Miguel de Cervantes Saavedra

El cerco de Numancia

Texto incluido en la base Canon 60 - TC/12. Digitalización a cargo de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes Saavedra, 2014.

Joan Oleza Simó (Investigador principal) Martínez Rubio, José (Editor)

Español · Verso · 2440 versos

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Tiempo histórico
Siglo XVII

ELENCO

TODOS

Jornada I

(Interlocutores: CIPIÓN, JUGURTA, GAYO MARIO, dos embajadores de Numancia, soldados romanos, QUINTO FABIO, MÁXIMO, hermano de Cipión.)
(Salen primero CIPIÓN y JUGURTA.)
CIPIÓN
Esta difícil y pesada carga 1
que el Senado romano me ha encargado 2
tanto me aprieta, me fatiga y carga, 3
que ya sale de quicio mi cuidado. 4
Guerra de curso tan estraño y larga 5
y que tantos romanos ha costado, 6
¿quién no estará suspenso al acabarla, 7
o quién no temerá de renovarla? 8
JUGURTA
¿Quién, Cipión? Quien tiene la ventura 9
y el valor nunca visto que en ti encierras, 10
pues con ella y con él está sigura 11
la victoria y el triunfo destas guerras. 12
CIPIÓN
El esfuerzo regido con cordura 13
allana al suelo las más altas sierras, 14
y la fuerza feroz de loca mano 15
áspero vuelve lo que está más llano. 16
Mas no hay que reprimir, a lo que veo, 17
la furia del ejército presente, 18
que, olvidado de gloria y de trofeo, 19
yace embebido en la lascivia ardiente. 20
Esto solo pretendo, esto deseo: 21
volver a nuevo trato a nuestra gente; 22
que, enmendado primero el que es amigo, 23
sujetaré más presto al enemigo. 24
¡Mario! 25
MARIO
¿Señor?
CIPIÓN
Haz que a noticia venga
de todo nuestro ejército en un punto 26
que, sin que estorbo alguno le detenga, 27
parezca en este sitio todo junto, 28
porque una breve plática o arenga 29
les quiero hacer. 30
MARIO
Harelo en este punto.
CIPIÓN
Camina, porque es bien que sepan todos 31
mis nuevas trazas y sus viejos modos. 32
((Sale MARIO y dice JUGURTA.))
JUGURTA
Sete decir, señor, que no hay soldado 33
que no te tema juntamente y te ame, 34
y porque ese valor tuyo extremado 35
de Antártico a Calisto se derrame, 36
cada cual con feroz ánimo osado, 37
cuando la trompa a la ocasión le llame, 38
piensa de hacer en tu servicio cosas 39
que pasen las hazañas fabulosas. 40
CIPIÓN
Primero es menester que se refrene 41
el vicio que entre todos se derrama, 42
que si este no se quita, en nada tiene 43
con ellos que hacer la buena fama. 44
Si este daño común no se previene 45
y [s]e deja arraigar su ardiente llama, 46
el vicio solo puede hacernos guerra 47
más que los enemigos desta tierra. 48
((Dentro se echa este bando, habiendo primero tocado a recoger el atambor.))
«Manda nuestro general 49
que se recojan armados 50
luego todos los soldados 51
en la plaza principal, 52
y que ninguno no quede 53
de parecer a esta vista, 54
so pena que de la lista 55
al punto borrado quede». 56
JUGURTA
No dudo yo, señor, sino que importa 57
regir con duro freno la milicia, 58
y que se dé al soldado rienda corta 59
cuando él se precipita en la injusticia; 60
la fuerza del ejército se acorta 61
cuando va sin arrimo de justicia, 62
aunque más le acompañen a montones 63
mil pintadas banderas y escuadrones. 64
((A este punto han de entrar los más soldados que pudieren armados a la antigua, y CIPIÓN se sube sobre una peñuela que está en el tablado y mirando a los soldados dice:))
CIPIÓN
En el fiero ademán, en los lozanos 65
marciales aderezos y vistosos, 66
bien os conozco, amigos, por romanos; 67
romanos, digo, fuertes y animosos. 68
Mas, en las blancas delicadas manos 69
y en las teces de rostros tan lustrosos, 70
allá en Bretaña parecéis criados 71
y de padres flamencos engendrados. 72
El general descuido vuestro, amigos, 73
el no mirar por lo que tanto os toca, 74
levanta los caídos enemigos 75
y vuestro esfuerzo y opinión apoca. 76
Desta ciudad los muros son testigos, 77
que aún hoy están cual bien fundada roca, 78
de vuestras perezosas fuerzas vanas, 79
que solo el nombre tienen de romanas. 80
¿Paréceos, hijos, que es gentil hazaña 81
que tiemble del romano nombre el mundo, 82
y que vosotros solos en España 83
le aniquiléis y echéis en el profundo? 84
¿Qué flojedad es esta tan estraña? 85
¿Qué flojedad? Si mal yo no me fundo, 86
es flojedad nacida de pereza, 87
enemiga mortal de fortaleza. 88
La blanda Venus con el duro Marte 89
jamás hacen durable ayuntamiento: 90
ella regalos sigue, él sigue el arte 91
que incita a daños y a furor sangriento. 92
La cipria diosa estese agora aparte, 93
deje su hijo nuestro alojamiento; 94
que ma[l] se aloja en las marciales tiendas 95
quien gusta de banquetes y meriendas. 96
¿Pensáis que solo atierra la muralla 97
el ariete de ferrada punta 98
y que solo atropella la batalla 99
la multitud de gente y armas junta? 100
Si el esfuerzo y cordura no se halla, 101
que todo lo previene y lo barrunta, 102
poco aprovechan muchos escuadrones, 103
y menos infinitas municiones. 104
Si a militar concierto se reduce 105
cualquier pequeño ejército que sea, 106
veréis que como sol claro reluce 107
y alcanza las victorias que desea; 108
pero si a flojedad él se conduce, 109
aunque abreviado el mundo en él se vea, 110
en un momento quedará deshecho 111
por más reglada mano y fuerte pecho. 112
Avergüénceos, varones esforzados, 113
ver que a nuestro pesar, con arrogancia, 114
tan pocos españoles y encerrados 115
defiendan este nido de Numancia. 116
Dieciséis años son y más pasados, 117
que mantienen la guerra y la jactancia 118
de haber vencido con feroces manos 119
millares de millares de romanos. 120
Vosotros os vencéis, que estáis vencidos 121
del bajo antojo femenil liviano, 122
con Venus y con Baco entretenidos, 123
sin que a las armas estendáis la mano. 124
Correos agora, si no estáis corridos, 125
de ver que este pequeño pueblo hispano 126
contra el poder romano se defienda 127
y cuando más rendido, más ofenda. 128
De nuestro campo quiero en todo caso 129
que salgan las infames meretrices, 130
que de ser reducidos a este paso 131
ellas solas han sido las raíces. 132
Para beber no quede más de un vaso 133
y los lechos, un tiempo ya felices 134
llenos de concubinas, se deshagan 135
y de fajina y en el suelo se hagan. 136
No me huela el soldado a otros olores 137
que al olor de la pez y de resina, 138
ni por gulosidad de los sabores 139
traiga aparato alguno de cocina, 140
que el que busca en la guerra estos primores 141
muy mal podrá sufrir la coracina; 142
no quiero otro primor ni otra fragrancia, 143
en tanto que español viva en Numancia. 144
No os parezca, varones, escabroso 145
ni duro este mi justo mandamiento, 146
que al fin conoceréis ser provechoso, 147
cuando aquel consigáis de vuestro intento. 148
Bien sé se os ha de hacer dificultoso 149
dar a vuestras costumbres nuevo asiento; 150
mas, si no las mudáis, estará firme 151
la guerra, que esta afrenta más confirme. 152
En blandas camas, entre juego y vino, 153
hállase mal el trabajoso Marte; 154
otro aparejo busca, otro camino, 155
otros brazos levantan su estandarte. 156
Cada cual se fabrica su destino, 157
no tiene aquí Fortuna alguna parte: 158
la pereza fortuna baja cría; 159
la diligencia, imperio y monarquía. 160
Estoy con todo esto tan siguro 161
de que al fin mostraréis que sois romanos, 162
que tengo en nada el defendido muro 163
destos rebeldes bárbaros hispanos; 164
y ansí os prometo por mi diestra y juro 165
que si igualáis al ánimo las manos, 166
que las mías se alarguen en pagaros 167
y mi lengua también en alabaros. 168
((Míranse los soldados unos a otros, y hacen señas a uno dellos, GAYO MARIO, que responda por todos, y ansí dice:))
MARIO
Si con atentos ojos has mirado, 169
ínclito general, en los semblantes 170
que a tus breves razones han mostrado 171
los que tienes agora circunstantes, 172
cual habrás visto sin color, turbado, 173
y cual con ella, indicios bien bastantes 174
de que el temor y la vergüenza a una 175
los aflige, molesta e importuna. 176
Vergüenza de mirarse reducidos 177
a términos tan bajos por su culpa 178
que, viendo ser por ti reprehendidos, 179
no saben a su falta hallar disculpa; 180
temor de tantos yerros cometidos 181
y la torpe pereza que los culpa 182
los tiene de tal modo, que se holgaran 183
antes morir que en esto se hallaran. 184
Pero el lugar y tiempo que les queda 185
para mostrar alguna recompensa 186
es causa que con menos fuerza pueda 187
fatigar el rigor de tal ofensa; 188
de hoy más, con presta voluntad y leda, 189
el más mínimo destos cuida y piensa 190
de ofrecer sin revés a tu servicio 191
la hacienda, vida y honra en sacrificio. 192
Admite, pues, de sus intentos sanos 193
el justo ofrecimiento, señor mío, 194
y considera, al fin, que son romanos, 195
en quien nunca faltó del todo el brío. 196
Vosotros, levantad las diestras manos 197
en señas que aprobáis el voto mío. 198
SOLDADOS
Todos lo que aquí has dicho confirmamos 199
y lo juramos todos. 200
TODOS
Sí juramos.
CIPIÓN
Pues, arrimada a tal ofrecimiento, 201
crecerá desde hoy más mi confianza, 202
creciendo en vuestros pechos ardimiento 203
y del viejo vivir nueva mudanza. 204
Vuestras promesas no se lleve el viento; 205
hacedlas verdaderas con la lanza, 206
que las mías saldrán tan verdaderas 207
cuanto fuere el valor de vuestras veras. 208
SOLDADO
Dos numantinos con siguro vienen 209
a darte, Cipión, una embajada. 210
CIPIÓN
¿Por qué no llegan ya? ¿En qué se detienen? 211
SOLDADO
Esperan que licencia les sea dada. 212
CIPIÓN
Si son embajadores, ya la tienen. 213
SOLDADO
Embajadores son. 214
CIPIÓN
Dales entrada;
que, aunque descubra cierto o falso pecho 215
el enemigo, siempre es de provecho. 216
Jamás la falsedad vino cubierta 217
tanto con la verdad, que no mostrase 218
algún pequeño indicio, alguna puerta 219
por donde su maldad se invistigase; 220
oír al enemigo es cosa cierta 221
que siempre aprovechó, antes que dañase, 222
y en las cosas de guerra la expiriencia 223
muestra que lo que digo es cierta ciencia. 224
((Entran dos embajadores numantinos: 1.º, 2.º))
1.º
Si nos das, buen señor, grata licencia 225
de decir la embajada que traemos 226
do estamos, o ante sola tu presencia, 227
todo a lo que venimos te diremos. 228
CIPIÓN
Decid, que adondequiera doy audiencia. 229
1.º
Pues con ese seguro que tenemos 230
de tu real grandeza concedido, 231
daré principio a lo que soy venido. 232
Numancia, de quien yo soy ciudadano, 233
ínclito general, a ti me invía, 234
como al más fuerte Cipión romano 235
que ha cubierto la noche o visto el día, 236
a pedirte, señor, la amiga mano 237
en señal de que cesa la porfía 238
tan trabada y cruel de tantos años 239
que ha causado sus proprios y tus daños. 240
Dice que nunca de la ley y fueros 241
del romano senado se apartara, 242
si el insufrible mando y desafueros 243
de un cónsul y otro no la fatigara; 244
ellos, con duros estatutos fieros 245
y con su estrecha condición avara, 246
pusieron tan gran yugo a nuestros cuellos, 247
que forzados salimos dél y de ellos; 248
y en todo el largo tiempo que ha durado 249
entre ambas partes la contienda, es cierto 250
que ningún general hemos hallado 251
con quien poder tratar de algún concierto. 252
Empero agora, que ha querido el hado 253
reducir nuestra nave a tan buen puerto, 254
las velas de la guerra recogemos 255
y a cualquiera partido nos ponemos. 256
Y no imagines que temor nos lleva 257
a pedirte las paces con instancia, 258
pues la larga expiriencia ha dado prueba 259
del poder valeroso de Numancia; 260
tu virtud y valor es quien nos ceba 261
y nos declara que será ganancia 262
mayor de cuantas desear podremos, 263
si por señor y amigo te tenemos. 264
A esto ha sido la venida nuestra; 265
respóndenos, señor, lo que te place. 266
CIPIÓN
Tarde de arrepentidos dais la muestra, 267
poco vuestra amistad me satisface. 268
De nuevo ejercitad la fuerte diestra, 269
que quiero ver lo que la mía hace, 270
que ya que ha puesto en ella la ventura 271
la gloria mía y vuestra desventura. 272
A desvergüenza de tan largos años 273
es poca recompensa pedir paces; 274
seguid la guerra, renovad los daños, 275
salgan de nuevo las valientes haces. 276
EMBAJADOR 2.º
La falsa confianza mil engaños 277
consigo trae; advierte lo que haces, 278
señor, que esa arrogancia que nos muestras 279
renovará el valor en nuestras diestras. 280
Y, pues niegas la paz, que con buen celo 281
te ha sido por nosotros demandada, 282
de hoy más la causa nuestra con el cielo 283
quedará por mejor calificada 284
y antes que pises de Numancia el suelo 285
probarás dó se extiende la indignada 286
furia de aquel que, siéndote enemigo, 287
quiere serte vasallo y fiel amigo. 288
CIPIÓN
¿Tenéis más que decir? 289
1.º
No más tenemos
que hacer, pues tú, señor, ansí lo quieres; 290
sin querer la amistad que te ofrecemos, 291
correspondiendo mal a ser quien eres. 292
Pero entonces verás lo que podremos, 293
cuando nos muestres tú lo que pudieres; 294
que es una cosa razonar de paces 295
y otra romper por las armadas haces. 296
CIPIÓN
Verdad dices, y ansí, para mostraros 297
si sé tratar en paz y obrar en guerra, 298
no quiero por amigos aceptaros 299
ni lo seré jamás de vuestra tierra. 300
Y con esto podéis luego tornaros. 301
2.º
¿Que en esto tu querer, señor, se encierra? 302
CIPIÓN
Ya he dicho que sí. 303
2.º
Pues, ¡sus, al hecho,
que guerras ama el numantino pecho! 304
((Sálense los embajadores y QUINTO FABIO, hermano de Cipión, dice.))
[QUINTO FABIO]
El descuido pasado nuestro ha sido 305
el que os hace hablar de aquesa suerte; 306
mas ya ha llegado el tiempo, ya es venido, 307
do veréis nuestra gloria y vuestra muerte. 308
CIPIÓN
El vano blasonar no es admitido 309
de pecho valeroso, honrado y fuerte; 310
tiempla las amenazas, Fabio, y calla, 311
y tu valor descubre en la batalla. 312
Aunque yo pienso hacer que el numantino 313
nunca a las manos con nosotros venga, 314
buscando de vencerle tal camino 315
que más a mi provecho le convenga; 316
yo haré que abaje el brío y pierda el tino 317
y que en sí mesmo su furor detenga. 318
Pienso de un hondo foso rodeallos 319
y por hambre insufrible subjetallos. 320
No quiero ya que sangre de romanos 321
coloree más el suelo desta tierra, 322
basta la que han vertido estos hispanos 323
en tan larga, reñida y cruda guerra. 324
Ejercítense agora vuestras manos 325
en romper y cavar la dura tierra 326
y cúbranse de polvo los amigos 327
que no lo están de sangre de enemigos. 328
No quede de este oficio reservado 329
ninguno que le tenga preminente: 330
trabaje el decurión como el soldado 331
y no se muestre en esto diferente. 332
Yo mismo tomaré el hierro pesado 333
y romperé la tierra fácilmente. 334
Haced todos cual yo y veréis que hago 335
tal obra con que a todos satisfago. 336
QUINTO FABIO
Valeroso señor y hermano mío, 337
bien nos muestras en esto tu cordura, 338
pues fuera conocido desvarío 339
y temeraria muestra de locura 340
pelear contra el loco airado brío 341
destos desesperados sin ventura; 342
mejor será encerrallos, como dices, 343
y quitarles al brío las raíces. 344
Bien puede la ciudad toda cercarse, 345
si no es la parte por do el río la baña. 346
CIPIÓN
Vamos, y venga luego a efetuarse 347
esta mi nueva poco usada hazaña, 348
y si en nuestro favor quiere mostrarse 349
el cielo, quedará subjeta España 350
al senado romano, solamente 351
con vencer la soberbia de esta gente. 352
(Sale una doncella coronada con unas torres y trae un castillo en la mano, la cual significa ESPAÑA, y dice.)
ESPAÑA
Alto, sereno y espacioso cielo, 353
que con tus influencias enriqueces 354
la parte que es mayor deste mi suelo 355
y sobre muchos otros le engrandeces, 356
muévate a compasión mi amargo duelo 357
y, pues al afligido favoreces, 358
favoréceme a mí en ansia tamaña, 359
que soy la sola desdichada España. 360
Bástete ya que un tiempo me tuviste 361
todos mis flacos miembros abrasados 362
y al sol por mis entrañas descubriste 363
el reino escuro de los condenados. 364
A mil tiranos, mil riquezas diste; 365
a fenices y griegos entregados 366
mis reinos fueron, porque tú has querido 367
o porque mi maldad lo ha merecido. 368
¿Será posible que contino sea 369
esclava de naciones estranjeras, 370
y que un pequeño tiempo yo no vea 371
de libertad tendidas mis banderas? 372
Con justísimo título se emplea 373
en mí el rigor de tantas penas fieras, 374
pues mis famosos hijos y valientes 375
andan entre sí mesmos diferentes. 376
Jamás en su provecho concertaron 377
los divididos ánimos briosos; 378
antes, entonces más los apartaron 379
cuando se vieron más menesterosos, 380
y ansí, con sus discordias convidaron 381
los bárbaros de pechos codiciosos 382
a venir y entregarse en mis riquezas, 383
usando en mí y sin ellos mil cruezas. 384
Sola Numancia es la que sola ha sido 385
quien la luciente espada sacó fuera 386
y a costa de su sangre ha mantenido 387
la amada libertad suya primera. 388
Mas, ay, que veo el término cumplido, 389
y llegada la hora postrimera 390
do acabará su vida y no su fama, 391
cual fénix renovándose en la llama. 392
Estos tan muchos tímidos romanos 393
que buscan de vencer cien mil caminos 394
rehúyen de venir más a las manos 395
con los pocos valientes numantinos. 396
¡Oh, si saliesen sus intentos vanos, 397
y fuesen sus quimeras desatinos, 398
y esta pequeña tierra de Numancia 399
sacase de su pérdida ganancia! 400
Mas, ay, que el enemigo la ha cercado, 401
no solo con las armas contrapuestas 402
al flaco muro suyo; mas ha obrado 403
con diligencia estraña y manos prestas, 404
que un foso, por la margen trincheado, 405
rodea la ciudad por llano y cuestas; 406
sola la parte por do el río se extiende 407
de este ardid nunca visto se defiende. 408
Ansí, están encogidos y encerrados 409
los tristes numantinos en sus muros: 410
ni ellos pueden salir, ni ser entrados, 411
y están de los asaltos bien siguros; 412
pero, en solo mirar que están privados 413
de ejercitar sus fuertes brazos duros, 414
con horrendos acentos y feroces 415
la guerra piden, o la muerte, a voces. 416
Y pues sola la parte por do corre 417
y toca a la ciudad el ancho Duero 418
es aquella que ayuda y que socorre 419
en algo al numantino prisionero, 420
antes que alguna máquina o gran torre 421
en sus aguas se funde, rogar quiero 422
al caudaloso [y] conocido río 423
en lo que puede ayude al pueblo mío. 424
Duero gentil, que con torcidas vueltas 425
humedeces gran parte de mi seno, 426
ansí en tus aguas siempre veas envueltas 427
arenas de oro, cual el Tajo ameno, 428
y ansí las ninfas fugitivas sueltas 429
de que está el verde prado y bosque lleno 430
vengan humildes a tus aguas claras 431
y en prestarte favor no sean avaras, 432
que prestes a mis ásperos lamentos 433
atento oído o que a escucharlos vengas; 434
y, aunque dejes un rato tus contentos, 435
suplícote que en nada te detengas. 436
Si tú con tus continos crecimientos, 437
destos fieros romanos no me vengas, 438
cerrado veo ya cualquier camino 439
a la salud del pueblo numantino. 440
((Sale el río DUERO con otros muchachos vestidos de río como él, que son tres riachuelos que entran en DUERO.))
DUERO
Madre y querida España, rato había 441
que hirieron mis oídos tus querellas 442
y si en salir acá me detenía, 443
fue por no poder dar remedio a ellas. 444
El fatal, miserable y triste día, 445
según el disponer de las estrellas, 446
se llega de Numancia y cierto temo 447
que no hay dar medio a su dolor extremo. 448
Con Orbión, Minüesa y también Tera, 449
cuyas aguas las mías acrecientan, 450
ha llenado mi seno en tal manera 451
que lo usado márgenes revientan; 452
mas, sin temor de mi veloz carrera, 453
cual si fuera un arroyo, veo que intentan 454
de hacer lo que tú, España, nunca veas 455
sobre mis aguas, torres y trincheas. 456
Mas, ya que el revolver del duro hado 457
tenga el último fin estatuido 458
deste tu pueblo numantino amado, 459
pues a términos tales ha venido; 460
un consuelo le queda en este estado: 461
que no podrán las sombras del olvido 462
oscurecer el sol de sus hazañas, 463
en toda edad tenidas por estrañas. 464
Y, puesto que el feroz romano tiende 465
el paso agora por tu fértil suelo 466
y que te oprime aquí y allí te ofende, 467
con arrogante y ambicioso celo, 468
tiempo vendrá, según que ansí lo entiende 469
el saber que a Proteo ha dado el cielo, 470
que esos romanos sean oprimidos 471
por los que agora tienen abatidos. 472
De remotas naciones venir veo 473
gentes que habitarán tu dulce seno, 474
después que, como quiere tu deseo, 475
habrán a los romanos puesto freno; 476
godos serán, que con vistoso arreo, 477
dejando de su fama al mundo lleno, 478
vendrán a recogerse en tus entrañas, 479
dando de nuevo vida a sus hazañas. 480
Estas injurias vengará la mano 481
del fiero Atila en tiempos venideros, 482
poniendo al pueblo tan feroz romano 483
subjeto a obedecer todos sus fueros 484
y, portillos abriendo en Vaticano, 485
tus bravos hijos y otros estranjeros, 486
harán que para huir vuelva la planta 487
el gran piloto de la nave santa. 488
Y también vendrá tiempo en que se mire 489
estar blandiendo el español cuchillo 490
sobre el cuello romano, y que respire 491
solo por la bondad de su caudillo. 492
El grande Albano hará que se retire 493
el español ejército, sencillo 494
no de valor, sino de poca gente, 495
que iguala al mayor número en valiente. 496
Y cuando fuere ya más conocido 497
el propio hacedor de tierra y cielo, 498
aquel que ha de quedar estatuido 499
por visorrey de Dios en todo el suelo, 500
a tus reyes dará tal apellido 501
cual viere que más cuadra con su celo; 502
Católicos serán llamados todos, 503
sucesión digna de los fuertes godos. 504
Pero el que más levantará la mano 505
en honra tuya y general contento, 506
haciendo que el valor del nombre hispano 507
tenga entre todos el mijor asiento, 508
un rey será, de cuyo intento sano 509
grandes cosas me muestra el pensamiento: 510
será llamado, siendo suyo el mundo, 511
el segundo Filipo, sin segundo. 512
Debajo deste imperio tan dichoso, 513
serán a una corona reducidos 514
por bien universal y tu reposo 515
tres reinos hasta entonces divididos; 516
el jirón lusitano tan famoso, 517
que un tiempo se cortó de los vestidos 518
de la ilustre Castilla, ha de zurcirse 519
de nuevo y a su estado antiguo uñirse. 520
¡Qué invidia y qué temor, España amada, 521
te tendrán las naciones estranjeras, 522
en quién tú teñirás tu aguda espada 523
y tenderás triunfando tus banderas! 524
Sírvate esto de alivio en la pesada 525
ocasión por quien lloras tan de veras, 526
pues no puede faltar lo que ordenado 527
ya tiene de Numancia el duro hado. 528
ESPAÑA
Tus razones alivio han dado en parte, 529
famoso Duero, a las pasiones mías, 530
solo porque imagino que no hay parte 531
de engaño alguno en estas profecías. 532
DUERO
Bien puedes deso, España, asigurarte, 533
puesto que tarden tan dichosos días. 534
Y adiós, porque me esperan ya mis ninfas. 535
ESPAÑA
El cielo augmente tus sabrosas linfas. 536

Jornada II

(Interlocutores: TEÓGENES y CORAVINO, con otros cuatro numantinos, gobernadores de Numancia, y MARQUINO, hechicero, y un cuerpo muerto, que saldrá a su tiempo. Siéntanse a consejo, y los cuatro numantinos que no tienen nombres se señalan así: 1.º, 2.º, 3.º, 4.º)
TEÓGENES
Paréceme, varones esforzados, 537
que en nuestros daños con rigor influyen 538
los tristes signos y contrarios hados, 539
pues nuestra fuerza y maña desminuyen. 540
Tiénennos los romanos encerrados 541
y con cobardes mañas nos destruyen; 542
ni con matar muriendo no hay vengarnos, 543
ni podemos sin alas escaparnos. 544
Y no solo a vencernos se despiertan 545
los que habemos vencido veces tantas, 546
que también españoles se conciertan 547
con ellos a segar nuestras gargantas, 548
tan gran maldad los cielos no consientan: 549
con rayos hieran las ligeras plantas 550
que se mueven en daño del amigo, 551
favoreciendo al pérfido enemigo. 552
Mirad si imagináis algún remedio 553
para salir de tanta desventura, 554
porque este largo y trabajoso asedio 555
solo promete presta sepultura; 556
el ancho foso nos estorba el medio 557
de probar con las armas la ventura, 558
aunque a veces valientes, fuertes brazos, 559
rompen mil contrapue[s]tos embarazos. 560
CORAVINO
¡A Júpiter pluguiera soberano 561
que nuestra juventud sola se viera 562
con todo el bravo ejército romano 563
adonde el brazo rodear pudiera! 564
Que allí al valor de la española mano 565
la mesma muerte poco estorbo fuera 566
para dejar de abrir ancho camino 567
a la salud del pueblo numantino. 568
Mas, pues en tales términos nos vemos, 569
que estamos como damas encerrados, 570
hagamos todo cuanto hacer podremos 571
para mostrar los ánimos osados: 572
a nuestros enemigos convidemos 573
a singular batalla, que, cansados 574
deste cerco tan largo, ser podría 575
quisiesen acabarle por tal vía. 576
Y cuando este remedio no subceda 577
a la justa medida del deseo, 578
otro camino de intentar nos queda, 579
aunque más trabajoso a lo que creo: 580
este foso y muralla que nos veda 581
el paso al enemigo que allí veo, 582
en un tropel de noche le rompamos 583
y por ayuda a los amigos vamos. 584
1.º
O sea por el foso o por la muerte, 585
de abrir tenemos paso a nuestra vida, 586
que es dolor insufrible el de la muerte 587
si llega cuando más vive la vida; 588
remedio a las miserias es la muerte, 589
si se acrecientan ellas con la vida, 590
y suele tanto más ser excelente, 591
cuanto se muere más honradamente. 592
2.º
¿Con qué más honra pueden apartarse 593
de nuestros cuerpos estas almas nuestras, 594
que en las romanas armas arrojarse 595
y en su daño mover las fuertes diestras? 596
En la ciudad podrá muy bien quedarse 597
quien gusta de cobarde dar las muestras, 598
que yo mi gusto pongo en quedar muerto 599
en el cerrado foso o campo abierto. 600
3.º
Esta insufrible hambre macilenta 601
que tanto nos persigue y nos rodea 602
hace que en vuestro parecer consienta, 603
puesto que temerario y duro sea. 604
Muriendo escusaremos tanta afrenta; 605
mas quien morir de hambre no desea, 606
arrójese conmigo al foso y haga 607
camino a su remedio con la daga. 608
4.º
Primero que vengáis al trance duro 609
desta resolución que habéis tomado, 610
paréceme ser bien que desde el muro 611
nuestro fiero enemigo sea avisado, 612
diciéndole que dé campo seguro 613
a un numantino y otro su soldado 614
y que la muerte de uno sea sentencia 615
que acabe nuestra antigua diferencia. 616
Son los romanos tan soberbia gente 617
que luego aceptarán este partido 618
y si lo aceptan, creo firmemente 619
que nuestro amargo daño ha fenecido, 620
pues esta numantino aquí presente, 621
cuyo valor me tiene persuadido 622
que él solo contra tres bravos romanos 623
quitará la victoria de las manos. 624
También será acertado que Marquino, 625
pues es un agorero tan famoso, 626
mire qué estrella, qué planeta o signo 627
nos amenaza muerte o fin honroso 628
y si puede hallar algún camino 629
que nos pueda mostrar si del dudoso 630
cerco crüel do estamos oprimidos 631
saldremos vencedores o vencidos. 632
También primero encargo que se haga 633
a Júpiter solene sacrificio, 634
de quien podremos esperar la paga 635
harto mayor que nuestro beneficio; 636
cúrese luego la profunda llaga 637
del arraigado acostumbrado vicio, 638
quizá con esto mudará de intento 639
el hado esquivo y nos dará contento. 640
Para morir, jamás le falta tiempo 641
al que quiere morir desesperado; 642
siempre seremos a sazón y a tiempo 643
para mostrar muriendo el pecho osado; 644
mas porque no se pase en balde el tiempo, 645
mirad si os cuadra lo que aquí he ordenado 646
y, si no os pareciere, dad un modo 647
que mejor venga y que convenga a todo. 648
MARQUINO
Esa razón que muestran tus razones 649
es aprobada del intento mío. 650
Háganse sacrificios y oblaciones 651
y póngase en efeto el desafío, 652
que yo no perderé las ocasiones 653
de mostrar de mi ciencia el poderío; 654
yo sacaré del hondo centro escuro 655
quien nos declare el bien o el mal futuro. 656
TEÓGENES
Yo desde aquí me ofrezco, si os parece 657
que puede de mi esfuerzo algo fiarse, 658
de salir a este duelo que se ofrece, 659
si por ventura viene a efetuarse. 660
CORAVINO
Más honra tu valor raro merece, 661
bien pueden de tu esfuerzo confiarse 662
más difíciles cosas y mayores 663
por ser el que es mejor de los mejores. 664
Y pues tú ocupas el lugar primero 665
de la honra y valor con causa justa, 666
yo, que en todo me cuento por postrero, 667
quiero ser el haraldo desta justa. 668
1.º
Pues yo con todo el pueblo me prefiero 669
hacer de lo que Júpiter más gusta, 670
que son los sacrificios y oraciones, 671
si van con enmendados corazones. 672
2.º
Vámonos, y con presta diligencia 673
hagamos cuanto aquí propuesto habemos, 674
antes que la pestífera dolencia 675
de la hambre nos ponga en los extremos. 676
3.º
Si tiene el cielo dada la sentencia 677
de que en este rigor fiero acabemos, 678
revóquela, si acaso lo merece 679
la justa enmienda que Numancia ofrece. 680
(Entran primero dos soldados numantinos, MARANDRO y LEONCIO.)
LEONCIO
Marandro, amigo, ¿a dó vas, 681
o hacia dó mueves el pie? 682
MARANDRO
Si yo mismo no lo sé, 683
tampoco tú lo sabrás. 684
LEONCIO
¡Cómo te saca de seso 685
tu amoroso pensamiento! 686
MARANDRO
Antes, después que le siento 687
tengo más razón y peso. 688
LEONCIO
Eso ya está averiguado, 689
que el que sirviere al amor 690
ha de ser, por su dolor, 691
con razón muy más pesado. 692
MARANDRO
De malicia o de agudeza 693
no escapa lo que dijiste. 694
LEONCIO
Tú mi agudeza entendiste; 695
mas yo entiendo tu simpleza. 696
MARANDRO
¿Que soy simple en querer bien? 697
LEONCIO
Sí, si a el querer no se mide 698
como la razón lo pide, 699
con cuándo, cómo y a quién. 700
MARANDRO
¿Reglas quies poner a Amor? 701
LEONCIO
La razón puede ponellas. 702
MARANDRO
Razonables serán ellas, 703
mas no de mucho primor. 704
LEONCIO
En la amorosa porfía, 705
a razón no hay conocella. 706
MARANDRO
Amor no va contra ella, 707
aunque della se desvía. 708
LEONCIO
¿No es contra la razón, 709
siendo tú tan buen soldado, 710
andar tan enamorado 711
en esta estrecha ocasión? 712
¿Al tiempo que del dios Marte 713
has de pedir el furor, 714
te entretienes con Amor, 715
que mil blanduras reparte? 716
¿Ves la patria consumida 717
y de enemigos cercada, 718
y tu memoria turbada 719
por amor della se olvida? 720
MARANDRO
En ira mi pecho se arde 721
por verte hablar sin cordura. 722
¿Hizo el Amor, por ventura, 723
a ningún pecho cobarde? 724
¿Dejo yo la centinela 725
por ir donde está mi dama 726
o estoy durmiendo en la cama 727
cuando mi capitán vela? 728
¿Hasme tú visto faltar 729
de lo que debo a mi oficio 730
por algún regalo o vicio, 731
ni menos por bien amar? 732
Y si nada has hallado 733
de que deba dar disculpa, 734
¿por qué me das tanta culpa 735
de que sea enamorado? 736
Y si de conversación 737
me ves que ando siempre ajeno, 738
mete la mano en tu seno: 739
verás si tengo razón. 740
¿No sabes los muchos años 741
que tras Lira ando perdido? 742
¿No sabes que era venido 743
el fin de mis tristes daños, 744
porque su padre ordenaba 745
de dármela por mujer 746
y que Lira su querer 747
con el mío concertaba? 748
También sabes que llegó 749
en tan dulce coyuntura 750
esta fuerte guerra dura, 751
por quien mi gloria cesó. 752
Dilatose el casamiento 753
hasta acabar esta guerra, 754
porque no está nuestra tierra 755
para fiestas y contento. 756
¡Mira cuán poca esperanza 757
puedo tener de mi gloria, 758
pues está nuestra victoria 759
toda en la enemiga lanza. 760
De la hambre fatigados, 761
sin medio de algún remedio, 762
tal muralla y foso en medio, 763
pocos y esos encerrados. 764
Pues como veo llevar 765
mis esperanzas del viento, 766
ando triste y descontento 767
ansí cual me ves andar. 768
LEONCIO
Sosiega, Marandro, el pecho; 769
vuelve al brío que tenías, 770
quizá por ocultas vías 771
se ordena nuestro provecho, 772
que Júpiter soberano 773
nos descubrirá camino 774
por do el pueblo numantino 775
quede libre del romano; 776
y en dulce paz y sosiego 777
de tu esposa gozarás 778
y las llamas templarás 779
deste tu amoroso fuego; 780
que, para tener propicio 781
al gran Júpiter Tonante, 782
hoy Numancia en este instante 783
le quiere hacer sacrificio. 784
Ya el pueblo viene y se muestra 785
con las víctimas e incienso. 786
¡Oh Júpiter, padre imenso, 787
mira la miseria nuestra! 788
((Han de salir agora dos numantinos vestidos como sacerdotes antiguos, y traen asido de los cuernos en medio de entrambos un carnero grande, coronado de oliva o yedra y otras flores, y un PAJE con una fuente de plata y una toalla al hombro; otro, con un jarro de plata lleno de agua; otro, con otro lleno de vino; otro, con otro plato de plata con un poco de incienso; otro, con fuego y leña; otro, que ponga una mesa con un tapete, donde se ponga todo esto. Y salgan en esta cena todos los que hubiere en la comedia en hábito de numantinos, y luego los SACERDOTES, y dejando el uno el carnero de la mano, diga.))
SACERDOTE 1.º
Señales ciertas de dolores ciertos 789
se me han representado en el camino, 790
y los canos cabellos tengo yertos. 791
SEGUNDO
Si acaso yo no soy mal adevino, 792
nunca con bien saldremos desta impresa. 793
¡Ay, desdichado pueblo numantino! 794
1.º
Hagamos nuestro oficio con la priesa 795
que nos incitan los agüeros tristes. 796
2.º
Poned, amigos, hacia aquí esa mesa; 797
el vino, encienso y agua que trujistes 798
poneldo encima y apartaos afuera 799
y arrepentíos de cuanto mal hicistes, 800
que la oblación mejor y la primera 801
que se debe ofrecer al alto cielo, 802
es alma limpia y voluntad sincera. 803
1.º
El fuego no le hagáis vos en el suelo, 804
que aquí viene brasero para ello, 805
que ansí lo pide el religioso celo. 806
2.º
Lavaos las manos y limpiaos el cuello. 807
1.º
Dad acá el agua. ¿El fuego no se enciende? 808
UNO
No hay quien pueda, señores, encendello. 809
2.º
¡Oh Júpiter! ¿Qué es esto que pretende 810
de hacer en nuestro daño el hado esquivo? 811
¿Cómo el fuego en la tea no se emprende? 812
UNO
Ya parece, señor, que está algo vivo. 813
1.º
Quítate afuera, oh flaca llama escura, 814
que dolor en mirarte así recibo. 815
¿No miras cómo el humo se apresura 816
a caminar al lado del poniente 817
y la amarilla llama mal sigura 818
sus puntas encamina hacia el oriente? 819
¡Desdichada señal! Señal notoria 820
que nuestro mal y daño está presente. 821
2.º
Aunque lleven romanos la victoria 822
de nuestra muerte, en humo ha de tornarse 823
y en llamas vivas nuestra muerte y gloria. 824
1.º
Pues debe con el vino rociarse 825
el sacro fuego, dad acá ese vino 826
y el incienso también que ha de quemarse. 827
((Rocían el fuego, y a la redonda, con el vino y luego ponen el incienso en el fuego y dice.))
2.º
Al bien del triste pueblo numantino 828
endereza, ¡oh gran Júpiter!, la fuerza 829
propricia del contrario amargo signo. 830
1.º
Ansí como este ardiente fuego fuerza 831
a que en humo se vaya el sacro incienso, 832
ansí se haga al enemigo fuerza 833
para que en humo eterno, padre imenso, 834
todo su bien, toda su gloria vaya, 835
ansí como tú puedes y yo pienso. 836
2.º
Tengan los cielos su poder a raya, 837
ansí como esta víctima tenemos, 838
y lo que ella ha de haber, él también haya. 839
1.º
¡Mal responde el agüero! Mal podremos 840
ofrecer esperanza al pueblo triste 841
para salir del mal que poseemos. 842
((Hágase ruido debajo del tablado con un barril lleno de piedras y dispárese un cohete volador.))
2.º
¿No oyes un ruido, amigo? ¿Amigo, viste 843
el rayo ardiente que pasó volando? 844
Presago verdadero desto fuiste. 845
1.º
Turbado estoy; de miedo estoy temblando. 846
¡Oh, qué señales en el aire veo 847
que amargo fin nos van pronosticando! 848
¿No ves un escuadrón airado y feo 849
de unas águilas fieras que pelean 850
con otras aves en marcial rodeo? 851
2.º
Solo su esfuerzo y su rigor emplean 852
en encerrar las aves en un cabo, 853
y con astucia y arte las rodean. 854
1.º
Tal señal vitupero y no la alabo. 855
¿Águilas impiriales vencedoras? 856
¡Tú verás de Numancia presto el cabo! 857
2.º
¡Águilas de gran mal anunciadoras, 858
partíos, que ya el agüero vuestro entiendo 859
y a el efecto contadas son las horas! 860
1.º
Con todo, el sacrificio hacer pretendo 861
desta inocente víctima guardada 862
para aplacar el dios del rostro horrendo. 863
¡Oh gran Plutón, a quien por suerte dada 864
le fue la habitación del reino oscuro 865
y el mando en la infernal triste morada! 866
Ansí vivas en paz, cierto y seguro 867
de que la hija de la sacra Ceres 868
corresponde a tu amor con amor puro, 869
que en todo aquello que en provecho vieres 870
venir del pueblo triste que te invoca 871
lo allegues, cual se espera de quien eres. 872
Atapa la profunda escura boca 873
por do salen las tres fieras hermanas 874
a hacernos el daño que nos toca, 875
y sean de dañarnos tan livianas 876
sus intenciones que las lleve el viento, 877
como se lleva el pelo destas lanas. 878
((Quite algunos pelos al carnero y échelos al aire.))
Y ansí como yo baño y ensangriento 879
este cuchillo en esta sangre pura, 880
con alma limpia y limpio pensamiento, 881
ansí la tierra de Numancia dura 882
se bañe con la sangre de romanos 883
y aun les sirva también de sepultura. 884
((Aquí ha de salir por los huecos del tablado un DEMONIO hasta el medio cuerpo, y ha de arrebatar el carnero y meterle dentro, y tornar luego a salir, y derramar y esparcir el fuego y todos los sacrificios.))
Mas, ¿quién me ha arrebatado de las manos 885
la víctima? ¿Qué es esto, dioses santos? 886
¿Qué prodigios son esos tan insanos? 887
¿No os han enternecido ya los llantos 888
deste pueblo lloroso y afligido 889
ni la sagrada voz de nuestros cantos? 890
2.º
Antes creo que se han endurecido, 891
cual se puede inferir de las señales 892
tan fieras como aquí han acontecido. 893
Nuestros vivos remedios son mortales; 894
toda es pereza nuestra diligencia 895
y los bienes ajenos, nuestros males. 896
UNO DEL PUEBLO
En fin, dado han los cielos la sentencia 897
de nuestro fin amargo y miserable; 898
no nos quiere valer ya su clemencia. 899
OTRO
Lloremos, pues, en son tan lamentable 900
nuestra desdicha que en la edad postrera 901
dél y de nuestro esfuerzo siempre se hable. 902
Marquino haga la espiriencia entera 903
de todo su saber y sepa cuánto 904
nos promete de mal la lastimera 905
suerte, que ha vuelto nuestra risa en llanto. 906
((Sálense todos y quedan solos MARANDRO y LEONCIO.))
MARANDRO
Leoncio, ¿qué te parece? 907
¿Tendrán remedio mis males 908
con estas buenas señales 909
que aquí el cielo nos ofrece? 910
¿Tendrá fin mi desventura 911
cuando se acabe la guerra, 912
que será cuando la tierra 913
me sirva de sepultura? 914
LEONCIO
Marandro, al que es buen soldado 915
agüeros no le dan pena, 916
que pone la suerte buena 917
en el ánimo esforzado; 918
y esas vanas apariencias 919
nunca le turban el tino: 920
su brazo es su estrella y signo; 921
su valor, sus influencias. 922
Pero si quieres creer 923
en este notorio engaño, 924
aún quedan, si no me engaño, 925
espiriencias más que hacer; 926
que Marquino las hará, 927
las mejores de su sciencia, 928
y el fin de nuestra dolencia 929
ser bueno o malo sabrá. 930
Paréceme que le veo. 931
¡En qué estraño traje viene! 932
MARANDRO
Quien con feos se entretiene 933
no es mucho que venga feo. 934
¿Será acertado seguirle? 935
LEONCIO
Acertado me parece, 936
por si acaso se le ofrece 937
algo en que poder servirle. 938
((Aquí sale MARQUINO con una ropa negra de bocací ancha y una cabellera negra, y los pies descalzos; y en la cinta traerá, de modo que se le vean, tres redomillas llenas de agua: la una negra, la otra teñida con azafrán y la otra clara; y en la una mano, una lanza barnizada de negro, y en la otra, un libro; y viene uno con él y así como entran, se ponen a un lado LEONCIO y MARANDRO, MARQUINO y MILVIO.))
MARQUINO
¿Dó dices, Milvio, que está el joven triste? 939
MILVIO
En esta sepultura está enterrado. 940
MARQUINO
No yerres el lugar do le pusiste. 941
MILVIO
No, que con esta piedra señalado 942
dejé el lugar adonde el mozo tierno 943
fue con lágrimas tiernas sepultado. 944
MARQUINO
¿De qué murió? 945
MILVIO
Murió de mal gobierno:
la flaca hambre le acabó la vida, 946
peste cruel salida del infierno. 947
MARQUINO
En fin, ¿que dices que ninguna herida 948
le cortó el hilo del vital aliento, 949
ni fue cáncer ni llaga su homicida? 950
Esto te digo, porque hace al cuento 951
de mi saber que esté este cuerpo entero, 952
organizado todo y en su asiento. 953
MILVIO
Habrá tres horas que le di el postrero 954
reposo y le entregué a la sepultura, 955
y de hambre murió, como refiero. 956
MARQUINO
Está muy bien y es buena coyuntura 957
la que me ofrecen los propicios signos 958
para invocar de la región obscura 959
los feroces espíritus malinos. 960
Presta atentos oídos a mis versos, 961
fiero Plutón, que en la región obscura 962
entre ministros de ánimos perversos 963
te cupo de reinar suerte y ventura; 964
haz, aunque sean de tu gusto adversos, 965
cumplidos mis deseos y en la dura 966
ocasión que te invoco no te tardes, 967
ni a ser más oprimido de mí aguardes. 968
Quiero que al cuerpo que aquí está enterrado 969
vuelvas el alma que le daba vida, 970
aunque el fiero Carón del otro lado 971
la tenga en la ribera denegrida 972
y aunque en las tres gargantas del airado 973
Cerbero esté penada y escondida, 974
salga y torne a la luz del mundo nuestro, 975
que luego tornará al escuro vuestro. 976
Y pues ha de salir, salga informada 977
del fin que ha de tener guerra tan cruda, 978
y desto no me encubra o calle nada, 979
ni me deje confuso y con más dubda; 980
la plática desta alma desdichada 981
de toda ambigüidad libre y desnuda 982
tiene de ser. ¡Invíala! ¿Qué esperas? 983
¿Esperas a que hable con más veras? 984
¿No revolvéis la piedra, desleales? 985
Decid, ministros falsos, ¿qué os detiene? 986
¿Cómo no me habéis dado ya señales 987
de que hacéis lo que digo y me conviene? 988
¿Buscáis con deteneros vuestros males, 989
o gustáis de que yo al momento ordene 990
de poner en efecto los conjuros 991
que ablandan vuestros fieros pechos duros? 992
Ea, pues, vil canalla mentirosa, 993
aparejaos a duro sentimiento, 994
pues sabéis que mi voz es poderosa 995
de doblaros la rabia y el tormento. 996
Dime, traidor esposo de la esposa 997
que seis meses del año a su contento 998
está sin ti, haciéndote cornudo, 999
¿por qué a mis peticiones estás mudo? 1000
Este hierro, bañado en la agua clara 1001
que al suelo no tocó en el mes de mayo 1002
herirá en esta piedra y hará clara 1003
y patente la fuerza deste ensayo. 1004
((Con el agua de la redoma clara baña el hierro de la lanza y luego hiere en la tabla, y debajo o suéltense cohetes o hágase el rumor con el barril de piedras.))
Ya parece, canalla, que a la clara 1005
dais muestras de que os toma cruel desmayo. 1006
¿Qué rumores son estos? ¡Ea, malvados, 1007
que al fin venís, aunque venís forzados! 1008
Levantad esta piedra, fementidos, 1009
y descubridme el cuerpo que aquí yace. 1010
¿Qué es esto? ¿Qué tardáis? ¿A dó sois idos? 1011
¿Cómo mi mandado al punto no se hace? 1012
¿No os curáis de amenazas, descreídos? 1013
Pues no esperéis que más os amenace; 1014
esta agua negra del Estigio lago 1015
dará a vuestra tardanza presto el pago. 1016
Agua de la fatal negra laguna, 1017
cogida en triste noche, escura y negra, 1018
por el poder que en ti junto se aúna, 1019
a quien otro poder ninguno quiebra, 1020
a la banda diabólica importuna 1021
y a quien la primer forma de culebra 1022
tomó, conjuro, apremio, pido y mando 1023
que venga a obedecerme aquí volando. 1024
((Rocía con el agua la sepultura y ábrese la sepultura.))
¡Oh, mal logrado mozo!, sal ya fuera 1025
y vuelve a ver el sol claro y sereno; 1026
deja aquella región do no se espera 1027
en ella un día sosegado y bueno. 1028
Dame, pues puedes, relación entera 1029
de lo que has visto en el profundo seno; 1030
digo de aquello a que mandado eres, 1031
y más, si al caso toca y tú pudieres. 1032
((Sale EL CUERPO amortajado, con un rostro de máscara descolorido, como de muerto, y va saliendo poco a poco y en saliendo, déjase caer en el teatro, sin mover pie ni mano hasta su tiempo.))
¿Qué es esto? ¿No respondes, no revives? 1033
¿Otra vez has gustado de la muerte? 1034
Pues yo haré que con tu pena avives 1035
y tengas el hablar a buena suerte. 1036
Pues eres de los nuestros, no te esquives 1037
de hablarme y responderme; mira, advierte 1038
que si callas, haré que con tu mengua 1039
sueltes la atada y encogida lengua. 1040
((Rocía EL CUERPO con el agua amarilla y luego le azota con un azote.))
Espíritus malinos, ¿no aprovecha? 1041
Pues esperad, saldrá el agua encantada 1042
que hará mi voluntad tan satisfecha 1043
cuanto es la vuestra pérfida y dañada; 1044
y aunque esta carne fuera polvos hecha, 1045
siendo con este azote castigada, 1046
cobrará nueva, aunque ligera vida, 1047
del áspero rigor suyo oprimida. 1048
Alma rebelde, vuelve al aposento 1049
que pocas horas ha desocupaste. 1050
Ya vuelves, ya lo muestras, ya te siento; 1051
que al fin, a tu pesar, en él te entraste. 1052
((Menéase y estremécese EL CUERPO a este punto.))
EL CUERPO
Cese la furia del rigor violento 1053
tuyo, Marquino; baste, triste, baste 1054
la que yo paso en la región escura, 1055
sin que tú crezcas más mi desventura. 1056
Engáñaste si piensas que recibo 1057
contento de volver a esta penosa, 1058
mísera y corta vida que ahora vivo, 1059
que ya me va faltando presurosa; 1060
antes me causas un dolor esquivo, 1061
pues otra vez la muerte rigurosa 1062
triunfará de mi vida y de mi alma; 1063
mi enemigo tendrá doblada palma. 1064
El cual, con otros del escuro bando 1065
de los que son sujetos a aguardarte, 1066
está con rabia, en torno aquí esperando 1067
a que acabe, Marquino, de informarte 1068
del lamentable fin, del mal nefando 1069
que de Numancia puedo asegurarte; 1070
la cual acabará a las mismas manos 1071
de los que son a ella más cercanos. 1072
No llevarán romanos la victoria 1073
de la fuerte Numancia ni ella menos 1074
tendrá del enemigo triunfo o gloria, 1075
amigos y enemigos siendo buenos. 1076
No entiendas que de paz habrá memoria, 1077
que rabia alberga en sus contrarios senos; 1078
el amigo cuchillo el homicida 1079
de Numancia será, y será su vida. 1080
((Arrójase en la sepultura y dice.))
Y quédate, Marquino, que los hados 1081
no me conceden más hablar contigo; 1082
y aunque mis dichos tengas por trocados, 1083
al fin saldrá verdad lo que te digo. 1084
¡Oh tristes signos, signos desdichados! 1085
¡Si esto ha de subceder del pueblo amigo, 1086
primero que mirar tal desventura, 1087
mi vida acabe en esta sepultura! 1088
((Arrójase MARQUINO en la sepultura.))
MARANDRO
¡Mira, Leoncio, si ves 1089
por dó yo pueda decir 1090
que no me haya de salir 1091
todo mi gusto al revés! 1092
De toda nuestra ventura 1093
cerrado está ya el camino; 1094
si no, dígalo Marquino, 1095
el muerto y la sepultura. 1096
LEONCIO
¡Que todas son ilusiones, 1097
quimeras y fantasías, 1098
agüeros y hechicerías, 1099
diabólicas invenciones! 1100
No muestres que tienes poca 1101
ciencia en creer desconciertos, 1102
que poco cuidan los muertos 1103
de lo que a los vivos toca. 1104
MILVIO
Nunca Marquino hiciera 1105
desatino tan estraño, 1106
si nuestro futuro daño 1107
como presente no viera. 1108
Avisemos este caso 1109
al pueblo, que está mortal; 1110
mas, para dar nueva tal, 1111
¿quién podrá mover el paso? 1112

Jornada III

(Interlocutores: CIPIÓN, JUGURTA y MARIO.)
CIPIÓN
En forma estoy contento en mirar cómo 1113
corresponde a mi gusto la ventura 1114
y esta libre nación soberbia domo 1115
sin fuerzas, solamente con cordura. 1116
En viendo la ocasión, luego la tomo, 1117
porque sé que si corre y se apresura 1118
y si se pasa, en cosas de la guerra, 1119
el crédito consume y vida atierra. 1120
¿Juzgábades a loco desvarío 1121
tener los enemigos encerrados 1122
y que era mengua del romano brío 1123
no vencerlos con modos más usados? 1124
Bien sé que lo habrán dicho; mas yo fío 1125
que los que fueren pláticos soldados 1126
dirán que es de tener en mayor cuenta 1127
la victoria que menos es sangrienta. 1128
¿Qué gloria puede haber más levantada 1129
en las cosas de guerra que aquí digo 1130
que, sin quitar de su lugar la espada, 1131
vencer y sujetar al enemigo? 1132
Que cuando la victoria es granjeada 1133
con la sangre vertida del amigo, 1134
el gusto mengua que causar pudiera 1135
la que sin sangre tal ganada fuera. 1136
((Aquí ha de sonar una trompeta desde el muro de Numancia.))
MARIO
Oye, señor, que de Numancia suena 1137
el son de una trompeta, y me asiguro 1138
que decirte algo desde allá se ordena, 1139
pues el salir acá lo estorba el muro. 1140
Coravino se ha puesto en una almena, 1141
y una señal ha hecho de seguro; 1142
lleguémonos más cerca. 1143
CIPIÓN
Sea, lleguemos.
MARIO
No más, que dende aquí le entenderemos. 1144
((Pónese CORAVINO encima de la muralla con una bandera blanca puesta en una lanza.))
CORAVINO
¡Romanos, ah romanos! ¿Puede acaso 1145
ser de vosotros esta voz oída? 1146
MARIO
Puesto que más la bajes y hables paso, 1147
cualquiera tu razón será entendida. 1148
CORAVINO
Decid al general que acerque el paso 1149
al foso, porque viene dirigida 1150
a él una embajada. 1151
CIPIÓN
Dila presto,
que yo soy Cipión. 1152
CORAVINO
Escucha el resto.
Dice Numancia, general prudente, 1153
que consideres bien que ha muchos años 1154
que entre la nuestra y tu romana gente 1155
duran los males de la guerra estraños 1156
y que, por evitar que no se aumente 1157
la dura pestilencia destos daños, 1158
quiere, si tú quisieres, acaballa 1159
con una breve y singular batalla. 1160
Un soldado se ofrece de los nuestros 1161
a combatir, cerrado en estacada, 1162
con cualquiera esforzado de los vuestros, 1163
por acabar contienda tan pesada; 1164
y si los hados fueren tan siniestros 1165
que el uno quede sin la vida amada, 1166
si fuere el nuestro, darse ha la tierra; 1167
si el tuyo fuere, acábese la guerra. 1168
Y por seguridad deste concierto, 1169
daremos a tu gusto los rehenes. 1170
Bien sé que en él vendrás, porque estás cierto 1171
de los soldados que a tu cargo tienes 1172
y sabes que el menor, en campo abierto, 1173
hará sudar el pecho, el rostro y sienes 1174
al más aventajado de Numancia; 1175
ansí que está sigura tu ganancia. 1176
Porque a la ejecución se venga luego, 1177
respóndeme, señor, si estás en ello. 1178
CIPIÓN
Donaire es lo que dices, risa, juego, 1179
y loco el que pensase de hacello. 1180
Usad el medio del humilde ruego, 1181
si queréis que se escape vuestro cuello 1182
de probar el vigor y filos diestros 1183
del romano cuchillo y brazos nuestros. 1184
La fiera que en la jaula está encerrada 1185
por su salvatiquez y fuerza dura, 1186
si puede allí con maña ser domada 1187
y con el tiempo y medios de cordura, 1188
quien la dejase ir libre y desatada 1189
daría grandes muestras de locura. 1190
Bestias sois, y por tales encerrados 1191
os tengo donde habéis de ser domados. 1192
Mía será Numancia, a pesar vuestro, 1193
sin que me cueste un mínimo soldado 1194
y el que tenéis vosotros por más diestro 1195
rompa por ese foso trincheado; 1196
y si en esto os parece que yo muestro 1197
un poco mi valor acobardado, 1198
el viento lleve agora esta vergüenza, 1199
y vuélvale la Fama cuando os venza. 1200
((Vanse CIPIÓN y los suyos.))
CORAVINO
¿No escuchas más, cobarde? ¿Ya te escondes? 1201
¿Enfádate la igual justa batalla? 1202
Mal con tu nombradía correspondes, 1203
mal podrás deste modo sustentalla. 1204
En fin, como cobarde me respondes. 1205
Cobardes sois, romanos, vil canalla; 1206
en vuestra muchedumbre confiados 1207
y no en los diestros brazos levantados. 1208
Pérfidos, desleales, fementidos, 1209
crüeles, revoltosos y tiranos, 1210
ingratos, cudiciosos, malnacidos, 1211
pertinaces, feroces y villanos, 1212
adúlteros, infames, conocidos 1213
por de industriosas, mas cobardes manos, 1214
¿qué gloria alcanzaréis en darnos muerte 1215
tendiéndonos atados desta suerte? 1216
En cerrado escuadrón o manga suelta, 1217
en la campaña rasa, do no pueda 1218
estorbar la mortal fiera revuelta 1219
el ancho foso y muro que la veda, 1220
fuera bien que sin dar el pie la vuelta 1221
y sin tener jamás la espada queda, 1222
ese ejército mucho, bravo vuestro 1223
se viera con el poco, flaco nuestro. 1224
Mas como siempre estáis acostumbrados 1225
a vencer con ventajas y con mañas, 1226
estos conciertos, en valor fundados, 1227
no los admiten bien vuestras marañas. 1228
¡Liebres en pieles fieras disfrazados, 1229
load y engrandeced vuestras hazañas, 1230
que espero en el gran Júpiter de veros 1231
sujetos a Numancia y a sus fueros! 1232
((Bájase y torna a salir luego con todos los numantinos que salieron en el principio de la segunda jornada, ecepto MARQUINO, que se arrojó en la sepultura, y sale también MARANDRO.))
TEÓGENES
En términos nos tiene nuestra suerte, 1233
dulces amigos, que será ventura 1234
acabar nuestros daños con la muerte. 1235
Por nuestro mal, por nuestra desventura, 1236
vistes del sacrificio el triste agüero 1237
y a Marquino tragar la sepultura. 1238
El desafío no ha importado un cero. 1239
¿De intentar qué nos queda? No lo siento, 1240
si no es acelerar el fin postrero. 1241
Esta noche se muestre el ardimiento 1242
del numantino acelerado pecho 1243
y póngase por obra nuestro intento: 1244
el enemigo muro sea deshecho, 1245
salgamos a morir a la campaña 1246
y no como cobardes en estrecho. 1247
Bien sé que solo sirve esta hazaña 1248
de que a nuestro morir se mude el modo, 1249
que con ella la muerte se acompaña. 1250
CORAVINO
Con ese parecer yo me acomodo; 1251
morir quiero rompiendo el fuerte muro 1252
y deshacelle por mi mano todo. 1253
Mas tiéneme una cosa mal seguro: 1254
que si nuestras mujeres saben esto, 1255
de que no haremos nada os aseguro. 1256
Cuando otra vez tuvimos presupuesto 1257
de salir y dejallas, cada uno 1258
fiado en su caballo y vuelo diestro, 1259
ellas, que el trato a ellas importuno 1260
supieron, al momento nos robaron 1261
los frenos, sin dejarnos solo uno. 1262
Entonces el salir nos estorbaron, 1263
y ansí lo harán agora fácilmente 1264
si las lágrimas muestran que mostraron. 1265
MARANDRO
Nuestro disignio a todas es patente, 1266
todas lo saben; ya no queda alguna 1267
que no se queja dello amargamente, 1268
y dicen que en la buena o ruin fortuna 1269
quieren en vida y muerte acompañarnos, 1270
aunque su compañía os importuna. 1271
((Aquí entran cuatro o más mujeres de Numancia y con ellas LIRA. Las mujeres traen unas figuras de niños en los brazos y otros de las manos, ecepto LIRA, que no trae ninguno.))
Veislas aquí do vienen a rogaros 1272
no la dejéis en tantos embarazos; 1273
aunque seáis de acero, han de ablandaros. 1274
Los tiernos hijos vuestros en los brazos 1275
las tristes traen, ¿no veis con qué señales 1276
de amor les dan los últimos abrazos? 1277
1.ª
Dulces señores nuestros, si en los males 1278
hasta aquí de Numancia padecidos, 1279
que son menores los que son mortales, 1280
y en los bienes también, que ya son idos, 1281
siempre mostramos ser mujeres vuestras 1282
y vosotros también nuestros maridos, 1283
¿por qué en las ocasiones tan siniestras 1284
que el cielo airado agora nos ofrece, 1285
nos dais de aquel amor tan cortas muestras? 1286
Hemos sabido, y claro se parece, 1287
que en las romanas armas arrojaros 1288
queréis, pues su rigor menos empece 1289
que no la hambre de que veis cercaros, 1290
de cuyas flacas manos desabridas 1291
por imposible tengo el escaparos. 1292
Peleando queréis dejar las vidas 1293
y dejarnos también desamparadas, 1294
a deshonras y muertes ofrecidas. 1295
Nuestro cuello ofreced a las espadas 1296
vuestras primero, que es mejor partido 1297
que vernos de enemigos deshonradas. 1298
Yo tengo en mi intinción estatuido 1299
que, si puedo, haré cuanto en mí fuere 1300
por morir do muriere mi marido. 1301
Y esto mesmo hará la que quisiere 1302
mostrar que no los miedos de la muerte 1303
le estorban de querer a quien bien quiere, 1304
en buena o en mala, en dulce o amarga suerte. 1305
OTRA
¿Qué pensáis, varones claros? 1306
¿Revolvéis aun todavía 1307
en la triste fantasía 1308
de dejarnos y ausentaros? 1309
¿Queréis dejar por ventura 1310
a la romana arrogancia 1311
las vírgines de Numancia 1312
para mayor desventura? 1313
Y a los libres hijos nuestros 1314
¿queréis esclavos dejallos? 1315
¿No será mejor ahogallos 1316
con los propios brazos vuestros? 1317
¿Queréis hartar el deseo 1318
de la romana cudicia, 1319
y que triunfe su injusticia 1320
de nuestro justo trofeo? 1321
¿Serán por ajenas manos 1322
nuestras casas derribadas? 1323
Y las bodas esperadas, 1324
¿hanlas de gozar romanos? 1325
En salir hacéis error 1326
que acarrea cien mil yerros, 1327
porque dejáis sin los perros 1328
el ganado y sin señor. 1329
Si al foso queréis salir, 1330
llevadnos en tal salida, 1331
porque tendremos por vida 1332
a vuestros lados morir. 1333
No apresuréis el camino 1334
al morir, porque su estambre 1335
cuidado tiene la hambre 1336
de cercenarla contino. 1337
OTRAS
Hijos destas tristes madres, 1338
¿qué es esto?, ¿cómo no habláis, 1339
y con lágrimas rogáis 1340
que no os dejen vuestros padres? 1341
Basta que la hambre insana 1342
os acabe con dolor, 1343
sin esperar el rigor 1344
de la aspereza romana. 1345
Decildes que os engendraron 1346
libres y libres nacistes, 1347
y que vuestras madres tristes 1348
también libres os criaron. 1349
Decildes que, pues la suerte 1350
nuestra va tan de caída, 1351
que, como os dieron la vida, 1352
ansimismo os den la muerte. 1353
Oh, muros desta ciudad; 1354
si podéis hablar, decid, 1355
y mil veces repetid: 1356
«¡Numantinos, libertad!». 1357
Los templos, las casas nuestras, 1358
levantadas en concordia 1359
os piden misericordia, 1360
hijos y mujeres vuestras. 1361
Ablandad, claros varones, 1362
esos pechos diamantinos 1363
y mostrad, cual numantinos, 1364
amorosos corazones; 1365
que no por romper el muro 1366
remediáis un mal tamaño; 1367
antes en ello está el daño 1368
más propincuo y más seguro. 1369
LIRA
También las tiernas doncellas 1370
ponen en vuestra defensa 1371
el remedio de su ofensa 1372
y el alivio a sus querellas. 1373
No dejéis tan ricos robos 1374
a las codiciosas manos; 1375
mirad que son los romanos 1376
hambrientos y fieros lobos. 1377
Desesperación notoria 1378
es esta que hacer queréis, 1379
adonde sola hallaréis 1380
breve muerte y larga gloria. 1381
Mas ya que salga mejor 1382
que yo pienso esta hazaña, 1383
¿qué ciudad hay en España 1384
que quiera daros favor? 1385
Mi pobre ingenio os advierte 1386
que si hacéis esta salida, 1387
al enemigo dais vida 1388
y a toda Numancia muerte. 1389
De vuestro acuerdo gentil 1390
los romanos burlarán; 1391
porque, decidme: ¿qué harán 1392
tres mil contra ochenta mil? 1393
Aunque estuviesen abiertos 1394
los muros y sin defensa, 1395
seríades con ofensa 1396
mal vengados y bien muertos. 1397
Mejor es que la ventura 1398
o el daño que el cielo ordene 1399
o nos salve o nos condene, 1400
dé la vida o sepoltura. 1401
TEÓGENES
Limpiad los ojos húmidos del llanto, 1402
mujeres tiernas, y tené entendido 1403
que vuestra angustia la sentimos tanto 1404
que responde al amor nuestro subido; 1405
ora crezca el dolor, ora el quebranto 1406
sea por nuestro bien diminuido, 1407
jamás en vida o muerte os dejaremos, 1408
antes en muerte y vida os serviremos. 1409
Pensábamos salir al foso, ciertos 1410
antes de allí morir que de escaparnos, 1411
pues fuera quedar vivos, aunque muertos, 1412
si muriendo pudiéramos vengarnos; 1413
mas, pues nuestros disignios descubiertos 1414
han sido y es locura aventurarnos, 1415
amados hijos y mujeres nuestras, 1416
nuestras vidas serán, de hoy más, las vuestras. 1417
Solo se ha de mirar que el enemigo 1418
no alcance de nosotros triunfo y gloria; 1419
antes ha de servir él de testigo 1420
que apruebe y eternice nuestra historia. 1421
Y si todos venís en lo que digo, 1422
mil siglos durará nuestra memoria: 1423
y es que no quede cosa aquí en Numancia 1424
de do el contrario pueda haber ganancia. 1425
En medio de la plaza se haga un fuego, 1426
en cuya ardiente llama licenciosa 1427
nuestras riquezas todas se echen luego, 1428
desde la pobre a la más rica cosa; 1429
y esto podréis tener a dulce juego, 1430
cuando os declare la intención honrosa 1431
que se ha de efetuar, después que sea 1432
abrasada cualquier rica presea. 1433
Y para entretener por alguna hora 1434
la hambre que ya roe nuestros huesos, 1435
haréis descuartizar luego a la hora 1436
esos tristes romanos que están presos, 1437
y, sin del chico al grande hacer mejora, 1438
repártanse entre todos, que con esos 1439
será nuestra comida celebrada 1440
por estraña, crüel, necesitada. 1441
Amigos, ¿qué os parece? ¿Estáis en esto? 1442
CORAVINO
Digo que a mí me tiene satisfecho, 1443
y que a la ejecución se venga presto 1444
de tan estraño y tan honroso hecho. 1445
TEÓGENES
Pues yo de mi intención os diré el resto, 1446
después que sea lo que digo hecho; 1447
vamos a ser ministros todos luego 1448
de encender el ardiente y rico fuego. 1449
MUJER PRIMERA
Nosotras desde aquí ya comenzamos 1450
a dar con voluntad nuestros arreos, 1451
y a las vuestras las vidas entregamos, 1452
como se han entregado los deseos. 1453
LIRA
Ea, pues, caminemos; vamos, vamos, 1454
y abrásense en un punto los trofeos 1455
que pudieran hacer ricas las manos 1456
y aun hartar la cudicia de romanos. 1457
((Sálense todos y al salir MARANDRO, ase a LIRA por el brazo y detiénela.))
MARANDRO
No vayas tan de corrida, 1458
Lira, déjame gozar 1459
del bien que me puede dar 1460
en la muerte alegre vida; 1461
deja que miren mis ojos 1462
un rato tu hermosura, 1463
pues tanto mi desventura 1464
se entretiene en mis enojos. 1465
¡Oh dulce lira que sue[n]as 1466
contino en mi fantasía, 1467
con tan süave armonía 1468
que vuelve en gloria mis penas! 1469
¿Qué tienes? ¿Qué estás pensando, 1470
gloria de mi pensamiento? 1471
LIRA
Pienso cómo mi contento 1472
y el tuyo se va acabando. 1473
Y no será su homicida 1474
el cerco de nuestra tierra, 1475
que primero que la guerra 1476
se me acabará la vida. 1477
MARANDRO
¿Qué dices, bien de mi alma? 1478
LIRA
Que me tiene tal la hambre, 1479
que de mi vital estambre 1480
llevará presto la palma. 1481
¿Qué tálamo has de esperar 1482
de quien está en tal estremo, 1483
que te aseguro que temo 1484
antes de una hora espirar? 1485
Mi hermano ayer espiró 1486
de la hambre fatigado; 1487
y mi madre ya ha acabado, 1488
que la hambre la acabó. 1489
Y si la hambre y su fuerza 1490
no ha rendido mi salud, 1491
es porque la juventud 1492
contra su rigor se esfuerza; 1493
pero, como ha tantos días 1494
que no le hago defensa, 1495
no pueden contra su ofensa 1496
las débiles fuerzas mías. 1497
MARANDRO
Enjuga, Lira, los ojos; 1498
deja que los tristes míos 1499
se vuelvan corrientes ríos 1500
nacidos de tus enojos. 1501
Y aunque la hambre ofendida 1502
te tenga tan sin compás, 1503
de hambre no morirás 1504
mientras yo tuviere vida. 1505
Yo me ofrezco de saltar 1506
el foso y el muro fuerte, 1507
y entrar por la misma muerte, 1508
para la tuya escusar. 1509
El pan que el romano toca, 1510
sin que el temor me destruya, 1511
lo quitaré de la suya 1512
para ponerlo en tu boca. 1513
Con mi brazo haré carrera 1514
a la vida y a mi muerte, 1515
porque más me mata el verte, 1516
señora, desa manera. 1517
Yo te trairé de comer 1518
a pesar de los romanos, 1519
si ya son estas mis manos 1520
las mismas que solían ser. 1521
LIRA
Hablas como enamorado, 1522
Marandro, pero no es justo 1523
que ya tome gusto el gusto 1524
con tu peligro comprado. 1525
Poco podrá sustentarme 1526
cualquier robo que harás, 1527
aunque más cierto hallarás 1528
el perderte que ganarme. 1529
Goza de tu mocedad 1530
en fresca edad y crecida, 1531
que más importa tu vida 1532
que la mía a la ciudad. 1533
Tú podrás bien defendella 1534
de la enemiga asechanza, 1535
que no la flaca pujanza 1536
desta tan triste doncella. 1537
Ansí que, mi dulce amor, 1538
despide ese pensamiento, 1539
que yo no quiero sustento 1540
ganado con tu sudor; 1541
que, aunque puedas alargar 1542
mi muerte por algún día, 1543
esta hambre que porfía 1544
en fin nos ha de acabar. 1545
MARANDRO
En vano trabajas, Lira, 1546
de impidirme este camino, 1547
do mi voluntad y signo 1548
allá me convida y tira. 1549
Tú rogarás entretanto 1550
a los dioses que me vuelvan 1551
con despojos que resuelvan 1552
tu miseria y mi quebranto. 1553
LIRA
Marandro, mi dulce amigo, 1554
no vayas, que se me antoja 1555
que de tu sangre veo roja 1556
la espada del enemigo. 1557
No hagas esta jornada, 1558
Marandro, bien de mi vida; 1559
que si es mala la salida, 1560
es muy peor la tornada. 1561
Si quiero aplacar tu brío, 1562
por testigo pongo al cielo, 1563
que de tu daño recelo, 1564
y no del provecho mío. 1565
Mas si acaso, amado amigo, 1566
prosigues esta contienda, 1567
lleva este abrazo por prenda 1568
de que me llevas contigo. 1569
MARANDRO
Lira, el cielo te acompañe. 1570
Vete, que a Leoncio veo. 1571
LIRA
Y a ti te cumpla el deseo 1572
y en ninguna parte dañe. 1573
((LEONCIO ha de estar escuchando todo lo que ha pasado entre su amigo MARANDRO y LIRA.))
LEONCIO
Terrible ofrecimiento es el que has hecho, 1574
y en él, Marandro, se nos muestra claro 1575
que no hay cobarde enamorado pecho, 1576
aunque de tu virtud y valor raro 1577
debe más esperarse; mas yo temo 1578
que el hado infeliz se [nos] muestre avaro. 1579
He estado atento al miserable estremo 1580
en que te ha dicho Lira que se halla, 1581
indigno, cierto, a su valor supremo, 1582
y que tú has prometido de libralla 1583
deste presente daño y arrojarte 1584
en las armas romanas a batalla. 1585
Yo quiero, buen amigo, acompañarte 1586
y en empresa tan justa y tan forzosa 1587
con mis pequeñas fuerzas ayudarte. 1588
MARANDRO
¡Oh mitad de mi alma! ¡Oh venturosa 1589
amistad, no en trabajos dividida 1590
ni en la ocasión más próspera y dichosa! 1591
Goza, Leoncio, de la dulce vida; 1592
quédate en la ciudad, que yo no quiero 1593
ser de tus verdes años homicida. 1594
Yo solo tengo de ir, yo solo espero 1595
volver con los despojos merecidos 1596
a mi inviolable fee y amor sincero. 1597
LEONCIO
Pues ya tienes, Marandro, conocidos 1598
mis deseos, que en buena o mala suerte 1599
al sabor de los tuyos van medidos; 1600
sabrás que no los miedos de la muerte 1601
de ti me apartarán un solo punto 1602
ni otra cosa, si la hay, que sea mas fuerte. 1603
Contigo tengo de ir, contigo junto 1604
he de volver, si ya el cielo no ordena 1605
que quede en tu defensa allá difunto. 1606
MARANDRO
Quédate, amigo, queda en hora buena, 1607
porque si yo acabare aquí la vida, 1608
en esta empresa de peligro llena, 1609
tú puedas a mi madre dolorida 1610
consolar en el trance riguroso 1611
y a la esposa de mí tanto querida. 1612
LEONCIO
Cierto que estás, amigo, muy donoso 1613
en pensar que, tú muerto, quedaría 1614
yo con tal quietud y tal reposo 1615
que de consuelo alguno serviría 1616
a la doliente madre y triste esposa. 1617
Pues en la tuya está la muerte mía, 1618
seguirte tengo en la ocasión dubdosa; 1619
mira cómo ha de ser, Marandro amigo, 1620
y en el quedarme no me hables cosa. 1621
MARANDRO
Pues no puedo estorbarte el ir conmigo, 1622
en el silencio desta noche obscura 1623
tenemos de asaltar al enemigo. 1624
Lleva ligeras armas, que ventura 1625
es la que ha de ayudar al alto intento, 1626
que no la malla entretejida y dura. 1627
Lleva ansimismo puesto el pensamiento 1628
en robar y traer a buen recado 1629
lo que pudieres más de bastimento. 1630
LEONCIO
Vamos, que no saldré de tu mandado. 1631
(Dos numantinos.)
1.º
¡Derrama, oh dulce hermano, por los ojos 1632
el alma, en llanto amargo convertida! 1633
Venga la muerte y lleve los despojos 1634
de nuestra miserable y triste vida. 1635
2.º
Bien poco durarán estos enojos, 1636
que ya la muerte viene apercebida 1637
para llevar en presto y breve vuelo 1638
a cuantos pisan de Numancia el suelo. 1639
Principios veo que prometen presto 1640
amargo fin a nuestra dulce tierra, 1641
sin que tengan cuidado de hacer esto 1642
los contrarios ministros de la guerra; 1643
nosotros mismos, a quien ya es molesto 1644
y enfadoso el vivir que nos atierra, 1645
hemos dado sentencia inrevocable 1646
de nuestra muerte, aunque cruel, loable. 1647
En la plaza mayor ya levantada 1648
queda una ardiente cudiciosa hoguera, 1649
que de nuestras riquezas ministrada 1650
sus llamas sube hasta la cuarta esfera. 1651
Allí con triste priesa acelerada 1652
y con mortal y tímida carrera 1653
acuden todos, como a santa ofrenda, 1654
a sustentar sus llamas con su hacienda. 1655
Allí la perla del rosado Oriente 1656
y el oro en mil vasijas fabricado, 1657
y el diamante y rubí más excelente 1658
y la estimada púrpura y brocado, 1659
en medio del rigor fogoso ardiente 1660
de la encendida llama es arrojado; 1661
despojos do pudieran los romanos 1662
henchir los senos y ocupar las manos. 1663
((Aquí salen agora algunos cargados de ropa y entran por una puerta y salen por otra.))
Vuelve al triste espectáculo la vista: 1664
verás con cuánta priesa y cuánta gana 1665
toda Numancia en numerosa lista 1666
aguija a sustentar la llama insana; 1667
y no con verde leño y seca arista, 1668
no con materia al consumir liviana, 1669
sino con sus haciendas mal gozadas, 1670
pues se ganaron para ser quemadas. 1671
1.º
Si con esto acabara nuestro daño, 1672
pudiéramos llevallo con paciencia; 1673
mas, ¡ay!, que se ha de dar, si no me engaño, 1674
de que muramos todos cruel sentencia. 1675
Primero que el rigor bárbaro estraño 1676
muestre en nuestras gargantas su inclemencia, 1677
verdugos de nosotros nuestras manos 1678
serán, y no los pérfidos romanos. 1679
Han acordado que no quede alguna 1680
mujer, niño ni viejo con la vida, 1681
pues al fin la cruel hambre importuna 1682
con más fiero rigor es su homicida. 1683
Mas ves allí do asoma, hermano, una 1684
que, como sabes, fue de mí querida 1685
un tiempo con estremo tal de amores, 1686
cual es el que ella tiene de dolores. 1687
((Sale una mujer con una criatura en los brazos y otra de la mano.))
MADRE
¡Oh duro vivir molesto, 1688
terrible y triste agonía! 1689
HIJO
Madre, ¿por ventura, habría 1690
quien nos diese pan por esto? 1691
MADRE
¿Pan, hijo? Ni aun otra cosa 1692
que semeje de comer. 1693
HIJO
Pues, ¿tengo de perecer 1694
de dura hambre rabiosa? 1695
Con poco pan que me deis, 1696
madre, no os pediré más. 1697
MADRE
¡Hijo, qué pena me das! 1698
HIJO
¿Pues qué, madre, no queréis? 1699
MADRE
Sí quiero; mas ¿qué haré, 1700
que no sé dónde buscallo? 1701
HIJO
Bien podéis, madre, comprallo; 1702
si no, yo lo compraré. 1703
Mas, por quitarme de afán, 1704
si alguno conmigo topa, 1705
le daré toda esta ropa 1706
por un mendrugo de pan. 1707
MADRE
¿Qué mamas, triste criatura? 1708
¿No sientes que a mi despecho 1709
sacas ya del flaco pecho, 1710
por leche, la sangre pura? 1711
¡Lleva la carne a pedazos 1712
y procura de hartarte, 1713
que no pueden más llevarte 1714
mis flojos cansados brazos! 1715
Hijos del ánima mía, 1716
¿con qué os podré sustentar, 1717
si apenas tengo qué os dar 1718
de la propia carne mía? 1719
¡Oh hambre terrible y fuerte, 1720
cómo me acabas la vida! 1721
¡Oh guerra, solo venida 1722
para causarme la muerte! 1723
HIJO
¡Madre mía, que me fino! 1724
Aguijemos a do vamos, 1725
que parece que alargamos 1726
la hambre con el camino. 1727
MADRE
Hijo, cerca está la [plaza] 1728
adonde echaremos luego 1729
en mitad del vivo fuego 1730
el pecho que te embaraza. 1731
((Éntranse.))

Jornada IV

(Tócase al arma con gran priesa y a este rumor sale CIPIÓN con JUGURTA y MARIO al tablado.)
CIPIÓN
¿Qué es esto, capitanes? ¿Quién nos toca 1732
al arma en tal sazón? ¿Es por ventura 1733
alguna gente desmandada y loca 1734
que viene a procurar su sepultura? 1735
O no sea algún motín el que provoca 1736
tocar al arma en recia coyuntura, 1737
que tan seguro estoy del enemigo, 1738
que tengo más temor al que es amigo. 1739
((Sale QUINTO FABIO, con la espada desnuda y dice.))
QUINTO FABIO
Sosiega el pecho, general prudente, 1740
que ya desta arma la ocasión se sabe 1741
puesto que ha sido a costa de tu gente, 1742
de aquella en quien más brío y fuerza cabe. 1743
Dos numantinos con soberbia frente, 1744
cuyo valor será razón se alabe, 1745
saltando el ancho foso y la muralla 1746
han movido a tu campo cruel batalla. 1747
A las primeras guardias imbistieron 1748
y en medio de mil lanzas se arrojaron, 1749
y con tal furia y rabia arremetieron 1750
que libre paso al campo les dejaron; 1751
las tiendas de Fabricio acometieron 1752
y allí su fuerza y su valor mostraron, 1753
de modo que en un punto seis soldados 1754
fueron de agudas puntas traspasados. 1755
No con tanta presteza el rayo ardiente 1756
pasa rompiendo el aire en presto vuelo 1757
ni tanto la cometa reluciente 1758
se muestra ir presurosa por el cielo, 1759
como estos dos por medio de tu gente 1760
pasaron, colorando el duro suelo 1761
con la sangre romana que sacaban 1762
sus espadas doquiera que llegaban. 1763
Queda Fabricio traspasado el pecho, 1764
abierta la cabeza tiene Horacio, 1765
Olmida ya perdió el brazo derecho 1766
y de vivir le queda poco espacio. 1767
Fuele ansimismo poco de provecho 1768
la ligereza al valeroso Estacio, 1769
pues el correr al numantino fuerte 1770
fue abreviar el camino de su muerte. 1771
Con presta ligereza discurriendo 1772
iban de tienda en tienda hasta que hallaron 1773
un poco de bizcocho, el cual cogieron; 1774
el paso y no el furor atrás tornaron; 1775
el uno dellos se escapó huyendo, 1776
al otro mil espadas le acabaron, 1777
por donde infiero que la hambre ha sido 1778
quien les dio atrevimiento tan subido. 1779
CIPIÓN
Si estando deshambridos y encerrados 1780
muestran tan demasiado atrevimiento, 1781
¿qué hicieran siendo libres y enterados 1782
en sus fuerzas primeras y ardimiento? 1783
Indómitos, al fin seréis domados, 1784
porque contra el furor vuestro violento 1785
se tiene de poner la industria nuestra, 1786
que de domar soberbios es maestra. 1787
((Éntrase CIPIÓN y los suyos y luego tócase al arma en la ciudad, y al rumor sale MARANDRO, herido y lleno de sangre, con una cestilla blanca en el brazo izquierdo con algún poco de bizcocho ensangrentado y dice.))
MARANDRO
¿No vienes, Leoncio, di? 1788
¿Qué es esto, mi dulce amigo? 1789
¿Si tú no vienes conmigo, 1790
cómo vengo yo sin ti? 1791
Amigo, ¿que te has quedado?; 1792
amigo, ¿que te quedaste? 1793
¡No eres tú el que me dejaste, 1794
sino yo el que te he dejado! 1795
¿Que es posible que ya dan 1796
tus carnes despedazadas 1797
señales averiguadas 1798
de lo que cuesta este pan? 1799
¿Y es posible que la herida, 1800
que a ti te dejó difunto, 1801
en aqueste instante y punto 1802
no me quitó a mí la vida? 1803
No quiso el hado cruel 1804
acabarme en paso tal, 1805
por hacerme a mí más mal 1806
y hacerte a ti más bien. 1807
Tú, en fin, llevarás la palma 1808
de más verdadero amigo; 1809
yo a desculparme contigo 1810
enviaré bien presto el alma 1811
y tan presto, que el afán 1812
a morir me llama y tira, 1813
en dando a mi dulce Lira 1814
este tan amargo pan. 1815
Pan ganado de enemigos; 1816
pero no ha sido ganado, 1817
sino con sangre comprado 1818
de dos sin ventura amigos. 1819
((Sale LIRA con alguna ropa, como que la lleva a quemar, y dice.))
LIRA
¿Qué es esto que ven mis ojos? 1820
MARANDRO
Lo que presto no verán, 1821
según la priesa se dan 1822
de acabarme mis enojos. 1823
Ves aquí, Lira, cumplida 1824
mi palabra y mis porfías 1825
de que tú no morirías 1826
mientras yo tuviese vida. 1827
Y aun podré mejor decir 1828
que presto vendrás a ver 1829
que a ti sobrará el comer 1830
y a mí faltará el vivir. 1831
LIRA
¿Qué dices, Marandro amado? 1832
MARANDRO
Lira, que acortes la hambre 1833
entre tanto que la estambre 1834
de mi vida corta el hado. 1835
Pero mi sangre vertida 1836
y con este pan mezclada 1837
te ha de dar, mi dulce amada, 1838
triste y amarga comida. 1839
Ves aquí el pan que guardaban 1840
ochenta mil enemigos, 1841
que cuesta de dos amigos 1842
las vidas que más amaban. 1843
Y porque lo entiendas cierto 1844
y cuánto tu amor merezco, 1845
ya yo, señora, perezco 1846
y Leoncio ya está muerto. 1847
Mi voluntad sana y justa 1848
recíbela con amor, 1849
que es la comida mejor 1850
y de que el alma más gusta. 1851
Y pues en tormenta y calma 1852
siempre has sido mi señora, 1853
recibe este cuerpo ahora 1854
como recibiste el alma. 1855
((Cáese muerto y cógele en las faldas LIRA.))
LIRA
Marandro, dulce bien mío, 1856
¿qué sentís o qué tenéis? 1857
¿Cómo tan presto perdéis 1858
vuestro acostumbrado brío? 1859
¡Mas ay triste, sin ventura, 1860
que ya está muerto mi esposo! 1861
¡Oh caso, el más lastimoso 1862
que se vio en la desventura! 1863
¿Quién os hizo, dulce amado 1864
con valor tan excelente, 1865
enamorado valiente 1866
y soldado desdichado? 1867
Hicistes una salida, 1868
esposo mío, de suerte 1869
que por escusar mi muerte 1870
me habéis quitado la vida 1871
¡Oh pan, de la sangre lleno 1872
que por mí se derramó, 1873
no te tengo en cuenta yo 1874
de pan, sino de veneno! 1875
¡No te llegaré a mi boca 1876
por poderme sustentar, 1877
si no es para besar 1878
esta sangre que te toca! 1879
((A este punto ha de entrar un muchacho hablando desmayadamente, el cual es hermano de LIRA.))
HERMANO
Lira, hermana, ya expiró 1880
mi padre y mi madre está 1881
en términos que ya ya 1882
morirá, cual muero yo. 1883
La hambre los ha acabado. 1884
Hermana mía, ¿pan tienes? 1885
¡Oh pan y cuán tarde vienes, 1886
que ya no hay pasar bocado! 1887
Tiene la hambre apretada 1888
mi garganta en tal manera 1889
que, aunque este pan agua fuera, 1890
no pudiera pasar nada. 1891
Tómalo, hermana querida, 1892
que, por más crecer mi afán, 1893
veo que me sobra el pan 1894
cuando me falta la vida. 1895
((Cáese muerto.))
LIRA
¿Espiraste, hermano amado? 1896
Ni aliento ni vida tiene. 1897
¡Bien es el mal cuando viene 1898
sin venir acompañado! 1899
Fortuna, ¿por qué me aquejas 1900
con un daño y otro junto 1901
y por qué en un solo punto 1902
huérfana y viuda me dejas? 1903
¡Oh, duro escuadrón romano, 1904
cómo me tiene tu espada 1905
de dos muertos rodeada, 1906
uno esposo y otro hermano! 1907
¿A cuál volveré la cara 1908
en este trance importuno, 1909
si en la vida cada uno 1910
fue prenda del alma cara? 1911
Dulce esposo, hermano tierno, 1912
yo os igualaré en quereros, 1913
porque pienso presto veros 1914
en el cielo o el infierno. 1915
En el modo de morir 1916
a entrambos he de imitar, 1917
porque el hierro ha de acabar 1918
y la hambre mi vivir. 1919
Primero daré a mi pecho 1920
una daga que este pan, 1921
que a quien vive con afán 1922
es la muerte de provecho. 1923
¿Qué aguardo? ¡Cobarde estoy! 1924
Brazo, ¿ya os habéis turbado? 1925
¡Dulce esposo, hermano amado, 1926
esperadme, que ya voy! 1927
((A este punto, sale una MUJER huyendo y tras ella un SOLDADO numantino con una daga en la mano para matarla.))
MUJER
¡Eterno padre, Júpiter piadoso, 1928
favorecedme en tan adversa suerte! 1929
SOLDADO
¡Aunque más lleves vuelo presuroso, 1930
mi dura mano te ha de dar la muerte! 1931
((Éntrase la mujer adentro y dice LIRA.))
LIRA
El yerro agudo, el brazo belicoso, 1932
contra mí, buen soldado, le convierte; 1933
deja vivir a quien la vida agrada 1934
y quítame la mía, que me enfada. 1935
SOLDADO
Puesto que es el decreto del Senado 1936
que ninguna mujer quede con vida, 1937
¿cuál será el bravo pecho acelerado 1938
que en ese hermoso vuestro dé herida? 1939
Yo, señora, no soy tan mal mirado 1940
que me precie de ser vuestro homicida; 1941
otra mano, otro hierro ha de acabaros, 1942
que yo sólo nací para adoraros. 1943
LIRA
Esa piedad que quies usar conmigo, 1944
valeroso soldado, yo te juro, 1945
y al alto cielo pongo por testigo, 1946
que yo la estimo por rigor muy duro; 1947
tuviérate yo entonces por amigo 1948
cuando, con pecho y ánimo seguro, 1949
este mío afligido traspasaras 1950
y de la amarga vida me privaras. 1951
Pero, pues quies mostrarte piadoso 1952
tan en daño, señor, de mi contento, 1953
muéstralo agora en que a mi triste esposo 1954
demos el funeral último asiento; 1955
también a este mi hermano que en reposo 1956
yace ya libre del vital aliento. 1957
Mi esposo feneció por darme vida; 1958
de mi hermano, la hambre fue homicida. 1959
SOLDADO
Hacer lo que me mandas está llano, 1960
con condición que en el camino cuentes 1961
quién a tu amado esposo y caro hermano 1962
trujo a los postrimeros accidentes. 1963
LIRA
Amigo, ya el hablar no está en mi mano. 1964
SOLDADO
¿Que tan al cabo estás? ¿Que tal te sientes? 1965
Lleva a tu hermano, pues que es menor carga, 1966
y yo a tu esposo, que más pesa y carga. 1967
((Sálense llevando los dos cuerpos.))
(Sale una mujer armada, con un escudo en el brazo izquierdo y una lancilla en la mano, que significa la GUERRA; trae consigo a la ENFERMEDAD, arrimada a una muleta y rodeada de paños la cabeza, con una máscara amarilla, y la HAMBRE saldrá con un desnudo de muerte y encima una ropa de bocací amarillo y una máscara amarilla o descolorida. Pueden estas figuras hacellas hombres, pues llevan máscaras.)
GUERRA
Hambre y Enfermedad, ejecutoras 1968
de mis terribles mandos y severos, 1969
de vidas y salud consumidoras, 1970
con quien no vale ruego, mando o fueros, 1971
pues ya de mi intención sois sabidoras, 1972
no hay para qué de nuevo encareceros 1973
de cuánto gusto me será y contento 1974
que luego luego hagáis mi mandamiento. 1975
La fuerza incontrastable de los hados, 1976
cuyos efectos nunca salen vanos, 1977
me fuerza a que de mí sean ayudados 1978
estos sagaces mílites romanos; 1979
ellos serán un tiempo levantados 1980
y abatidos también estos hispanos; 1981
pero tiempo vendrá en que yo me mude 1982
y dañe al alto y al pequeño ayude. 1983
Que yo, que soy la poderosa Guerra, 1984
de tantas madres detestada en vano, 1985
aunque quien me maldice a veces yerra, 1986
pues no sabe el valor desta mi mano, 1987
sé bien que en todo el orbe de la tierra 1988
seré llevada del valor hispano 1989
en la dulce sazón que estén reinando 1990
un Carlos y un Filipo y un Fernando. 1991
ENFERMEDAD
Si ya la Hambre, nuestra amiga fida, 1992
no tuviera tomado con instancia 1993
a su cargo de ser fiera homicida 1994
de todos cuantos viven en Numancia, 1995
fuera de mí tu voluntad cumplida, 1996
de modo que se viera la ganancia 1997
fácil y rica que el romano hubiera 1998
harto mejor de aquella que se espera. 1999
Mas ella, en cuanto su poder alcanza, 2000
ya tiene tal al pueblo numantino, 2001
que de esperar alguna buena andanza 2002
le ha tomado las sendas y el camino; 2003
mas del furor la rigurosa lanza 2004
y la influencia del contrario signo 2005
le trata con tan áspera violencia 2006
que no es menester hambre ni dolencia. 2007
El Furor y la Rabia, tus secuaces, 2008
han tomado en sus pechos tal asiento 2009
que, cual si fuese de romanas haces, 2010
cada cual de su sangre está sediento. 2011
Muertes, incendios, iras son sus paces; 2012
en el morir han puesto su contento 2013
y, por quitar el triunfo a los romanos, 2014
ellos mesmos se matan con sus manos. 2015
HAMBRE
Volved los ojos y veréis ardiendo 2016
de la ciudad los encumbrados techos; 2017
escuchad los suspiros que saliendo 2018
van de mil tristes lastimados pechos; 2019
oíd la voz y lamentable estruendo 2020
de bellas damas, a quien, ya deshechos 2021
los tiernos miembros en ceniza y fuego, 2022
no valen padre, amigo, amor ni ruego. 2023
Cual suelen las ovejas descuidadas, 2024
siendo del fiero lobo acometidas, 2025
andar aquí y allí descarriadas, 2026
con temor de perder las simples vidas, 2027
tal niños y mujeres delicadas 2028
huyendo las espadas homicidas 2029
andan de calle en calle, ¡oh hado insano!, 2030
su cierta muerte dilatando en vano. 2031
Al pecho de la amada nueva esposa 2032
traspasa del esposo el hierro agudo; 2033
contra la madre, ¡oh nunca vista cosa!, 2034
se muestra el hijo de piedad desnudo 2035
y contra el hijo el padre, con rabiosa 2036
clemencia, levantando el brazo crudo, 2037
rompe aquellas entrañas que ha engendrado, 2038
quedando satisfecho y lastimado. 2039
No hay plaza, no hay rincón, no hay calle o casa 2040
que de sangre y de muertos no esté llena; 2041
el hierro mata, el duro fuego abrasa 2042
y el rigor ferocísimo condena. 2043
Presto veréis que por el suelo rasa 2044
está la más subida y alta almena 2045
y las casas y templos más crecidos 2046
en polvo y en ceniza convertidos. 2047
Venid: veréis que en los amados cuellos 2048
de tiernos hijos y mujer querida 2049
Teógenes afila y prueba en ellos 2050
de su espada el cruel corte homicida 2051
y como ya, después de muertos ellos, 2052
estima en poco la cansada vida, 2053
buscando de morir un modo estraño 2054
que causó, con el suyo, más de un daño. 2055
GUERRA
Vamos, pues, y ninguno se descuide 2056
de ejecutar por eso aquí su fuerza 2057
y a lo que digo solo atienda y cuide, 2058
sin que de mi intención un punto tuerza. 2059
((Vanse.))
(Sale TEÓGENES con dos hijos pequeños y una hija y su mujer.)
TEÓGENES
Cuando el paterno amor no me detiene 2060
de ejecutar la furia de mi intento, 2061
considerad, mis hijos, cuál me tiene 2062
el celo de mi honroso pensamiento. 2063
Terrible es el dolor que se previene 2064
con acabar la vida en fin violento 2065
y más el mío, pues al hado plugo 2066
que yo sea de vosotros cruel verdugo. 2067
No quedaréis, ¡oh hijos de mi alma!, 2068
esclavos, ni el romano poderío 2069
llevará de vosotros triunfo o palma, 2070
por más que a sujetarnos alce el brío; 2071
el camino más llano que la palma 2072
de nuestra libertad el cielo pío 2073
nos ofrece, nos muestra y nos advierte 2074
que solo está en las manos de la muerte. 2075
Ni vos, dulce consorte, amada mía, 2076
os veréis en peligro [que] romanos 2077
pongan en vuestro pecho y gallardía 2078
los vanos ojos y las torpes manos. 2079
Mi espada os sacará desta agonía 2080
y hará que sus intentos salgan vanos, 2081
pues por más que codicia los atiza, 2082
triunfarán de Numancia en la ceniza. 2083
Yo soy, consorte amada, el que primero 2084
di el parecer que todos pereciésemos, 2085
antes que al insufrible desafuero 2086
del romano poder sujetos fuésemos, 2087
y en el morir no pienso ser postrero, 2088
ni lo serán mis hijos. 2089
MUJER
Si pudiésemos
escaparnos, señor, por otra vía, 2090
el cielo sabe si me holgaría. 2091
Mas pues no puede ser, según yo veo, 2092
y está ya mi muerte tan cercana, 2093
lleva de nuestras vidas tú el trofeo 2094
y no la espada pérfida romana. 2095
Mas, pues que he de morir, morir deseo 2096
en el sagrado templo de Dïana; 2097
allá nos lleva, buen señor, y luego 2098
entréganos al hierro, al lazo y fuego. 2099
TEÓGENES
Ansí se haga, y no nos detengamos, 2100
que ya a morir me incita el triste hado. 2101
HIJO
Madre, ¿por qué lloráis? ¿Adónde vamos? 2102
Teneos, que andar no puedo de cansado. 2103
Mejor será, mi madre, que comamos, 2104
que la hambre me tiene fatigado. 2105
MADRE
Ven en mis brazos, hijo de mi vida, 2106
do te daré la muerte por comida. 2107
((Vanse luego y salen dos muchachos huyendo, y el uno dellos ha de ser el que se arroja de la torre, que se llama VARIATO.))
VARIATO
¿Por dónde quieres que huyamos, 2108
Servio? 2109
SERVIO
Yo, por do quisieres.
VARIATO
Camina, que flojo eres. 2110
¿Tú ordenas que aquí muramos? 2111
¿No ves, triste, que nos siguen 2112
mil yerros para matarnos? 2113
SERVIO
Imposible de escaparnos 2114
de aquellos que nos persiguen. 2115
Mas di: ¿qué piensas hacer 2116
o qué medio hay que nos cuadre? 2117
VARIATO
A una torre de mi padre 2118
me pienso ir a esconder. 2119
SERVIO
Amigo, bien puedes irte, 2120
que yo estoy tan flaco y laso 2121
de hambre, que un solo paso 2122
no puedo dar, ni seguirte. 2123
VARIATO
¿Que no quies venir? 2124
SERVIO
¡No puedo!
VARIATO
Si no puedes caminar, 2125
ahí te habrá de acabar 2126
la hambre, la espada o miedo. 2127
Y voime, porque ya temo 2128
lo que el vivir desbarata: 2129
o que la espada me mata, 2130
o que en el fuego me quemo. 2131
((Vase y sale TEÓGENES con dos espadas desnudas y ensangrentadas las manos, y como SERVIO le ve venir, húyese y éntrase dentro.))
TEÓGENES
Sangre de mis entrañas derramada, 2132
pues sois aquella de los hijos míos; 2133
mano contra ti mesma acelerada, 2134
llena de honrosos y crueles bríos; 2135
Fortuna, en daño nuestro conjurada; 2136
cielos, de justa piedad vacíos, 2137
ofrecedme en tan dura amarga suerte 2138
alguna honrosa aunque cercana muerte. 2139
Valientes numantinos, haced cuenta 2140
que yo soy algún pérfido romano 2141
y vengad en mi pecho vuestra afrenta, 2142
ensangrentando en él la espada y mano. 2143
Arroja la una espada de la mano. 2144
Una de estas espadas os presenta 2145
mi airada furia y mi dolor insano; 2146
que muriendo en batalla, no se siente 2147
tanto el rigor del último acidente. 2148
Y el que privare del vital sosiego 2149
al otro, por señal de beneficio, 2150
entregue el desdichado cuerpo al fuego, 2151
que este será bien piadoso oficio. 2152
Venid, ¿qué os detenéis? Acudid luego. 2153
Haced ya de mi vida sacrificio 2154
y esa terneza que tenéis de amigos 2155
volved en rabia fiera de enemigos. 2156
UN NUMANTINO
¿A quién, fuerte Teógenes, invocas? 2157
¿Qué nuevo modo de morir procuras? 2158
¿Para qué nos incitas y provocas 2159
a tantas desiguales desventuras? 2160
TEÓGENES
Valiente numantino, si no apocas 2161
con el miedo tus bravas fuerzas duras, 2162
toma es[a] espada y mátate conmigo 2163
ansí como si fuese tu enemigo; 2164
que esta manera de morir me aplace 2165
en este trance más que [no] otra alguna. 2166
NUMANTINO
También a mí me agrada y satisface, 2167
pues que lo quiere ansí nuestra fortuna; 2168
mas, vamos a la plaza, adonde yace 2169
la hoguera a nuestras vidas importuna, 2170
porque el que allí venciere pueda luego 2171
entregar el vencido al duro fuego. 2172
TEÓGENES
Bien dices, y camina, que se tarda 2173
el tiempo de morir como deseo; 2174
ora me mate el hierro o el fuego me arda, 2175
que gloria nuestra en cualquier muerte veo. 2176
((Éntranse.))
(CIPIÓN, JUGURTA, QUINTO FABIO y MARIO y algunos soldados romanos.)
CIPIÓN
Si no me engaña el pensamiento mío, 2177
o salen mentirosas las señales 2178
que habéis visto en Numancia, del estruendo 2179
y lamentable son y ardientes llamas, 2180
sin dubda alguna que recelo y temo 2181
que el bárbaro furor del enemigo 2182
contra su propio pecho no se vuelva. 2183
Ya no parece gente en la muralla 2184
ni suenan las usadas centinelas; 2185
todo está en calma y en silencio puesto, 2186
como si en paz tranquila y sosegada 2187
estuviesen los fieros numantinos. 2188
MARIO
Presto podrás salir de aquesa dubda; 2189
porque, si tú lo quieres, yo me ofrezco 2190
de subir sobre el muro, aunque me ponga 2191
al riguroso trance que se ofrece, 2192
solo por ver aquello que en Numancia 2193
hacen nuestros soberbios enemigos. 2194
CIPIÓN
Arrima, pues, oh Mario, alguna escala 2195
a la muralla, y haz lo que prometes. 2196
MARIO
Id por la escala luego, y vos, Hermilio, 2197
haced que mi rodela se me traiga 2198
y la celada blanca de las plumas; 2199
que a fee que tengo de perder la vida 2200
o sacar desta dubda al campo todo. 2201
HERMILIO
Ves aquí la rodela y la celada; 2202
la escala vesla allí, la trae Olimpio. 2203
MARIO
Encomendadme a Júpiter imenso, 2204
que yo voy a cumplir lo prometido. 2205
CIPIÓN
Alza más alta la [rodela], Mario, 2206
y encoge el cuerpo y cubre la cabeza. 2207
¡Ánimo, que ya llegas a lo alto! 2208
¿Qué ves? 2209
MARIO
¡Oh, santos dioses, y qué es esto!
JUGURTA
¿De qué te admiras? 2210
MARIO
De mirar de sangre
un rojo lago y de ver mil cuerpos 2211
tendidos por las calles de Numancia, 2212
CIPIÓN
¿Que no hay ninguno vivo? 2213
MARIO
Ni por pienso.
A lo menos, ninguno se me ofrece 2214
en todo cuanto alcanzo con la vista. 2215
CIPIÓN
Salta, pues, dentro y míralo bien todo. 2216
((Salta MARIO en la ciudad.))
Síguele tú también, Jugurta amigo; 2217
mas sigámosle todos. 2218
JUGURTA
No conviene
al oficio que tienes esta impresa; 2219
sosiega el pecho, buen señor, y espera 2220
que Mario vuelva, o yo, con la respuesta 2221
de lo que pasa en la ciudad soberbia. 2222
Tened bien esa escala. ¡Oh, cielos justos, 2223
y cuán triste espectáculo y horrendo 2224
se me ofrece a la vista! ¡Oh caso estraño! 2225
Caliente sangre baña todo el suelo; 2226
cuerpos muertos ocupan plaza y calles. 2227
Dentro quiero saltar y verlo todo. 2228
((Salta JUGURTA en la ciudad y dice QUINTO FABIO.))
QUINTO FABIO
Sin duda que los fieros numantinos, 2229
del bárbaro furor suyo incitados, 2230
viéndose sin remedio de salvarse, 2231
antes quisieron entregar las vidas 2232
al filo agudo de sus propios hierros 2233
que no a las vencedoras manos nuestras, 2234
aborrecidas dellos lo posible. 2235
CIPIÓN
Con uno solo que quedase vivo, 2236
no se me negaría el triunfo en Roma 2237
de haber domado esta nación soberbia, 2238
enemiga mortal de nuestro nombre, 2239
constante en su opinión, presta, arrojada 2240
al peligro mayor y duro trance, 2241
de quien jamás se alabará romano 2242
que vio la espalda vuelta al numantino, 2243
cuyo valor, cuya destreza en armas, 2244
me forzó con razón a usar el medio 2245
de encerrarlos cual fieras indomables, 2246
y triunfar dellos con industria y maña, 2247
pues era con las fuerzas imposible. 2248
Pero ya me parece vuelve Mario. 2249
((MARIO torna a salir por las murallas y dice.))
MARIO
En balde, ilustre general prudente, 2250
han sido nuestras fuerzas ocupadas; 2251
en balde te has mostrado diligente, 2252
pues en humo y en viento son tornad[a]s 2253
las ciertas esperanzas de victoria, 2254
de tu industria contino aseguradas. 2255
Del lamentable fin y triste historia 2256
de la ciudad invicta de Numancia 2257
merece ser eterna la memoria. 2258
Sacado han de su pérdida ganancia, 2259
quitado te han el triunfo de las manos, 2260
muriendo con magnánima constancia. 2261
Nuestros disignios han salido vanos, 2262
pues ha podido más su honroso intento 2263
que toda la potencia de romanos. 2264
El fatigado pueblo en fin violento 2265
acabó la miseria de su vida, 2266
dando triste remate al largo cuento. 2267
Numancia está en un lago convertida 2268
de roja sangre y de mil cuerpos llena, 2269
de quien fue su rigor propio homicida; 2270
de la pesada y sin igual cadena 2271
dura de esclavitud se han escapado 2272
con presta audacia de temor ajena. 2273
En medio de la plaza levantado 2274
está un ardiente fuego temeroso, 2275
de sus cuerpos y haciendas sustentado. 2276
A tiempo llegué a verle, que el furioso 2277
Teógenes, valiente numantino, 2278
de fenecer su vida deseoso, 2279
maldiciendo su corto amargo signo, 2280
en medio se arrojaba de la llama, 2281
lleno de temerario desatino, 2282
y al arrojarse dijo: «¡Oh, clara Fama, 2283
ocupa aquí tus lenguas y tus ojos 2284
en esta hazaña, que a cantar te llama! 2285
¡Venid, romanos, ya por los despojos 2286
desta ciudad, en polvo y humo vueltos, 2287
y sus flores y frutos en abrojos!». 2288
De allí con pies y pensamientos sueltos, 2289
gran parte de la tierra he rodeado, 2290
por las calles y pasos mal revueltos 2291
y a un solo numantino no he hallado 2292
que poderte traer vivo, siquiera 2293
para que fueras dél bien informado 2294
por qué ocasión, de qué suerte o manera 2295
cometieron tan grande desvarío, 2296
apresurando la mortal carrera. 2297
CIPIÓN
¿Estaba por ventura el pecho mío 2298
de bárbara arrogancia y muertes lleno, 2299
y de [piedad] justísima vacío? 2300
¿Es de mi condición [por dicha] ajeno 2301
usar beninidad con el rendido, 2302
como conviene al vencedor que es bueno? 2303
Mal, por cierto, teníades conocido 2304
el valor en Numancia de mi pecho, 2305
para vencer y perdonar nacido. 2306
FABIO
Jugurta te hará más satisfecho, 2307
señor, de aquello que saber deseas, 2308
que vesle vuelve lleno de despecho. 2309
((Torna JUGURTA por la mesma muralla.))
JUGURTA
Prudente general, en vano empleas 2310
más aquí tu valor; vuelve a otra parte 2311
la industria sin igual de que te arreas. 2312
No hay en Numancia cosa en que ocuparte: 2313
todos son muertos ya, solo uno creo 2314
que queda vivo, para el triunfo darte. 2315
Allí, en aquella torre, según veo, 2316
allí denantes un muchacho estaba, 2317
turbado en vista y de gentil arreo. 2318
CIPIÓN
Si eso fuese verdad, eso bastaba 2319
para triunfar en Roma de Numancia, 2320
que es lo que más agora deseaba. 2321
Lleguémonos allá y haced instancia 2322
cómo el muchacho vuelva a nuestras manos 2323
vivo, que es lo que agora es de importancia. 2324
((Desde la torre.))
VARIATO
¿Dónde venís o qué buscáis, romanos? 2325
Si en Numancia queréis entrar por suerte, 2326
hareislo sin contraste, a pasos llanos; 2327
pero mi lengua desde aquí os advierte 2328
que yo las llaves mal guardadas tengo 2329
desta ciudad, de quien triunfó la muerte. 2330
CIPIÓN
Por esas, joven, deseoso vengo 2331
y más de que tú hagas expiriencia 2332
si en este pecho piedad sostengo. 2333
VARIATO
Tarde, cruel, ofreces tu clemencia, 2334
pues no hay en quién usarla; que yo quiero 2335
pasar por el rigor de la sentencia 2336
que con [suceso] amargo, lastimero, 2337
de mis padres y patria tan querida 2338
causó el último fin, terrible y fiero. 2339
QUINTO FABIO
Dime: ¿tienes, por suerte, aborrecida, 2340
ciego de un temerario desvarío, 2341
tu floreciente edad, tu tierna vida? 2342
CIPIÓN
Tiempla, pequeño joven, tiempla el brío 2343
y subjeta el valor tuyo y pequeño, 2344
al mayor de mi honroso poderío; 2345
que desde aquí te doy mi fee y empeño 2346
mi palabra que solo de ti seas 2347
tú mismo el proprio y conocido dueño, 2348
y que de ricas joyas y preseas 2349
vivas lo que vivieres abastado, 2350
como yo podré darte y tú deseas, 2351
si a mí te entregas y te das de grado. 2352
VARIATO
Todo el furor de cuantos ya son muertos 2353
en este pueblo, en polvo reducido; 2354
todo el huir los pactos y conciertos 2355
ni el dar a sujeción jamás oído, 2356
sus iras y rencores descubiertos, 2357
está en mi pecho, todo junto, unido. 2358
Yo heredé de Numancia todo el brío: 2359
¡ved si pensar vencerme es desvarío! 2360
Patria querida, pueblo desdichado, 2361
no temas ni imagines que [me admire] 2362
de lo que debo ha[c]er en ti engendrado, 2363
ni que promesa o miedo me retire, 2364
ora me falte el suelo, el cielo, el hado; 2365
ora a vencerme todo el mundo aspire; 2366
que imposible será que yo no haga 2367
a tu valor la merecida paga. 2368
Que si a esconderme aquí me trujo el miedo 2369
de la cercana y espantosa muerte, 2370
ella me sacará con más denuedo, 2371
con el deseo de seguir tu suerte; 2372
del vil temor pasado, como puedo, 2373
haré ahora la enmienda, osado y fuerte, 2374
y el error de mi edad tierna inocente 2375
pagaré con morir osadamente. 2376
Yo os aseguro, ¡oh fuertes ciudadanos!, 2377
que no falte por mí la intención vuestra 2378
de que no triunfen pérfidos romanos, 2379
si ya no fuere de ceniza nuestra. 2380
Saldrán conmigo sus intentos vanos, 2381
ora levanten contra mí su diestra, 2382
o me [aseguren] con promesa cierta 2383
a vida y a regalos ancha puerta. 2384
Teneos, romanos, sosegad el brío 2385
y no os canséis en asaltar el muro; 2386
que, aunque fuera mayor el poderío 2387
vuestro, de no vencerme os aseguro. 2388
Pero muéstrese ya el intento mío, 2389
y si ha sido el amor perfeto y puro 2390
que yo tuve a mi patria tan querida, 2391
asegúrelo luego esta caída. 2392
((Aquí se arroja de la torre, y dice CIPIÓN.))
CIPIÓN
¡Oh nunca vista, memorable hazaña, 2393
dina de anciano y valeroso pecho, 2394
que no solo a Numancia, mas a España, 2395
has adquerido gloria en este hecho! 2396
¡Con tu viva virtud y heroica, estraña, 2397
queda muerto y perdido mi derecho! 2398
¡Tú con esta caída levantaste 2399
tu fama y mis victorias derribaste! 2400
Que fuera aún viva y en su ser Numancia, 2401
solo porque vivieras, me holgara, 2402
que tú solo has llevado la ganancia 2403
desta larga contienda, ilustre y rara. 2404
¡Lleva, pues, niño, lleva la jatancia 2405
y la gloria que el cielo te prepara, 2406
por haber, derribándote, vencido 2407
al que, subiendo, queda más caído! 2408
((Suena una trompeta y sale la FAMA.))
FAMA
Vaya mi clara voz de gente en gente, 2409
y en dulce y süavísimo sonido 2410
llene las almas de un deseo ardiente 2411
de eternizar un hecho tan subido. 2412
Alzad, romanos, la inclinada frente; 2413
llevad de aquí este cuerpo que ha podido 2414
en tan pequeña edad, arrebataros 2415
el triunfo que pudiera tanto honraros; 2416
que yo, que soy la Fama pregonera, 2417
tendré cuidado, en cuanto el alto cielo 2418
moviere el paso en la subida esfera, 2419
dando fuerza y vigor al bajo suelo, 2420
de publicar con lengua verdadera, 2421
con justo intento y presuroso vuelo, 2422
el valor de Numancia, único y solo, 2423
de Bat[r]o a Tile y de uno al otro polo. 2424
Indicio ha dado esta no vista hazaña 2425
del valor que en los siglos venideros 2426
tendrán los hijos de la fuerte España, 2427
hijos de tales padres herederos. 2428
No de la muerte la feroz guadaña 2429
ni los cursos de tiempos tan ligeros 2430
harán que de Numancia yo no cante 2431
el fuerte brazo y ánimo constante. 2432
Hallo sola en Numancia todo cuanto 2433
debe con justo título cantarse 2434
y lo que puede dar materia al canto 2435
para poder mil siglos ocuparse: 2436
la fuerza no vencida, el valor tanto, 2437
dino de en prosa y verso celebrarse; 2438
mas, pues de esto se encarga mi memoria, 2439
dese feliz remate a nuestra historia. 2440