, Ajustado, Borras, Flauta, Hocico y Hambrón.)
BORRAS
–¿Estamos aquí todos?
MEMBRILLO
–A lo justo, á lo justo. Y éste es lugar maravillosamente á propósito para nuestro ensayo. Este césped será nuestro tablado, este espino nuestra sala de descanso, y ensayaremos entrando y saliendo cual si estuviéramos en presencia del Duque.
BORRAS
–Pedro Membrillo.
MEMBRILLO
–¿Qué dices tú, valiente Borras?
BORRAS
–Cosa tiene esta comedia de Píramo y Tisbe que de seguro no agradarán. En primer lugar, Píramo ha de esgrimir la espada para darse muerte, y esto no placerá a las damas. ¿Qué respondes?
HOCICO
–¡Por vida de...! Justísimo temor.
HAMBRÓN
–Creo que acabaremos por suprimir la matanza.
BORRAS
–Nada de eso. Tengo un recurso para arreglarlo. Escríbeme un prólogo, y que el prólogo venga á decir que no lastimaremos á persona alguna con nuestras espadas, y que Píramo no muere de veras, y para mayor seguridad diles que yo, Píramo, no soy Píramo, sino Borras el tejedor, y esto acallará su miedo.
MEMBRILLO
–Bien está. Tendremos el prólogo y se escribirá en versos de ocho y seis sílabas.
BORRAS
–No, pon dos sílabas más, y escríbelo en versos de ocho y ocho.
HOCICO
–¿No se espantarán las damas con el león?
HAMBRÓN
–Te aseguro que lo temo.
BORRAS
–Señores, fuerza es que lo meditéis: presentar–¡Dios nos ampare!–un león entre damas es tremenda cosa, pues no existe ave silvestre más feroz que un león vivo, y debemos tener esto en cuenta.
HOCICO
–Por lo tanto, otro prólogo debe manifestar que no es león.
BORRAS
–Nada. Hay que decir el nombre del actor, la mitad de cuya cara debe verse á través del cuello del león, y el mismo león debe hablar diciendo esto, ó á este defecto: “Señoras, ó lindas señoras mías, deseara ú os suplicara ó os rogara... no temer, no temblar; responda mi vida de la vuestra. Si pensáis que aquí vengo como león, poco valdrá mi vida: no: no soy tal cosa. Soy un hombre como los demás hombres.” Y con esto que le nombre sus nombre y les diga claramente que es Ajustado el ebanista.
MEMBRILLO
–Está bien. Se hará. Pero hay dos dificultades, á saber: introducir la luz de la luna en la habitación, porque ya sabéis que Píramo y Tisbe se encuentran al brillar la luna.
HOCICO
–¿Hace luna la noche que representamos?
BORRAS
–Un calendario, un calendario. A verlo en el almanaque. Busca luz lunar. Busca luz lunar.
MEMBRILLO
–Sí. Hay luna esa noche.
BORRAS
–Pues entonces podemos dejar abierto un postigo de la ventana de la gran sala en donde hemos de representar, y se verá brillar la luna por el postigo.
MEMBRILLO
–Sí tal. O si no, puede entrar uno con un manojo de matas y una linterna, y dirá que viene á figurar óá representar la persona de la luz lunar. Además hay otra cosa. Necesitamos figurar un muro en la gran sala, porque Píramo y Tisbe, según la historia, conversaron á través de la grieta de un muro.
AJUSTADO
–Es imposible representar un muro. ¿Qué dices tú, Borras?
BORRAS
–Uno cualquiera debe hacer el papel de muro, y que traiga consigo algún yeso ó mezcla ó argamasa para significar el muro, y que coloque sus dedos de este modo, y por estos intersticios Píramo y Tisbe pueden cuchichear.
MEMBRILLO
–Pues si eso puede hacerse, todo va bien. Vamos, siéntese cada hijo de su madre: y á ensayar los respectivos papeles. Píramo, tú principias. Cuando hayas acabado tu discurso, métete en ese matorral, y lo propio los demás, según su turno.
(Entra Puck por el fondo del teatro.)
PUCK
¿Qué gente tosca es ésta, que así grita
25
Tan próxima á la cuna de la Reina?
26
¡De un entremés se trata! Seré oyente,
27
Y aun cómico quizá si me acomoda.
28
MEMBRILLO
Habla, Píramo. Tisbe, avanza.
29
PÍRAMO
Tisbe, como la flor más dolorosa...
30
MEMBRILLO
Olorosa, olorosa.
31
PÍRAMO
...como la flor más olorosa.
32
Perfumado paréceme tu aliento.
33
¡Oye! ¡Una voz! Me esperarás, hermosa,
34
Que en retornar no tardo ni un momento.
35
((Vase.))
PUCK
(Aparte y vase.) Un Píramo está aquí que es brava cosa.
36
TISBE
–¿Hablo ahora yo?
MEMBRILLO
–Por supuesto que sí, porque has de saber que se fué solo para ver qué ruido era, y ha de volver de seguida.
TISBE
¡Oh blanco lirio, Píramo radiante!
39
Eres rosa encarnada en la maleza,
40
Activo y juvenil, joya brillante,
41
Corcel que ni se cansa ni tropieza,
42
Junto á la tumba me hallarás de niño.
43
MEMBRILLO
–¡Hombre! “tumba de Niño.” Pero aun no tienes que decir eso. Esa es tu respuesta áPíramo. Dices toda tu parte de carrerilla sin esperar los apuntes. Píramo entra. Tú apunte ya pasó, y es “ni tropieza.”
TISBE
¡Ya! Corcel que no se cansa ni tropieza.
45
(Vuelven á entrar Puck, y Borras con cabeza de asno.)
PÍRAMO
Si fuera hermoso, Tisbe, tuyo fuera.
46
MEMBRILLO
–Oh monstruosidad! ¡oh maravilla! ¡Estamos encantados! ¡Huyamos, señores! ¡Favor!
(Vanse Membrillo, Ajustado, Flauta, Hocico y Hambrón.)
PUCK
Yo haré que corras cuando llegue el caso
48
Por charcas, montes, breñas y retamas.
49
Un caballo seré, lebrel acaso,
50
Un cerdo, un oso sin cabeza ó llamas.
51
Relincharte, ladrarte,
52
Y gruñirte y rugirte y chamuscarte
53
Yo te juro sin tregua ni sosiego
54
Cual caballo, lebrel, cerdo, oso y fuego.
55
((Vase.))
BORRAS
–¿Por qué huyen? Esta es una truhanada para atemorizarme.
(Vuelve á entrar Hocico.)
HOCICO
–¡Oh, Borras, qué transformación! ¿Qué es lo que veo sobre tus hombros?
BORRAS
–¿Que qué es lo que ves? La cabeza de un asco sobre los tuyos.
((Vase Hocico.))
(Vuelve á entrar Membrillo.)
MEMBRILLO
–¡Válgate Dios, Borras, válgate Dios, qué transformado estás!
((Vase.))
BORRAS
–Ya veo su truhanada. Convertirme quieren en jumento para asustarme si pudieran. Pero de aquí no me muevo por más que hagan. Me pasearé arriba y abajo y cantaré para que vean que no tengo miedo.
((Canta.))
Mirlo, pico anaranjado,
61
Plumas negras como hollín,
62
Tordo, músico afamado,
63
Reyezuelo chiquitín.
64
TITANIA
(Despertándose.) ¿Qué ángel es ése que en mi blando lecho
65
De flores despierta?
66
BORRAS
(Cantando.) Gorrión, jilguero y alondra,
67
Cuco de pobre canción.
68
Y que á muchos atolondra
69
Y no oye contradicción.
70
Porque verdaderamente, ¿quién aguzaría el ingenio contra ave tan necia? ¿Quién daría el mentis á un pájaro por más que gritara “cuco.”?
TITANIA
Gentil mortal, prosigue con tu canto,
72
Que tu voz enamora mis oídos
73
Cual encanta á mis ojos tu apariencia.
74
Sin duda de tu mérito la magia,
75
Que se ve de repente y que proclamo,
76
Me hace que diga y jure que te amo.
77
BORRAS
–Paréceme, señora, que existe escasa razón para ello: pero, por otra parte, la razón y el amor se tratan poco en estos días; y lástima es que algunas buenas gentes de su reconciliación no traten. ¡Vaya! Soy burlón á veces.
TITANIA
Eres tú tan discreto como hermoso.
79
BORRAS
–Tampoco es eso. Pero, si me alcanza la discreción para salir de este bosque, tendré la bastante por ahora.
TITANIA
Te engañas si salir del bosque esperas,
81
Que aquí te has de quedar aunque no quieras.
82
Espíritu soy yo de jerarquía
83
Y es el verano dependencia mía.
84
Te servirán mis hadas con empeño,
85
Joyas del mar trayéndote y primores,
86
Y su canción conciliará tu sueño
87
Al descansar sobre mullidas flores.
88
La rudeza mortal que te embaraza
89
Purgar será la cosa más sencilla.
90
¡Chicharillo! ¡Mostaza!
91
¡Telaraña! ¡Polilla!
92
(Entran Chicharillo, Telaraña, Polilla y Mostaza.)
CHICHARILLO
Pronto.
93
TELARAÑA
Y yo.
POLILLA
Yo también.
MOSTAZA
Y yo.
TODOS
¿Qué hacemos?
TITANIA
Con dulzura y políticos extremos
94
Tratad a este mortal que me interesa.
95
Precededlo triscando ante él ahora,
96
Verdes higos poned sobre su mesa,
97
La uva purpúrea, la exquisita mora,
98
El dulce albaricoque y la frambuesa.
99
De las abejas ricas
100
En miel robad las glándulas, y, luego
101
Que les cortéis las patas enceradas,
102
Construid candelicas
103
Que serán como antorchas empleadas.
104
Y en los ojos de fuego
105
De la gentil luciérnaga inflamadas,
106
Alumbraréis con ellas á mi amante
107
Cuando vaya á dormir ó se levante.
108
Sus alas arrancad á las más bellas
109
Pintadas mariposas,
110
Y abanicad con ellas
111
Los rayos de la Luna que atrevidos
112
Posaren en sus párpados dormidos.
113
Obsequiadle con manos generosas,
114
Y las cabezas inclinad rendidos.
115
CHICHARILLO
–¡Salve, mortal!
TELARAÑA
–¡Salve!
POLILLA
–¡Salve!
MOSTAZA
–¡Salve!
BORRAS
–De todo corazón pido perdón á vuestras mercedes. ¿Cuál es el nombre de vuestra merced?
TELARAÑA
–Telaraña.
BORRAS
–Desearé que intimemos, señor Telaraña. Si me corto el dedo, me atreveré á utilizaros. –¿Vuestro nombre, Gentil hombre?
CHICHARILLO
–Chicharillo.
BORRAS
–Os ruego que me recordéis á la señora Haba, vuestra madre, y al señor Garbanzo, vuestro padre. Señor Chicharillo también deseo que tengamos mayor intimidad. –Señor, os rugo que me digáis vuestro nombre.
MOSTAZA
–Mostaza.
BORRAS
–Mi buen señor Mostaza. Me consta que sois paciente. Cobardes y gigantescas carnes asadas han devorado á muchos gentiles hombres de vuestra casa. Os aseguro que vuestros parientes me han hecho derramar lágrimas. Deseo mayor amistad con vos, mi buen señor Mostaza.
TITANIA
Llevadle á mi verjel. Servirle os mando.
127
Al llanto me parece
128
Que la faz de la Luna está dispuesta,
129
Y la más pobrecilla flor que crece
130
Llora también cuando la ve llorando.
131
Amarradme la lengua enamorada
132
Y en silencio llevadlo á la enramada.
133
ESCENA DOS
(Otra parte del bosque.)
(Entra Oberón.)
OBERÓN
¿Habráse ya Titania despertado?
1
Y ¿qué será lo que miró primero
2
Que idolatre su pecho enamorado?
3
Pero aquí viene ya mi mensajero.
4
(Entra Puck.)
Oye, travieso espíritu, ¿qué fiesta
5
Se celebra esta noche en la enramada?
6
PUCK
De un monstruo está la Reina enamorada.
7
Cerca de la floresta
8
Que le está consagrada,
9
Mientras que el dulce sueño la rendía,
10
Una tropa de toscos menestrales,
11
Que en Atenas el pan de cada día
12
Gana con espectáculos teatrales,
13
La comedia ensayaba
14
Que á la próxima boda
15
Del insigne Teseo dedicaba.
16
El más zopenco de la turba toda,
17
A quien hacer de Píramo compete.
18
Deja un rato la fiesta
19
Y en un cercano matorral se mete.
20
Yo me aprovecho entonces, y discurro
21
Poner sobre su testa
22
La cabeza de un burro.
23
Á Tisbe responder debe en seguida,
24
Y mi cómico sale del retiro;
25
Pero llega, y, cual ánades mirando
26
Del cazador la forma conocida,
27
O cual bando de cuervos cuando un tiro
28
Les hace alzar el vuelo crascitando
29
Y recorrer los aires locamente
30
Dividiéndose el bando,
31
Asó voló cuando lo vió la gente.
32
Doy luego una patada,
33
Y huyen más, y atropéllanse sin tino:
34
Parte “¡Atenas favor!” grita azorada,
35
Y otra parte, al huir, grita “¡asesino!”
36
Acaba su pavura desmedida
37
Con su criterio escaso,
38
Cuando enemigos ven á cada paso
39
Aun en las cosas que ni tienen vida.
40
Un zarzal ó un espino
41
Los suele detener; y prisioneros
42
Dejaron, cuando tal les sobrevino,
43
Unos las mangas y otros los sombreros.
44
Así los hice huir, llenos de espanto,
45
Quedando el lindo Píramo entretanto
46
En el sitio en que estaba, cuando acierta
47
A mirarlo Titania, ya despierta;
48
Y en el mismo momento
49
Quedóse enamorada del jumento.
50
OBERÓN
Nadie lo hace mejor aunque lo piense.
51
Mas di, ¿también el jugo has estregado
52
En los ojos del joven ateniense?
53
PUCK
Todo está terminado:
54
Sus ojos estregué mientras dormía
55
Con la dama de Atenas a su lado,
56
Y al despertar por fuerza la vería.
57
(Entran Hermia y Demetrio.)
OBERÓN
Detente aquí, que el ateniense llega.
58
PUCK
Es sin duda la dama,
59
Pero el galán no es éste.
60
DEMETRIO
¿Por qué rechazas ciega
61
De mi cariño la ardorosa llama?
62
Regaña con aquel que te deteste,
63
Mas no con quien te ama.
64
HERMIA
Aun más que regañarte debería,
65
Porque me temo que debiera odiarte.
66
Si tú, mientras dormía,
67
A Lisandro has matado,
68
Si con sangre tu pié ya está manchado,
69
Más en sangre engolfarte
70
Puedes ahora con la muerte mía.
71
Tan leal como el Sol es á la Aurora
72
Era leal conmigo. No es posible
73
Que a su dormida Hermia, á quien adora,
74
Abandonase. Es cosa más factible
75
Que el globo terrenal se perforara,
76
Y por ese agujero
77
El disco de la Luna se asomara,
78
Y en pleno mediodía
79
Al Sol en los antípodas, su fiero
80
Hermano perturbara en su alegría.
81
Sin duda conseguiste,
82
Feroz, asesinarlo; lo adivino
83
Por tu semblante sepulcral y triste:
84
Semblante de asesino.
85
DEMETRIO
Mi aspecto debe ser de asesinado,
86
Que tu crueldad punzante
87
Me tiene el corazón atravesado.
88
La homicida, no obstante,
89
Aparece diáfana y radiante
90
Como allí reverbera
91
La hermosa Venus en su ardiente esfera.
92
HERMIA
¿Qué tiene eso que ver con lo que digo?
93
Dame á Lisandro, si de mí te dueles;
94
Entregámelo ya, Demetrio amigo.
95
DEMETRIO
Sus restos entregara á mis lebreles.
96
HERMIA
Perro cruel, mi femenil paciencia
97
Ya se agotó. Sin duda lo mataste.
98
Que sea tu sentencia
99
Ser excluído de la raza humana.
100
Habla, habla, si alguna vez me amaste.
101
Despierto, ni á mirarlo en faz osaste,
102
Y lo heriste al dormir. Acción villana.
103
¿Eso hacer un gusano no pudiera,
104
O un áspid? ¡Que eso ha sido es evidente!
105
¡Un áspid con su lengua dividida!
106
Aunque tu lengua doble y embustera
107
Puede, feroz serpiente,
108
Causar más honda herida.
109
DEMETRIO
Tu furor se desata sin motivo.
110
Estoy de culpa ajeno:
111
Ni sé si está Lisandro muerto o vivo.
112
HERMIA
Entonces, por favor, di que está bueno.
113
DEMETRIO
Y si pudiera, dime, ¿qué ganara?
114
HERMIA
No volverme jamás á ver la cara.
115
Pero que viva ó muera, presurosa
116
Me aparto ya de tu presencia odiosa.
117
((Vase.))
DEMETRIO
Seguirla en ese estado
118
Es inútil empeño,
119
Y breve rato descansar me place.
120
El peso del dolor es más pesado
121
Si, en bancarrota el sueño,
122
Sus deudas al dolor no satisface.
123
Mas pues quiere pagar, según parece,
124
Aquí recibiré lo que me ofrece.
125
((Se acuesta y se duerme.))
OBERÓN
¿Qué hiciste? La has errado.
126
El licor en los párpados constantes
127
De algún amor feliz has estregado,
128
Y unir á dos amantes no has logrado:
129
Sí sólo desunir á dos amantes.
130
PUCK
Me impuso el hado, entonces, la obediencia.
131
Por un hombre leal, viven millones
132
Que juran y perjuran sin conciencia.
133
OBERÓN
Vé, sin más dilaciones;
134
Busca á Elena en el bosque de seguida:
135
De amor enferma está, descolorida
136
Por la pasión que su frescura mata.
137
Por el medio mejor que te parezca,
138
A este lugar de conducirla trata.
139
Y de él la vista cuando aquí aparezca
140
Haré que á mis encantos obedezca.
141
PUCK
Me voy, me voy. Contempla cuál me voy
142
De un arco tartarí la flecha soy.
143
((Vase.))
OBERÓN
Flor de púrpura teñida
144
Que por Cupido fué herida,
145
((Estrega la flor sobre los párpados de Demetrio.))
En los ojos escondida
146
De este joven quedarás.
147
Cuando llegare el instante
148
De contemplar á tu amante,
149
Como la Venus brillante
150
Del cielo la encontrarás.
151
Si despiertas, y está aquí,
152
Curará tu frenesí.
153
(Vuelve á entrar Puck.)
PUCK
Capitán de nuestro bando,
154
A Elena precedo yo
155
Y al joven que me engañó
156
Gajes de amor reclamando.
157
¿Sus desahogos teatrales
158
Presenciar no convendría?
159
¡Qué necios, por vida mía,
160
Son todos estos mortales!
161
OBERÓN
Queda aquí. Despertará
162
Demetrio sin duda alguna.
163
PUCK
¿Conque dos querrán á una?
164
Gran contento me dará.
165
Pues no hay nada que me guste
166
Como un gran desbarajuste.
167
(Entren Elena y Lisandro.)
LISANDRO
¿Por qué piensas que en burlas te enamoro?
168
A las burlas el llanto no se hace,
169
Y al iniciarte mi cariño lloro,
170
Y la verdad se ostenta cuando nace.
171
Mi amor de escarnio tachas sin motivo
172
Cuando lleva de amor el distintivo.
173
ELENA
Apuras el ingenio, y con verdades,
174
Guerra santa infernal, verdades matas.
175
De Hermia tus votos son. ¿Dejarla quieres?
176
Pero ninguno añades
177
Si de pesar un juramento tratas
178
Con otro juramento,
179
Y si en las dos balanzas hoy pusieres
180
Aquellos votos y estas falsedades,
181
Contemplaras el fiel sin movimiento
182
Y pesarían lo que pesa un cuento.
183
LISANDRO
Al jurarle mi amor, estaba loco.
184
ELENA
Pues al dejarla ahora,
185
No juzgo estés en tu razón tampoco.
186
LISANDRO
Por ella y no por ti Demetrio llora.
187
((Despertando.))
DEMETRIO
Elena, Diosa, perfección divina,
188
¿Quién, dulce amor, atina
189
A encarecer el brillo de tus ojos?
190
Opaco es el cristal. Y me embelesan
191
Esos tus tentadores labios rojos
192
Que parecen dos guindas que se besan.
193
Esa hermosa blancura congelada,
194
Esa nueve que el alto Tauro luce
195
Del Euro acariciada,
196
Del cuervo á la negrura se reduce
197
Si esa tu mano levantar te agrada.
198
¡Oh! déjame besar tanta blancura,
199
Y el sello estampe aquí de mi ventura.
200
ELENA
¡Qué oprobio! ¿Cada cual ¡por vida mía!
201
El blanco hacerme de sus burlas piensa?
202
Si tuvierais al menos cortesía,
203
No me hicierais jamás tamaña ofensa.
204
¿No os basta odiarme, sin que el vil proyecto
205
Forméis de herirme y amenguar mi fama?
206
Si fuerais hombres, cual lo sois de aspecto,
207
No os portarais así con una dama.
208
¿A qué tales encomios, votos tales,
209
Si de odio tenéis el alma llena
210
Y sé que amando á Hermia sois rivales,
211
Cual sois rivales ofendiendo á Elena?
212
¡Gentil conducta! ¡Varonil hazaña!
213
¡Con vuestra mofa provocar el llanto
214
Que el rostro de esta triste joven baña!
215
Nadie que fuera noble tal quebranto
216
Causara á una mujer, ni su paciencia
217
Apurara por mera impertinencia.
218
LISANDRO
Obras, Demetrio, con crueldad. Detente.
219
Que amas á Hermia asegurar yo puedo;
220
Pues el amor de Hermia, indiferente,
221
Aquí de todo corazón te cedo.
222
Concédeme el de Elena en este instante,
223
A quien hoy amo y amaré constante.
224
ELENA
Nunca dos burladores
225
Un tiempo más inútil han perdido.
226
DEMETRIO
Puedes guardar, Lisandro, tus amores,
227
Pues si la amé una vez, mi amor es ido.
228
Como huésped mi amor allí vivía,
229
Pero á su hogar se vuelve con Elena.
230
LISANDRO
Eso, Elena, no es cierto.
231
DEMETRIO
La fe mía
No conoces: no admito tu condena,
232
Y tiembla ya si mi furor acrece.
233
Mas contempla á tu amor que allí aparece.
234
(Vuelve á entrar Hermia.)
HERMIA
Tú que amenguas la vista, noche oscura,
235
Poder mayor concedes al oído.
236
Cuanto pierde un sentido, con usura
237
Adquiere otro sentido.
238
Lisandro, con los ojos no te he hallado,
239
Mas de tu voz atrájome el sonido.
240
¿Por qué, di, tan cruelmente me has dejado?
241
LISANDRO
¿Por qué quedarme allí si me impelía
242
El amor á otro sitio?
243
HERMIA
¿De mi lado
Á Lisandro qué amor llamar podía?
244
LISANDRO
Del amor que trastorna
245
Hoy á Lisandro, Elena es la causante;
246
Elena que la bella noche adorna,
247
Aun más que tanto globo rutilante.
248
¿Por qué me buscas, di? ¿No ves bien claro
249
Que de tí por odiarte me separo?
250
HERMIA
No dices lo que piensas. No te creo.
251
ELENA
¡Y ella también ser parte en esta intriga!
252
Que ansiáis reir á mis exoensas veo,
253
Y entráis los tres para lograrlo en liga.
254
¡Hermia cruel! ¿Doncella aun más que ingrata!
255
¿Te conciertas con ellos, y con ellos
256
Con tan inicuas burlas me escarneces?
257
¿Están ya nuestra mutua confianza,
258
La promesa hermanal, las dulces horas
259
Pasadas juntas –cuando al raudo tiempo
260
Solíamos culpar por separarnos–
261
Olvidadas del todo? ¿De la escuela
262
La amistas? ¿La inocencia de la infancia?
263
Hermia, nosotras cual activos genios
264
La misma flor tejimos con la aguja
265
En el mismo dechado, y en el mismo
266
Cojín nos asentábamos, la misma
267
Canción cantando y en el mismo tono,
268
Como si nuestras manos, nuestros cuerpos.
269
Voces y almas existieran juntas.
270
Así crecimos, como dos cerezas
271
Que, unidas, separadas aparecen.
272
Dos simpáticas frutas moldeadas
273
Sobre un tallo no más, que con dos cuerpos,
274
Al parecer un corazón tenían.
275
Eramos dos escudos suspendidos
276
En un trofeo sólo, dedicado
277
A un ser no más, y con igual cimera.
278
¿Y esta antigua amistas rompes ahora
279
Para unirte á dos hombres que escarnecen
280
A tu infeliz amiga? Tu conducta
281
Ni noble es, ni femenil siquiera.
282
Y nuestro sexo todo te inculpara
283
Al par que yo te inculpo, soportando
284
Cual yo soporto semejante ofensa.
285
HERMIA
Me asombra tu palabra apasionada.
286
No me burlo de tí, de mí te burlas.
287
ELENA
¿No incitas á Lisandro á que me siga
288
Y mis ojos y faz por mofa alabe?
289
Y á tu otro amor, Demetrio, que hace poco
290
De sí violentamente me apartaba,
291
¿No le haces, di, llamarme Diosa y ninfa
292
Sin par, preciosa, celestial criatura?
293
¿A qué hablar de ese modo á quien detesta?
294
¿El tesoro de amor que te consagra
295
Por qué niega Lisandro y ¡vaya un lance!
296
Su amor á mí me brinda, si no fuese
297
Porque tú lo permites y lo incitas?
298
Pues bien. ¿Y qué, si á tu beldad no llego,
299
Si tu amoroso séquito me falta,
300
Si no soy tan dichosa y, al contrario,
301
Amo, infeliz, sin ser correspondida?
302
Compasión esto infunde y no desprecio.
303
HERMIA
No alcanzo á comprender lo que me dices.
304
ELENA
Sigue, sí, sigue. Gravedad afecta.
305
Hacedme gestos al volver mi espalda;
306
Guiñad el ojo y mantened la broma.
307
Es burla que quizá pueda escribirse.
308
No así me escarneciera quien tuviese
309
Bondad ó compasión ó cortesía.
310
Pasadlo bien. Será quizá mi culpa.
311
Y ausente ó muerta buscaré remedio.
312
LISANDRO
Tente, Elena gentil, para escucharme;
313
Mi amor, mi vida, mi alma, bella Elena.
314
ELENA
Perfectamente.
315
HERMIA
Déjala, bien mío.
DEMETRIO
A la fuerza lo harás, si no de grado.
316
LISANDRO
Tu fuerza es tan inútil cual su ruego,
317
Que igual poder tus amenazas tienen
318
Que el poder de sus débiles plegarias.
319
Elena, yo te amo, te lo juro
320
Por esta vida que por tí deseo
321
Sacrificar, para probar que miente
322
El que osare decir que no te amo.
323
DEMETRIO
Te digo que mi amor es más que el suyo.
324
LISANDRO
Pues á probar al punto lo que afirmas.
325
DEMETRIO
Ven, pues.
326
HERMIA
Lisandro, ¿qué entremés es este?
LISANDRO
Etiope, aparta.
327
DEMETRIO
Vamos, aparentas
Zafarte simulando que me sigues,
328
Y, no obstante, no vienes. Eres dócil.
329
LISANDRO
Suéltame, gato, lapa, vil engendro,
330
O de mí como á víbora te aparto.
331
HERMIA
¿Por qué tanta rudeza? ¡Tal mudanza,
332
Amor mío!
333
LISANDRO
¡Tu amor! Tártara, negra,
Huye, tú, medicina, vil brebaje.
334
HERMIA
¿Techanceas?
335
ELENA
Sí tal. Y tú lo propio.
LISANDRO
Te cumpliré, Demetrio, mi palabra.
336
DEMETRIO
Ligarte á ella quisiera, porque veo
337
Que pobres ligaduras te sujetan,
338
Y yo de tu palabra no me fío.
339
LISANDRO
¡Qué! ¿la he de maltratar? ¿He de matarla?
340
No la quiero ofender aunque la odie.
341
HERMIA
¿Qué ofensa me has de hacer mayor que odiarme?
342
¿Odiarme? ¿Por qué causa? Prenda mía,
343
¿Qué dices? ¿No soy Hermia y tú Lisandro?
344
Tan hermosa ahora soy cual antes era.
345
Me amaste anoche, y sin embardo, anoche
346
Me dejaste. ¿Será ¡Dioses potentes!
347
Que de tu propia voluntad te fuiste?
348
LISANDRO
Sí tal, y no volverte á ver quería.
349
Pierde toda esperanza. No lo dudes:
350
Sabe que es realidad; que no son burlas;
351
Que á tí te odio y que idolatro á Elena.
352
HERMIA
¡Ay de mí! –Vil juglar, roedor gusano,
353
Ladrona de mi amor, ¿conque á deshora
354
Tú de su corazón mi amor robaste?
355
ELENA
A fe mía, muy bien. Díme, ¿no tienes
356
Ni pudor, ni vergüenza, ni modestia,
357
Y de mi dulce lengua te propones
358
Arrebatar respuestas impacientes?
359
¡Apártate de mí! ¡Falsa, muñeca!
360
HERMIA
¡Muñeca! Está muy bien. Comprendo el juego.
361
Comparó nuestros cuerpos respectivos,
362
Y su talla alegó. Con su estatura,
363
Con su excelsa estatura, con su talla,
364
Ha logrado sin duda seducirlo.
365
¿Y tan alta te encuentras en su estima
366
Porque yo soy tan baja y diminuta?
367
¿Y hasta qué punto, palo de cucaña?
368
¿Hasta qué punto, di? ¿Tan baja acaso
369
Que no alcancen mis uñas á tus ojos?
370
ELENA
Aunque os estéis de mí burlando, os ruego
371
Que no me dañe. Nunca fui valiente,
372
Ni tengo el don de contender siquiera.
373
Soy mujer por mi inmensa cobardía.
374
Que no me pegue. ¿Pensaréis acaso
375
Que porque ella es más baja que yo, puedo
376
Defenderme quizás?
377
HERMIA
¡Otra! ¡más baja!
ELENA
Hermia mia, conmigo no te ofendas.
378
Hermia, siempre te quise. Tus secretos
379
Siempre he guardado; nunca te he ofendido.
380
Verdad que, de Demetrio enamorada,
381
Le referí lo de tu fuga al bosque,
382
Y él te siguió. Tras él seguí yo ciega,
383
Pero de aquí me echó, con amenaza
384
De pegarme, insultarme y aun matarme.
385
Y ahora, si me dejáis con mi locura,
386
Me volveré tranquilamente á Atenas
387
Y más no os seguiré. Dejad que parta.
388
Ya veis si soy yo necia y si soy dócil.
389
HERMIA
Pues véte ya. ¿Quién es quien te lo impide?
390
ELENA
Mi necio corazón, que aquí se queda.
391
HERMIA
¿Qué dices? ¿Con Lisandro?
392
ELENA
Con Demetrio.
LISANDRO
Elena, cuidaré que no te dañe.
393
DEMETRIO
De ningún modo, aunque su parte tomes.
394
ELENA
Tiene astucia y es mala si se enoja:
395
Era al ir á la escuela una garduña,
396
Y aunque es chica de cuerpo, es una fiera.
397
HERMIA
¡Chica otra vez! ¡Y siempre chica y baja!
398
¿Y vais á permitir que así me insulte?
399
Dejádmela.
400
LISANDRO
Sepárate, enanilla.
Sér formado de grama restringente,
401
Bellota, cuenta de rosario.
402
DEMETRIO
Sobra
De asiduidad ostentas defendiendo
403
A quien desprecia tus afanes todos.
404
Déjala en paz, y no hables más de Elena;
405
Cese tu protección, porque si haces
406
De amor por ella el ademán más leve,
407
Caro te costará.
408
LISANDRO
No me sujeta
Ahora. Sígueme, pues, si tienes brío,
409
Y veremos quién tiene más derecho
410
Al cariño de Elena.
411
DEMETRIO
¿Yo seguirte?
No tal. Irá contra tu faz mi rostro.
412
(Vase Lisandro y Demetrio.)
HERMIA
Eres tú la culpable de este enredo.
413
No te vayas.
414
ELENA
De ti yo no me fío,
Ni sola acompañándote me quedo;
415
Mejor tus manos mostrarán su brío
416
Que mis manos en una acometida,
417
Mas mis piernas te ganan en la huída.
418
((Vase.))
HERMIA
Nada entender de lo que ocurre puedo.
419
((Vase.))
OBERÓN
Culpo tu negligencia.
420
Lo que ordeno equivocas de seguro,
421
O por malevolencia
422
En un enredo acaba.
423
PUCK
Rey de las sombras, fué un error, lo juro.
424
¿No dijiste que en él me fijaría
425
Porque vestido de ateniense estaba?
426
Pues eso debe ser la excusa mía:
427
De un ateniense restregué los ojos.
428
Pero en parte me alegro del suceso,
429
Porque me refocila, lo confieso,
430
Oirlos desbarrar en sus tramojos.
431
OBERÓN
Ya ves, buscan lugar para batirse.
432
En acecho Robín, por tanto, ponte.
433
Haz que llegue la noche á revestirse
434
De neblina más negra que Aqueronte,
435
Y á los fieros rivales de ese modo
436
Podrás extraviar á tu acomodo.
437
De Lisandro la voz imita á veces;
438
Otras, como Demetrio, bromeando
439
A Lisandro enfureces,
440
Y así distintos rumbos les señalas,
441
Y no se encontrarán aunque se ultrajen.
442
Hasta que el sueño, de la muerte imagen,
443
Con pies de plomo y ponderosas alas
444
Sus sienes á invadir más tarde acierte.
445
De Lisandro en los ojos
446
El jugo de esta yerba entonces vierte.
447
Su virtud destruirá de estos antojos
448
La fuerza malhadada.
449
Y verá con su vista acostumbrada.
450
Al despertar, apenas
451
Recordarán el chasco, que es probable
452
Consideren que fué visión ó sueño,
453
Y los amantes volverán á Atenas
454
Para unirse con lazo perdurable:
455
En hacer cuanto digo pon empeño.
456
Que el indiano rapaz á mí me entregue
457
Mi Reina, yo procuraré entre tanto.
458
Y libre ya del monstruoso encanto,
459
Cuando en sus ojos el licor estregue,
460
Lograremos que todo se sosiegue.
461
PUCK
Trabajar es forzoso sin demora,
462
Que aprisa de la noche los dragones
463
Las nabes van cortando.
464
Allí aparece el nuncio de la aurora,
465
Y en cuanto empieza á derramar sus dones,
466
Los fantasmas aquí y allí vagando
467
Se van al campo santo aproximando.
468
Las almas maldecidas,
469
Las que en encrucijada ó en torrente
470
Hallaron sepultura, á sus guaridas
471
Ha tiempo retiráronse, pues huyen
472
De que su oprobio con el sol se ostente,
473
Y por su gusto de la luz se excluyen:
474
Que la noche con negra frente austera
475
Tiene que ser su eterna compañera.
476
OBERÓN
Espíritus de alcurnia diferente
477
Tú y yo debemos ser. Frecuentemente
478
En presencia de aurora he retozado;
479
Y como guardabosque, la espesura
480
Recorro sin cuidado
481
Hasta hallarse de par en par abiertas
482
Del Oriente las puertas,
483
Cuando la roja luz que allí fulgura
484
A Neptuno acaricia con sus bellos
485
Bendecidos destellos,
486
Transformando en cambiantes de áurea gualda
487
La salobre verdura de su falda.
488
Mas prontitud no obstante. Todavía
489
Se puede antes hace que nazca el día.
490
PUCK
Por valle y collado. Por valle y collado.
491
Llevarlos prometo por valle y collado.
492
Asombro en el campo y asombro en poblado.
493
Condúcelos, duende, por valle y collado.
494
(Vuelve é entrar Lisandro.)
LISANDRO
¿En dónde estás, Demetrio? ¿Dónde, digo?
495
PUCK
Aquí. La espada saca ya, villano.
496
LISANDRO
En el instante mismo soy contigo.
497
PUCK
Pues á terreno sígueme más llano.
498
((Vase Lisandro siguiendo la voz de Puck.))
(Vuelve á entrar Demetrio.)
DEMETRIO
Habla, Lisandro, ya. Cobarde, ¿y huyes?
499
¿Y ocultas entre matas tu cabeza?
500
PUCK
¿Con las estrellas, vil cobarde, arguyes,
501
Y á las plantas describes tu fiereza
502
Y no me buscas? Ven, mozo insolente,
503
Que con un palo espero tus demandas:
504
Hierro no necesito.
505
DEMETRIO
¿Por ahí andas?
PUCK
Sigue, que este lugar no es conveniente.
506
((Vanse.))
(Vuelve á entrar Lisandro.)
LISANDRO
Me precede y me dice que lo siga,
507
Y al llegar, se ha marchado.
508
De más ligeros pies está dotado
509
Que yo, pues á correr veloz me obliga,
510
Y encontrarlo no puedo.
511
En senda oscura y escabrosa he dado.
512
A mi cansancio cedo.
513
Ven, claro sol, y si tu luz me alcanza,
514
Luego en Demetrio tomaré venganza.
515
((Se acuesta y duerme.))
(Vuelven á entrar Pick y Demetrio.)
PUCK
¡Hola, hola! Cobarde, ¿no me buscas?
516
DEMETRIO
Espera si te atreves. Cosa es clara:
517
Huyes, mudas de sitio, así me ofuscas
518
Para eludir que te halle cara á cara.
519
¿En dónde, dime, estás?
520
PUCK
Aquí me tienes.
DEMETRIO
Ya veo que te burlas. Si de día
521
Mi rostro á ver te avienes,
522
Caro te ha de costar por vida mia.
523
Ahora puedes marcharte.
524
Me encuentro tan cansado,
525
Que aquí me tiendo sobre el suelo helado;
526
Pero ya iré mañana á visitarte.
527
((Se acuesta y duerme.))
(Vuelve á entrar Elena.)
ELENA
¡Oh triste noche! ¡Oh noche de agonía!
528
Cesen tus horas ya. ¿Cuándo apareces,
529
Orto consolador? ¡Ay! con el día
530
A Atenas vuelva, y deje á tanto ingrato
531
A quien molesta la compaña mía.
532
¡Oh sueño, que cerrar logras á veces
533
Los ojos del dolor, por breve rato
534
Líbrame de mi propia compañía!
535
((Duerme.))
PUCK
¡Solo tres! Que venga el resto;
536
Dos parejas, cuatro son...
537
Viene allí con triste gesto...
538
Es Cupido gran bribón
539
Que á las pobres damas presto
540
Deshereda de razón.
541
(Vuelve á entrar Hermia.)
HERMIA
Nunca me ví tan triste y tan cansada;
542
Cubierta de rocío
543
Y con ásperas zarzas lastimada,
544
Ni me puedo tener, ni anda podría:
545
Mis pies no cumplen el mandato mío,
546
Y aquí descanso hasta que nazca el día.
547
Si pretenden un duelo,
548
A Lisandro amparar te pido, ¡oh cielo!
549
((Se acuesta y duerme.))
PUCK
Mientras que en tus ojos
550
Vierto este licor,
551
Duerme sin enojos
552
((Estrega la yerba sobre los párpados de Lisandro.))
Sobre el suelo, gentil amador.
553
Cuando tu sueño
554
Debieres volver,
555
Con amante empeño
556
Seguirás á tu dama de ayer.
557
Y despierto has de ver
558
Que se cumple el refrán que aconseja
559
Que con su pareja
560
Esté cada oveja.
561
Curro debe casarse con Curra,
562
Y nada irá mal:
563
El vecino recoja su burra,
564
Y obtendremos ventura cabal.
565
((Vase.))
ACTO CUARTO
ESCENA PRIMERA
(El bosque. –Lisandro, Demetrio, Elena y Hermia dormidos.)
(Entran Titania y Borras. Chicharillo, Telaraña, Polilla, Mostaza y otros Trasgos. Oberón siguiéndolos sin ser visto.)
TITANIA
Ven conmigo, y reposa
1
Sobre esta multitud de florecilla,
2
Y halagaré tus plácidas mejillas;
3
Y de tu frente límpida y lustrosa
4
Ornará las guedejas
5
Con aromadas flores,
6
Besando tus espléndidas orejas,
7
Amor de mis amores.
8
BORRAS
–¿Dónde está Chicharillo?
CHICHARILLO
–Aquí.
BORRAS
–Ráscame la cabeza, Chicharillo. ¿Dónde está monsieur Telaraña?
TELARAÑA
–Aquí.
BORRAS
–Monsieur Telaraña. Buen monsieur. Empuña las armas, y mátame esa abeja de nalgas rojas que posa sobre ese cardo, y, mi buen monsieur, tráeme su saco de miel. No te apresures por demás en la tarea, monsieur; y, buen monsieur, cuida de que el saco no reviente. No me gustaría verte anegado con el contenido de un saco de miel, signore. ¿Dónde está monsieur Mostaza?
MOSTAZA
–Aquí.
BORRAS
–Dame la mano, monsieur Mostaza. Por favor, déjate de ceremonias, buen monsieur.
MOSTAZA
–¿Qué quieres de mí?
BORRAS
–Buen monsieur, nada; sólo que ayudes al caballero Chicharillo á rascar. Tengo que habérmelas con el barbero, porque paréceme que tengo maravillosa cantidad de pelo en la cara, y soy burro tan delicado, que si un pelo solo me hace cosquillas, me he de rascar.
TITANIA
–¿Oir música tal vez querrás, bien mío?
BORRAS
–Tengo bastante buen oído para la música. Vengan cencerros y zambombas.
((Música tosca.))
TITANIA
–Mi dulce bien, di, ¿qué alimento quieres?
BORRAS
–Francamente, un pienso. Me comería excelente avena seca. Paréceme que deseo vivamente un haz de heno, de rico heno. Nada iguala al delicioso heno.
TITANIA
Un duende mío puede del repuesto
22
De la ardilla traerte nueces frescas.
23
BORRAS
–Preferiría un puñado ó dos de habas secas. Pero te suplico que no permitas que tu gente me perturbe. Se apodera de mí grande indisposición para el sueño.
TITANIA
Duerme mientras mis brazos te circundan.
25
Idos, duendes; por todas parte idos.
26
((Vanse los duendes.))
Así al escaramujo blandamente
27
Entrelaza la dulce madreselva.
28
Y así la yedra femenil del olmo
29
Por las ásperas ramas se ensortija.
30
¡Cuánto te quiero! ¡Te idolatro ciega!
31
((Duermen.))
(Entra Puck.)
((Adelantándose.))
OBERÓN
Bien vengas, buen Robín. ¡Mira qué cuadro!
32
De su locura á condolerme empiezo.
33
Ahora al verla á la entrada de la selva
34
Buscándole regalos á ese imbécil,
35
Incrépala y reñimos, pues había
36
Esas peludas sienes coronado
37
De fresquísimas flores olorosas.
38
Y el natural rocío, que otras veces
39
En aquellos capullos parecía
40
Dilatándose perlas orientales,
41
Ahora en sus lindos cálices posaba
42
Cual lágrimas, su oprobio lamentando.
43
Burléme á mi placer, mientras humilde
44
Mi perdón con dulzura reclamaba.
45
Pedíle entonces el rapaz cautivo,
46
Y me le dió, mandando que sus duendes
47
Lo lleven á mi reino hechiceresco.
48
Ya en mi poder el niño, de la vista
49
De Titania anular quiero el encanto.
50
Y tú, buen Puck, del rústico ateniense
51
El cráneo quitarás que le prestaste;
52
Y, ya despiertos todos, que retornen
53
A Atenas juntos, recordando acaso
54
Las raras aventuras de esta noche
55
Como caprichos de pesado sueño.
56
Yo en ese mismo instante
57
Es fuerza que á la Reina desencante
58
Cual antes fuiste has de ser;
59
((Estregando sus ojos con una flor.))
Cual antes viste has de ver;
60
Que de Dïana la flor
61
Sobre la flor del amor
62
Tiene bendito poder.
63
Despierta ya, Titania idolatrada.
64
TITANIA
¡Ay qué visiones, Oberón querido!
65
¡Estar creí de un burro enamorada!
66
OBERÓN
Mira á tu amor.
67
TITANIA
Mas ¿cómo ha sucedido?
Ahora su rostro contemplar detesto.
68
OBERÓN
Un rato de silencio nos conviene.
69
La cabeza, Robín, quítale presto;
70
Y haz, Titania, que suene
71
La música á tu cargo,
72
Que influyendo eficaz en los sentidos
73
De estos cinco dormidos,
74
Prolongue su letargo.
75
TITANIA
Música, pues, tañed que el sueño encante.
76
PUCK
Tu imbécil cara mire cual solía
77
Lo que tenga delante.
78
OBERÓN
Música pues. –Tus manos, reina mía.
79
((Música suave.))
El suelo donde están estos dormidos
80
Danza alegre alboroce;
81
Y mañana nosotros, ya avenidos,
82
Gallardamente cuando den las doce
83
Bailaremos en casa de Teseo,
84
Bendiciendp á sus deudos y allegados;
85
Y allí las dos parejas que aquí veo,
86
Serán también felices desposados.
87
PUCK
Oye, Rey de trasgos, trina
88
Ya la alondra matutina.
89
OBERÓN
Reina mía, silenciosos
90
Tras la sombra y presurosos,
91
Es preciso caminar.
92
Pero al globo, por fortuna,
93
Más aprisa que la luna
94
Conseguimos circundar.
95
TITANIA
Pues volemos, dueño mío;
96
Y en la atmósfera confío
97
Que me digas cómo fué
98
Que entre breñas y zarzales
99
En compaña de mortales
100
Despertando me encontré.
101
((Vanse.))
((Suenan cuernos de caza.))
(Entran Teseo, Hipólita, Egeo y acompañamiento.)
TESEO
Que uno vaya á buscar al guardabosque.
102
Ya cumplir no nos falta rito alguno;
103
Y pues que toda la mañana es nuestra,
104
Mi bien, oirás á mis sabuesos.
105
Soltadlos en el valle de Occidente.
106
Id pronto, pues. Buscad al guardabosque.
107
((Vase uno.))
Reina hermosa, subamos á la cumbre,
108
Y el concierto confuso escucharemos
109
De sus ladridos con el eco en lucha.
110
HIPÓLITA
El jabalí con Hércules y Cadmo
111
En un bosque de Creta he perseguido
112
Con sabuesos de Esparta. Nunca oyera
113
Tan animado hipar. La selva toda,
114
Las nubes y los ríos y hasta el suelo
115
En un solo latir se confundían.
116
Nunca escuché tan musical discordia;
117
Nunca jamás tan armoniosos truenos.
118
TESEO
Son mis sabuesos de espartana raza,
119
De anchas quijadas, de color castaño;
120
Las orejas que adornan sus cabezas
121
Barriendo van el matinal rocío;
122
Patizambos, cual toros de Tesalia
123
De gran papada, lentos cuando acosan,
124
Pero acordes latiendo, cual si fueran
125
Suavísimas campanas musicales.
126
Jamás fué contestado ó provocado
127
Por cuerno alguno aullido más sonoro,
128
Ni en Creta, ni en Esparta, ni en Tesalia.
129
Tú misma juzgarás al escucharlos.
130
Mas ¡calle! ¿quiénes son las ninfas éstas?
131
EGEO
Mi hija es ésta, señor. Lisandro es éste.
132
¡Aquí Demetrio! ¡Elena aquí, la hija
133
Del anciano Nadar! Por qué motivo
134
Se encuentran aquí juntos no comprendo.
135
TESEO
Para cumplir de mayo con los ritos
136
Madrugaron sin duda; y enterados
137
Del propósito nuestro, nos aguardan,
138
Deseando tomar parte en la fiesta.
139
Mas Egeo, responde: ¿no es el día
140
En que Hermia ha de decir qué es lo que escoge?
141
EGEO
Sí, señor.
142
TESEO
Ordenad que los despierten
Los cazadores resonando el cuerno.
143
((Vase uno. –Cuernos y gritos dentro. Lisandro. Demetrio. Elena y Hermia se despiertan sobresaltados.))
¡Hola, amigos! el celo ya ha pasado,
144
Y tarde por demás es cuando empiezan
145
A aparear las aves de este bosque.
146
LISANDRO
Perdón, señor.
147
((Él y los demás se arrodillan ante Teseo.))
TESEO
Que os levantéis os ruego.
Ya sé que sois rivales y enemigos.
148
¿Cuándo se vió en el mundo tal concordia,
149
Que el odio –de los celos apartado–
150
Duerme al lado del odio y nada teme?
151
LISANDRO
Asombrado, señor, medio dormido,
152
Contesto que ni sé cómo aquí vine.
153
Mas pienso... La verdad decir siquiera.
154
Si tal... Recuerdo ahora que en compaña
155
De Hermia vine yo aquí, con el intento
156
De fugarnos de Atenas, de ese modo
157
Eludiendo el peligro de sus leyes.
158
EGEO
Basta, basta, señor. Sabes bastante.
159
En él la ley reclamo que se cumpla.
160
Se pensaban fugar, de esa manera
161
De tí y de mí burlándose, Demetrio.
162
A tí te privarían de tu esposa,
163
Y á mí de que pudiera la palabra
164
Cumplir que dí, de que tu esposa fuera.
165
DEMETRIO
Señor, Elena me contó su fuga
166
Y su intención de verse en este bosque;
167
Furioso los seguí, la hermosa Elena
168
Siguiéndome también enamorada.
169
Pero, señor, por un poder secreto
170
Que desconozco yo, mi amor á Hermia,
171
Cual nieve derretido, juzgo ahora
172
Como recuerdo de infantil juguete,
173
Que una vez mis sentidos absorbía.
174
Toda mi fe, la esencia de mi alma,
175
El objeto y encanto de mis ojos,
176
Elena es hoy, señor. Yo la quería
177
Antes de ver á Hermia. Fué alimento
178
Que al enfermar miré con repugnancia;
179
Mas hoy que la salud he recobrado,
180
Mi paladar cual antes saborea,
181
Y la amo y la apetezco y la deseo,
182
Y constancia eternal aquí le juro.
183
TESEO
Nobles amantes, os unió el destino.
184
Después continuaréis la historia vuestra.
185
Contrariaré tu voluntad, Egeo;
186
Que con nosotros en el templo unidos
187
Estos amantes quedarán más tarde.
188
Y pues va la mañana ya menguando,
189
Convendrá suspender la cacería.
190
¡A Atenas, pues! Tres damas, tres galanes;
191
Hemos de celebrar fiestas solemnes.
192
Ven, Hipólita amada.
193
((Vanse Teseo, Hipólita, Egeo y acompañamiento.))
DEMETRIO
Tan nimio y tan confuso se presenta
194
Lo que pasa á mi vista, cual distantes
195
Montañas confundidas con las nubes.
196
HERMIA
Dijera que mis ojos conturbados
197
Las cosas dobles ven.
198
ELENA
Y yo lo propio
Dije hallado paréceme Demetrio
199
Mío y no mío
200
DEMETRIO
¿Pero estáis seguros
De que estamos despiertos? Me parece
201
Que dormimos aún y que soñamos.
202
¿No es verdad que ahora el Duque aquí se hallaba
203
Y ordenó le siguiéramos?
204
HERMIA
Es cierto.
También mi padre.
205
ELENA
E Hipólita.
LISANDRO
Y nos dijo
Que al templo le siguiéramos.
206
DEMETRIO
Entonces
Despiertos nos hallamos. A seguirle
207
Y á narrar nuestros sueños entre tanto.
208
((Vanse))
BORRAS
(Despertándose) Cuando llegue mi vez, llámame, y responderé. Mi apunte es “Hermosísimo Píramo.” ¡Eh! ¡Hola! ¡Pedro Menbrillo; Flauta, el remienda-fuelles; Hocico, el calderero; Hambrón. ¡Por vida mía! Se han ido y me dejaron durmiendo. Rara visión he tenido. He tenido un sueño que no alcanza el ingenio humano á expresar qué sueño fué. Jumento es quien trate de explicar este sueño. Creía que era y creí que tenía... pero necio á nativitate fuera si tratase de decir lo que yo creía que tenía. No hay ojos que hayan oído, ni oídos que hayan visto, ni manos que hayan gustado, ni lengua que haya concebido, ni alma que haya relatado lo que era mi sueño. Haré que Pedro Membrillo escriba una balada sobre este sueño. Se llamará el Sueño de Borras, porque no tiene borras, y la cantaré al finalizar la comedia que vamos á representar ante el Duque; y, para que tenga más gracia, la cantare después de mi muerte.
((Vase.))
ESCENA II
(Atenas. –Habitación en casa de Membrillo.)
(Entran Membrillo, Flauta, Hocico y Hambrón.)
MEMBRILLO
–¿Habéis mandado á preguntar á casa de Borras? ¿Ha vuelto ya á su casa?
HAMBRÓN
–Nadie da razón. Sin duda han cargado con él.
FLAUTA
–Si no vuelve, fracasa la comedia. No se podría representar, ¿No es cierto?
MEMBRILLO
–No será posible. No hay otro en Atenas sino él capaz de representar el papel de Píramo.
FLAUTA
–Es cierto. Sencillamente es el mejor ingenio de entre todos los menestrales de Atenas.
MEMBRILLO
–Verdad; y el mejor sujeto. No hay piragón para ensalzar su dulce voz.
FLAUTA
–Debes decir parangón. El piragón, ¡válgate Dios! es un insectillo.
(Entra Ajustado.)
AJUSTADO
–Señores, el Duque sale del templo, y se han casado además dos ó tres nobles caballeros y señoras. Si nuestra fiesta se hubiese ejecutado, nos hubiéramos hecho hombres todos nosotros.
FLAUTA
–¡Oh amable y valienteBorras! Así ha perdido un vitalicio de doce cuartos al día. Era imposible el que eludiera doce cuartos al día. Que me ahorquen si no le hubiera concedido el Duque doce cuartos al día por representar áPíramo. Lo hubiera merecido. Doce cuartos al día por hacer de Píramo, ó nada.
(Entra Borras.)
BORRAS
–¿Dónde están estos mozos? ¿Dónde están estos almas mías?
MEMBRILLO
–¡Borras! ¡Oh grandioso día! ¡Hora afortunada!
BORRAS
–Señores, tengo que hablar de maravillas. Pero no me preguntéis de cuáles, porque si os las dijera dejaría de ser ateniense. Todo os contaré exactamente como pasó.
MEMBRILLO
–Oigámoslo, amigo Borras.
BORRAS
–Ni una palabra diré. Lo único que os digo es que el Duque ha comido ya. Colocaos vuestros vestidos, buen bramante para las barbas, cintas nuevas para el calzado. Reunios luego en el palacio. Cada cual que repase su papel. Porque, en una palabra, nuestra comedia es la preferida. Sea como fuere, que Tisbe lleve ropa limpia. Y que no se corte las uñas el que represente al león, porque tienen que colgarle para que figuren las garras del león. Y, queridísimos cómicos, no comáis ni ajos ni cebollas, porque debemos exhalar suavísimo aliento, y no dudo que les oirá decir que es una dulcísima comedia. Ni una palabra más. Fuera. Idos. Fuera.
((Vanse.))
ACTO QUINTO
ESCENA PRIMERA
(Atenas. Habitación en el palacio de Teseo.)
(Entran Teseo, Hipólita, Filostrato, señores y acompañamiento.)
HIPÓLITA
Rara la historia es de estos amantes.
1
TESEO
Mucho más rara es que verdadera.
2
No doy crédito á fábulas vetustas
3
Ni á estos cuentos de hadas. Los cerebros
4
De amantes y de locos arden siempre,
5
Y son sus fantasías tan creadoras,
6
Que ven lo que no entiende el sano juicio.
7
Lunáticos, amantes y poetas,
8
De su imaginación tan sólo viven.
9
Unos más diablos ven de los que habitan
10
En los vastos infiernos: son los locos.
11
Los amantes –no menos trastornados–
12
Ven la beldad de Elena en rostro egipcio.
13
En éxtasis los ojos del poeta
14
Del cielo hacia la tierra se dirigen,
15
Y de la tierra al cielo, y cual alcanza
16
Dar la imaginación sér á lo ignoto,
17
La pluma del poeta le da forma,
18
A esa nada fantástica prestando
19
Localidad y nombre. Tan potente
20
Es la imaginación, que basta solo
21
Gozo sentir, para que al punto pueda
22
Aparecer del gozo el emisario;
23
Y si de noche algún temor la asalta,
24
¡Cuán fácil juzga al matorral un oso!
25
HIPÓLITA
Mas esas aventuras que nos cuentan,
26
Esa fácil mudanza de sus almas,
27
Indican algo más que vanos sueños
28
De la imaginación, y por lo tanto
29
Más consistencia tienen, por extrañas
30
Y admirables que sean.
31
TESEO
Los amantes
Ya se acercan alegres y felices.
32
(Entran Lisandro, Demetrio, Hermia y Elena.)
El gozo y del amor la primavera
33
Los corazones vuestros acompañen,
34
Caros amigos.
35
LISANDRO
En mayor cuantía
Sigan tus regios pasos, mesa y lecho.
36
TESEO
¿Qué mascarada ó danza se prepara
37
Para pasar el siglo de tres horas
38
Que media entre el cenar y el acostarse?
39
¿Dónde está quien dispone los festejos?
40
¿Qué espectáculos hay? ¿No habrá comedia
41
Que de una hora aplaque las torturas?
42
Llamad á Filostrato.
43
FILOSTRATO
Aquí me tienes.
TESEO
¿Qué pasatiempos son los de esta noche?
44
¿Qué mascarada ó música tendremos?
45
¿Cómo matar el tiempo perezoso
46
si no gozamos de diversión alguna?
47
FILOSTRATO
Aquí el cartel de festejos tienes.
48
(Dándole un papel) Decir te toca lo que irá primero.
49
TESEO
(Leyendo.) “Lucha con los Centauros, recitada
50
Del arpa al són por ateniense eunuco”.
51
Eso no; para honrar á mi pariente
52
Hércules, yo cantésela a mi dueño.
53
“La orgía de frenéticas Bacantes
54
Hiriendo, ébrias, al cantor de Tracia”.
55
Asunto antiguo, y fué en escena puesto
56
Cuando volví de Tebas victorioso.
57
“Las tres veces tres Musas condolidas
58
Del sabio recién muerto en la miseria”.
59
Es sátira mordaz y maldiciente,
60
Impropia de nupciales cerimonias.
61
“Una enojosa pero breve escena
62
Entre Píramo y Tisbe enamorada;
63
Festividad muy trágica”. Festiva
64
Y trágica. Enojosa al par que breve.
65
Hielo cálido es esto y nieve negra
66
¿Quién la concordia ve de tal discordia?
67
FILÓSTRATO
Es comedia, señor, en diez palabras,
68
Y comedia más breve nunca he visto.
69
Pero señor, las diez palabras sobran,
70
Y enojosa es por eso. No aparece
71
Frase propia ni cómica adecuada
72
en toda la comedia; mas, no obstante,
73
Trágica es, pues Píramo se matra.
74
Cuando ensayar la vi, se me humedecieron
75
Mis ojos; pero nunca ha habido risa
76
Que más alegres lágrimas vertiera.
77
TESEO
¿Quiénes son los actores?
78
FILOSTRATO
Hombres de manos rudas. Menestrales
79
atenienses que nunca trabajaron
80
Antes con el espíritu, y constriñen
81
Sus memorias indóciles ahora
82
Para hacer en tus nupcias tal comedia.
83
TESEO
La tenemos de oir.
84
FILOSTRATO
Nada de eso;
No es obra para tí, señor. La he visto,
85
Y toda ella es nada. Pura nada;
86
A menos que sus pujos afectados
87
Y crueles esfuerzos de memoria
88
Que hagan para agradarte te diviertan.
89
TESEO
La comedia he de oir; no hay nada impropio
90
Si la llaneza y la lealtad lo brindan.
91
Hazlos entrar, y os sentaréis, señoras.
92
((Vase Filostrato.))
HIPÓLITA
No gusto ver brumada la desgracia
93
Ni al celo sucumbir en sus tareas.
94
TESEO
Tal cosa no verás, amada mía.
95
HIPÓLITA
Dice que nada entienden de estas cosas.
96
TESEO
Mayor será nuestra bondad al darles
97
Gracias por nada. Diversión hallemos
98
En bien interpretar lo que equivoquen.
99
Cuando el cuitado celo es impotente
100
Para agradar, el recto juicio busca
101
La intención y no el mérito. –Volviendo
102
De mis campañas, eminentes sabios
103
Me han solido obsequiar con bienvenidas
104
Premeditadas; y los víá menudo,
105
Temblorosos y pálidos, pararse
106
Antes de terminar una sentencia,
107
Su ágil palabra ahogándose en su miedo,
108
Y en fin, cortando el hilo á su discurso,
109
Enmudecer sin dar la bienvenida.
110
Pues, dulce prenda, en su silencio mismo
111
La bienvenida supe hallar, leyendo
112
En su lealtad modesta y temerosa
113
Más que nunca expresó la lengua fácil
114
De la elocuencia audaz é impertinente.
115
Y, por tanto, según lo que yo entiendo,
116
La ingenuidad sin lengua y el cariño
117
Mejor se entienden mientras menos hablan.
118
(Vuelve é entrar Filostrato.)
FILOSTRATO
El prólogo, señor, está dispuesto.
119
TESEO
Avísale que entre.
120
(Clarines. Entre el PRÓLOGO.)
PRÓLOGO
Es con buena intención si os ofendemos.
121
Pues con buena intención aquí venimos.
122
Mostrar el arte escaso que tenemos
123
Es origen del fin que perseguimos.
124
Venimos llenos de temor á hablaros.
125
Sin esperanza así de complaceros
126
Vamos á trabajar. Para agradaros
127
No venimos. Queriendo airado veros
128
Ahí los cómicos vienen, y en la escena
129
Dirán lo que decir la pieza ordena.
130
((Vase.))
TESEO
–Este no se para en puntos.
LISANDRO
–Cabalga sobre su prólogo como sobre potro indomado sin poderlo parar. Buena moral es, señor. No basta sólo hablar. Hay que hablar bien.
HIPÓLITA
–Hizo con el prólogo lo que un niño con una gaita. Saca sonidos, pero no música.
TESEO
Su discurso fué un cable enredado. Entero estaba, pero en completo desorden. ¿Quién sigue?
(Entran el Prólogo con Píramo y Tisbe, Muro, Luz Lunar y el León como en una pantomima.)
PRÓLOGO
Si os asombra esta escena, que os asombre,
135
Señores, hasta ver obvia la trama.
136
Saber debéis que es Píramo este hombre,
137
Y a Tisbe ved en esta hermosa dama.
138
Este con mezcla y cal de Muro hace:
139
Muro vil que de amantes fué barrera;
140
Y si hablar por sus grietas les complace,
141
No se debe extrañar. ¿Quién no lo hiciera?
142
El de can, el farol y el haz de espino
143
La luz Lunar precisamente imita,
144
Que á su luz, ante el túmulo de Niño,
145
Se dieron esos dos amantes cita.
146
Este León es la alimaña fiera
147
De quien Tisbe con miedo ó con espanto
148
Huye, al ir á la cita la primera,
149
En la huída cayéndosele el manto.
150
Lo mancha del león la roja boca;
151
Pero Píramo llega. ¡Bravo mozo!
152
Ve el manto de su Tisbe fiel, y loca
153
Su mano, al ver tan bárbaro destrozo.
154
La espada empuña, la culpable espada.
155
Y su angustiado corazón lacera.
156
Sale Tisbe, que estaba retirada
157
Prestándole su sombra una morera,
158
Y le quita el puñal y allí perece.
159
Amantes, Luz Lunar, León y Muro,
160
Ahora os van á decir lo que acontece
161
De un modo más extenso, de seguro.
162
(Vanse el Prólogo, Píramo, Tisbe, León y Luz Lunar.)
TESEO
–¿Si hablará el león?
DEMETRIO
–¿Por qué no, señor? ¿Por qué no ha de hacer un león lo que tantos asnos hacen?
MURO
Yo en el mismo entremés –me llamo Hocico–
165
Representar una muralla espero,
166
E imaginad que tiene –os lo suplico–
167
La pared una grieta ó agujero.
168
Por allí Tisbe y Píramo sin tasa
169
Hablan á solas y su fe se empeñan
170
Esta cal y estas piedras y argamasa,
171
Que muro soy distintamente enseñan.
172
El agujero es éste, y da á dos lados,
173
Y hablan por él los novios azorados.
174
TESEO
–¿Queréis que hablen mejor cal y crines?
DEMETRIO
–Señor, es la relación más graciosa que he oído en mi vida.
TESEO
–Píramo se acerca al muro. Silencio.
PÍRAMO
¡Oh noche horrible, oh noche, noche oscura!
178
¡Oh noche eterna cuando no es de día!
179
¡Oh noche! –¡Oh desventura, oh desventura!
180
Temo que olvide su promesa Tisbe.
181
¡Oh Muro, tú que de su padre y mía
182
Tierra cortas, precioso y dulce Muro,
183
Por tus grietas permíteme que atisbe,
184
Oh Muro, tú, precioso y dulce Muro!
185
((El Muro se levanta la mano y abre los dedos.))
Muro gracias. Que Jove te lo pague.
186
Mas ¡cómo! ¿Ver áTisbe no consigo?
187
Muro vil, pues en tí nada hay que halague,
188
Tus piedras engañosas yo maldigo.
189
TESEO
–Puesto que el muro está dotado de razón, quizá debiera maldecir á su vez.
PÍRAMO
–No señor, no tal. El “yo maldigo” es el apunte de Tisbe. Ahora debe entrar, y yo he de espiarla al través del muro. Todo saldrá á pedir de boca como he dicho. Ahí viene.
(Entra Tisbe.)
TISBE
¡Oh Muro que mi llanto has escuchado
192
Por taparme á mi Píramo querido!
193
¡Cuántas veces mis labios te han besado,
194
Piedras que cal y crines han unido!
195
PÍRAMO
Oigo una voz... –Me asomo al agujero
196
Para ver si está Tisbe. –¡Tisbe amada!
197
TISBE
¡Mi prenda! Que eres tú mi prensa espero.
198
PÍRAMO
Tu prenda soy, no estás equivocada,
199
Y cual Lisandro tu rendido amante.
200
TISBE
Cual Elena seré mientras aliente.
201
PÍRAMO
Cual Záfalo con Porcris soy constante.
202
TISBE
Cual Záfalo con Porcrisyo igualmente.
203
PÍRAMO
Por esta grieta un beso solicito.
204
TISBE
¡Ay! no beso tus labios, beso el muro.
205
PÍRAMO
Pues de Niño ante el túmulo te cito.
206
TISBE
Que viva ó muera al sitio me apresuro.
207
((Vanse Píramo y Tisbe.))
MURO
Ya mi parte de Muro ha terminado,
208
Y el Muro así se marcha de contado.
209
((Vase.))
TESEO
–Ahora, pues, derrúmbase el muro que separaba á los dos vecinos.
DEMETRIO
–Necesario era, señor, cuando hay paredes que oyen sin dar previo aviso.
HIPÓLITA
–En mi vida he oído más necio fárrago.
DEMETRIO
–Las mejores obras de esta clase son pura fantasía y las malas no son las peores si la imaginación corrige sus defectos.
HIPÓLITA
–Pues ha de ser tu imaginación y no la suya.
TESEO
–Si imaginamos de ellos lo que ellos de sí propios imaginan, pasarán por excelente hombres. Aquí vienen dos nobles bestias. Una luna y un león.
(Entran el León y Luz Lunar.)
LEÓN
¡Oh damas cuyos tiernos corazones
216
Temen al ver cuál huyen de ligeros
217
Monstruosamente míseros ratone!
218
Quizá vais á temblar y á estremeceros
219
Escuchando rugidos de leones.
220
Pues bien, sabed el nombre que me abona.
221
A Ajustado aquí ved, el ebanista,
222
Que ni es león terrible ni leona,
223
Pues si así me ostentara á vuestra vista,
224
Corriera grave riesgo mi persona.
225
TESEO
–Es una bestia muy humilde y de mucha conciencia.
DEMETRIO
–Señor, es el mejor bestia que he visto en mi vida.
LISANDRO
–Por su valor, este león es verdadero zorro.
TESEO
–Y por su discreción verdadero ganso.
DEMETRIO
–No, señor. Su valor no asegura su discreción como el zorro al ganso.
TESEO
–Pues cierto estoy que su discreción tampoco asegura su valor, como el ganso no asegura al zorro. Pero está bien. Dejémoslo á su discreción, y oigamos á la Luna.
LUNA
Es la creciente luna la linterna.
232
DEMETRIO
–Debía gastar cuernos en la cabeza.
TESEO
–No nos hallamos en creciente, y los cuernos, por tanto, están visiblemente dentro de su circunferencia.
LUNA
Es la creciente luna la linterna,
235
Yo parezco habitante de la luna.
236
TESEO
–Este es el más grande error de todos. Este hombre debía meterse dentro de la linterna, pues si no, ¿cómo puede ser habitante de la luna?
DEMETRIO
–No entra allí de miedo á la vela; ¿no ves qué tufo gasta?
HIPÓLITA
–Cansada estoy de esta luna. Ojalá mudara.
TESEO
–Según la escasa luz de su inteligencia parece que está en menguante. Sin embargo, por razones de cortesía y de justicia, démosle largas.
LISANDRO
–Sigue, Luna.
LUNA
–Lo que tengo que decir es, que la linterna es la luna; que yo era habitante de la luna, y que este haz de espino es mi haz de espino, y este can, mi can.
DEMETRIO
–Pero todo esto debía estar dentro de la linterna, porque todos están en la luna. Mas, silencio, aquí viene Tisbe.
(Entra Tisbe.)
TISBE
Esta es la tumba del vetusto Niño.
244
¿Adónde está mi amante?
245
LEÓN
(Ruge.) –¡Oh!
((Tisbe huye.))
DEMETRIO
–Buen rugido, León.
TESEO
–Buena carrera, Tisbe.
HIPÓLITA
–Buena iluminación, Luna. Verdaderamente la luna brilla con mucha gracias.
((El León destroza el manto de Tisbe, y vase.))
TESEO
–Bien roído, León.
DEMETRIO
–Y luégo llega Píramo.
LISANDRO
–Y en esto el León se va.
(Entra Píramo.)
PÍRAMO
Bien venga, Luna, tu fulgor febeo.
253
Gracias te doy por tanta refulgencia,
254
Porque á tus áureos gratos rayos creo
255
Que gozaré de Tisbe la presencia.
256
Mas ¡calle! ¡Vista cruel!
257
Mas ¡mira! ¡Pobre doncel!
258
¡Oh espectáculo de horror!
259
Cuitados ojos, mirad.
260
¿Pero puede ser verdad?
261
Dulce paloma, mi amor,
262
Tu manto, que bello fué,
263
Teñido en sangre se ve.
264
Furias, aprisa acudid.
265
¡Oh furias, llegad, llegad,
266
Hilos y estambres cortad,
267
Hended, romped, matad y concluid!
268
TESEO
–Esta escena sentimental y la muerte de un amigo querido obligarían á uno á parecer triste.
HIPÓLITA
–Pues, por vida mía, que le tengo lástima.
PÍRAMO
¿Por qué hiciste al león, naturaleza?
271
Al vil león que mancilló á mi hermosa,
272
Que es... no: que ha sido la mayor belleza,
273
Que viva amaba plácida y gozosa.
274
Ven, llanto cruel; sal espada,
275
Que tú la tetilla, airada,
276
De Píramo vas á herir.
277
Si tal, la izquierda tetilla,
278
Que el corazón amartilla.
279
Así, pues, he de morir.
280
((Se hiere.))
Ya fiera muerte me he dado,
281
Ya del mundo me he marchado
282
Y mi alma en el cielo entró.
283
¡Oh lengua, pierde tu fuego!
284
Y ¡oh Luna, márchate luego,
285
((Vase la luna.))
Que muerte aquí me he dado, dado yo!
286
((Muere.))
DEMETRIO
–La muerte se ha dado, pero este dado indica un as, ¿no es verdad?
LISANDRO
–Un as... no es; murióse, ya es nada.
TESEO
–Con ayuda de cirujano podría sanar, y quizá se viera que con efecto as... no es.
HIPÓLITA
–¿Por qué la Luz Lunar desaparece antes que vuelva Tisbe y vea á su amante?
TESEO
–A la luz de las estrellas lo verá. Aquí viene, y con su relación terminará la comedia.
(Vuelve á entrar Tisbe.)
HIPÓLITA
–Paréceme que no debiera ser muy larga para semejante Píramo. ¡Ojalá acabe pronto!
DEMETRIO
–Leve arista inclinará la balanza que pese el respectivo mérito de Píramo y de Tisbe. El de él como hombre, ¡Dios nos ampare! y el de ella como mujer, ¡Dios nos asista!
LISANDRO
–Ya lo vió con sus dulcísimos ojos.
DEMETRIO
–Y así se lamenta. Videlicet.
TISBE
Duerme allí mi amor, ¿no es cierto?–
296
¡Cómo! ¿Mi tórtolo muerto?
297
Píramo, ponte de pié.
298
Habla. ¿Del todo callado?
299
¿Muerto? En el sepulcro helado
300
Tus dulces ojos veré,
301
Tu boca cual lirio linda,
302
Tu nariz como una guinda.
303
Todo ya se fué, se fué.
304
Tus mejillas hechiceras,
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Amarillas primaveras;
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Gemid, amantes, gemid.
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Esos ojos tan hermosos
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Y como puerros verdosos.
309
¡Oh tres hermanos, cual leche,
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De la roja sangre que eche
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Lleven la horrible señal,
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Pues habéis cortado, fieras,
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Con tan ásperas tijeras
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Su hilo de seda vital!
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Lengua, mantente callada;
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Acércate, fiel espada,
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Mi corazón parte en dos.
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((Se hiere.))
Y salud, amigos caros,
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Que de este modo al dejaros,
320
Os dice Tisbe adiós, adiós, adiós.
321
((Muere.))
TESEO
–La Luz Lunar y el León se quedan para enterrar á los muertos.
DEMETRIO
–Y el Muro igualmente.
BORRAS
–No tal. El muro que separaba la casa de sus padres ha sido derribado. ¿Queréis oir el epílogo, ó ver un baile Bergomasquino ejecutado por dos bailarines de nuestra compañía?
DEMETRIO
–Nada de epílogos, te ruego, pues vuestra comedia no necesita excusa. No os excuséis, pues cuando todos los cómicos mueren, inútil es inculparlos. ¡Por vida de!... Si el autor hubiera hecho el papel de Píramo y se hubiera ahorcado con la liga de Tisbe, hubiera sido una magnífica tragedia, pero en realidad lo es, y extremadamente bien representada. Pero vamos, vengan esos Bergomasquinos y deja á un lado el epílogo.
((Danza de dos payasos.))
La férrea lengua de la media noche
326
La hora indicó. Buscad el lecho, amantes,
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Que á estas horas las hadas aparecen.
328
Dormidos temo que nos halle el alba,
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Que esta noche fué larga nuestra vela,
330
Y esta grosera farsa ha acelerado
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El paso perezoso de la noche.
332
Al lecho, amigos míos. Dos semanas
333
Pienso yo celebrar las bodas estas
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Con nuevos goces y nocturnas fiestas.
335
((Vanse.))
(Entra Puck con una escoba.)
PUCK
La hora es esta de escuchar
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Del león hambriento el rugido,
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Al lobo á la luna aullar,
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Y del labriego el ronquido,
339
Cansado de trabajar.
340
Las teas vanse gastando,
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Y con luz intensa brillan;
342
Y el sudario recordando
343
Yace el enfermo penando,
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Mientras las lechuzas chillan.
345
Hora de mortal pavor
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En que las tumbas bostezan,
347
Y salen de su interior
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Sombras que á vagar empiezan
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De iglesias en derredor.
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Mas cual trasgos que seguimos
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Al carro de Hécate trina
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Y del sol la luz huimos
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Y en la oscuridad vivimos,
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Ahora el placer nos domina.
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Y no siquiera un ratón
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Perturbará la ventura
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De tan bendita mansión,
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Que esta escoba del portón
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Viene á barrer a basura.
360
(Entran Oberón, Titania y su séquito.)
OBERÓN
En el hogar avivad
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Las brasas amortiguadas.
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Con fugaces llamaradas
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El palacio iluminad
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Agiles duendes y hadas,
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Cual aves que levemente
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Van sobre zarzas brincando,
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Acompañadme bailando,
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Y entonad alegremente
369
Las coplas que voy cantando.
370
TITANIA
Ensayad aquí primero;
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Melodiosa voz lucid
372
Cantando en corro; venid,
373
Y con donaire hechicero
374
El palacio bendecid.
375
((Cantan y bailan.))
OBERÓN
Hasta la luz matinal
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Cada aposento se ronde
377
De la mansión palacial.
378
Bendecir nos corresponde.
379
((A Titania.))
El tálamo principal.
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A los hijos de esta unión
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Constante suerte proteja,
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Y nunca en su corazón
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Halle la triple pareja
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Deslealtad ni desunión.
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De su prole numerosa
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Todo mal quede excluído:
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Verruga o labio partido,
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Mancha ó señal prodigiosa,
389
Tachas del recién nacido.
390
Id, duendes, por todos lados,
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Y bendecid diligentes
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Con rocío de los prados
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Por nosotros consagrados
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Las alcobas diferentes.
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Goce el palacio sosiego,
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Y sus dueños alegría
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Y perpetua bienandanza:
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Idos luego,
399
Sin tardanza,
400
Y vedme al romper el día.
401
((Vanse Oberón, Titania y séquito.))
PUCK
A nosotros nos oisteis
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Con grave disgusto acaso;
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Mas con pensar que dormisteis
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Cuando á tales sombras visteis,
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Pronto se sale del paso.
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A esta mísera ficción,
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Inconsistente cual sueño,
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Conceded vuestro perdón,
409
Y pondremos más empeño
410
En la próxima ocasión;
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Que á fe de trasgo cumplido
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Tenemos que mejorar,
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Aunque hayamos conseguido
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Hoy de la sierpe evitar
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El horrísono silbido.
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Y si esto ver no lográis,
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Miente Puck como un malsín.
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Felices noches tengáis;
419
Y si las manos nos dais,
420
Lo agradecerá Robín.
421
((Vase.))