Thomas Kyd

La tragedia española

The Spanish Tragedy

Traducción de The Spanish Tragedy

Kyd, Thomas. La tragedia española . Traducción, edición y anotación de Luciano García García para la colección EMOTHE. Valencia: ARTELOPE Universitat de València, 2018.

Joan Oleza Simó (Investigador principal) García García, Luciano (Traductor) García García, Luciano (Editor)

Español · Verso · 309 versos

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Tiempo histórico
Tiempo maravilloso (intemporal)

PERSONAJES

ESPECTRO de Andrés, noble español coro
VENGANZA coro
REY de España
Cipriano, DUQUE DE CASTILLA su hermano
LORENZO hijo del Duque
BEL-IMPERIA hermana de Lorenzo
VIRREY de Portugal
BALTASAR su hijo
DON PEDRO hermano del Virrey
JERÓNIMO Justicia Mayor de España
ISABELA su esposa
HORACIO su hijo
GENERAL español
ALGUACIL
Don BAZULTO/SENEX/VIEJO viejo
Tres CIUDADANOS
EMBAJADOR Portugués
ALEJANDRO Noble portugués
VILLUPO Noble portugués
NOBLE en la corte portuguesa
Dos portugueses
PEDRINGANO Criado de Bel-Imperia
CRISTÓFILO Custodio de Bel-Imperia
PAJE de Lorenzo
SERBERINO Criado de Baltasar
DONCELLA de Isabela
MENSAJERO
VERDUGO
Tres reyes y tres caballeros de la primera pantomima
Himeneo y tres portadores de antorchas de la segunda pantomima
BAZARDO pintor
PEDRO criado de Jerónimo
DIEGO criado de Jerónimo
CRIADO de Jerónimo
Tres vigilantes
Un ejército. Nobles. Alabarderos. Oficiales. Trompetas. Criados
PRIMER CIUDADANO
SEGUNDO CIUDADANO
TERCER CIUDADANO
PRIMER VIGILANTE
SEGUNDO VIGILANTE
TERCER VIGILANTE
PINTOR
ANDRÉS Espectro de Andrés
Criado de Jerónimo
Criado del duque de Castilla
MUCHACHO Otra denominacion par el paje de Lorenzo

[ACTO I, ESCENA I] I] Localización inespecífica: algún lugar del Inframundo en donde reinan Plutón y Proserpina. Esta primera escena está fuertemente influida por la dramaturgia de Séneca. Como en el autor latino, un coro de dos miembros (en este caso autoproclamado por la Venganza según se indica en el verso final) observa y comenta las acciones que ocurrirán en el mundo terrenal. Teatralmente no hay indicación de en dónde se debe situar el coro, pero todos los editores están de acuerdo en señalar que ocuparía una posición alta, ya sea en una plataforma elevada en el foro o bien en una galería o balconada interior típica de los escenarios isabelinos.

(Salen el Espectro de Andrés y, con él, la Venganza.)
ESPECTRO.
Cuando esta eterna sustancia de mi alma 1
Vivía presa en mi carne sensual, 2
Sirviéndose entrambas mutuamente, 3
Fui un cortesano en España. 4
Mi nombre era Andrés y mi ascendencia, 5
Si bien no innoble, era inferior en mucho 6
A la feliz fortuna de mi juventud; juventud; Esta observación nos previene de la diferencia en estatus social entre Andrés y Bel-Imperia, que impedía una relación formal y por tanto inducía a una relación ilícita. El espectro había sido afortunado al lograr la atención de la dama Bel-Imperia en plena juventud, pero, desgraciadamente, su condición social no iba a la par con esa afortunada circunstancia. 7
Pues entonces, en el cénit de mi edad, 8
Por mi fiel servicio y el merecimiento 9
De mi amor, en secreto, en secreto, A pesar de su naturaleza clandestina, los amores de Andrés y Bel-Imperia parecen haber sido descubiertos por el duque de Castilla, pues Lorenzo se precia de haber protegido a su hermana de las iras del padre en II.i.47-52[45-49] y III.x.67-75[54-55], mientras que el duque de Castilla dice haber perdonado a Bel-Imperia en III.xiv.142-144[110-113]. Las cifras en corchetes indican la numeración en la edición de Craik. tuve el gozo 10
De poseer poseer En el original inglés, possessed , con clara connotación de consumación sexual (Edwards). a una noble dama, 11
Por dulce nombre llamada Bel-Imperia. 12
Pero en la feliz recolección 13
De mis preciados gozos estivales 14
El invierno de la muerte marchitó 15
La flor y el fruto de este mi deleite, 16
Forzando el divorcio divorcio En el original inglés divorce , con el significado de separación radical de cosas que estaban intimamente unidas (OED); no de ruptura deseada por ambas o una de las partes entre mi amor y yo. 17
Porque en la última guerra portuguesa portuguesa La menciones de la guerra entre España y Portugal no están claramente referidas a un episodio o periodo concreto, aunque vagamente traerían a la mente de los espectadores informados la reciente anexión de Portugal a la Corona de de los Ausburgo en tiempos de Felipe II tras la batallas de Alcántara (1580). Pero también, otros combates interpeninsulares como la batalla de Aljubarrota (1385). 18
El valor me arrastró hasta la boca 19
Del peligro y allí encontró la muerte 20
Pasaje a través de mis heridas. 21
Cuando morí, bajó mi alma al punto 22
A vadear el caudaloso río 23
Del Aquerón; Aquerón; En la mitología greco-latina el río Aquerón o Aqueronte era uno de los cinco afluentes del río o laguna Estigia, en el Inframundo. mas una vez allí 24
Caronte, hosco y único barquero, 25
Declaró que, no habiéndose cumplido 26
Con mis debidos ritos funerales, 27
No podría ir yo entre sus pasajeros. pasajeros. Caronte es el barquero encargado de llevar las almas de los difuntos a la otra orilla del río o laguna Estigia, pero para ello, además del pago protocolario de una moneda (un óbolo), era necesario que el cadáver en que moraba el alma hubiera recibido apropiada sepultura. 28
No había el Sol dormido ni tres noches 29
En el regazo de Tetis, Tetis, Es decir tres días después. Sin base mitológica, Kyd imagina al Sol en su aspecto de dios (también llamado Helios) descansando, tras su trabajo de iluminar el mundo en su carro, en brazos de Tetis, una nerea o diosa menor del mar, más conocida por ser la madre de Aquiles. Una posible aferencia es que Tetis, al ser una diosa del mar, enfría al acalorado sol tras su trabajo del día. Quizá la puesta del sol el horizonte marino pudo sugerir esta imagen. ni había 30
Templado en su mar el humeante carro 31
Cuando mis funerales y exequias 32
Devotamente Don Horacio oficia, 33
El hijo de nuestro Justicia. Justicia. En inglés Knight Marshall . Se trata de un cargo menor encargado de juzgar litigios en el área de jurisdicción de la corte o alrededores (Edwards). Hemos traducido por Justicia (Mayor), cargo originario de la corte castellano-leonesa, con presencia en Castilla y Aragón y que también estaba vinculado a la Casa del Rey. 34
Se avino entonces el infernal barquero 35
A transportarme a la lodosa orilla 36
Que conduce a las ondas del Averno. 37
Allí, complaciendo con discurso 38
Almibarado Almibarado En el original honeyed speech , cuya traducción literal sería “mielado” “amielado” o, más idiomáticamente, “meloso discurso”. Esta frase alude al bollo o torta con miel y narcóticos que, según se cuenta en el Libro VI de La Eneida , la Sibila lanza a Cancerbero con el fin de distraerlo y así propiciar que Eneas pueda burlar su vigilancia. Cancerbero, como es bien sabido, es el perro de tres cabezas que guarda el acceso al Averno. al fiero Cancerbero, 39
Los peligros pasé de los vestíbulos 40
Más externos del infernal recinto. 41
Y no lejos de allí, entre diez mil almas, 42
Minos se sentaba, y Éaco, y Radamanto; Radamanto; Minos, Éaco y Radamanto eran los jueces mitológicos de las almas en el Inframundo. Minos juzgaba las almas de los orientales (Asia), Éaco, las de los griegos (occidentales) y Radamente poseía el voto de calidad en caso de empate (Calvo y Tronch). 43
A los cuales, apenas me aproximo 44
Para implorar pasaje a mi alma errante, 45
Cuando Minos, de hojas en que escrito 46
Estaba el albur de mi destino, 47
Extrae el modo de mi vida y muerte. muerte. Aquí Kyd sigue a Virgilio pero introduce ún cambio: Virgilio presenta a Minos sacudiendo una urna para determinar la sentencia de las almas, mientras que Kyd habla de la extracción de unas hojas en las que está escrita la peripecia vital del sujeto. 48
“Este hidalgo”, sentencia, “enamorado 49
Vivió y murió, y por su amor probó 50
Los lances y fortuna de la guerra, 51
Y a la fortuna y lances de la guerra 52
Rindió tanto su amor como su vida”. 53
“Así pues”, dice Éaco, “de aquí llevadlo 54
A andar en nuestro prado entre amadores 55
Y allí a pasar el tiempo eternamente 56
A la sombra del mirto y del ciprés”. ciprés”. Como es bien sabido, el mirto es símbolos del amor; el ciprés, de duelo (Calvo y Tronch). 57
“Mas no, no ha de ser”, dice Radamanto, 58
“Mezclar soldados con amantes almas: 59
Murió en la guerra, e irá a marciales campos, 60
En donde herido Héctor languidece 61
Y baten el terreno eternamente 62
De Aquiles los fieles mirmidones”. mirmidones”. Se trata de unos guerreros legendarios surgidos de la transformación de hormigas en seres humanos y comandados por Aquiles, héroe de los aqueos en La Iliada . Más específicamente, en esa obra (Libro XXII) se narra cómo los mirmidones ayudaron a Aquiles a matar al líder troyano Héctor y a profanar su cadáver (Bevington 1996). 63
Entonces Minos, el más templado juez 64
De los tres, recurrió a este expediente 65
Para finalizar sus diferencias: 66
“Enviadlo”, dice, “a nuestro rey infernal, 67
Para que su hado sea según él juzgue”. 68
Y, a ese efecto, libran salvoconducto 69
Conducente a la corte de Plutón. 70
Entre sombras de noche sempiterna, 71
Vi más visiones de las que pudieran 72
Decir mil lenguas o escribir mil plumas, 73
O fraguar mil mortales corazones. 74
Tres caminos había: el de la derecha 75
Llevaba recto a los ya dichos campos, campos, Las líneas que siguen y que narran el viaje del alma de Andrés al Inframundo están basadas en el Libro VI de La Eneida . 76
En donde amantes y soldados moran, 77
Aunque cada uno en sus confines; 78
El de la izquierda, en descenso horrible, 79
Era caída segura hacia el infierno, 80
En donde las sanguinolentas Furias Furias Se trata de las diosas del Inframundo que, de acuerdo con William Smith ( A Dictionary of Greek and Roman Biography and Mythology ), castigan los crimenes de “desobediencia a los padres, violación del respeto debido a los mayores, perjurio, asesinato, violación de la ley de hospitalidad y conducta inapropiada contra los suplicantes”. 81
Su látigo de duro acero agitan 82
E Ixión su rueda gira eternamente; eternamente; En la mitología griega, rey de los lápitas. Por romper repetidamente la ley de hospitalidad fue condenado por Zeus a permanecer atado a una rueda ardiente que gira eternamente. En sentido estricto Ixión no empuja o hace girar ( turns ) la rueda, sino que da vueltas con ella. Por ello una traducción que corrigiera este error de Kyd sería “E Ixión gira en su rueda eternamente”, pero hemos preferido mantener la pequeña equivocación del dramaturgo. 83
En donde a tragar oro fundido 84
Se obliga a los viles usureros, 85
Y en los lascivos se enroscan feas sierpes, 86
Y con heridas que no matan nunca 87
Gimen los homicidas para siempre 88
Y los perjuros son allí escaldados 89
Zambullidos en plomo derretido, 90
Y todos los pecados execrables 91
Con ingentes tormentos oprimidos. 92
Por el camino que hay entrambos entrambos Mientras que en La Eneida sólo se mencionan dos caminos, Kyd menciona tres a fin de dar cabida al Elíseo. Por otra parte, la inconsistencia de situar en el mismo lugar al Averno (infierno) y al Elíseo (paraíso pagano) dio pie a Thomas Nashe para criticar (presumiblemente) a Kyd por su incultura en su prólogo a Menaphon (ver Introducción). La torre y puertas diamantinas que siguen no se incluyen en los Prados Elíseos sino en el Averno. fui 93
Y así llegué hasta el elíseo prado 94
En donde se alzaba una torre altiva 95
Hecha de bronce y puertas diamantinas. 96
Aquí, hallando a Plutón y Proserpina, Proserpina, Como es bien sabido Plutón es el dios del Inframundo pagano, abdujo a Proserpina, hija de Ceres, diosa de la agricultura, y la entronizó como su reina consorte. Según William Smith, Proserpina ejerce su poder junto a su marido y hace cumplir las maldiciones de los vivos sobre las almas de los muertos. 97
Muestro mi pasaporte a las deidades, 98
Humilde, a sus pies arrodillado; 99
Por lo cual Proserpina se sonríe, 100
Y solicita poder dictar mi hado: 101
Plutón lo concede complacido y sella 102
Su otorgamiento con un beso. 103
Tras lo cual te susurra a ti, Venganza, 104
Y te ordena que rauda me conduzcas, 105
Por el portal de cuerno cuerno Según La Eneida VI.893-896, dos puertas idénticas conectan el País del Sueño (aquí portal del Inframundo): una hecha de cuerno, de donde proceden las visiones verdaderas y otra de marfil, de donde proceden los sueños falsos. que a los sueños 106
Ofrece paso en la callada noche. 107
Y apenas habla, en lo que dura un guiño, 108
No sé ni cómo, aquí nos vemos ambos. 109
VENGANZA.
Conoce, Andrés, entonces, que has llegado 110
A dónde a quien te dio muerte verás, 111
Baltasar, príncipe de Portugal, 112
Sin vida a manos de Bel-Imperia. 113
Sentémonos y veamos este misterio, 114
Y sirvamos de coro a esta tragedia. 115

[ACTO I, ESCENA II]

(Salen el REY DE ESPAÑA, un GENERAL, el DUQUE DE CASTILLA y JERÓNIMO. JERÓNIMO. El lugar donde sucede la acción no se indica, pero se supone que es la corte española, aunque en un espacio exterior, pues, como se verá, un ejército desfilará por el escenario.)
REY.
Decid, pues, general, ¿cómo nos va? 1
GENERAL.
Muy bien, mi soberano, excepto a algunos, 2
Muertos a la fortuna de la guerra. 3
REY.
¿Mas qué presagia vuestra faz risueña? 4
GENERAL.
Victoria, mi señor, y a bajo costo. 5
REY.
¿Darán tributo, pues, nuestros nuestros El uso del posesivo mayestático nuestros ( our en el original) parece indicar que los portugueses no son nacionales de un reino independiente, sino súbditos del rey de España que se han rebelado contra él. portugueses? 6
GENERAL.
Tributo y el homenaje acostumbrado. 7
REY.
Sea entonces bendito el Dios del cielo, 8
Por cuyo favor triunfa la justicia. 9
DUQUE DE CASTILLA.
O multum dilecte Deo, tibi militat aether, 10
Et conjuratae curvato poplite gentes 11
Succumbut; recti soror est victoria juris. 12
REY.
Gracias, mi amado hermano el Duque. 13
Mas, General, brevemente relatad 14
Vuestro orden de batalla y vuestro triunfo, 15
Tal que, unido el placer de vuestras nuevas 16
A la altura del anterior contento, 17
Con más salario y dignidad mayor 18
Podamos premiar vuestra nobleza. 19
GENERAL.
Donde unen España y Portugal 20
Sus lindes y se empujan mutuamente, 21
Allí, soberbiamente desplegados, 22
Se encontraron nuestros dos ejércitos, 23
Bien equipados ambos y ambos llenos 24
De esperanza y temor a iguales partes: 25
Ambos amenazando con alardes, 26
Ambos ondeando guiones y banderas, 27
Ambos tocando cajas y trompetas, 28
Ambos alzando horrísono clamor, 29
Replicado por ríos, montes y valles, 30
Hasta llegar al cielo con estruendo 31
Que atemorizaba al cielo mismo. 32
Nuestros dos batallones fueron ambos 33
Dispuestos en forma de escuadrón, 34
Cada extremo vallado con mosquetes; 35
Pero antes que las picas se encontraran, 36
Saqué un escuadrón de los más aptos 37
Mosqueteros de la retaguardia 38
Para iniciar la lucha con ventaja: 39
Ellos hicieron avanzar entonces 40
Otra ala suya a nuestro encuentro. 41
Mientras tanto nuestra artillería 42
Batía sus flancos y los capitanes 43
Se esforzaban probando su valor. 44
Don Pedro, el principal coronel 45
De su caballería, intentó con su ala ala cornet en el original. Se refiere a una compañía o bandera de caballería, llamada así por la identificación por medio de su correspondiete estandarte ( cornet , además de corneta, podía significar enseña o estandarte). 46
Romper nuestras filas bravamente, 47
Mas don Roger, sin par hombre de armas, 48
Se adelantó contra él con mosqueteros, 49
Frustrando la malicia de su ataque. 50
Y mientras ambos se enzarzan en refriegas 51
Luchan los batallones cuerpo a cuerpo, 52
Sus terribles descargas semejantes 53
Al tempestuoso y rugiente océano 54
Cuando, erguido en marea gigantesca, 55
Se estrella en los rocosos farallones 56
Y abre sus fauces cual si quisiera 57
Engullir la tierra circundante. 58
Entonces, mientras Belona Belona Diosa romana de la guerra. brama, 59
Densas tormentas de postas descargan 60
Cual gélida granizada invernal, 61
Y lanzas cimbreantes ensombrecen 62
El aire turbio y perturbado. 63
Pede pe et cuspide cuspis; 64
Arma sonant armis, vir petiturque viro. 65
Caen por cada bando capitanes, 66
Y soldados, algunos malheridos, 67
Otros muertos al punto en la refriega, 68
Aquí un cuerpo cae descabezado, 69
Allá sangrantes miembros en la hierba, 70
Mezclados caballos destripados 71
Y armas esparcidas por doquier. 72
En esta confusión más de tres horas 73
Estuvo indecisa la victoria 74
Ni a una ni a otra parte inclinada, 75
Hasta que Don Andrés, con sus lanceros 76
Tal brecha abrió en el frente de batalla 77
Que con desmayo ya cedían las huestes. 78
Mas Baltasar, el joven príncipe luso, 79
Trajo ayuda y animó su resistencia. 80
Entonces renovóse la batalla, 81
Y en la refriega muerto cayó Andrés, 82
Bravo hombre de armas, mas inferior 83
A Baltasar en este lance bélico. 84
Pero mientras, insultando a su víctima, 85
Vanagloriábase altivo el Príncipe 86
Para vergüenza nuestra, la amistad 87
Y el pundonor, a una coaligados, 88
Incitaron a Horacio, el noble vástago 89
De nuestro Justicia, a retar 90
Al Príncipe en duelo singular. 91
No mucho entre los dos duró la lucha, 92
Pues presto el Príncipe fue desmontado 93
Y forzado a rendirse y declarase 94
Prisionero y rehén de su enemigo. 95
Una vez fue prendido, huyeron todos, 96
Perseguidos por nuestros carabinas carabinas carbines en el original. Se trata de una “clase de arma de fuego más corta que el mosquete, usada por la caballería y otras tropas” (OED). La aparición de este término está datada en 1588 (Calvo y Tronch) en inglés; para el español, la primera cita del CREA ( Corpus de referencia del español actual , http://www.rae.es) es de 1677. En el texto inglés y en nuestra traducción hay que entenderlo como una sinécdoque significando “soldados con carabinas”. 97
Que daban muerte a los desbandados, 98
Hasta que, menguando Febo hacia el Oeste, Oeste, Es decir, hasta que el sol (Febo) empezó a declinar, el crespúsculo. 99
Se ordenó el toque de retreta. 100
REY.
General, gracias, por las buenas nuevas; 101
Y, en albricias de otros futuros dones, 102
Esto aceptad y llevad por vuestro Rey. 103
(Le entrega su cadena.)
Mas decidme ¿la paz habéis confirmado? 104
GENERAL.
No paz, señor, mas paz a condición 105
De que, pagados tributo y homenaje, 106
Se aplacará el rigor de vuestras tropas, 107
Y esta paz el Virrey Virrey Como señala Mulryne, la obra no concibe a Portugal en general como un reino independiente. El príncipe Baltasar puede interpretarse como el líder de un movimiento de revuelta contra su legítimo rey de España. Sin embargo, el padre de Lorenzo, el virrey portugués, aparede caracterizado como rey en la siguiente escena, pues lleva puesta una corona y se denomina a sí mismo rey ante sus súbditos en III.i.1[1] y III.i.11[9] & 14[11] y, especialmente, 17[12] y en la acotación final de IV.iv. En la «Primera Parte de Jéronimo» sí que aparece un rey de Portugal en el elenco de personajes. ha suscrito, 108
(Da al Rey un legajo.)
E hizo solemne voto de pagar 109
Leal tributo a España mientras viva. 110
REY.
Estas palabras y estas acciones 111
Se avienen bien con vuestra leal persona. 112
Mas, mi señor Justicia Mayor, ahora 113
Regocijaos con vuestro Rey, 114
Pues es vuestro hijo el que ha ganado prez. 115
JERÓNIMO.
Dios le dé vida a vuestro servicio, 116
O se la acorte si no os sirviera. 117
REY.
Ni vos ni él, sin justa recompensa, 118
Llegaréis al final de vuestros días. 119
(Suena una fanfarria fanfarria fanfare en el original, fanfarria en español. En ambas lenguas, toque ruidoso, principalmente a base de instrumentos de metal. a lo lejos.)
¿Qué anuncia el clamor de esa trompeta? 120
GENERAL.
Me avisa de que vuestros soldados, 121
Los que el azar de la guerra ha indultado, 122
Vienen marchando hasta vuestro real sitio 123
Para ante vuestra majestad mostrarse, 124
Pues así les instruí antes de partir. 125
De este modo patente quedará 126
Que, salvo trescientos o algunos más, 127
Todos salvos vuelven, y enriquecidos 128
A costa del botín del enemigo. 129
(Sale el ejército con BALTASAR cautivo entre LORENZO y HORACIO.)
REY.
¡Brava visión! Ya ansiaba ver su vuelta. 130
(Desfilan y vanse.)
¿Era aquel que nuestro sobrino 131
En triunfo conducía por ventura 132
El audaz príncipe de Portugal? 133
GENERAL.
Él era, en efecto, mi señor. 134
REY.
¿Mas quién era el que a su lado 135
Lo asía del brazo cual si indicara 136
Que tuvo parte en su apresamiento? 137
JERÓNIMO.
Mi hijo era, mi noble soberano, 138
De quien desde su más tierna infancia, 139
Aunque de él no esperaba sino bienes, 140
Nunca antes tan grato fue a mis ojos, 141
Ni tanta alegría dio a mi corazón. 142
REY.
Id y hacedlos marchar de nuevo 143
Para que, saliendo a su encuentro, 144
Podamos conversar con los tres jóvenes: 145
Nuestro bravo rehén y sus guardianes. 146
Jerónimo, nos place grandemente 147
Que en nuestro triunfo tengas una parte 148
Por virtud de la hazaña de tu hijo. 149
(Salen de nuevo.)
Traed al príncipe de Portugal; 150
El resto que desfile, no sin que antes 151
Otorguemos a cada buen soldado 152
Dos ducados y a cada jefe diez, diez, Se trata de ducados españoles, muy apreciados en la época fuera de España. Calvo y Tronch, citando a Singman (pág. 35), no informan de que un ducado equivaldría a 6s 8d, o el sueldo de una semana y algo más de un artesano. Sin embargo, otros investigadores (Fischer) piensan que en el drama de la época, un ducado representaba una cantidad insignificante. 153
Porque vean cómo nuestra largueza 154
Justamente les da la bienvenida. 155
(Vanse todos [el ejército] excepto Baltasar, Lorenzo y Horacio.)
Bienvenido, don Baltasar, y vos, 156
Sobrino, y vos también, Horacio. 157
Joven Príncipe, aunque tu padre errara 158
Reteniendo el tributo a Nos debido 159
Y se hiciera acreedor de corrección 160
A nuestras manos maliciosamente, 161
Debes saber que España es honorable. 162
BALTASAR.
La falta que él cometió en la paz 163
La fortuna de la guerra ha enmendado; 164
Y una vez jugada la baraja, 165
Nada aprovecha preguntar por qué. 166
Muertos sus hombres, su reino ha menguado; 167
Rendidas sus banderas, merma su honor; 168
Y el trance de su hijo, lo acongoja. 169
Estos castigos limpian bien su ofensa. 170
REY.
Sí, Baltasar, si cumple este tratado, 171
La guerra nuestra paz aumentará. 172
Mas, entretanto, vive, si no libre, 173
Libre sí de cualquier yugo servil, 174
Pues según oí tus méritos son grandes, 175
Y a nuestros ojos es clara tu nobleza. 176
BALTASAR.
Y yo, señor, estudiaré cómo 177
Hacerme acreedor de esta gracia. 178
REY.
Pero dime (pues no lo veo claro 179
Por la manera en que estos te custodian) 180
¿De quién de los dos eres prisionero? 181
LORENZO.
Mío es, mi señor. 182
HORACIO.
Es mío, mi soberano.
LORENZO.
Esta mano sus riendas prendió primero 183
Y paró de este modo su montura. 184
HORACIO.
Mas primero lo derribó mi lanza. 185
LORENZO.
Yo cobré su arma y la poseí primero. 186
HORACIO.
Mas yo primero lo obligué a rendirla. 187
REY.
Soltadlo y quede a nuestro regio arbitrio. 188
(Lo sueltan.)
Di, noble Príncipe, ¿a quién te rindes? 189
BALTASAR.
Al uno en cortesía, a la fuerza al otro; 190
Al uno persuasivo, al otro a golpes; 191
Al que me ofreció vida y al que muerte; 192
Al que mi amor ganó y al que me venció; 193
Y, a decir verdad, me rindo a ambos. 194
JERÓNIMO.
Si no es porque tengo a vuestra gracia 195
Por justo y sabio en igual medida, 196
Y no querría yo parecer en esto 197
Parcial por ley de la naturaleza, 198
Y aun por mor de la ley de armas, 199
Mi lengua al joven Horacio avalaría. 200
Bien cazó quien dio muerte al león 201
Y no el que vistió luego su piel; 202
Bien podría así la liebre al león 203
Mesar la barba una vez muerto. 204
REY.
Contento sed, Justicia, en esto, 205
Que no sufriréis menoscabo alguno, 206
Ni tampoco el derecho de vuestro hijo. 207
¿Os sometéis entonces a mi arbitrio? 208
LORENZO.
No ansío otra cosa que vuestro dictamen. 209
HORACIO.
Tampoco yo, aunque fío de mi derecho. 210
REY.
Entonces, según juzgo, acabe el pleito: 211
Ambos merecéis premio y ambos lo tendréis. 212
Sus armas y caballo a ti vayan. 213
Horacio, tú lo forzaste a rendirse: 214
Su rescate tu premio sea, por tanto. 215
Ajustad, según lo acordéis, la suma. 216
Pero, sobrino, tú te encargarás 217
De ser digno guardián del Príncipe, 218
Pues tu estado mejor conviene a huésped tal. 219
La casa de Horacio sería, sin duda, 220
Estrecha Estrecha Se deja ver aquí el estatus social inferior de Horacio con respecto a Lorenzo. Véase también II.iv.75-76[60-61] y III.x.71[57]. para el séquito de un príncipe. 221
Sin embargo, pues que tu fortuna 222
Sobrepuja a la suya y para hacer 223
Que el mérito reciba recompensa, 224
A él otorgaremos la armadura 225
Del noble príncipe de Portugal. 226
¿Qué os parece esto, don Baltasar? 227
BALTASAR.
Bien en extremo, mi señor, si a ello 228
La compañía de Horacio se añadiera, 229
A quien aprecio por su cortesía. 230
REY.
No descuidéis, Horacio, al que así os ama. 231
Ahora de aquí partamos para ver 232
Cómo se paga a nuestros soldados 233
Y luego festejar a nuestros rehenes 234
Como amigos con gusto recibidos. 235

[ACTO I, ESCENA III] III] Localización: la corte portuguesa.

(Salen el VIRREY, ALEJANDRO, VILLUPO [y sirvientes].)
VIRREY.
¿Ha salido ya nuestro embajador 1
Con despacho para España? 2
ALEJANDRO.
Dos días,
Señor, contados van de su partida. 3
VIRREY.
¿Y llevaba el pago del tributo? 4
ALEJANDRO.
Así es, mi buen señor. 5
VIRREY.
Soseguemos entonces por un rato rato Calvo y Tronch traen a colación a Clemen (270) para puntualizar que con este soliloquio empieza un nuevo tipo de retórica declamativa en la que el personaje razonaba consigo mismo, se interrumpía o se hacia preguntas que él mismo se respondía, como forma de representar eficazmente su estado psicológico en escena. 6
De nuestro habitual desasosiego 7
Y alimentemos nuestra aflicción 8
Con secretos suspiros interiores, 9
Pues nunca los más graves cuidados 10
Rompen en llanto o en lágrimas visibles. visibles. Frase proverbial bien difundida y conocida entre los isabelinos según Edwards. Para Schick, sin embargo, la frase es una adaptación de Séneca, Curae leves loquuntur, ingentes stupent ( Phaedra , en Seneca 1979-87: 607) = Las preoucupaciones ligeras suelen hablar; las excesivas quedan mudas – Séneca 1979, vol. 2). Esta traducción de Séneca así como las que siguen está tomadas de Jesús Luque Moreno (Séneca 1979). Las citas en latín están tomadas de la edición de Frank Justus Miller Tragedies, with an English translation (Seneca 1979-87). 11
¿Mas por qué me siento en mi real trono? 12
El suelo más conviene a un desdichado. 13
(Se arroja al suelo.)
Y, sin embargo, la tierra está más alta 14
Que a lo que alcanzar puede mi fortuna, 15
Y, así, estoy por encima de mi estado. 16
¡Ay, ay! Esta tierra, imagen de melancolía, 17
Busca a aquel que el hado hace miserable: 18
Dejadme aquí yacer, pues que ahora 19
Estoy en lo más bajo de mi infortunio. 20
Qui jacet in terra, non habet unde cadat. 21
In me consumpsit vires fortuna nocendo: 22
Nil superest ut jam possit obesse magis. 23
Mas sí, que la Fortuna bien podría 24
Desposeerme aún de mi corona: 25
Pues bien, Fortuna, tómala… sé cruel. 26
No me privará de este negro atuendo, atuendo, No me privará de este negro atuendo ( She will not rob me of this sable weed ). Se refiere a las ropas de luto por la presunta muerte del príncipe Baltasar. 27
Ay, no, pues sólo envidia cosas gratas. 28
¡Así es la necedad del hosco azar! 29
Ciega es la fortuna y no ve mis méritos: 30
También es sorda y no oye mis lamentos; lamentos; La Fortuna solía representarse como una mujer ciega, a veces sorda y, también, sobre una esfera o rueda inestable (Calvo y Tronch), que es a lo que se refiere el texto con la expresión canto rodado ( rolling stone ) cinco líneas más abajo. 31
Y si pudiera oír, es loca y arbitraria, 32
Y no se apiadaría de mis penas. 33
Y si se apiadara, ¿entonces qué? 34
¿Qué ayuda de su mano esperaría 35
Si están sus pies sobre un canto rodado 36
Y es su alma tornadiza como el viento? 37
¿Pues, entonces, por qué he de lamentarme 38
Cuando no hay esperanza de remedio? 39
Ah, sí, porque la queja me hace creer 40
Que es menos grande y grave mi dolor. 41
Mi reciente ambición manchó mi fe, fe, fe ( faith en el original) es aquí usado en el sentido de lealtad, probablemente referida a la lealtad quebrada al rey de España. 42
Mi fe, rota, causó sangrientas guerras, 43
Las guerras mi tesoro agotaron, 44
Y con él la sangre de mis súbditos, 45
Y con la mucha sangre de mis súbditos, 46
Mi muy amado, mi dulce y único hijo. 47
Ah, ¿por qué no fui yo el que fue a la guerra? 48
La causa en mí reside y debería 49
Por tanto haber muerto yo por ambos. ambos. Como bien aclaran Calvo y Tronch, ambos ( both ) se refiere aquí al Virrey de Portugal mismo y a su hijo, es decir, el Virrey habría muerto por sí mismo y por su hijo, salvando así una vida. 50
Ya pasan de sazón mis muchos años; 51
Los suyos aún están en su verdor: 52
En mí la muerte fuera natural; 53
En él fue forzada y lamentable. 54
ALEJANDRO.
Señor, sin duda, mas aún vive el Príncipe. 55
VIRREY.
¡Vivir! ¡Ay!, ¿dónde? 56
ALEJANDRO.
En España, al azar de guerra preso. 57
VIRREY.
Entonces lo habrán ejecutado, 58
Sin duda, por las faltas de su padre. 59
ALEJANDRO.
Eso sería una violación 60
Contra las reglas y usos de las armas. 61
VIRREY.
No sigue reglas quien vengarse espera. 62
ALEJANDRO.
El valor de su rescate es freno 63
A la inmunda venganza, y la ahorrará. 64
VIRREY.
¡Si viviera, ya se sabría la nueva! 65
ALEJANDRO.
Las malas nuevas son más diligentes 66
Que las buenas y habrían llegado antes. 67
VIRREY.
No me hables más de nuevas, que muerto está. 68
VILLUPO. VILLUPO. Calvo y Tronch (que lo indican con las correspondientes acotaciones) y también Bevington (1996) suponen que Villupo se arrodillaría aquí para hablar a su rey y se levantaría en su segunda intervención ( Entonces escuchad… ).
Perdonadme, mi amado soberano, 69
Si soy el autor autor Irónicamente Villupo ( Villuppo en el original) quiere presentarse a los ojos del rey como informador, pero en realidad se está definiendo como “inventor” o fabricante de la noticia. Nótese que el nombre es indicativo de su carácter. Para Craik y Calvo y Tronch procede del italiano inviluppo (enredo) de inviluppare (envolver, enredar), o avviluppare (enmarañar). A nuestro entender, a favor de esta teoría está el hecho de que la grafía de todos los cuartos es Villuppo , o Villippo (cuarto de 1633) con doble l y doble p . Pero, sin descartar que esta etimología pueda ser correcta, nos atrevemos a proponer la más sencilla hipótesis de que simplemente signifique “lobo vil” en vista de su coherencia semántica en italiano y en español (los dramaturgos ingleses de la época, y Kyd no es una excepción, no solían ser muy afinados a la hora de distinguir entre el italiano y español, sobre todo en cuestión de grafías). Otro posible indicio para apoyar este sentido sería que el nombre contiene una alusión implícita a Mateo 7:15-16 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero que por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis”. de malas nuevas 70
Que os revela qué fue de vuestro hijo. 71
VIRREY.
Continúa, yo te recompensaré 72
No importa cuáles sean tus noticias. 73
Presto está mi oído a escuchar lo aciago 74
Y está mi corazón endurecido 75
contra una batería de adversidades. 76
Alzaos, os digo, y relatadnos todo. 77
VILLUPO.
Entonces escuchad la verdad pura 78
Que estos ojos míos han presenciado. 79
Cuando ambos ejércitos se hallaban 80
Trabados en sangrienta y cruel batalla, 81
En el fragor más duro del combate, 82
Por ganar más renombre y clara fama, 83
Ejecutó el Príncipe hechos asombrosos. 84
Lo vi entre los otros mano a mano 85
Con su adalid en singular combate; 86
Hasta que Alejandro, que hoy disimula 87
Pretendiendo ser devoto amigo, 88
Descargó su pistola a sus espaldas, 89
Como queriendo herir a su contrario: 90
Mas, sin embargo, quien cayó fue el Príncipe 91
Y, él caído, empezamos a huir todos: 92
Empero, de haber sobrevivido, 93
Nuestra hubiera sido la jornada. 94
ALEJANDRO.
¡Ah, falsedad! ¡Ah traidor infame! 95
VIRREY.
¡Teneos! Mas decid ahora, Villupo, 96
¿Qué fue de los despojos de mi hijo? 97
VILLUPO.
Los vi llevar al campo español. 98
VIRREY.
¡Ay de mí! Mis sueños de estas noches 99
Ya me lo venían presagiando… 100
Y tú, falsa, ingrata y traidora bestia 101
¿En qué te ofendió a ti Baltasar, 102
Para venderlo así al enemigo? 103
¿Tanto cegó el oro español tus ojos 104
Que no pudiste ver cuánto nos debes? 105
Acaso por señor ser de Terceira Terceira Como bien aclaran Calvo y Tronch, ambos ( both ) se refiere aquí al Virrey de Portugal mismo y a su hijo, es decir, el Virrey habría muerto por sí mismo y por su hijo, salvando así una vida. 106
Abrigabas algunas esperanzas 107
De poder llevar un día esta diadema, 108
Si, primero, mi hijo y, después, yo 109
Hubiéramos sido asesinados. 110
Mas tu ambición tu cuello quebrará, 111
Ay, sí, fue esto lo que te impulsó 112
A derramar la sangre de mi hijo. 113
(Recoje la corona y se la pone de nuevo.)
Mas yo la he de llevar a partir de ahora 114
Hasta que sea tu sangre derramada. 115
ALEJANDRO.
Dignaos oírme, mi augusto soberano. 116
VIRREY.
¡Afuera con él! Su visión 117
Es para mí un segundo infierno. 118
Quede arrestado hasta acordar su muerte. 119
(Vase Alejandro escoltado.)
Si Baltasar ha muerto, que no viva. 120
Venid, Villupo, os recompensaremos. 121
(Vase el Virrey.)
VILLUPO.
De esta manera con un vil infundio 122
He engañado al Rey y traicionado 123
A mi enemigo, y ahora espero 124
Recibir premio por mi villanía. 125
(Vanse.)

[ACTO I, ESCENA IV]

(Salen HORACIO y BEL-IMPERIA)
BEL-IMPERIA.
Señor Horacio, ya es hora y es lugar 1
En que os debo suplicar que me contéis 2
Las tristes circunstancias de la muerte 3
De Don Andrés, quien, mientras vivió, 4
Fue la más dulce flor de mi guirnalda, 5
Y, al morir, mis gozos ha enterrado. 6
HORACIO.
Por su amor y por serviros, señora, 7
No rehusaré este doloroso encargo. 8
Mas suspiros y lágrimas me temo 9
Me han de estorbar su cumplimiento. 10
Cuando estaban nuestro dos ejércitos 11
Trabados en combate encarnizado, 12
Y vuestro caballero en lo más recio, 13
Por mor de gloria ansiando nobles hechos, 14
Fue finalmente acometido, hombre a hombre, 15
Por el joven príncipe Baltasar: 16
Larga su lucha fue, sus corazones, 17
Esforzados; terribles sus clamores; 18
Su fuerza igual; sus golpes peligrosos. 19
Mas la iracunda y maliciosa Némesis, Némesis, Diosa de la retribución. Castiga igualmente a los culpables de crímenes y a aquellos que cometen el pecado de soberbia (hibris) al intentar sobrepasar sus límites humanos. 20
Envidiosa del mérito y la fama 21
De Andrés, segó su vida en un momento 22
Por dar fin con él a mérito y a fama. 23
Sí, ella misma, bajo armadura oculta, 24
Como Atenea hizo ante la altiva Pérgamo, Pérgamo, En la mitología clásica, los dioses y diosas no sólo toman partido, sino que a veces descienden a los campos de batalla (Véase Canto V de La Iliada , en donde Afrodita y Marte llegan a participar en las batallas entre humanos). Kyd, sin embargo, se refiere aquí al caso de Palas Atenea referido en La Eneida , II.615-616, según Boas. Pero, como señala Edwards, no es Palas Atenea la que participa directamente en la batalla, sino Juno (II.613). Pérgamo se refiere a la localidad así llamada y que era una de las ciudadelas de la antigua Troya, a unos 95 kms. hacia el sur-sureste de la misma (Edwards). 25
Llevó un refuerzo de alabarderos 26
Que, alanceando en el vientre a su montura, 27
Lo hicieron caer al duro suelo. 28
El joven Baltasar, furioso, entonces, 29
Fiado en el trance de su enemigo, 30
Remató lo hecho por las alabardas, 31
Y no cejó hasta extinguir su vida. 32
Entonces, ay, demasiado tarde, 33
Enfurecido por el remordimiento, 34
Yo, con los míos, me lanzo contra el Príncipe, 35
Y lo apreso entre sus alabarderos. 36
BEL-IMPERIA.
¡Cuánto mejor no hubiera sido 37
Que matarais a quien mató mi amor! 38
Mas decidme entonces ¿se perdieron 39
Los despojos de don Andrés quizá? 40
HORACIO.
No, pues mi empeño fue luchar por ellos 41
Y no cejé hasta recuperarlos. 42
Lo alcé del suelo y lo abracé 43
Y, arrastrándolo hasta mi tienda, 44
Allí deposité su cuerpo inerte 45
Y lo rocié con abundantes lágrimas 46
Y suspiré por él y me afligí 47
Como conviene a un amigo tal, 48
Mas ni suspiros, ni aflicción, ni lágrimas 49
Pudo obligar a la muerte lívida 50
A restituir su derecho usurpado. 51
Mas esto hice y hacer menos no pudiera: 52
Me aseguré de que se le honrara 53
Con los debidos ritos funerales. 54
Esta banda hurté a su brazo inerme 55
Y la llevo ahora en su recuerdo. 56
BEL-IMPERIA.
¡Bien conozco la banda! ¡Ojalá 57
Aun la llevara, y la llevara siempre, 58
Pues si él viviera nunca la dejara 59
De llevar por amor de Bel-Imperia, 60
Pues se la di yo como prenda última 61
Cuando partió de mí la última vez. 62
Pero llévala tú ahora por los dos, 63
Por mí y por él, puesto que, tras él, 64
Eres tú quien la ha merecido más. 65
Y por tu lealtad en su vida y muerte, 66
Está seguro de que, mientras viva 67
Bel-Imperia, ella será sin falla 68
La amiga agradecida a don Horacio. 69
HORACIO.
Y Horacio no flaqueará, señora, 70
En su humilde servicio a Bel-Imperia. 71
Mas ahora, si ello no os displace, 72
Licencia os pido de ir a ver al Príncipe, 73
Pues así el Duque, vuestro padre, 74
Lo ha dispuesto y me lo encarga. 75
(Vase.)
BEL-IMPERIA.
¡Ay, Horacio, Horacio, Hasta aquí Bel-Imperia se ha referido a Horacio como don Horacio . A partir de aquí será sólo Horacio , mostrando así un primer signo de intimidad sentimental hacia el amigo de su amado. id, y aquí dejadme sola, 76
Pues que la soledad mejor se aviene 77
Con mi abatido estado que otra cosa. 78
Y, sin embargo, ¿de qué me sirve ahora 79
Lamentar la muerte de mi Andrés, 80
Cuando de ella sale y se deriva 81
Que Horacio es mi amor segundo? segundo? Estos versos y los que siguen han sido objeto de crítica por señalar un cambio de actitud en Bel-Imperia repentino e inmotivado, pero Mulryne piensa que la pasión de su amor por Andrés se impone a la razón en Bel-Imperia, pues no hay motivo para vengar al amado muerto en la batalla. Bel-Imperia mostraría así un perfil de mujer fuerte y determinada al estilo de Krimilda ( Canción de los Nibelungos ), que fue capaz de casarse con Atila con el fin último de vengarse de su hermano y sus cómplices. Ella, igualmente, es capaz de enamorarse movida por el ansia de venganza. 82
De no haber él amado a Andrés así 83
No hallara asiento en el pensamiento 84
De Bel-Imperia nunca ni arraigara. 85
¿Mas cómo en mí este amor ha de arraigar, 86
Si la muerte de Andrés no vengo antes? 87
Sí, este segundo amor hará que avance 88
Hacia su cumplimiento mi venganza. 89
Amaré a Horacio, amigo de mi Andrés, 90
Tanto más cuanto al Príncipe odiaré 91
Que fraguó su fin y mi desdicha, 92
Y allí donde Don Baltasar demanda, 93
Después de haber matado a mi amado, 94
Mis favores, haré en justo rigor 95
Que coseche arrepentimiento largo 96
Por su acción cobarde y homicida, 97
¿Pues qué es sino cobarde alevosía, alevosía, A partir de aquí el lector notará que algunos versos aparecen rimados ocasionalmente; no se trata de rimas accidentales por parte del traductor: intentan reflejar la rima que eventualmente se encuentra en el original. 98
Tanto hombre acosar a un caballero, 99
Sin reparar en el honor primero? 100
Mas he aquí quien dio fin a mi alegría. 101
(Salen LORENZO y BALTASAR.)
LORENZO.
¿Por qué, hermana, este vagar melancólico? melancólico? Kyd emplea aquí un recurso dramático tomado de Séneca: la esticomitia o diálogo en el que cada intervención de un locutor ocupa un verso (DRAE). Al decir de Tydeman, Kyd logra con ello trasladar a su audiencia las opuestas posiciones y actitudes de Lorenzo y Bel-Imperia, el primero cortejando apasionadamente a la segunda y esta contestando cortés pero sin hacer concesiones a los requerimientos de su pretendiente. 102
BEL-IMPERIA.
Porque deseo estar sola por un rato. 103
LORENZO.
Mas ved aquí al Príncipe, venido 104
Con el cortés deseo de visitaros. 105
BEL-IMPERIA.
Eso arguye que vive en libertad. 106
BALTASAR.
No, señora, en grata servidumbre. 107
BEL-IMPERIA.
Vuestra prisión según parece entonces 108
No es sino vuestro pensamiento. 109
BALTASAR.
Ay, sí, el pensamiento me hace esclavo. 110
BEL-IMPERIA.
¡Pues que os libere vuestro pensamiento! 111
BALTASAR.
Mas ¿y si mi pensamiento hubiera 112
Dejado en prenda a mi corazón? 113
BEL-IMPERIA.
Pagad lo que debéis y recobradlo. 114
BALTASAR.
Mas moriré si llego a retirarlo 115
Del sitio en donde está empeñado. 116
BEL-IMPERIA.
¿Vivir alguien sin corazón? ¡Milagro! 117
BALTASAR.
Señora, ese milagro obra el amor. 118
LORENZO.
Vamos, señor, dejaos de rodeos: 119
Vuestro amor declarad más llanamente. 120
BEL-IMPERIA.
¿De qué sirve quejarse sin remedio? 121
BALTASAR.
Mas sí, debo quejarme a vos misma, 122
De cuya gracia pende mi remedio, 123
De cuya perfección, mis pensamientos, 124
Cuya apariencia es pérgola a mis ojos, 125
Cuyo pecho mi corazón alberga. 126
BEL-IMPERIA.
Vamos, señor, usáis de estas palabras 127
Para alejarme con ellas de aquí. 128
(Vase y deja caer un guante, guante, Como es bien conocido, incluso en los usos sociales reflejados en la literatura, teatro y cine del siglo XX, dejar caer un guante una dama para que lo recoja un caballero era una incitación indirecta a ser cortejada, detalle que no ha pasado desapercibico a Maus. Bel-Imperia está insinuando su preferencia por Horacio. De ahí la reacción de los dos pretendientes. que recoge Horacio, que entra en ese momento.)
HORACIO.
Vuestro guante, señora. 129
BEL-IMPERIA.
Gracias, buen Horacio, quedáoslo 130
En prenda de vuestros servicios. 131
BALTASAR.
Señor Horacio, en buena hora os saludo. 132
HORACIO.
Soy yo quien más enhorabuena 133
De la que espero merecer recibo. 134
LORENZO.
Mi señor, no os defraude lo pasado: 135
Bien sabéis que a menudo las mujeres 136
Muestran un humor harto cambiante. 137
Este nublado un vientecillo apenas, 138
A no mucho tardarse, barrerá. 139
Mientras tanto estudiaremos 140
Cómo distraer mejor nuestro ocio. 141
HORACIO.
El Rey, señores, hacia aquí viene, 142
Derechamente para recibir 143
Al nuevo embajador de Portugal; 144
Todo estaba ya listo cuando vine. 145
BALTASAR.
Conviene entonces que aquí quedemos 146
Para asistir al Rey, saludar 147
A nuestro embajador y de él saber 148
Cómo quedan mi padre y mi país. 149
(Sale un banquete, trompetas, el REY y el Embajador[, el duque de Castilla y nobles] nobles] Casi todas las ediciones inglesas de The Spanish Tragedy indican como añadido, bien usando corchetes o notas a pie de página, que la escena se representaría con la inclusión de algunos criados que llevarían una mesa con manjares, del Duque y de los nobles que el rey explicita en los versos I.iv.166-170[127-130]. En cuanto a las trompetas, se trata de una fanfarria para anunciar la presencia del soberano. .)
REY.
Sed testigo, señor embajador, 150
De cómo España entretiene y agasaja 151
A su rehén Baltasar, Príncipe vuestro, 152
Y caro hijo de vuestro Virrey. 153
Mucho más nos complacen las finezas 154
Que el cruel ejercicio de la guerra. 155
EMBAJADOR.
Tristes quedan el Rey y Portugal 156
Creyendo muerto a Don Baltasar. 157
BALTASAR.
Sí, por la tiranía de una beldad… 158
Ya veis, señor, de qué forma estoy muerto: 159
Solazándome con el primogénito 160
Del duque de Castilla, a todas horas 161
Envuelto en placeres cortesanos, 162
Y agraciado con el favor del Rey. 163
REY.
Posponed los saludos por ahora 164
Hasta que demos fin a los festejos. 165
Ahora venid, Señor Embajador; 166
Con Nos sentaos y compartid humor. 167
(Se sienta al banquete.)
Sentaos, joven Príncipe, pues vos 168
Sois nuestro segundo invitado, 169
Siéntate, hermano, y tú también, sobrino. 170
Señor Horacio, sed nuestro copero, 171
Pues este honor bien lo habéis merecido. 172
¡Ahora a comer! España es Portugal 173
Y Portugal, España: amigos somos, 174
Pagado está el tributo tributo Se refiere al tributo que los portugueses se habían negado a pagar y no al rescate de Baltasar y otros prisioneros. Más adelante (ll.iii.27-28[18-19]), como se verá, el rey ofrece devolver el dinero del tributo si Baltasar se casa con Bel-Imperia. y disfrutamos 175
Al fin nuestro derecho como es justo. 176
¿Mas dónde está el viejo Jerónimo, 177
Nuestro leal Justicia Mayor? 178
Prometió en pro de nuestros invitados 179
Realzar con un pomposo pomposo pompous en el original. Hemos querido conservar el cognado de la palabra en español, según la primera acepción que le da el DRAE (“Ostentoso, magnífico, grave y autorizado”) y a pesar del significado peyorativo de las acepciones 2-4. pasatiempo 180
Este ágape feliz que hoy celebramos. 181
(Salen JERÓNIMO con un tambor y tres Caballeros, y cada uno [planta] su escudo de armas; luego trae a tres Reyes y [los caballeros] toman sus coronas y los hacen prisioneros. toman .)
Jerónimo, harto me agrada esta máscara, máscara, mask en el original. Hemos preferido traducir por el término “máscara” antes que por “máscarada”, ya que el primero era un género dramático cortesano en vigor tanto en Inglaterra como en España y que se caracterizaba por representarse en la corte o algún edificio oficial en alguna ocasión solemne, su lujo y fastuosidad de recursos escénicos y por la participación de los propios cortesanos (vease Ferrer Valls para la máscara que tuvo lugar en el Alcázar de Madrid en 1564). Aunque solía incluir una antimáscara de carácter humorístico, la máscara tenía un carácter alegórico y serio, mientras que la mascarada es un festín o sarao de personas con máscaras, una comparsa de máscaras o, simplemente, una farsa (DRAE). 182
Aunque no alcanzo a ver qué significa. 183
JERÓNIMO.
El primer caballero de este auto 184
Que salió y plantó su escudo de armas 185
(Toma el escudo de armas y se lo da al Rey.)
Fue el inglés Roberto, Conde de Glóuster, 186
Quien, cuando en Albión reinaba el rey Esteban, Esteban, Esteban, nieto de Guillermo el Conquistador, y sobrino de Enrique II, mantuvo su reclamación al trono de Inglaterra desde 1135 hasta 1154, en contra de la reina Matilda. 187
Arribó con veinticinco mil hombres 188
A Portugal y por virtud guerrera 189
Sometió al Rey, que era un sarraceno, 190
Al yugo de la monarquía inglesa. 191
REY.
Mi señor de Portugal, ved aquí 192
Lo que consuelo puede daros a ambos, 193
A vos y a vuestro afligido padre, 194
Y aligerar así vuestra acedía. 195
Mas decid, buen Jerónimo, ¿qué sigue? 196
JERÓNIMO.
El segundo caballero que su escudo 197
Presentó ante vuestra majestad 198
(Hace como hizo antes)
Fue Edmundo, en Albión conde de Kent, 199
Cuando ceñía Ricardo la corona. 200
Vino igualmente y echó por tierra 201
Las fuertes murallas de Lisboa, 202
E hizo prisionero al rey de Portugal, 203
Por lo cual, junto con otras hazañas, 204
Le fue dado el condado de York. 205
REY.
Este es otro argumento que abona 206
Que bien puede dignarse Portugal 207
En aguantar sin merma nuestro yugo, 208
Cuando por la pequeña Inglaterra 209
Fue en otro tiempo sojuzgado. 210
¿Mas qué viene, Jerónimo, por último? 211
JERÓNIMO.
El caballero tercero y último, 212
Mas no último en nuestra estimación, 213
(Haciendo como anteriormente.)
Fue, como el resto, un bravo inglés, 214
Juan de Gante, duque de Lancáster, 215
Como se ve en su escudo claramente. 216
Con una gran hueste vino a España 217
E hizo al rey castellano prisionero. 218
EMBAJADOR.
Esto da argumento a nuestro Virrey 219
Para que España no alardee en su triunfo, 220
Pues también ingleses la vencieron 221
Y ante Albión la pusieron de rodillas. rodillas. Las hazañas nacionales aquí presentadas no tienen base histórica. En primer lugar, no hay ninguna evidencia de que Roberto de Gloucester (1100-1147), el hijo bastardo de Enrique I (ca. 1068–1135), visitara alguna vez Portugal. En cuanto a Edmundo de Langley (1341–1402), fue el cuarto hijo de Eduardo III (1312-1377). Aunque participó en las Guerras Fernandinas entre España y Portugal, fue a favor del segundo país junto a Juan de Gante, por lo que difícilmente pudo echar por tierra las murallas de Lisboa. Eso sí, fue el primero de la casa de York (1383), pero como duque, no como conde. En cuanto al ya mencionado Juan de Gante, duque de Láncaster, estuvo en España en apoyo de la pretensión al trono de su esposa Costanza de Castilla en contra de Enrique II de Trastámara, pero no pudo sostener su causa y finalmente volvió a Inglaterra con Constanza tras firmar un tratado de Paz con Enrique. 222
REY.
Jerónimo, por esta invención 223
Que ha complacido al embajador y a mí 224
Brindaré ahora y tu brindis solicito 225
Si es que amas, Jerónimo, a tu Rey. 226
(Toma la copa de manos de Horacio.)
Milord, temo habernos demorado, 227
No siendo que las viandas excusaran 228
La dilación de nuestro banquete. banquete. Es decir, a no ser que la exquisitez de las viandas justificara que nos quedaramos más tiempo comiendo . 229
Mas bienvenido sed a lo mejor 230
Que aquí tenemos para agasajaros. 231
Permitidnos ahora retirarnos 232
Para poder luego despachar con vos: 233
Pues ya el consejo, creo, está reunido. 234

[ACTO I, ESCENA V]

(El Espectro de Andrés, La Venganza. Venganza. Andrés y la Venganza han permanecido en escena a lo largo de todo este primer acto y es de suponer que permanecerán igual durante toda la obra.)
ANDRÉS.
¿A esto hemos venido desde el profundo 1
Para ver gozar a quien me mató? 2
Estas visiones placenteras pena 3
Y más pena añaden a mi alma. 4
¿Nada sino convite, amor y unión? 5
VENGANZA.
Calmaos, Andrés, antes de irnos de aquí, 6
Tornaré su amistad en rabia fiera, 7
Su amor en odio mortal, su día en noche, 8
Su esperanza en desesperanza, 9
Su guerra en paz, sus gozos en dolor, 10
Sus delicias, en fin, en cruel miseria. 11

[ACTO II, ESCENA I]

(Salen LORENZO y BALTASAR.)
LORENZO.
Señor, aunque Bel-Imperia parezca renuente, renuente, Como ya señaló en su día Boas y ha sido recogido en las sucesivas ediciones de la obra, esta tirada, en especial II.i.3-6[3-6] y 9[9] está inspirada en los versos iniciales del Soneto 47 de Thomas Watson Hecatompathia . Thomas Watson se había inspirado a su vez en los versos iniciales del Soneto 103 de Serafino. El tópico tuvo amplia repercusión en Inglaterra. Boas citas ejemplos que se hacen eco del pasaje kydiano en los Euphues de John Lyly ("The softe droppes of raine pearce the hard marble, many strokes ouerthrow the tallest oak", pág. 70); en Much Ado About Nothing ( Mucho Ruido y pocas nueces ) de Shakespeare (III.i.241-2); en Poetaster ( El poetastro ) de Ben Jonson (III.i); y, en forma de parodia, en La mujer es una veleta ( A Woman is a Weathercock ) de Nathaniel Field. De todas maneras, las distintas frases proverbiales que redacta Kyd eran de uso corriente como refrán y las recogen Dent (S941 y D618) o Tylley (T336 y T303). Lo que parece haber pasado desapercibido a los distintos editores de La tragedia española , (no así a A. R. Humphreys en su edición de Much Ado About Nothing ), o al menos no lo han considerado digno de mención, es que Thomas Watson se inspiró a su vez en Ars Amatoria de Ovidio, I.471-77 y 486. El pasaje ovidiano fue ampliamente utilizados en Occidente ya fuera total o parcialmente, con o sin modificaciones. En España, por ejemplo, encontramos casos de reproducción parcial en Calila e Dimna (“Tú vees que el agua es más blanda que la piedra et, si mucho autra correr por ella, a poco tiempo faze en ella rastro”, pág. 163), en el Libro del buen amor , 526; en el Soneto VI del marqués de Santillana ( Poesías completas , I, ed. de M Duran, Madrid, Castalia); en La Celestina , Auto VIII (ed. de D.S. Severin, Madrid, Alianza, 1969, p. 137) etc. Véase Anónimo, Calila e Dimna , pág. 163 nota 75. Como puede apreciarse, nos encontramos ante una sucesión de pareados yámbicos, que hemos vertido en alejandrinos que guardan el carácter rimado de los versos originales. 1
Dejad guiar vuestro gozo por la razón prudente: 2
Con el tiempo el toro indómito se hace a la yugada, 3
Con tiempo abaja abaja will stoop to lure = abaja . Como explican Calvo y Tronch, se trata de una práctica de entrenamiento del halcón en cetrería inglesa. Consiste en que el halconero hace volar a su alrededor un señuelo sujeto con un cordel de tal forma que el halcón baje en picado creyendo que es una presa y así adiestrarlo para la caza. halcón renuente al halconero, 4
Con tiempo rompe al roble cuña menguada, 5
Con tiempo el pedernal agrieta el aguacero, 6
Y ella, con tiempo, decaerá de su desdén 7
Y el dolor lamentará de quien la quiso bien. 8
BALTASAR.
No, con el tiempo es más esquiva e intratable 9
Que bestia, pájaro, árbol o muro impenetrable. 10
¿Mas por qué injurio yo el nombre de Bel-Imperia? 11
Mi tacha, no la suya, me aboca a esta miseria. 12
Mi apariencia no es bastante a contentar sus ojos, 13
Mis palabras son rudas y causan sus enojos. 14
Los versos que le envío son toscos y desmañados, 15
Cual por la pluma de Pan y Marsias Marsias Pan y Marsias . En la mitología griega, tanto Pan (semidios de los rebaños y los pastores) como Marsias (un sátiro) se atrevieron a desafiar al dios Apolo en la composición de cantos, con desafortunadas consecuencias. En el caso de Pan las consecuencias las pagó para Midas, que, por no aceptar el veredicto que daba a Apolo por ganador, fue castigado por este a que sus orejas se transformaran en orejas de asno. El castigo de Marsias fue mucho peor. Tras perder, Apolo lo condenó a ser desollado vivo. pergeñados. 16
Mis obsequios no alcanzan su gusto soberano 17
Y, siendo sin valor, mi afán es todo en vano. 18
Aun así podría amarme por mi ardor guerrero, 19
Ay, mas infama mi ardor ser rehén y prisionero. 20
Aun así podría amarme por dar a su padre gusto, 21
Ay, mas su razón gobierna su deseo injusto. 22
Aun así podría amarme como amigo de su hermano, 23
Ay, mas su esperanza a otro apunta más ufano. 24
Aun así podría amarme para elevar su estado, 25
Ay, mas a otro aspira quizá más encumbrado. 26
Aun así podría amarme por rehén de su belleza, 27
Ay, mas temo que no quiera amarme su aspereza. 28
LORENZO.
Señor, por mor de mí, dejad ese arrebato; 29
No dudéis que remedio habrá un día más grato. 30
Alguna causa estorba vuestro amoroso fuego: 31
Habremos de saberla para extirparla luego. 32
¿Y si mi hermana a otro caballero amara? 33
BALTASAR.
Mi día de primavera en invierno se tornara. 34
LORENZO.
Pues sabed que ya he dado con una estratagema 35
Con que resolveremos, si existe, este dilema. 36
Os pido que en esto, señor, por mí os guieis 37
Y no me ocultéis nada de lo que oís o veis. 38
Por fuerza o por favor he de hacer yo mi pesquisa 39
Y hallaré la verdad de una u otra guisa. 40
Pedringano, eh, Pedringano. 41
PEDRINGANO.
Signior. 42
LORENZO.
Vien qui presto. 43
(Sale PEDRINGANO.)
PEDRINGANO.
¿Tiene vuestra alteza algo en qué emplearme? 44
LORENZO.
Sí, Pedringano, algo harto importante; 45
Y, para no perdernos en palabras, 46
Este es el caso: sabes que no ha mucho 47
Fui tu escudo ante la ira de mi padre, 48
Por tu tercería en el amor de Andrés, 49
Por la cual merecedor te hiciste 50
De castigo si no me interpusiera 51
Entre él y tú. tú. Este es el pasaje referido en la nota al verso 1.1.10, en la que se echa de ver que los amores de Andrés y Bel-Imperia habían sido descubiertos por el duque de Castilla. Y conoces desde entonces 52
Cómo y cuánto te he favorecido. 53
Ahora añadiré a estos favores 54
Recompensa, no con buenas palabras, 55
Sino con abundancia de monedas 56
Y hacienda y rentas y aún de dignidades, 57
Con tal que satisfagas mi deseo: 58
No me ocultes nada y seré tu amigo. 59
PEDRINGANO.
Cualquier cosa que demandéis de mí, 60
Mi deber a decir verdad me obliga, 61
Si es que decir verdad de mí depende. 62
LORENZO.
Contéstame entonces, Pedringano, 63
Ya que en ti ella pone toda su confianza: 64
¿A quién ama mi hermana Bel-Imperia? 65
Habla y gana mi afecto y recompensa, 66
Dime pues, ¿a quién ama mi hermana 67
En el lugar del malhadado Andrés? 68
PEDRINGANO.
Ay, señor, desde que Andrés murió 69
No tengo su privanza cual solía, 70
Y no podría deciros si es que ama o no. 71
LORENZO.
¿Cómo así? ¿Dilatas tu respuesta? 72
Entonces tenme por tu enemigo. 73
([Desenvaina la espada])
Yo haré que el miedo te arranque 74
Lo que no pudo la amistad ganar. 75
Tu muerte tu secreto enterrará. 76
¡Muere pues que a ella estimas más que a mí! 77
PEDRINGANO.
¡Ay, mi señor, teneos! teneos! O stay, my lord! Verso incompleto en el original, que, consecuentemente, se ha vertido como un endecasílabo incompleto en la traducción. El lector encontrará otras instancias de este fenómeno. 78
LORENZO.
Mas dime la verdad y te aseguro 79
Que aún te he de recompensar 80
Y escudar contra lo que venir pueda, 81
Y encubrir lo que por ti yo sepa. 82
Mas, si osas alargarte un punto, mueres. 83
PEDRINGANO.
Si doña Bel-Imperia hubiera amores… 84
LORENZO.
¡Cómo, villano! ¡Ahora “si” y “hubiera”! 85
([hace amago de matarlo])
PEDRINGANO.
Ay, teneos, señor, que a Horacio ama. 86
([Baltasar se sobresalta])
LORENZO.
¿Quién, el hijo de nuestro Justicia? 87
PEDRINGANO.
El mismo, mi señor. 88
LORENZO.
Mas dime cómo puedes dar señal 89
De que Horacio es su amante ciertamente, 90
Y verás cuán amable y generoso 91
Puedo llegar a ser para contigo. 92
Levanta, Levanta, Lorenzo ha forzado a agacharse y ponerse de rodillas a Pedringano. digo, y di verdad sin miedo. 93
PEDRINGANO.
Le envió cartas, que yo mismo leí, 94
Preñadas de renglones amorosos, 95
En que expresaba que lo prefería 96
Por sobre el príncipe Don Baltasar. 97
LORENZO.
Jura sobre esta cruz cruz La cruz a la que se refiere Lorenzo es la formada por la guarda entre la empuñadura y la hoja de la espada que ha desenvainado y con la que ha amenazado a Pedringano. que lo que dices 98
Es verdad y que nada dirás de ello. 99
PEDRINGANO.
Juro ambas cosas por nuestro Creador. 100
LORENZO.
En fe de que es verdad lo que has jurado 101
Recibe aquí tu justa recompensa: recompensa: Se supone que Lorenzo hace entrega a Pedringano de algunas de las monedas que le ha prometido. 102
Más si descubro que eres perjuro, 103
La misma espada sobre la que juras 104
Dará ejecución a tu ruina. 105
PEDRINGANO.
Lo que he dicho es verdad y además 106
Siempre lo ocultaré a Bel-Imperia. 107
Por ende, vuestro generoso honor 108
Merece mi servicio más rendido, 109
Incluso hasta el extremo de la muerte. 110
LORENZO.
Lo único que te pido es esto: 111
Vigila cuándo y dónde se ven ambos 112
Y dame en secreto cuenta de ello. 113
PEDRINGANO.
Así lo haré, señor. 114
LORENZO.
Verás que soy entonces liberal. 115
Bien sabes que puedo adelantar 116
Las cosas de tu estado estado thy state en el original = tu estado , es decir, tu posición social . más que ella: 117
Sé, pues, inteligente; no me defraudes. 118
Ve y atiende a mi hermana cual solías, 119
No sea que sospeche de tu ausencia. 120
(Se retira Pedringano.)
Ya veis, tam armis quam ingenio: 121
Donde no prevalecen las palabras 122
La violencia prevalecerá, 123
Bien que el oro puede más que una y otra. 124
¿Príncipe don Baltasar, qué opináis 125
De esta reciente estratagema mía? 126
BALTASAR.
Pienso bien y pienso mal a un tiempo: 127
Pues juntamente me alegra y entristece. 128
Me alegra descubrir quién mi amor frustra; 129
Me entristece ver que me odia la que amo. 130
Saber en quién me he de vengar me alegra; 131
Me entristece perderla, si me vengo. 132
Y, sin embargo, he de tomar venganza 133
O morir yo mismo en el intento, 134
Pues el amor, cuanto más se contraría 135
Más resiste y más se obstina. 136
Horacio, sin duda, es mi azote: 137
Él esgrimió primero una espada, 138
Y con ella me hizo guerra fiera, 139
En la cual me infligió graves heridas, 140
Por cuya causa me obligó a rendirme, 141
Y rindiéndome me hizo su esclavo. 142
Ahora usa de palabras placenteras, 143
Las cuales palabras placenteras 144
Dan albergue a muy dulces conceptos, 145
Los cuales muy dulces conceptos, 146
Unta de liria liria are lim'd = están “liriados” o untados de liria o liga ( lime en inglés). Se trata de una “masa hecha con zumo del muérdago para cazar pájaros” (OED) común en Inglaterra y España hasta bien entrado el siglo XX. con arteras mañas, 147
Las cuales mañas han ablandado 148
Los oídos de la hermosa Bel-Imperia, 149
Y en sus oídos sin duda han buceado 150
Hasta tocar fondo en su corazón 151
Y aposentarse allí en mi lugar. 152
Así rindió mi cuerpo por la fuerza, 153
Y ahora rinde mi alma con engaño: 154
Pero en el empeño de destruirlo 155
Hasta a los mismos Hados Hados los hados ( the destinies ). En el cuarto de 1602 aparece Destinies con letra capital. Consecuentemente Calvo y Tronch, en su edición, reproducen la palabra también con mayúscula inicial y le atribuyen referencia a las tres diosas griegas (Moiras o Hados) que asignan su destino a los hombres. tentaré 156
Y he de perder la vida a la postre, 157
O a la postre he de ganar mi amor. 158
LORENZO.
Mi señor, vayámonos de aquí : 159
Vuestra demora atrasa la venganza. 160
Dejaos aconsejar, si queréis 161
Ganar su amor: su favor se ha de lograr 162
Con la desaparición de Horacio. 163
(Vanse.)

[ACTO II, ESCENA II]

(Salen HORACIO y BEL-IMPERA.)
HORACIO.
Decidme, pues, señora, ¿a qué se debe 1
Que tras tornarse en visible llama 2
Nuestro humo oculto, por el gran favor 3
De vuestro amor, y tras alimentar 4
Nuestro sentir con ojos y palabras 5
(Dos contentamientos principales 6
Allí donde no es lícito haber más), 7
En medio del halago del amor, 8
Mostréis indicios de melancolía? 9
(Pedringano muestra la escena al Príncipe y a Lorenzo, situándolos en un lugar en donde no son vistos [en alto])
BEL-IMPERIA.
Mi corazón, mi dulce y grato amigo, amigo, amigo ( friend ) con la connotación de amante. 10
Es como un barco en la alta mar: 11
Desea llegar a un puerto en donde pueda 12
Reparar lo que han mermado y abatido 13
Los inclementes tiempos de tormentas 14
Y alegre cantar, estando en tierra, 15
Cómo al dolor sucede el placer 16
Y a los sinsabores la alegría. 17
Poseer tu amor es el único puerto 18
A donde mi agitado corazón 19
Rodeado de temores y esperanzas 20
Desearía acudir a todas horas, 21
Para encontrar allí restauración 22
De los gozos perdidos tristemente, 23
Y cantar, en el coro de Cupido, Cupido, Como si fuera un miembro de los seguidores de Cupido, esto es, un amador, alguien enamorado. 24
La dulcísima dicha que corona 25
Los fervientes deseos del amor. 26
(Baltasar y Lorenzo, desde arriba.)
BALTASAR.
Ah, ojos míos, dormid y no queráis 27
Ver como mi amor es profanado; 28
Volveos, oídos, sordos, para no oír 29
Mi descontento, y tú, corazón, muere 30
Pues otro goza lo que tú mereces. 31
LORENZO.
Mas, ojos, esperad aun un poco 32
Para ver abortado este amor; 33
Oíd un poco más, oídos, para oír 34
A entrambos amantes lamentarse, 35
Vivid aún, corazón, para gloriaros 36
En la ruina del insensato Horacio. 37
BEL-IMPERIA.
¿Por qué, pues, permanecéis callado? 38
HORACIO.
Cuanto hablo menos, más me doy a pensar. 39
BEL-IMPERIA.
¿Pero en qué ocupáis el pensamiento? 40
HORACIO.
En peligros pasados y en los gozos 41
Que están por venir en el futuro. 42
BALTASAR.
Mejor diríais en pasados gozos 43
Y en futuros peligros por venir. 44
BEL-IMPERIA.
¿De qué peligros y gozos habláis? 45
HORACIO.
Peligros de guerra; gozos de amor. 46
LORENZO.
¡Peligros de muerte; gozos… ¡ninguno! 47
BEL-IMPERIA.
Dejad ya los peligros; vuestra guerra 48
Quede a mi cargo, mas sea tal guerra 49
Que no rompa pacíficas alianzas. 50
Decid bellas palabras, con palabras bellas 51
Yo las confrontaré; enviad 52
Dulces miradas, con miradas dulces 53
Animosa saldré a su encuentro; 54
Escribidme renglones amorosos, 55
Yo amorosamente os responderé; 56
Dadme un beso, lo contrarrestaré 57
Con otro beso, y, en fin, consista en esto 58
Nuestra hostil paz y hostilidad pacífica. 59
HORACIO.
Mas, señora, dignaos graciosamente 60
Señalarme el campo en donde os place 61
Hacer prueba primero de esta guerra. 62
BALTASAR.
¡Villano ambicioso y engreído! 63
BEL-IMPERIA.
Sea entonces el grato cenador 64
De vuestro padre el campo de batalla. 65
La corte está plagada de peligros 66
Y es mucho más seguro ese lugar. 67
La hora de nuestro encuentro habrá de ser 68
Cuando empiece a remontar el Véspero, Véspero, Esto es, el planeta Venus, comúnmente identificado como el lucero vespertino o de la tarde. 69
Que convoca a retornar a casa 70
Al viajero desasosegado. 71
Allí nadie nos ha de oír 72
Salvo las inocentes avecillas; 73
Por ventura ventura Happily en el original, pero casi todos los editores modernos lo consideran una variante ortográfica de haply . De ahí la traducción Por ventura . el ruiseñor ruiseñor Era creencia extendida que el ruiseñor cantaba con el pecho apoyado contra un cardo, como modo de indicar su dolorido sentir. A su vez la suposición de que el canto del ruiseñor era un canto lamentoso proviene de la leyenda de Filomela, violada y glosectomizada por su cuñado Tereo, quien, después de tomar venganza de este último con el concurso de su hermana Procne, fue transformada en ruiseñor, al tiempo que Procne lo fue en golondrina y a Tereo, su esposo, en abubilla. Como se puede apreciar el tema de la venganza, que ha sido repetidamente insinuado hasta ahora, vuelve a presentarse aquí junto al de la mutilación de la lengua. gentil 74
Celebrará con su gorjeo el sueño 75
Que nos habrá rendido dulcemente, 76
Y con el acicate de su pecho 77
Cantará nuestro recreo alborozado, 78
Hasta que sea cada hora más de un año. 79
HORACIO.
Pero ahora, mi dulce ambrosía 80
Y amor honroso, regresemos ya 81
A vista de tu padre: la sospecha 82
Se cierne peligrosamente 83
Sobre nuestros gozos y delicias. 84
LORENZO.
Ah, sí, peligrosa y celosamente 85
Para sumir tu alma en noche eterna. 86
(Vanse)

[ACTO II, ESCENA III]

(Salen EL REY DE ESPAÑA, el Embajador de Portugal, DON CIPRIANO, DON CIPRIANO, Don Cipriano y el duque de Castilla son la misma persona. En esta escena en los cuartos de 1592, 1602 y 1633 el personaje aparece referido tanto en las acotaciones como en los prefijos de los diálogos como Don Cyprian/Ciprian y Cip. respectivamente. etc.)
REY.
Decid mi hermano el duque de Castilla, 1
¿Qué responde Vuestra hija Bel-Imperia 2
Al solícito amor de nuestro Príncipe? 3
DUQUE DE CASTILLA.
Aunque recatada como conviene 4
A una doncella de su clara estirpe, 5
Y aun no reconociendo que ama al Príncipe, 6
No dudo, no, que con el tiempo ceda. 7
Y si se obstinase en no ceder, 8
Que bien confío en que no ha de hacerlo, 9
No tendrá otro remedio al cabo, 10
Sino seguir mi aviso que no es otro 11
Que amar al Príncipe o perder mi amor. 12
REY.
Señor embajador de Portugal, 13
Pues esto veis, aconsejad al Rey, Rey, Se refiere aquí y dieciocho versos más abajo (en boca del embajador) obviamente al virrey de Portugal. 14
Vuestro señor, que acceda a este enlace 15
Que ha de fortalecer nuestra alianza, 16
Recientemente confirmada. 17
Otro medio mejor de amistarnos 18
No concibo que estos esponsales. 19
Grande será su dote y liberal, 20
Sin contar con que es hija y coheredera 21
De nuestro hermano, aquí presente, 22
Don Cipriano, y habrá de poseer, 23
La mitad mitad La otra mitad presumiblemente será heredada por Lorenzo. de las tierras de su padre. 24
Y con que yo agraciaré su boda 25
Con la presea de un tío generoso, 26
Y aún más, si el casamiento se consuma, 27
El tributo que disteis libraremos. libraremos. El rey había anunciado anteriormente (l.iv.174-175[134]) que el dinero del tributo (I.ii.6-7[8-9]) se había pagado; ahora ofrece devolverlo a condición de que se celebre el matrimonio. 28
Y si con Baltasar tuviera un hijo 29
Este el reino tras Nos disfrutaría. 30
EMBAJADOR.
Haré traslado de este encargo al Rey, 31
Mi señor, y he de abundar en ello, 32
Si ante él mi consejo prevalece. 33
REY.
Hacedlo así, señor, y si accede, 34
Aún espero que honre este lugar 35
Con su presencia el día nupcial, 36
Y que él mismo tal fecha determine. 37
EMBAJADOR.
¿Su majestad ordena algo más? 38
REY.
Encomendadme al Rey. Y, ahora, partid. 39
¿Más dónde está el príncipe Baltasar 40
Para que de él podáis despediros? 41
EMBAJADOR.
Mi señor, ya nos hemos despedido. 42
REY.
Entre vuestras muchas encomiendas 43
El rescate del Príncipe no olvidéis: 44
No es algo que ataña a mi persona, 45
Pero sí a quien lo hizo prisionero 46
Y su arrojo merece recompensa: 47
A Horacio me refiero, el noble hijo 48
De nuestro hermano el duque de Castilla. 49
EMBAJADOR.
Entre nosotros ya hemos acordado 50
El precio a pagar por su rescate 51
Que será enviado diligentemente. 52
REY.
Id, entonces, señor embajador. 53
EMBAJADOR.
Mi señor de Castilla, adiós, 54
Y adiós también a todos los presentes. 55
REY.
Ahora, hermano, debéis aplicaros 56
A abajar abajar El Rey emplea aquí un término de cetrería ( stoop ) que ya había aparecido antes (véase nota 61) y que nos hemos permitido traducir como abajar . a la bella Bel-Imperia 57
De su deseo, pues las jóvenes vírgenes 58
Han de dejarse guiar por sus parientes. 59
El Príncipe es afable y bien la quiere; 60
Si ella a ambos desaira, a su amor y a él, 61
Gran merma hará a su femenil estado 62
Y al nuestro, por ser nuestra sobrina. 63
Por tanto mientras que yo agasajo 64
Al Príncipe con los pasatiempos 65
Mejores que ofrece nuestra corte, 66
Vos esforzaros en ganar el ánimo 67
De vuestra hija, pues mucho me temo 68
Que si ella se aparta de este empeño 69
Todo ha de redundar al fin en nada. 70
(Vanse.)

[ACTO II, ESCENA IV] V] Localización: el jardín o los terrenos adyacentes de la casa de Jerónimo.

(Salen HORACIO, BEL-IMPERIA y PEDRINGANO.)
HORACIO.
Ahora que empieza con sus negras alas 1
La noche a ocultar el luminoso sol, 2
Y lo oscuro hace el placer más deseado, 3
Ven, Bel-Imperia y en este cenador 4
En secreto gocémonos una hora. 5
BEL-IMPERIA.
Te sigo, amor, y no he de arredrarme, 6
Aunque a mi alma guíe mi débil corazón. 7
HORACIO.
Mas ¿es que acaso dudas de Pedringano? 8
BEL-IMPERIA.
No; es tan de fiar como un segundo yo… yo… La frase “Un amigo es un segundo yo” ( A friend is a second self ) era proverbial en la Inglaterra de Kyd (Calvo y Tronch). 9
Ve, Pedringano, guarda allá la entrada, 10
Y avísanos si alguien se acercara. 11
PEDRINGANO.
En vez de vigilar, me haré acreedor 12
A más oro trayendo a Don Lorenzo 13
Hasta este tierno emparejamiento. emparejamiento. Si en principio Pedringano ha sido movido a traicionar a su señora por miedo, ahora, como se ve, lo hace por avaricia. 14
(Vase PEDRINGANO.)
HORACIO.
¿Amor mío, qué os ocurre? 15
BEL-IMPERIA.
No sé qué es,
Pero mi corazón algo recela 16
HORACIO.
Ah, querida, no hables de ese modo, 17
Pues la fortuna sin duda nos sonríe 18
Y el cielo cierra el día para nosotros. 19
Las estrellas, ¿lo ves?, se abstienen 20
De ostentar su brillo titilante, 21
Y se oculta la Luna en nuestro honor. 22
BEL-IMPERIA.
Al fin tienes razón, ¡fuera aprensiones! 23
En tu amor y en tu mejor consejo 24
Ahogaré mis dudas y temores. 25
Nada temo ahora; sólo el amor 26
Ocupa todo mi pensamiento. 27
¿Por qué no nos sentamos? El placer 28
Pide reposo y tranquilidad. 29
HORACIO.
Cuanto más tiempo te sientas, señora, 30
Más con sus flores nos adorna Flora. Flora. Flora es la diosa romana de las flores y la fertilidad. 31
BEL-IMPERIA.
Ay, sí, mas si Flora junto a mí te viera 32
Sin duda que celosa se sintiera. 33
HORACIO.
Escucha, amada mía, cómo en la noche 34
Los pájaros exhiben su derroche 35
De gorjeos por la alegría pura 36
De poder recrearse en tu hermosura. 37
BEL-IMPERIA.
No, Cupido es, que se finge ruiseñor 38
Para añadir su música a tu amor. 39
HORACIO.
Si canta Cupido en este lugar 40
Su madre Venus Venus Como es bien sabido, Cupido es el hijo travieso de Venus que con sus flechas provoca los enamoramientos. Como madre de este dios, Venus (la diosa romana de la belleza y el amor sensual) no puede andar muy lejos cuando su hijo hace de las suyas, o dicho de otro modo, donde el amor surge la actividad venérea está próxima. lejos no ha de estar. 41
Ah, tú eres Venus o alguna estrella 42
Más radiante y más hermosa que ella. 43
BEL-IMPERIA.
Si así es, tú por fuerza has de ser Marte: Marte: Como todo el mundo sabe, Marte era el dios de la guerra entre los romanos. Sus relaciones amorosas con Venus eran bien conocidas y dieron como fruto a Cupido. De ahí la correlación Venus – Cupido - Marte en el texto. 44
Que a donde va por fuerza guerra imparte. 45
HORACIO.
Hagamos pues la guerra: pon tu mano 46
Para enfrentarla a mi ruda mano. 47
BEL-IMPERIA.
Acomete con tu pie el pie mío 48
Y harás probanza entonces de su brío. 49
HORACIO.
Mas mis miradas lucharán primero 50
Con las tuyas en combate placentero. 51
BEL-IMPERIA.
Un beso te lanzo: ponte en jaque. 52
HORACIO.
Yo con otro respondo a tu ataque. 53
BEL-IMPERIA.
Para ganar el campo y la ocasión 54
Mi abrazo te somete a su prisión. 55
HORACIO.
Pero no, que, con todo, es mi brazo 56
Más vasto y más fuerte que tu abrazo: 57
La vid sobre el olmo así se cierra 58
Hasta hacerlo caer rendido a tierra. tierra. Estos tres últimos versos de contenido claramente erótico, sugieren la entrega amorosa. En concreto en los dos primeros Bel-Imperia sugiere que arrastrará a Horacio hacia la consumación carnal, mientras que el último sugiere la posesión masculina del cuerpo femenino. El abrazo de la vid en torno al olmo era una imagen proverbial para expresar la unión amorosa o matrimonial, ya que, desde tiempos de los romanos, las vides se plantaban en torno a los olmos para que les sirvieran de tutores. Edwards sugiere Virgilio, Georgicas , II.221 como referencia. Ahora bien, como notan Calvo y Tronch, Horacio ingeniosamente añade un matiz más, con connotaciones sexuales. Este matiz quizá venga dado por la leyenda comúnmente aceptada de que la yedra (otra enredadera) abraza hasta ahogar y derribar al árbol sobre el que crece. 59
BEL-IMPERIA.
Ay, déjame ir, que en mis ojos se aparece 60
Cómo mi vida en pasión fenece. 61
HORACIO.
Ay, tente un tanto y moriré contigo 62
Porque, rendida a mí, triunfes conmigo. conmigo. Las expresiones déjame ir ( let me go ) y moriré contigo eran alusiones más o menos veladas al orgasmo. La comparación del orgasmo con la acción de morir era común en la cultura isabelina. 63
BEL-IMPERIA.
¿Quién está allá? ¡Pedringano! ¡Ah, traición! 64
(Salen LORENZO, BALTASAR, SERBERINO, PEDRINGANO, disfrazados.)
LORENZO.
Mi señor, apartadla de su lado… 65
Cesad, vuestro valor ya está probado. probado. Una respuesta sardónica de Lorenzo, ante los esfuerzos por resistirse de Horacio, haciendo referencia al reciente triunfo de este en la conquista amorosa Bel-Imperia. 66
Despachad ya, señores. 67
(Lo cuelgan cuelgan El hecho de colgar a Horacio en el cenador cenador cenador ( arbour ). Aunque no se menciona como una parte del decorado ni del atrezo en las acotaciones de la escena, lo cierto es que en el escenario debía de estar dispuesto un cenador o arbor , en el que colgar a Horacio después de apuñalarlo. Por esta razón varias ediciones modernas lo incluyen en sus acotaciones añadidas. Se trataría de un espaldar o enrejado vertical de madera que formase un arco y decorado con hojas y ramas similar al que se muestra en la portada del cuarto de 1615. A pesar de que se menciona la palabra tree ( árbol ) para referirse a este elemento del decorado en III.xiiA.79-93[61-72] (pero tengamos en cuenta que la escena III.xiiA es una adición), IV.ii.45[35] y IV.iv.149[111] y a pesar de la similitud morfológica con el latín arbor y los derivados romances, no podemos pensar en que se trate de un árbol, porque figuradamente la palabra tree ( gallows-tree ) podía utilizarse para significar la horca. Sin embargo, Maus deja abierta la posibilidad de que efectivamente se trate de un árbol simulado que esté dispuesto en el escenario junto al o como parte del cenador. Este “árbol” serviría también para representar la escena del ahorcamiento de Pedringano. Otra cuestión terminológica es que al principio de la escena (II.iv.4[4] y 30[24], que hemos obviado en la traducción]) Horacio se ha referido al lugar como cenador o enramada ( bower ) y Jerónimo hablará también de bower en II.iv.93[74] y 115[90] (que hemos traducido como jardín), así como también el espectro en IV.v.4[3] (vertido en nuestra traducción como jardín ). o espaldar es innecesario para procurarle la muerte, ya que inmediatamente será apuñalado repetidamente. Sin embargo, podemos aventurar la hipótesis de que, ante su resistencia a morir en la horca, Lorenzo opta por asestarle las puñaladas que lo ultimarán definitivamente. En cualquier caso, como señalan Calvo y Tronch, la horca se consideraba una forma ignominiosa de ejecución para un noble y simbólicamente cumpliría esta humillante función con Horacio. en el cenador cenador cenador ( arbour ). Aunque no se menciona como una parte del decorado ni del atrezo en las acotaciones de la escena, lo cierto es que en el escenario debía de estar dispuesto un cenador o arbor , en el que colgar a Horacio después de apuñalarlo. Por esta razón varias ediciones modernas lo incluyen en sus acotaciones añadidas. Se trataría de un espaldar o enrejado vertical de madera que formase un arco y decorado con hojas y ramas similar al que se muestra en la portada del cuarto de 1615. A pesar de que se menciona la palabra tree ( árbol ) para referirse a este elemento del decorado en III.xiiA.79-93[61-72] (pero tengamos en cuenta que la escena III.xiiA es una adición), IV.ii.45[35] y IV.iv.149[111] y a pesar de la similitud morfológica con el latín arbor y los derivados romances, no podemos pensar en que se trate de un árbol, porque figuradamente la palabra tree ( gallows-tree ) podía utilizarse para significar la horca. Sin embargo, Maus deja abierta la posibilidad de que efectivamente se trate de un árbol simulado que esté dispuesto en el escenario junto al o como parte del cenador. Este “árbol” serviría también para representar la escena del ahorcamiento de Pedringano. Otra cuestión terminológica es que al principio de la escena (II.iv.4[4] y 30[24], que hemos obviado en la traducción]) Horacio se ha referido al lugar como cenador o enramada ( bower ) y Jerónimo hablará también de bower en II.iv.93[74] y 115[90] (que hemos traducido como jardín), así como también el espectro en IV.v.4[3] (vertido en nuestra traducción como jardín ). .)
HORACIO.
¿Cómo? ¿Osáis asesinarme? 68
LORENZO.
Y bien que sí, así, así y así. 69
Ved cuales son los frutos del amor. 70
(Lo apuñalan.)
BEL-IMPERIA.
¡Ay, perdonadlo, y muera yo por él! 71
¡Sálvalo, hermano! ¡Baltasar, salvadlo! salvadlo! No sé dan indicios en el texto de cómo Bel-Imperia es capaz de reconocer a su hermano y a Baltasar, si ambos van enmascarados. Una posible solución escénica es que al forcejear con Baltasar, que la está sujetando, se le haya caído la máscara o el antifaz a este y, por ende, haya reconocido la voz de su hermano. La mayoría de los editores modernos (Bevington 1996; Calvo y Tronch, Edwards, Mulryne, Neill, Videbaek, pero no Craik, ni Maus, ni Tydeman) prefieren iniciar aquí una nueva escena, a pesar de que el escenario no ha quedado vacío en sentido estricto, pues permanece el cadáver de Horacio. Edwards explicitamente justifica la introducción de una nueva escena en la presencia del cadáver, a pesar de reconocer que no se trata de un personaje vivo. 72
Yo amaba a Horacio, mas él no a mí. 73
BALTASAR.
Pero Baltasar ama a Bel-Imperia. 74
LORENZO.
Pues fue su vida ambiciosa y altanera 75
Justo es que, muerto, cuelgue de lo alto. 76
BEL-IMPERIA.
¡Traición! ¡Traición! ¡Jerónimo, socorro! 77
LORENZO.
Vamos, haced que calle. De aquí lleváosla. 78
(Vanse [dejando el cadáver de Horacio].)
(Sale JERÓNIMO en camisón, etc. etc. La mayoría de los editores modernos (Bevington 1996; Calvo y Tronch, Edwards, Mulryne, Neill, Videbaek, pero no Craik, ni Maus, ni Tydeman) prefieren iniciar aquí una nueva escena, a pesar de que el escenario no ha quedado vacío en sentido estricto, pues permanece el cadáver de Horacio. Edwards explícitamente justifica la introducción de una nueva escena en la presencia del cadáver, a pesar de reconocer que no se trata de un personaje vivo.)
JERÓNIMO.
¿Mas qué gritos son estos que desnudo 79
Me sacan de la cama cama my naked bed (= mi cama desnuda ) en el original. Hemos traducido por desnudo atendiendo a que varios editores comentan que se trata de una expresión común por transferencia del durmiente a la cama. La frase no indica una cama sin ropa, sino un durmiente con muy poca o sin ella, según era costumbre entre los isabelinos. Sin embargo, Tydeman niega que existiera esa costumbre e interpreta que la frase es efectivamente una transferencia del mueble al durmiente, pero que indica no que este durmiera desnudo, sino que se desvestía de la ropa ordinaria que se llevaba durante el día. en plena noche 80
Y hielan y hacen temer al corazón 81
Que antes nunca temió ningún peligro? 82
¿Quién llama a Jerónimo? Que hable. 83
Aquí estoy. No dormitaba yo, 84
Luego no me ha desvelado un sueño. 85
No, no, han sido gritos de mujer, 86
Pidiendo ayuda, estoy seguro. 87
Fue aquí en este jardín donde gritó, 88
Y en este jardín he de socorrerla… 89
¿Mas qué veo? ¿Qué espectáculo espantoso 90
Es este que se ofrece aquí a mis ojos? 91
¡Un hombre ahorcado y huidos sus verdugos 92
¡Y todo ello en mi cenador! 93
¡Sin duda para inculparme a mí! 94
¡Ay, en mi cenador, lugar pensado 95
Para el placer y no para la muerte! 96
(Lo descuelga cortando la soga.)
Estas ropas que viste las he visto… 97
¡Ay, Dios! ¡Horacio es, mi dulce hijo! 98
¡No en nadie, sino en quien solía ser mi hijo! 99
¡Ay! ¿Has sido tú quien me ha levantado? 100
Habla, ay, si te queda algo de vida: 101
Soy yo, tu padre. ¿Quién dio muerte a mi hijo? 102
¿Qué monstruo salvaje e inhumano 103
Se ha regodeado en tu inocente sangre 104
Y ha dejado tu cuerpo exangüe 105
Mancillado en este lugar triste, 106
Para que, en esta oscuridad mortal, 107
Yo te ahogue en un océano de lágrimas? 108
¡Ah, cielos! ¿Por qué hacéis a la noche 109
Encubrir los pecados ominosos? 110
Por el día este hecho tenebroso 111
Sin duda no se habría consumado. 112
¡Ah, tierra! ¿Por qué no has devorado 113
Cuando era tiempo más afín 114
Al vil profanador de este jardín? 115
Ay, hijo mío, ¿qué falta has cometido? 116
Para verte así desposeído 117
De tu vivir temprano y lisonjero? 118
Seas quien seas, infame carnicero, 119
¿Cómo pudiste estrangular así 120
Al mérito y la virtud? ¡Ay de mí, 121
No tendré más sabor ni regocijo, 122
Pues que a Horacio perdí, mi dulce hijo! 123
(Sale ISABELA.)
ISABELA.
La ausencia de mi esposo me inquieta… 124
¡Jerónimo! 125
JERÓNIMO.
Aquí, Isabela, ayúdame a dolerme; 126
Pues mis suspiros ya se han detenido 127
Y el río de mis lágrimas se ha extinguido. 128
ISABELA.
¿Qué piélago de penas…? ¡Mi hijo Horacio 129
Pendiendo de este cenador! 130
¿Quién ha sido el sanguinario autor 131
De este, ¡ay! inacabable duelo? 132
JERÓNIMO.
Saber quién fue sería de algún consuelo, 133
¿Pues a mi corazón en la venganza 134
Aún algún alivio se le alcanza 135
ISABELA.
¿Ido es, pues? ¿Y también mi hijo es ido? 136
¡Ay, lágrimas salid a borbotones! 137
¡Sed fuentes y diluvios de lágrimas! 138
¡Soplad, suspiros míos, y desatad 139
Una tormenta eterna e inclemente 140
Que exprese en su desmán nuestro infortunio! 141
<sup> Q4.1 </sup> ¡Ay, Jerónimo, dulce esposo, hablad! hablad! Empieza aquí, señalada con otro tipo de letra, la primera de las cinco adiciones del Q4 (Cuarto Cuarto en orden de publicación) de 1602. 142
JERÓNIMO.
Cenó esta misma noche con nosotros, 143
Feliz y alegre, haciendo bromas. 144
Dijo que iría a ver a Baltasar 145
Al palacio del Duque, que lo hospeda. 146
No solía quedarse hasta tan tarde: 147
Puede que esté en su cuarto. Que alguien vaya. 148
¡Rodrigo Rodrigo La mención de un criado llamado Rodrigo es inconsecuente. Los criados a los que inmediatamente continuación se dirige Jerónimo se llaman Diego ( Jaques ) y Pedro ( Pedro ). Y no aparece por ningún lado ningún personaje con el nombre Rodrigo, ni en los diálogos ni en los prefijos de los nombres de los personajes que preceden a cada intervención. Como indican Calvo y Tronch, este error puede ser indicativo del incipiente trastorno mental de Jerónimo. , aquí! 149
(Salen PEDRO y DIEGO.)
ISABELA.
Delira, ¡ay de mí! ¡Dulce Jerónimo! 150
JERÓNIMO.
Verdad, toda España toma nota. 151
Y además, es de todos muy amado; 152
Su majestad lo distinguió ayer 153
Como copero real: estos favores 154
Verdaderamente me aseguran 155
Que no puede ser su vida breve. 156
ISABELA.
¡Dulce Jerónimo! 157
JERÓNIMO.
¡Y me pregunto cómo este sujeto 158
Consiguió hacerse con sus ropas…! 159
Don señorzuelo, sé la verdad toda. 160
Diego, ve a donde el duque de Castilla, 161
Y dile a mi hijo Horacio que vuelva, 162
Pues yo y su madre hemos tenido 163
Extrañas pesadillas esta noche. 164
¿Me escuchas, Diego? 165
DIEGO.
Os escucho señor.
Pues, entonces, marcha sin demora. 166
Pedro, ven aquí. ¿Sabes quién es este? 167
PEDRO.
¡Bien que lo sé, señor! 168
JERÓNIMO.
¿Ah, sí? ¿Y quién, quién es? ¡Paz, Isabela! Isabela! Paz, Isabela (= Peace, Isabela ), o lo que es lo mismo, Calla, no interrumpas, Isabela . 169
Y vos, hombre, no os ruboricéis. 170
PEDRO.
Este, señor, es mi señor Horacio. 171
JERÓNIMO.
¡Ja, ja! Por Santiago Santiago Santiago , o San Yago, Santo Patrón de España. que me río 172
De ver que hay quien más que yo se engaña. 173
PEDRO.
¿Vos engañado? 174
JERÓNIMO.
Y mucho,
Pues hubiera jurado hace un momento 175
Que este de aquí era mi hijo Horacio, 176
Ya que sus ropas son tan semejantes. 177
¿No es verdad? ¿No parecen prueba sólida? 178
ISABELA.
¡Ay, pluguiere a Dios que así no fuera! 179
JERÓNIMO.
¿Qué así no fuera? ¿Acaso sueñas, 180
Isabela, que es este nuestro hijo? 181
¿Puede tu tierno pecho albergar siquiera 182
El pensamiento de que una acción 183
Tan perversa pudiera ejecutarse 184
En ser tan puro como nuestro hijo? 185
Me avergüenzo de ti. 186
ISABELA.
Querido esposo,
Considera mi pena con más juicio: 187
Las vagas aprensiones de la mente 188
Sólo resultan en consuelos vanos. 189
JERÓNIMO.
Fue un hombre a quien aquí colgaron, 190
Estoy seguro, un joven, lo recuerdo. 191
Sí, yo corté la soga y lo bajé. 192
Y si al final se probara que es mi hijo… 193
¿Qué decís? ¿Qué decís? ¡Luz! ¡Un hachón! 194
Dejadme ver de nuevo… ¡Ay, Dios! 195
Ruina, vileza, agonía, muerte, infierno, 196
Clavad vuestros aguijones a una 197
En este pecho frío y desolado, 198
Rígido de dolor, ¡matadme pronto! 199
Sé amable conmigo, noche infecta, 200
Y aplástame con este horrendo crimen; 201
Ciñe el piélago de mi dolor dolor Gird in my waste of grief … Esta expresión contiene un juego de palabras muy del gusto de los isabelinos, pues la palabra waste (desierto, extensión inmensa, incluido el mar, de ahí mi traducción piélago ) sonaba igual que waist (cintura). Así es que la frase se podría también entender como ciñe mi cintura de dolor . 202
Con tu impenetrable oscuridad, 203
Y no permitas que yo sobreviva 204
Para ver otro día más la luz 205
Que me recuerde que un hijo tuve. 206
ISABELA.
¡Ay, dulce Horacio! Ay, hijo amado! 207
JERÓNIMO.
¡De qué extraña manera he perdido 208
Mi usado camino al desconsuelo. <sup> Q4 </sup> 209
Dulce y adorable rosa, arrancada 210
Antes de que tu tiempo se cumpliera, 211
Bello y noble hijo mío, no rendido, 212
Sino aviesamente traicionado, 213
Con un beso daré rienda a mi pena, 214
Ya que mi lloro mi discurso frena. 215
ISABELA.
Los vidrios vidrios the glasses ( los vidrios o cristales) era sinécdoque común para espejos o ventanas. de su vista cerraré, 216
Ojos en que un día me gocé. 217
JERÓNIMO.
¿Ves este paño paño handkercher ( pañuelo ). Diversos editores coinciden en que se podría tratar no de un pañuelo como lo concebimos hoy, propiedad de Jerónimo, sino de un echarpe o chal, el mismo que Horacio había presentado a Bel-Imperia y que esta había pedido a Horacio que conservara en I.iv.55-65[42-49]. Cómo ha llegado a manos de Jerónimo queda a nuestra especulación. Cabe también la posibilidad de que lo haya encontrado en el cadáver de su hijo. El motivo del pañuelo empapado en sangre aparecerá de nuevo en III.xiii.105-112[83-89] y IV.iv.163-164[122]. Edwards sugiere que, puesto que este motivo está ausente de las fuentes de Enrique VI, Tercera Parte , la aparición del mismo referido a la sangre de Rutland en I.iv.79-80 y 157-159 pudiera haber tenido su origen en La tragedia española . empapado en su sangre? 218
No lo apartaré de mí hasta no vengarme. 219
¿Ves estas heridas que aún manan sangre? 220
No las enterraré, hasta no vengarme, 221
Entonces habrá gozo en mi lamento. 222
En tanto, abundaré en mi descontento. 223
ISABELA.
Los cielos justos no permitirán 224
Que el crimen permanezca escondido. 225
El tiempo, autor inapelable 226
De la verdad verdad Se trata de una referencia al adagio latino Veritas filia temporis (“La verdad es hija del tiempo”). De origen muy antiguo, pues la idea está presente ya en la literatura clásica griega, fue popularizada enormemente por los emblematistas del Renacimiento, entre ellos Geffrey Whitney en Inglaterra en su Choice of Emblemes (1586). Para una interesante exposición iconográfica del tema véase “Veritas filia Dei. 3. Time and Truth”: http://riowang.blogspot.com.es/2010/09/veritas-filia-dei-3-time-and-truth.html (descargado 06/04/2018) en el blog Poemas del río Wang por varios autores. y la retribución, 227
Sacará a la luz esta traición. 228
JERÓNIMO.
Mientras tanto, mi buena esposa, 229
Cesa en tu llanto, o, trata al menos 230
De encubrirlo durante un tiempo, tiempo, Al decir de Calvo y Tronch, la tensión de tener que ocultar el conocimiento del asesinato hasta no descubrir por medios indirectos quiénes son los asesinos constituye un factor que coadyuva a la caída en la locura de Jerónimo y de Isabela y prefigura la futura locura entre real y fingida de Hamlet. 231
De tal modo que pronto descubramos 232
Cómo esta conjura se ha urdido 233
Y quién su secreto autor ha sido. 234
Ven, Isabela, llevémosnos su cuerpo, 235
(Levantan el cuerpo.)
Y saquémoslo de este sitio aciago. 236
Yo he de entonar su elegía sin canto, 237
Pues cantar no conviene a este quebranto. 238
O aliquis mihi quas pulchrum ver educat herbas 239
(Jerónimo pone su espada contra el pecho.)
Misceat, et nostro detur medicina dolori; 240
Aut, si qui faciunt animis oblivia, succos 241
Praebat; ipse metam magnum quaecunque per orbem 242
Gramina Sol pulchras effert in luminis oras; 243
Ipse bibam quicquid mediator saga veneni, 244
Quicquid et herbarum vi caeca nenia nectit: 245
Omnia perpetiar, lethum quoque, dum semel omnis 246
Noster in exticto moriatur pectore sensus. 247
Ergo tuos oculos nunquam, mea vita, videbo, 248
Et tua perpetuus sepelivit lumina sonnus? 249
Emoriat tecum: sic, sic juvat ire sub umbras. 250
At tamen absistam properato cedere letho, 251
Ne mortem vindicta tuam tam nulla sequatur. 252
(Arroja la espada y se lleva el cuerpo de Horacio.)

[ACTO II, ESCENA V]

(El Espectro de Andrés, La Venganza.)
ESPECTRO.
¿Me has traído aquí para doblar mi pena? 1
Esperaba ver muerto a Baltasar, 2
Pero es mi amigo Horacio al que han muerto 3
Y ahora ofenden a Bel-Imperia bella, 4
Mi más preciado bien en todo el mundo, 5
Pues me amó en el mundo más que a nadie. 6
VENGANZA.
Con la mies verde ¿hablas de cosecha? 7
Sólo el final corona un buen trabajo; 8
La hoz actúa cuando el trigo ha madurado. 9
Aguarda y antes de que este teatro acabe 10
Te mostraré a Baltasar en caso grave. grave. in heavy case . Bevington (1996) glosa como in grave trouble . De ahí nuestra traducción en caso grave . De todas formas, también existe el juego de palabras con case como ataúd, en cuyo caso habría que interpretar en un ataúd grave (pesado). 11

[ACTO III, ESCENA I] I] La localización es la corte de Portugal.

(Salen EL VIRREY DE PORTUGAL, NOBLES, VILLUPO.)
VIRREY.
¡Ah, infortunada condición de reyes, 1
Entre estériles dudas dudas helples doubts en el original, pero hay que entederlo como miedos , sospechas sin remedio . asentados! 2
Primero en altas cima situados 3
Y a menudo depuestos con gran saña, 4
Y a la azarosa rueda rueda En el original to the wheel of chance , esto es, a la rueda de la ocasión o de la suerte . Es una referencia a la rueda de la fortuna que se solía representar con las imágenes de reyes y potentados atados a ella y sufriendo las bajadas y subidas de sus revoluciones. siempre atados; 5
En lo más alto aun nunca gozamos, 6
Pues siempre tememos la caída. 7
No llegan a luchar así las olas 8
Con los vientos diversos y contrarios 9
Cual se afana y entromete la fortuna 10
En las vidas y asuntos de los reyes, 11
Que son temidos y a su vez temen 12
Ser amados, pues temor o amor, 13
En tanto que apuntan a los reyes, 14
Pudieran ser al cabo adulación. adulación. Hasta aquí una adaptación del Agamenón de Séneca, 57-73 (véase traduccion al español: Séneca 1973, vol. 2). 15
Por ejemplo de esto, altos señores, 16
Mirad la condición de vuestro Rey 17
Por odio privado de su hijo, 18
La esperanza única de seguimiento 19
De esta nuestra línea sucesoria. 20
NOBLE.
Nunca hubiera creído que el corazón 21
De Alejandro hubiera envenenado 22
Una inquina tan extremada y súbita; 23
Pero ahora veo que las palabras 24
Dan lugar a acciones muy diversas, 25
Y que no hay que dar crédito al semblante. 26
VILLUPO.
Así es, señor, pues si hubieseis visto 27
La celada con que un fingido amor 28
Había coloreado su semblante 29
Escoltando en la liza a Baltasar, 30
Más mudable el sol os pareciera, 31
Que circunda la tierra hora a hora, hora, Kyd se atiene aquí a la vieja concepción ptolomeica que suponía que era el Sol el que giraba alrededor de la Tierra. 32
Que la intención de Alejandro hacia el Príncipe. 33
VIRREY.
Basta, Villupo, bastante has dicho, 34
Pues con tus palabras no consigues 35
Sino asestar un cruel y mortal golpe 36
A nuestros ya heridos pensamientos. 37
No he de dar más pábulo al mundo, 38
Dilatando la muerte de Alejandro: 39
Así que id algunos de vosotros 40
Y traed al traidor a esta sala, 41
Tal que, según fue condenado, muera. 42
(Sale ALEJANDRO, acompañado de un NOBLE y Alabarderos.)
NOBLE.
En tales extremos, señor, paciencia, 43
Pues sólo la paciencia os servirá. 44
ALEJANDRO.
Pero en esta mi hora extrema 45
¿A qué paciencia he de recurrir? 46
No me contraría dejar el mundo, 47
En el que prevalece sólo el mal. 48
NOBLE.
Aun así, esperad aun lo mejor. 49
ALEJANDRO.
En el cielo cifro mi esperanza, 50
Pues en lo que a esta tierra se refiere, 51
Está demasiado inficionada 52
Para ofrecerme esperanza en nada 53
Que esté de tierra hecho y moldeado. 54
VIRREY.
¿Por qué os entretenéis? Traed a ese diablo 55
Y muera aquí por sus perversos hechos. 56
ALEJANDRO.
No por miedo al rigor de la muerte 57
(Pues un noble no se rebaja al miedo) 58
Vivo yo, oh Rey, afligido y descontento, 59
Pero hay algo que a mi alma atormenta: 60
Morir bajo sospecha de un pecado, 61
Del cual, como atestigua el cielo 62
Que sabe mis secretos pensamientos, 63
Soy inocente de esa vil calumnia. 64
VIRREY.
¡Basta ya! ¡Al tormento con él! ¡Vamos! 65
Atadlo y quemadlo en esas llamas 66
(Lo atan al palo.)
Que auguran el fuego inextinguible 67
De Flegetón, Flegetón, Phlegethon ( Flegetón o Flegetonte ). Uno de los río de fuego ardiente que desembocaba en el Aqueronte en la mitología griega y romana. Lo menciona Séneca en varias de sus obras. dispuesto para su alma. 68
ALEJANDRO.
Mi muerte injusta caerá sobre ti, 69
Sobre ti, Villupo, que me acusaste 70
Movido por pura insidia o interés. 71
VILLUPO.
Calla, Alejandro. Si me amenazas, 72
Contribuiré yo mismo con mis manos 73
A enviarte al Aquerón, Aquerón, Véase nota en 1.1.24. ardiente lago, 74
Donde esos necios vituperios tuyos 75
Perecerán al tiempo que tus obras, 76
¡Traidor infame, monstruoso homicida! 77
(Sale el Embajador [y Sirvientes].)
EMBAJADOR.
Deteneos, deteneos al punto 78
Y, con la venia de nuestro Rey, 79
Echad mano a Villupo. 80
VIRREY.
Embajador,
¿Qué nuevas u ocasión han provocado 81
Esta súbita entrada en nuestra corte? 82
EMBAJADOR.
Sabed, mi Rey, que vive Baltasar. 83
VIRREY.
Mas ¿qué decís? ¿Que vive Baltasar? 84
¿Baltasar nuestro hijo bien amado? 85
EMBAJADOR.
El mismo, el príncipe Baltasar, vive; 86
Y, agasajado en la corte española, 87
Humildemente se encomienda 88
A vuestra soberana majestad. 89
Mis ojos lo han visto, y mi séquito 90
Y estas cartas con que os saluda el Rey 91
(Le da las cartas.)
Son testigos felices de su estado. 92
(El Rey lee las cartas y procede.)
VIRREY.
Vuestro hijo vive, llegó el tributo; 93
Se concertó la paz, somos contentos. 94
El resto va según lo acordado 95
En honor de ambos y en tu beneficio. 96
EMBAJADOR.
Éstos son los artículos que siguen. 97
(Le da más cartas.)
VIRREY.
¡Infame miserable que has tramado 98
Estas insidias contra la vida y fama 99
Del noble Alejandro! Venid, señor, 100
([Lo desata])
Dejad que quien está ya sujetado 101
A la muerte te desamordace, 102
A fin de resarcirte de tu daño. 103
(Lo desatan desatan Las dos acotaciones aparentemente redundantes ( Lo desata [ Unbind him ] y Lo desatan , They unbind him ) han dado mucho que hablar sobre su intepretación a los distintos editores de The Spanish Tragedy . En principio hay que decir que la primera acotación ( Lo desata ) no aparece como tal en las ediciones en cuartos, sino como parte del parlamento del Virrey. Consecuentemente Boas, Maus y Calvo y Tronch, entre otros, mantienen la frase como parte del parlamento del Virrey. Sin embargo, Edwards, Mulryne y Craik piensan que se trata de un error, bien porque el copista anticipara el segundo unbind him o porque a Kyd se le hubiera olvidado tachar el primero y el copista hubiera mantenido ese despiste. El principal argumento a favor de esta interpretración es que, de admitir que unbind him forma parte del verso produciría una irregularida métrica palpable, con un verso hipermétrico. Por ello Edwards, Tydeman y Mulryne lo suprimen, y Craik, edición que es paralela a esta, lo reproduce pero como acotación. Por otra parte, el principal argumento en contra es que la primera supuesta acotación carece de sujeto, por lo que bien podría ser un imperativo que casa perfectamente con la primera parte del verso, de tal modo que este quedara Of noble Alexandro! Come, my lord, unbind him ( Del noble Alejandro! Venid, señor, desatadlo ). Por supuesto, está también la incoherencia de que haya dos acotaciones escénicas con el mismo contenido básico ( lo desata contra lo desatan ). Calvo y Tronch no consideran que el verso Of noble Alexandro! Come, my lord, unbind him sea defectuoso, aunque sí excepcional. Se trataría de un hexámetro (también llamado alejandrino en la tradición métrica inglesa) con “rima femenina” que supondría una sílaba más. Toda esta larga discusión en torno a la interpretación de una frase como acotación o como parte del parlamento del Virrey no es baladí, pues si aceptamos la primera (Edwards y Craik, entre otros), tendríamos que suponer, como se refleja en nuestra traducción, que en los tres siguientes versos ( Dejad que quien está ya sujetado / A la muerte te desamordace, / A fin de resarcirte de tu daño ) el Virrey se ofrece a desatar a Alejandro (aunque luego lo desaten sus servidores) como reparación por su pasado error de juicio, concibiéndose a sí mismo como alguien ya con un pie en la tumba (posiblemente debido a la edad y a los sinsabores que acaba de padecer); mientras que si aceptamos la segunda interpretación tenemos que suponer que el Virrey pasa de dirigirse a Villupo a dirigirse a Alejandro ( Venid, señor ), conminando indirectamente al primero ( Dejad que quien está ya sujetado / A la muerte te desamordace ) a desatar a su víctima como castigo suplementario al tiempo que adelanta la sentencia de muerte que pronto va a pronunciar contra el calumniador. En cuanto al plural Lo desatan , podría indicar que o bien Villupo mismo, ayudado por varios servidores, es quien desata a Alejandro, o bien es el Virrey ayudado por asistentes o incluso por un noble, en cuyo caso cabría interpretar que el Venid, señor anterior esté referido a un noble anómimo y no a Villupo.)
ALEJANDRO.
Mi muy respetado soberano, 104
Vuestra real persona no podía 105
Otra cosa hacer que lo que hicisteis 106
Ante la relación de hecho tan grave; 107
Más al fin vemos que nuestra inocencia 108
Ha salvado la angustiada vida 109
Que tú, Villupo, tanto has buscado, 110
Por medio de tus insidias, destruir. 111
VIRREY.
Di, ah, falso Villupo, di ¿por qué 112
Con falsía la vida amenazaste 113
De Alejandro, señor de nuestra corte? 114
Alejandro, de quien sabes no hay agravio. 115
La muerte exceptuando de nuestro hijo, 116
Que pudiera movernos a un mal juicio. 117
ALEJANDRO.
Di, alevoso, di, Villupo, al Rey: 118
¿Cuándo Alejandro a ti te ha sido adverso? 119
VILLUPO.
Rota por la conciencia del delito, 120
Mi alma culpable me entrega a tu juicio: 121
Pues no fue por ofensas de Alejandro, 122
Sino por ambición de valimiento 123
Que tan vilmente obré contra su vida. 124
VIRREY.
La cual, rufián, resarcirá tu muerte, 125
Con un tormento no tan menguado 126
Como el que aquí habíamos concebido 127
Para aquel que tú habías difamado 128
Diciendo que mató a nuestro hijo, 129
Sino con los tormentos más acerbos 130
Que se puedan idear para tu fin. 131
(Alejandro hace amago de interceder.)
¡No intercedáis por él! ¡Fuera el traidor! 132
(Se retira Villupo [escoltado].)
Y ahora, Alejandro, deja que te honremos 133
Con público pregón de tu lealtad… 134
Para acabar lo aquí articulado 135
Por nuestro gran señor, el rey de España, 136
Nos con nuestro consejo trataremos. 137
Alejandro, venid, acompañadnos. 138
(Vanse.)

[ACTO III, ESCENA II] II] Localización: junto a la casa del duque de Castilla (cf. versos III.ii.58-59[50-52]).

JERÓNIMO.
¡Ay, ojos! Mas no ojos, ojos no, 1
Sino fuentes de lágrimas sin fin; 2
¡Ay vida! Mas no vida, vida no, 3
Sino viva forma de la muerte. 4
¡Ay, mundo! Mas no mundo, mundo no, 5
Sino mezcla de públicos entuertos, 6
Confusa y plena de malicia y crimen, 7
¡Ah cielos santos! Si este acto impío, 8
Si este atentado bárbaro e inhumano, 9
Si este inaudito asesinato 10
De mi hijo, mas ya nunca más mi hijo, 11
Ha de pasar sin venganza e ignorado, 12
¿Cómo a tu obrar podremos llamar justo, 13
Si injustamente tratas a los que en ti confían? confían? Alejandrino inglés (12 sílabas) en el original, vertido en alejandrino español (14 sílabas) en nuestra traducción. Para Calvo y Tronch esta desviación métrica, el uso de pareados y preguntas retóricas servían a Kyd para enfatizar el cuestionamiento que en este monólogo se hace de la justicia. 14
La noche, secretaria de mis cuitas, cuitas, secretary = secretaria . Este término se interpreta en todas las ediciones generalmente en el sentido etimológico de la palabra, es decir, como alguien que guarda los secretos. Por eso, aunque en inglés no tiene género, hemos preferido traducirla como femenino, según la séptima acepción del DRAE (en desuso, masculino y femenino): “Persona depositaria de algún secreto de otra”. 15
Despierta con visiones espantosas 16
Mi alma atormentada y resentida, 17
Y con las heridas de mi pobre hijo 18
Me urge a que haga pública su muerte. 19
Horrendos diablos salen del infierno, 20
Me llevan por caminos solitarios 21
E infunden miedo a mi corazón 22
Llenándolo de atroces pensamientos. 23
Mi descontento anota el día nublado, 24
Y pronto empieza a registrar mis sueños, 25
Y me impele a buscar al asesino. 26
¡Ah, ojos, vida, mundo, infierno, noche y día, 27
Mirad, buscad, mostradme, enviadme 28
Al hombre o el medio que podría… 29
(Cae una carta. carta. La carta se supone que caería de la galería o balconada típica de los teatros isabelinos, presumiblemente arrojada por Bel-Imperia.)
Hola, hola, ¿qué es esto? ¿Una carta? 30
¡No! ¡Sí! ¡Una carta a nombre de Jerónimo! 31
(Tinta roja. roja. Esta extemporánea acotación es probablemente un recordatorio del propio Kyd o del redactor del texto para la representación teatral (o el apuntador) para no olvidarse de que la carta como elemento del atrezzo ha de escribirse con tinta roja, pues supuestamente está escrita con la sangre de Bel-Imperia y habría de mostrarse al público.)
Lee esta nota que, a falta de tinta 32
He escrito con mi sangre: mi hermano 33
Me ha recluido para que no te vea; 34
Véngate en Baltasar y en él, 35
Pues estos dieron muerte a tu hijo. 36
Venga, Jerónimo, su asesinato, 37
Y váyate mejor que a Bel-Imperia. 38
¿Qué significa este milagro súbito? 39
¡Mi hijo muerto por Lorenzo y el Príncipe! 40
¿Mas qué causas tenían contra él? 41
¿O qué podría moverte, Bel-Imperia, 42
A acusar a tu hermano, si fue parte? 43
¡Jerónimo, cautela...! Te traicionan, 44
Y para atrapar tu vida esta trampa 45
Te han tendido. Aconséjate bien 46
Y no seas crédulo: este es sin duda 47
Un ardid con el que ponerte en riesgo, 48
De tal modo que acuses a Lorenzo, 49
Y él por la ofensa recibida ponga 50
Tu vida en brete y tu nombre en repudio. 51
Cara me era la vida de mi hijo, 52
Y vengar su muerte es mi deber: deber: Con estas palabras ( And of his death behoves me be reveng'd ), Jerónimo claramente indica que la venganza de la muerte de su hijo es un deber inexcusable, no una mera opción personal. 53
No arriesgues, pues, Jerónimo, tu vida, 54
Sino vive para cumplir tu plan. 55
Por tanto, por indicios trataré 56
De confirmar lo que dice este escrito 57
Y poniendo oídos a lo que se dice 58
En la casa del duque de Castilla, Castilla, Jerónimo se halla en las proximidades del palacio del duque de Castilla. Véanse versos III.ii.58-59[50-52]. 59
Llegar a intimar con Bel-Imperia, 60
Para escuchar más sin revelar nada. 61
(Sale PEDRINGANO.)
¡Hola, Pedringano! 62
PEDRINGANO.
¡Señor Jerónimo!
JERÓNIMO.
¿Dónde está tu señora? 63
PEDRINGANO.
No lo sé,
Pero aquí viene mi señor. 64
(Sale LORENZO.)
LORENZO.
¿Mas quién hay aquí? ¿Jerónimo? 65
JERÓNIMO.
Señor.
PEDRINGANO.
Justo me estaba preguntando 66
Por mi noble señora Bel-Imperia. 67
LORENZO.
¿Por qué, Jerónimo? Mi padre, el Duque, 68
Por cierto inconveniente, la ha enviado 69
Lejos de aquí, mas, si se trata de algo 70
De lo que deseáis que le informe, 71
Decid, Jerónimo, y se lo diré. 72
JERÓNIMO.
Muchas gracias, señor, mas no hace falta. 73
Tenía un ruego que hacerle, mas ya es tarde, 74
Y su infortunio me hace infortunado. 75
LORENZO.
¿Y esto por qué, Jerónimo? Contadme. 76
JERÓNIMO.
No, no, señor; no debo ni me atrevo. 77
Humildemente quedo obligado 78
A vuestra señoría. 79
JERÓNIMO.
<span class="folio"> <sup> Q4 </sup> A vos, señor? señor? Empieza aquí la segunda de las cinco adiciones del Q4 de 1602. Esta y la línea anterior del Q1 fueron remplazadas en el Q4 por las once líneas que se reproducen con un tipo de letra distinto. Es de subrayar que en ellas se retoma el asunto de la locura fingida de Jerónimo que le impele a contestar sarcásticamente a las preguntas de Lorenzo. 80
Vuestra merced reservo para honor 81
Más señalado que este, que es, señor, 82
Una minucia, sólo una minucia. 83
LORENZO.
Da igual, Jerónimo, participádmelo. 84
JERÓNIMO.
A fe, señor, que es una menudencia; 85
Y debo confesar que he sido tardo, 86
Demasiado tardo e indolente, 87
Demasiado remiso a vuestra alteza. 88
LORENZO.
¿Y cómo así, Jerónimo? Decidme. 89
JERÓNIMO.
Señor, no es nada, mera nadería: 90
Asesinar a un hijo más o menos… menos… De los editores consultados sólo Calvo y Tronch suscitan la posibilidad de que este verso pueda ser un aparte, dirigido, por tanto, sólo al público e ignorado por Lorenzo y Pedringano. Es de suponer que, de haber sido oído por ambos, harían demasiado patente las intenciones de Jerónimo. 91
¡Mera nadería, señor! <sup> Q4 </sup> </span> 92
LORENZO.
Adiós entonces. entonces. Este sería la segunda parte del verso truncado anterior a la adición. Es decir, a vuestra señoría . 93
JERÓNIMO.
No hay corazón para expresar mis penas, 94
O lengua para mis pensamientos. 95
LORENZO.
Ven, Pedringano, ¿te has dado cuenta? 96
PEDRINGANO.
Mi señor, lo he visto y también sospecho. 97
LORENZO.
Debe de ser Serberino, el vil villano 98
Que la muerte de Horacio ha revelado. revelado. Recordemos que Serberino, otro criado de Lorenzo, había tomado parte junto a este, Baltasar y Pedringano en el asesinato de Horacio. 99
PEDRINGANO.
No es posible, señor, que él haya sido, 100
Todo ha ocurrido muy recientemente, 101
Y desde allí de mí no se ha apartado. 102
LORENZO.
Admitamos que en efecto no lo ha hecho 103
Mas es tal su condición y estado 104
Que el miedo o las palabras halagüeñas 105
Bien pudieran haberlo hecho infiel. 106
Conozco su humor y me arrepiento 107
De haberle dado parte en nuestra empresa. 108
Mas Pedringano, para prevenir 109
Males futuros y porque bien sé 110
Que eres discreto como mi alma misma 111
Toma esto para tú satisfacción. 112
(Le da más oro.)
Y escúchame bien… Así lo he planeado 113
Esta noche sin más tardanza debes, 114
Y yo así te encarezco que lo hagas, 115
Verte con Serberino en San Luis, San Luis, En el original Saint Luigi’s queriendo reproducir la pronunciación española de Luis, pero es posible también que simplemente Kyd utilizara la grafía italiana por serle más familiar como sustitutivo del español, pues, como ya hemos dicho, en la época se distinguían poco los términos italianos de los españoles. 116
El parque que está tras nuestra casa… 117
Allí prepárate y mira bien 118
Que de un golpe certero lo despachas, 119
Pues morir debe, si vivir queremos. 120
PEDRINGANO.
¿Mas cómo habremos, mi señor, de hacer 121
Para que vaya al parque Serberino? 122
LORENZO.
Déjalo de mi cuenta: lo enviaré 123
Para encontrarnos al Príncipe y a mí 124
Allí donde tú has de hacer tu parte. 125
PEDRINGANO.
Se hará, señor, se hará como pedís; 126
Voy presto a armarme para enfrentarme a él. 127
LORENZO.
Cuando las cosas salgan como espero 128
Subirás alto alto En el original mount = montar , subir , ascender , medrar , con un posible doble sentido en alusión a que piensa hacerlo subir a la horca. entonces por aquesto: 129
Tú conoces bien mis pensamientos. 130
(Vase Pedringano.)
Chi l’è? ¡Jeron! 131
(Sale un PAJE.)
PAJE.
¿Señor?
LORENZO.
Ve, muchachuelo,
Ve a buscar a Serberino y dile 132
Que vaya diligente a encontrarse 133
Con el Príncipe y conmigo al Parque 134
De San Luis, a la espalda de la casa. 135
¡Esta noche, muchacho! 136
PAJE.
Voy, señor.
LORENZO.
Pero, óyeme, que sean las ocho en punto: 137
E insiste en que no falte. 138
PAJE.
Voy raudo.
(Vase.)
LORENZO.
Ahora para asegurar aun más 139
Este complot de mil estratagemas 140
Que has urdido, desplegaré la guardia, 141
Bajo la orden explícita del Rey, 142
De guardar fuertemente el lugar 143
En donde Pedringano esta noche 144
Matará al malhadado Serberino. 145
Así hemos de obrar para obviar sospechas; 146
Así operar para sortear la ruina, 147
Y así un mal otro mal anulará. 148
Esta astuta pesquisa de Jerónimo 149
Por Bel-Imperia presagia recelo, 150
Y este recelo, subsiguientes males. 151
En lo que a mí toca, bien conozco 152
Mis secretas faltas y ellos también, también, Referencia a Salmos , 19.12 (“¿Quién podrá entender sus propios errores? / Líbrame de los que me son ocultos”), con un sentido irónico: Lorenzo, como prototipo del villano maquiavélico conoce su propia maldad y la expone ante el público (recuérdes los monólogos de Ricardo III ). Y no solo él; supone que Pedringano y Serberino, a los que se refiere aquí como ellos , son de su misma calaña y, por tanto, ya les tiene preparada la debida expiación. Todo para justificar una “moralidad” práctica basada en la defensa a ultranza de los propios intereses. 153
Pero ya he dado buena cuenta suya: 154
En el negocio de salvar mi vida, 155
Los que por oro su alma arriesgaron, arriesgaron, En inglés, el modificador oracional En el negocio de salvar mi vida , va en segundo lugar, de tal modo que la oración entera quedaría en su traducción literal al español: Los que por oro su alma arriesgaron, En el negocio de salvar mi vida, Por oro han de aventurar la suya . Esto hace un tanto confusa la intepretación, lo que ha provocado que distintos editores hayan incluido notas explicativas. Hemos preferido alterar el orden de los versos en nuestra traducción y así eliminar cualquier posible incoherencia. 156
Por oro han de aventurar la suya; 157
Y mejor es que mueran socios viles 158
Que no por miramiento de sus vidas 159
Poner en riesgo nuestro buen suceso. 160
No han de vivir si he de vivir yo 161
Temeroso de su buen recaudo; 162
En mí confío, soy mi mejor amigo; 163
Han de morir, estoy decidido: 164
No a otro fin los esclavos han nacido. 165

[ACTO III, ESCENA III]

(Sale PEDRINGANO con una pistola.)
PEDRINGANO.
Ahora, Pedringano, encomiéndate 1
A tu pistola y ruégale que acierte; 2
Y, tú Fortuna, no me abandones 3
Y favoréceme una vez más; 4
Concede el éxito a mi atrevido ánimo 5
Y deja que mi fin lleve adelante. 6
Aquí está el oro, el que me fue ofrecido, 7
No es un sueño por lo que me aventuro, 8
Sino algo que toco con mis manos. 9
El que no quiera forzar su conciencia 10
Por quien abrió su bolsa liberal, 11
Indigno es de tal favor, que mengüe, 12
Y, deseando, padezca privación, 13
Mientras se encumbran los a mí iguales. 14
En cuanto al miedo de que me arresten, 15
Sé bien que si fuera necesario 16
Mi noble señor se interpondría 17
Entre yo y los males que vinieren, 18
Además de que este lugar está 19
Libre de toda pública sospecha: 20
Aquí pues me quedo y he de esperar. 21
(Sale la GUARDIA.)
PRIMER VIGILANTE.
Mucho me pregunto con qué intención 22
Nos ordenan la guardia aquí ex profeso. 23
SEGUNDO VIGILANTE.
Es por mandato en nombre del Rey mismo. 24
TERCER VIGILANTE.
Pero nunca antes nos habían mandado 25
Montar la guardia en un lugar tan cerca 26
De la casa de su hermano el Duque. 27
SEGUNDO VIGILANTE.
No es cosa nuestra, ocúltate, algo pasa. 28
(Sale SERBERINO.)
SERBERINO.
Aquí detente y espera, Serberino; 29
Pues aquí dijo el paje de Lorenzo 30
Que por mandato suyo lo esperaras. 31
Qué sitio más al punto me parece 32
Este rincón, si alguien quisiera, 33
A otro despachar secretamente. secretamente. Como se puede imaginar cada uno de los tres intervinientes en esta acción no es consciente de la presencia de los otros dos, debido a la oscuridad de la hora que les impide verse. A Serberino el lugar le da mala espina y los guardias están extrañados de que se les haga vigilar en ese sitio particular y se barruntan algo. Pedringano está a punto de distinguir a Serberino. 34
PEDRINGANO. Aquí viene el gorrión que he de atrapar: 35
¡Ahora o nunca será hombre Pedringano! Pedringano! Para darse ánimo a cometer su felonía, Pedringano invoca su hombría: “prueba ahora o nunca que eres un hombre” sería el significado de esta frase que hemos traducido respetando las implicaciones del original. 36
SERBERINO.
Me pregunto por qué tarda su alteza, 37
O para qué a esta hora me ha emplazado. 38
PEDRINGANO. ¡Para esto, Serberino…! Ahí lo llevas. 39
(Dispara la pistola.)
Ya cayó este: he cumplido mi promesa. 40
(La Guardia se aproxima.)
PRIMER VIGILANTE.
Escuchad, un disparo de pistola. 41
SEGUNDO VIGILANTE.
Y hay un muerto aquí; prended al homicida. 42
PEDRINGANO.
Por todos los tormentos del infierno, 43
(Forcejea con la Guardia.)
Quien ose ponerme la mano encima, 44
Recibirá de mí la extremaunción. extremaunción. Literalmente I’ll be his priest , es decir, yo seré su sacerdote , en el sentido de que que le administrará la confesión, o como hemos traducido aquí, la extremaunción, porque antes lo habrá rematado. Era dicho común en inglés. Los guardias le responden irónicamente que confiese sus pecados antes de postularse como sacerdote. Aunque la Reforma Anglicana andaba ya muy avanzada, las costumbres y los ritos católicos todavía eran recordados y vividos por gran parte de la población. 45
TERCER VIGILANTE.
Confiesa primero, señorzuelo, 46
Antes de ejercer de sacerdote. 47
¿Por qué has matado tan vilmente a este hombre? 48
PEDRINGANO.
¿Por qué? Por ir tan tarde por la calle. 49
TERCER VIGILANTE.
Mejor, señor, os hubiera estado 50
Quedaros durmiendo en la cama 51
Que cometer tan tarde este delito. 52
SEGUNDO VIGILANTE.
¡Llevémosle al Justicia Mayor! 53
PRIMER VIGILANTE.
Sí ¡A casa de Jerónimo! Ayudadme 54
A transportar también este cadáver. 55
PEDRINGANO.
¿Jerónimo? Llevadme donde os plazca: 56
Quienquiera que sea ese Jerónimo, 57
Ya le responderé, y a vosotros; 58
Ensañaos por tanto cuanto queráis 59
Que yo solo os desafío a todos. 60
(Vanse.)

[ACTO III, ESCENA IV] IV] Se supone que la localización es el palacio del duque de Castilla.

(Salen LORENZO y BALTASAR.)
BALTASAR.
¿Por qué, señor, tan pronto os levantáis? 1
LORENZO.
Por miedo a que sea demasiado tarde 2
Para poner remedio a nuestro aprieto. 3
BALTASAR.
¿Mas qué aprieto decís, que no previmos? 4
LORENZO.
Nuestros más grandes males, mi señor, 5
Son los que a menudo menos prevemos, 6
Y, siendo inesperados, más nos dañan. 7
BALTASAR.
Ea, pues, decidme Don Lorenzo, amigo, 8
Si algo toca a nuestro honor o al vuestro. 9
LORENZO.
Ni a uno ni a otro, señor, sino a ambos juntos: 10
Pues, sospecho, y la presunción es grande, 11
Que esos viles confabulados nuestros 12
Que asistieron nuestra acción perversa 13
Tocante a la muerte de Horacio 14
Nos han delatado al viejo Jerónimo. 15
BALTASAR.
¿Delatado, decís? ¡Quiá! No lo creo. 16
LORENZO.
Una conciencia culpable, aguijada 17
Con el pensamiento de sus delitos 18
No puede errar tan fácilmente: fácilmente: Aunque el sentido de estos versos no ha sido explicado por ninguno de los editores consultados, parece indicar, bastante irónicamente, que las conciencias culpables de los criados Pedringano y Serberino, poco avezados a hacer el mal (al contrario del narrador), les puede haber llevado a confesar su crimen. Pero quizás, más ironicamente aun, la conciencia culpable que no puede errar en sus juicios a la que se refiere Lorenzo es la suya propia. 19
Persuadido estoy, y no hay quien me disuada, 20
De que Jerónimo todo lo sabe. 21
Y, por ello, esto es lo que he tramado… 22
([Sale un PAJE])
Mas aquí viene el paje. Di, muchacho, 23
¿Qué noticias vienes a traerme? 24
PAJE.
Mi señor, Serberino ha sido muerto. 25
BALTASAR.
¿Quién? ¿Serberino, mi criado? 26
PAJE.
El mismo,
El criado de vuestra alteza, señor. 27
LORENZO.
Habla, muchacho, ¿quién lo ha matado? 28
PAJE.
El que ya han aprehendido por tal hecho. 29
LORENZO.
¿Quién? 30
PAJE.
Pedringano. 31
BALTASAR.
¿De verdad Serberino ha sido muerto, 32
Que tan devoto era a su señor? 33
¡Villano ruin, que así mató a su amigo! 34
LORENZO.
¿Pedringano ha matado a Serberino? 35
Permitidme, señor, que os recomiende 36
Que exijáis su rápido castigo 37
Llevando al punto vuestra queja al Rey. Rey. Siendo Serberino criado de Baltasar, este ha de ser parte interesada en que se le haga pronta y rigurosa justicia. Y a ello lo incita maquiavélicamente Lorenzo. 38
Esta riña mortal mucho me inquieta. 39
BALTASAR.
Estad asegurado, Don Lorenzo, 40
Este ha de morir, pues su Excelencia 41
A duras penas me desairará. 42
Entretanto voy a urgir que se celebre 43
Cuanto antes el juicio en la audiencia: audiencia: marshall-sessions en el original. Es decir, sesión en la corte de justicia presidida por Jerónimo como Marshall of Spain o Justicia Mayor. 44
Pues ha de morir por su vil crimen. 45
(Vase Baltasar.)
LORENZO.
Bien, bien, esto conviene a nuestro plan, plan, Why so, this fits our former policy = Bien, bien, esto conviene a nuestro plan . Es decir, esta segunda añagaza diseñada para deshacerse de los cómplices conviene al plan previo y general para deshacerse de Horacio. 46
Y así es como pide la experiencia 47
Que se conduzca el sabio en estos casos. 48
Yo urdí la trama: él la ejecuta, 49
Puse la trampa y él rompe las ramitas 50
Sin ver la liria que enliga al pájaro. pájaro. Él . Se refiere a Baltasar. El sentido es que Lorenzo ha puesto la trampa para cazar pájaros y Baltasar se cobra la pieza sin saber siquiera que está colaborando en dicha trampa o complot al mismo tiempo que destruye las pruebas ( rompe las ramitas = breaks the worthless twigs ). 51
Así el ambicioso que procure 52
Hacer prevalecer sus intereses 53
Pajarero ha de ser de sus amigos. 54
Ahora este corre para aniquilar 55
Al que yo he contribuido a dar caza, 56
E ignoran todos que es mi añagaza 57
Que a todo alcanza y todo lo previene. 58
Es difícil confiar en una turba, 59
O en un solo hombre, en mi opinión, 60
Cuando los hombres a menudo suelen 61
Traicionar ellos mismos sus secretos. 62
(Sale un MENSAJERO con una carta.)
¡Eh, muchacho! 63
PAJE.
¿Señor?
LORENZO.
¿Quién es ese?
MENSAJERO.
Traigo una carta para vos, señor. 64
LORENZO.
¿De quién? 65
MENSAJERO.
De Pedringano, que está preso.
LORENZO.
¿Así que está en prisión? 66
MENSAJERO.
Sí, mi señor.
LORENZO.
¿Y qué querrá…? Aquí nos solicita 67
Que como buen señor le sostengamos 68
Y le ayudemos en su desgracia… 69
Dile que leí su carta y sé qué quiere, 70
Y que lo que se pueda hacer lo haremos; 71
De eso puede estar bien seguro. 72
Vete, mancebo: ahora irá mi paje. 73
(Vase el MENSAJERO.)
Todo va sobre ruedas; es preciso 74
Que una vez más pruebes tu ingenio. 75
Rapaz, lleva esta bolsa a Pedringano. Pedringano. Durante toda la escena en la que el paje está presente se da por supuesto que Lorenzo, cuando manifiesta su naturaleza maquiavélica, lo hace en un solo aparte, sin que el paje lo oiga hasta este verso en el que se dirige a él. 76
Tú sabes dónde está la prisión; 77
Dásela a él muy sigilosamente, 78
Cuando no haya nadie en su presencia: 79
Dile que se huelgue, mas no lo muestre; 80
Y, aunque su juicio se celebre hoy, 81
Que no dude de que será indultado. 82
Dile que su perdón ya está firmado, 83
Y por lo tanto debe cobrar ánimo 84
Tocante a este proceso que lo acucia, 85
Pues, en estando listo y prevenido 86
De que a la postre lo han de suspender… 87
Lo imposible haré por conseguirlo… conseguirlo… En el original hay un irónico y siniestro juego de palabras en el que están implicados los términos turned off y the uttermost , ya que ambos son ambivalentes. Por un lado turn off significaría tanto librado , como ahorcado (en referencia en este último caso al empujón que se daba a los reos desde la escalera o escabel en que apoyaban los pies para que quedaran colgando); por otro, the uttermost puede significar tanto lo maximo , todo lo que pueda como lo peor . Literalmente For, were he ready to be turned off– / As 'tis my will the uttermost be tried- significaría: Porque, en el caso de que estuviera dispuesto a ser librado - ahorcado … / Como es mi deseo que se haga todo lo posible - que resulte lo peor . Por tanto, Lorenzo se está expresando en un doble nivel: por un lado aparentemente está diciendo que desea salvar a Pedringano y, al mismo tiempo, que este muera ahorcado. 88
Tú con la cédula de su perdón 89
Lo atenderás continuamente. 90
Muéstrale esta caja, dile que en ella 91
Está su perdón, pero en todo caso 92
Guárdate de abrirla, si amas tu vida; 93
Que en secreto mantenga la esperanza: 94
No ha de faltarle nada en viviendo 95
Don Lorenzo. ¡Ahora vete! 96
PAJE.
Voy, señor.
LORENZO.
Pero, muchacho, mira bien que todo 97
Se haga cabal y escrupulosamente. 98
(Vase el PAJE.)
Ahora pende de un hilo nuestra suerte, 99
Y ahora o nunca la incertidumbre 100
De Lorenzo habrá de resolverse. 101
Sólo una cosa queda por hacer, 102
Y esa es hablar con el verdugo. 103
¿Mas a qué fin? No quiero confiarle 104
Ni al mismo aire una frase siquiera 105
Que dé indicio de mis intenciones, 106
No sea que el leve murmullo del viento 107
Nuestras palabras lleve a oídos adversos 108
Que andan siempre demasiado abiertos 109
A cualquier propicia ocasión. 110
E quel che voglio io, nessun lo sa; 111
Intendo io; quel me basterà. 112

[ACTO III, ESCENA V] V] Localización: una calle, según Manly.

(Sale el MUCHACHO con la caja.)
MUCHACHO.
Mi señor me ha prohibido que mire en esta caja; y a fe mía 1
que, si no me hubiera prevenido, ni se me hubiera ocurrido 2
perder el tiempo haciendo tal cosa; porque nosotros los varones, 3
cuando mozuelos, somos como las mujeres en su inconstancia: 4
cuanto más prohibiciones se les ponen, más dispuestas se muestran 5
a saltárselas. Y eso me pasa ahora a mí… Por la honra 6
de mi madre, aquí no hay nada sino la mera caja vacía. 7
Si no fuera porque es un pecado contra la discreción 8
que debo a mi amo, yo diría que es una bonita muestra 9
de noble bellaquería. Mi deber es ir a ver a Pedringano 10
y decirle que su perdón está en esta caja; y en verdad 11
hubiera jurado tal cosa si no hubiera visto lo contrario… 12
No puedo sino sonreír al pensar cómo el bribón se reirá 13
de la horca, mirará con desdén a la muchedumbre y hará 14
chascarrillos con el verdugo, creyendo que su perdón es 15
inminente. ¿No me he de holgar grandemente estando 16
de pie allí, celebrando cada cuchufleta que haga al tiempo 17
que señalo con mi dedo a la caja como quien dice 18
“Sigue burlándote: aquí está tu cédula de perdón”? 19
¿No es una linda burla que un hombre se precipite a la 20
muerte embromado? ¡Ay, pobre Pedringano! Mucho 21
lo siento por ti, mas es mejor que sea así, pues, 22
si me colgaran contigo, a fe que no podría llorarte. 23
(Vase.)

[ACTO III, ESCENA VI] VI] Localización: un tribunal de justicia, de nuevo según Manly. Bevington añade la presencia de una horca.

(Salen JERÓNIMO y su ALGUACIL.)
JERÓNIMO.
Y así nosotros que no sabemos 1
Cómo poner remedio a nuestros males 2
Debemos afanarnos en los de otros 3
Para hacerles justicia, aunque justicia 4
No encontremos con que reparar 5
Los agravios que hemos recibido. 6
Pero ¿es que no he de ver el día, 7
En que, por la justicia de los cielos, 8
Pueda llegar a conocer la causa 9
Que me pueda aliviar de mis pesares? 10
Rinde mi cuerpo y mi vejez apura 11
Ver que a ser justo con todos me obligo, 12
Mas dioses ni hombres no lo son conmigo. 13
ALGUACIL.
Noble Jerónimo, es vuestro oficio 14
Castigar a aquellos que delinquen. 15
JERÓNIMO.
También es mi deber interesarme 16
Por la muerte de quien cuando vivió 17
Fue en todo sangre digna de mi sangre. sangre. En el original, y esperamos que en la traducción, se puede leer este verso en un doble sentido: por un lado significa que Horacio es digno hijo de su padre, de sus ancestros; por otro, que es digno de que Jerónimo vierta su sangre, es decir, se sacrifique, para vengar a su hijo. 18
Mas vayamos a lo que nos ocupa: 19
Empecemos. Ay, aquí aquí Seguramente se refiere a su corazón o a su cabeza, partes de su cuerpo que el actor acompañaría señalándolas con la mano (Edwards). está 20
Lo que no me permite reposar. 21
(Salen Corchetes, el Muchacho y PEDRINGANO, con una carta en la mano y maniatado.)
ALGUACIL.
Traed al preso; se abre la audiencia. 22
PEDRINGANO.
Gracias, muchacho, ya era hora, hora, El muchacho puede haber estado hablando a Pedringano y dándole seguridad acerca de la buena fe de Lorenzo hacia él (Véase Freeman 1967: 113), o bien, puede desde su posición haber estado señalando con el índice a la caja estableciendo así una comunicación visual subrepticia con el reo. Es por eso que Pedringano le da las gracias y le confía que ya empezaba a desesperar, pues el tiempo antes de la ejecución se le estaba agotando. 23
Pues ya había escrito a mi señor de nuevo 24
Sobre un asunto que le concierne, 25
Por si su alteza se hubiera olvidado. 26
Mas puesto que se acordó de mí… 27
¡Allá vamos! ¿Cuándo empezamos? 28
JERÓNIMO.
Adelántate, monstruo, homicida 29
Y aquí, para satisfacción del mundo, 30
Confiesa tu locura y arrepiéntete, 31
Pues aquí has de ser ejecutado. 32
PEDRINGANO.
Bah, es una minucia. Y en efecto, 33
Yo confieso a vuestra señoría 34
Primero (y sin miedo a la muerte) 35
Que yo soy quien mató a Serberino. 36
¿Pero pensáis en verdad, señor, 37
Que será este el escenario 38
Donde os satisfaré por esta acción? 39
ALGUACIL.
Así es, Pedringano. 40
PEDRINGANO.
No será.
JERÓNIMO.
Calla, desvergonzado; sí será, 41
Pues la sangre con sangre ha de pagarse pagarse Referencia a Genesis 9.6. “El que derramare sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada” y a un dicho popular de la época “blood will have blood” = “la sangre llama a la sangre”. 42
Y la ley ha de observarse rigurosa 43
Mientras yo sea juez e imparta justicia, 44
Y aunque para mí mismo no la haya, 45
Velaré porque otros sí la obtengan. 46
Procedamos: ya el delito es probado, 47
Y confeso su autor, por consiguiente, 48
Por justa ley a morir se le condena. 49
VERDUGO.
Venid, señor, ¿estáis ya preparado? 50
PEDRINGANO.
¿Para qué, mi solícito bribón? 51
VERDUGO.
Para subir a este entablado. 52
PEDRINGANO.
Ah, señor, sois demasiado descarado: seguro que con gusto 53
me querríais regalar un lazo, a cambio de quedaros con 54
mi hábito. hábito. Era costumbre de la época que el verdugo recibiera las prendas de los condenados en pago parcial por sus servicios. De ese modo me desprendería de esta prenda, 55
mi atuendo, para posesionarme de esa otra prenda, la soga. 56
Pero, señor verdugo, ya os he adivinado la intención: 57
no cambiaré nada sin botín, botín, Hay aquí un juego de palabras en inglés con boot que significa beneficio, ventaja, pero también bota. La implicación es que no hará intercambio de ropa si el trato no les es beneficioso pero, implicando al mismo tiempo, sin que las botas (parte de las prendas que irían a parar al verdugo) entren en el trato. que quede claro. 58
VERDUGO.
Venid, señor. 59
PEDRINGANO.
¿Así que he de subir? 60
VERDUGO.
Sin remedio. 61
PEDRINGANO.
Bah, un remedio habrá para bajar. 62
VERDUGO.
En verdad que lo hay en vuestro proceso. 63
([Señala la horca] horca] Esta acotación no está en Craik; la incluyen Calvo y Tronch.)
PEDRINGANO.
¿Cómo? ¿Quedando en suspenso? 64
VERDUGO.
En suspenso y suspendido, suspendido, Como se ha indicado ya turned off tiene un doble sentido tanto de librado como ahorcado , doble sentido que hemos intentado mantener aquí por medio de suspendido . ciertamente. Vamos, ¿estáis 65
listo? Os lo ruego, señor, apresuraos, que se nos va el día. 66
PEDRINGANO.
¡Cómo! ¿Es que colgáis puntualmente a la hora justa? Si es así, 67
quizá en mí se rompa por primera vez esta vieja costumbre vuestra. 68
VERDUGO.
Tenéis razón, pues estoy a punto de romper vuestro joven cuello. 69
PEDRINGANO.
¿Os mofáis de mí, verdugo? Rogad a Dios que no salga de esta 70
y os rompa vuestra testa de bribón por lo que habéis dicho. 71
VERDUGO.
¡Ni hablar, señor! Os saco un pie por lo menos para poder llegarme 72
a la cabeza cabeza Como señalan Calvo y Tronch, el verdugo se burla de Pedringano porque este es más bajo que él y, consecuentemente, no podría alcanzarle a la cabeza. Esto es especialmente pertinente si suponemos con Bevington que el papel de este personaje estaba a cargo de un joven aprendiz de actor (un adolescente) como era común en el teatro isabelino. Por otra parte, Freeman supone que el verdugo se hallaba subido a una escalera, preparando la horca y, por tanto a un nivel superior al del condenado Pedringano, que, de esta manera, no podría alcanzar la cabeza del verdugo con sus manos. y espero que nunca lleguéis a veros tan crecido crecido veros tan crecido intenta reflejar el doble sentido del original grow so high : crecer tanto y medrar tanto . 73
como para quebrármela mientras yo ejerza este oficio. 74
PEDRINGANO.
Vamos, señorzuelo, ¿no veis a aquel muchacho con la caja entre sus manos? 75
VERDUGO.
¿Cuál? ¿Aquel que la señala con su índice? 76
PEDRINGANO.
Sí, ese mismo cofrade. 77
VERDUGO.
No lo conozco ¿Qué diantre nos importa? 78
PEDRINGANO.
¿Crees que vivirás hasta que de su viejo jubón puedas hacerte unas calzas? 79
VERDUGO.
Ya lo creo, y aún muchos más años, tantos que pueda 80
colgar a muchos hombres más honrados que tú o que él. 81
PEDRINGANO.
¿Y qué piensas que tiene en su caja? 82
VERDUGO.
A fe mía que ni puedo decirlo, ni me importa gran cosa. Me 83
parece que mejor haríais atendiendo a la salud de vuestra alma. 84
PEDRINGANO.
¡Cómo, señorzuelo don verdugo! Tengo por cierto que 85
lo que es bueno para el cuerpo es igualmente bueno para 86
el alma. Y en esa caja pudiera estar el bálsamo para ambos. 87
VERDUGO.
Desde luego, eres el pedazo de carne de horca más jocundo 88
que ha gimoteado nunca entre los que han requerido de mi oficio. 89
PEDRINGANO.
¡Cómo! ¿Es que ahora habéis hecho de vuestra 90
truhanería un oficio con nombre de bribón? 91
VERDUGO.
¡Así es! Y todos serán testigos de que vos lo habéis 92
certificado con vuestra patente de ladrón. ladrón. Al acudir imaginariamente Pedringano a los “servicios profesionales” del verdugo para ser colgado, y dada su probada acreditación como criminal, el reo está legitimando la respetable profesionalidad del ejecutor. 93
PEDRINGANO.
Os lo ruego, pedid a esta buena gente que rece conmigo. 94
VERDUGO.
¡Bien dicho! Esta sí es una buena propuesta. Señores míos, 95
podéis ver que este de aquí es una buena pieza… 96
PEDRINGANO.
Mas no, no. Ahora que me acuerdo, dejadlos en paz hasta mejor ocasión, 97
pues ahora verdaderamente no tengo gran necesidad de ellos. 98
JERÓNIMO.
Nunca antes había visto un miserable 99
Tan impúdico y desvergonzado. 100
¡Ah, tiempos monstruosos en que el crimen 101
Se comete con tanta ligereza 102
Y cuando el alma, que debería estar 103
Guardada en el relicario del cielo, 104
Se deleita sólo en lo prohibido, 105
Siempre errando por sendas de abrojos, 106
Que la apartan de la felicidad! 107
¡Asesinato! ¡Monstruo sangriento! 108
Dios no permita que algo tan horrendo 109
Pueda escapar impunemente. 110
Proceded, y aseguraos bien 111
De que la ejecución se lleva a cabo. 112
¡Cómo esto me hace recordar a mi hijo! 113
(Vase Jerónimo.)
PEDRINGANO.
Alto ahí, quedo, no hay prisa. 114
ALGUACIL.
¡Pardiez! ¿Por qué os hacéis el remolón? 115
¿Es que esperáis aún salvar la vida? 116
PEDRINGANO.
A fe que sí. 117
VERDUGO.
¿Y cómo? 118
PEDRINGANO.
¿Cómo? Por cédula real, villano. 119
VERDUGO.
¿Con que a la postre ese era vuestro sostén? 120
¡Entonces no necesitáis este! 121
(Le retira la escalera.)
ALGUACIL.
Ahora, verdugo, llevadlo de aquí, 122
Pero dejad su cuerpo insepulto: 123
Que la tierra no se inficione o atragante 124
Con lo que es abominable al cielo 125
Y a los hombres resulta despreciable. 126
(Vanse todos.)

[ACTO III, ESCENA VII] VII] Manly propone la casa de Jerónimo para la localización de esta escena; Bevington et alii (2002), la misma que en la escena anterior.

(Sale JERÓNIMO.)
JERÓNIMO.
¿A dónde iré para aventar mis penas, 1
Que extenúan la tierra con su peso? 2
¿O mi clamor que lastra el aire 3
Con querellas sin fin por mi hijo muerto? 4
Los roncos vientos, uniéndose a mi voz, 5
A instancia de mis quejas han sacudido 6
Los desolados árboles sin hojas, 7
Han privado a los prados de sus flores, 8
Han hecho ciénagas de las montañas 9
Con arroyos crecidos por mis lágrimas 10
Y han irrumpido al fin en el infierno 11
Quebrando sus broncíneas puertas. 12
Pero mi torturada alma aún sufre 13
Con suspiros y duelos sin sosiego, 14
Que, alados, comienzan a ascender 15
Y, suspendida en el aire tenue, 16
Llaman a las ventanas de los cielos 17
Demandando justicia y venganza 18
Pero, en empíreas alturas, ambas ambas Bevington (1996) supone que en el verso But they are plac'd in those empyreal heights , they se refiere a los dioses, pero no hay ningún término anterior referido a estas entidades, excepto venganza y justicia que, aunque en minúscula, pueden ser reinterpretadas en este verso como tales. Por eso hemos traducido they como ambas y más adelante como ellas . Jerónimo está equivocado pues, como vemos desde el principio, la Venganza ya se ha ocupado de su caso, aunque no hay alusión a que haya atendido las quejas de Jerónimo, sino el dictamen de Plutón. 19
Están rodeadas por muros diamantinos 20
Y hallo el lugar inexpugnable; y así ellas 21
Eluden mi pesar y a mis palabras 22
De ningún modo prestan atención. 23
(Sale el VERDUGO con una carta.)
VERDUGO.
¡Ay, señor! ¡Dios os bendiga, señor! El hombre, señor, 24
Petergade, Petergade, Petergade . Pronunciación corrupta de Pedringano en boca del verdugo. señor, el que era tan bromista e ingenioso… 25
JERÓNIMO.
Y bien, ¿qué se me da a mí de ese bribón? 26
VERDUGO.
¡Ay, señor, tiró por mal camino; el tipo tenía 27
una cabal autorización en contrario. Señor, aquí está 28
su salvaguardia. Os lo digo, señor, no lo hemos tratado bien. 29
JERÓNIMO.
De ello está seguro. Dámela. 30
VERDUGO.
¿Os interpondréis entre el patíbulo y mi persona? persona? Antes de darle la carta el verdugo quiere tener seguridad de que Jerónimo lo protegerá ante el poderoso personaje al que va dirigida la carta de Pedringano. 31
JERÓNIMO.
Sí, sí, ciertamente. 32
VERDUGO.
Doy las gracias, a vuestra alteza. 33
(Vase el Verdugo.)
JERÓNIMO.
En fin aunque esto algo más me afecta, 34
Para aliviar mi pena haré una tregua 35
Con mi pesar en tanto que esto leo. 36
“Señor, escribo, como recurso último, 37
Para rogaros que os esforcéis 38
En lograr cuanto antes mi libertad: 39
Si os descuidáis, mi vida está en un brete, 40
Y la verdad declararé si muero. 41
Sabéis, señor, que por vos le di muerte, 42
Y, aliado con el Príncipe y con vos, 43
Seducido por pingües recompensas 44
Y halagüeñas promesas ayudé 45
A asesinar también a don Horacio”. 46
¿Que ayudó a asesinar a mi pobre hijo? 47
¿Que los actores de esta vil tragedia 48
Fuisteis tú, Lorenzo, y tú, Baltasar, 49
A quien mi hijo tanto estimaba? 50
¿Qué es lo que he oído, qué han visto mis ojos? 51
¡Oh, cielos santos! ¿Puede ser cierto 52
Que un hecho tan monstruoso y detestable, 53
Tan celosa y largamente ocultado, 54
Sea así aquí vengado o revelado? revelado? Tydeman supone que en vez de vengèd (vengado), debería leerse vented , es decir, aireado, sacado a la luz , pero otros editores, entre ellos, Calvo y Tronch, arguyen que, puesto que Jerónimo ya estaba inclinado a la venganza, vengèd sería una opción textual correcta. El hecho de que Kyd no utilice la secuencia reveal’d or vengè d ( revelado o vengado ), que sería más lógica que vengèd or reveal’d ( vengado o revelado ), lo atribuye Calvo y Tronch a la intención de mantener la rima con conceal'd del verso anterior. 55
([señala a la carta])
Ahora veo por fin patentemente 56
Lo que antes no osaba sospechar: 57
Que la carta que Bel-Imperia envió 58
No era falsa, ni ella tampoco falsa, 59
Aunque falsamente la han ultrajado 60
A ella, y a mí, a Horacio, y a ellos mismos. 61
Ahora puedo hacer comparación 62
Entre su carta y esta de aquí 63
Respecto a cada accidente; nunca antes 64
Llegué a saber lo que ahora sí percibo: 65
Ellos han hecho lo que el justo cielo 66
No dejará pasar impunemente. 67
¡Ah, Lorenzo traidor! ¿Son acaso estas 68
Tus pródigas miradas halagüeñas? 69
¿Es este el honor que diste a mi hijo? 70
Y Baltasar… ¡Ruina para tu alma, 71
Y para mí también ruina y más ruina! 72
¿Era este el rescate a él debido? debido? Referencia al rescate que el virrey de Portugal había de pagar a Horacio por haberlo capturado. Véase I.ii.85-95[73-80]. 73
¡Malhayan las razones de esta guerra! 74
¡Malhaya tu bajeza bajeza Baseness = bajeza . Se refiere a la supuesta cobardía de Lorenzo en la batalla descrita en 1.2 al dejarse capturar. y cautiverio! 75
¡Malhaya tu nacimiento, cuerpo y alma, 76
Tu odioso padre y tu cautividad! 77
Desterrados queden y aborrecidos 78
El sitio y hora en que se apiadó de ti! 79
¿Mas por qué gasto yo palabras vanas 80
Cuando nada ya sino la sangre 81
Será reparación a mi pesar? 82
Iré a quejarme a mi señor el Rey, 83
Y a voces pediré justicia en corte, 84
Desgastando sus duros pedernales pedernales Jerónimo implica aquí que andará el camino a la corte para obtener justicia hasta desgastar sus losas de pedernal (el camino de la corte proverbialmente estaba empedrado de duro, es decir, insensible, pedernal). 85
Con estos pies míos ya consumidos, 86
Hasta obtener justicia con mis ruegos, 87
O cansarlos a todos hasta el tedio 88
Con la intimidación de mi venganza. 89

[ACTO III, ESCENA VIII]

(Salen ISABELA y su DONCELLA.)
ISABELA.
¿Así pues decís que esta hierba 1
Sirve para purificar los ojos? 2
¿Y esta para la cabeza…? 3
¡Ay, más ninguna hierba servirá 4
Para purificar el corazón! 5
No, no hay remedio para mi mal, 6
Ni ciencia que a los muertos resucite. 7
(Se vuelve lunática. lunática. Comprimida y críptica dirección escénica que señala el paso, sin transición de la cordura a la locura, como era frecuente en las convenciones argumentales y de actuación de la época (Véase Charney 1988: 44-45).)
¡Mi Horacio! ¡Ay! ¿Dónde está mi Horacio? 8
DONCELLA.
Buena señora, no os aflijáis 9
Con tal clamor por vuestro hijo Horacio, 10
Pues duerme ya en paz en el Elíseo. 11
ISABELA.
Mas cómo, ¿acaso no te di vestidos 12
Y otras muchas cosas de valor? 13
¿No te compré un silbato y hasta un látigo, 14
Para vengarte de sus villanías? 15
DONCELLA.
Vuestro humor, humor, humor . En inglés (y en español) estado de ánimo que se manifiesta en la conducta. señora, aflige mi alma. 16
ISABELA.
Mi alma… ¡pobre alma! Hablas de cosas 17
Que ignoras; mi alma tiene alas plateadas, 18
Que me remontan hasta el cielo empíreo; empíreo; highest heavens . Se trata del denominado Empyrean Heaven = Cielo Empíreo . Es el más alto de los cielos, constituido de fuego (etimológicamente proviene del griego y significa “en el fuego”). Es también el más cercano a Dios y la morada de los “ígneos querubines”, siendo estos ángeles generalmente descritos como los más próximos a Él y por ello ardientes en amor divino. Horacio es imaginado por su madre disfrutando de la contemplación de la divinidad. Contrasta esta visión con la pagana del Averno y los Campos Elíseos que apreciamos en el resto de la obra. 19
Al cielo, ay, sí, allí está mi Horacio, 20
Escoltado por ígneos querubines, 21
Danzando de alegría por sus heridas 22
Allí recién sanadas y cerradas, 23
Entonando melodiosas notas: 24
Rara armonía con que honran su inocencia, 25
Pues murió, ay, murió, siendo el espejo 26
Más acendrado de nuestros días. 27
Pero dime, ¿en dónde podré encontrar 28
A los hombre, a los viles asesinos 29
Que mataron a Horacio? Adónde iré 30
A descubrir a los que lo mataron? 31
(Vanse)

[ACTO III, ESCENA IX] IX] La localización debe de ser el palacio o una casa del duque de Castilla o, en todo caso, de Lorenzo (Manly, Tydeman, Calvo y Tronch).

(¿Sale BEL-IMPERIA por una ventana.)
BEL-IMPERIA.
¿Qué significa este clamor que oigo? 1
¿Cómo?, ¿es que me secuestran secuestran sequester'd = me secuestran . Con el sentido de Me mantienen apartada de , me impiden estar en . de la corte? 2
¡Nadie responde! ¿No sabré la causa 3
De los gravosos males que me afligen 4
Y me hacen sospechar secretamente? 5
Hermano malhadado, hosco asesino, 6
¿Por qué te empeñas en atormentarme? 7
Jerónimo, ¿por qué escribí 8
Haciendo que supieras de tu ofensa? 9
¿Y por qué eres tan tardo en la venganza? 10
¡Andrés, ay, Andrés! ¡Si ver pudieras pudieras La presencia en el escenario de Andreas y la Venganza confiere ironía dramática a este verso y a los tres que siguen. 11
Cómo por causa de tu amigo Horacio 12
Me veo hoy maltratada en esta corte 13
Y él por mi causa muerto sin motivo…! 14
Pues bien, a la fuerza he de aguantarme 15
Y ser paciente y amoldarme por ahora 16
Hasta que el cielo, en quien confío, me libre. 17
(Sale CRISTÓFILO. CRISTÓFILO. Seguramente Cristófilo hace su aparición desde arriba, en el mismo balcón en el que está Bel-Imperia, pues sería contraproductivo hacer salir a este custodio desde abajo sólo para recitar estas líneas y retirarse (Bevington 1996; Edwards).)
CRISTÓFILO.
Vamos, entrad, señora Bel-Imperia, 18
No podéis hacer esto; entrad, señora. 19

[ACTO III, ESCENA X] X] La localización es o el palacio del duque de Castilla (Manly) o el palacio de Lorenzo (Tydeman), como en III.iv (Calvo y Tronch).

(Salen LORENZO, BALTASAR y el PAJE. PAJE. Lorenzo ha llegado ahora a donde Bel-Imperia está en custodia (cf. nota en 3.7.73).)
LORENZO.
Muchacho, no sigas; hasta aquí 1
Todo va bien. ¿Estás seguro entonces 2
De haberlo visto muerto en el cadalso? 3
PAJE.
No viva yo si no. 4
LORENZO.
Eso me basta.
En cuanto a su resolución final, 5
Es ya asunto de quien lo acoge ahora. ahora. As for his resolution in his end / Leave that to him with whom he sojourns now = En cuanto a su resolución final, / Es ya asunto de quien lo acoge ahora . Doble sentido en el original inglés de resolution . Puede significar coraje , pero también desenlace e incluso disolución . La implicación es que el acto final de coraje o simplemente el desenlace final de la ejecución de Pedringano quede en manos de quien lo haya acogido en el mas allá, Dios o, más probablemente, el diablo (Bevington, 1996). 6
Ven acá, lleva mi anillo a Cristófilo, 7
Dile que deje salir a mi hermana, 8
Y la traiga de inmediato aquí. 9
(Vase el paje.)
Lo que he hecho ha sido por sagaz política 10
Con que atenuar y silenciar el crimen 11
Que cual caso famoso de tres días, días, a nine-days' wonder = literalmente maravilla de nueve días , caso que concita la atención sensacionalista general pero por breve tiempo. 12
Se ha hinchado y se ha desvanecido, 13
Por lo cual ahora puedo relajar 14
El enclaustramiento de mi hermana. 15
BALTASAR.
Y muy a tiempo, Lorenzo, pues sabéis 16
Que el Duque anoche preguntó por ella. 17
LORENZO.
En efecto, y espero que me oyerais 18
Dar cumplidas excusas de su ausencia; 19
Mas no importa. Señor, ¿la amáis? 20
BALTASAR.
Y tanto.
LORENZO.
Sed prudente en vuestro amor entonces; 21
Obrad astutamente; enlabiadla; 22
Apoyadme tan sólo en lo que yo haga 23
Y, si se aviniera con nosotros, 24
Por su carácter blando y su encierro, 25
Bromead con ella: con fingidas bromas 26
Se ocultan cosas que de otra manera 27
Traerían muchos disturbios e inquietudes… 28
Mas aquí viene. 29
(Sale BEL-IMPERIA.)
Hola, hermana.
BEL-IMPERIA.
¿Hermana?
No soy tal cosa y tú no eres mi hermano, 30
Sino un enemigo despiadado. 31
De ser mi hermano no hubieras nunca 32
Tratado a tu hermana de esta guisa: 33
Primero asustándome al blandir armas 34
Con grave ultraje a mi acompañante, acompañante, Esto es, Horacio. 35
Luego, lazándome cual torbellino 36
Entre los cómplices de tu cuadrilla, 37
Y encerrándome sin dilación 38
En donde no pudiera verme nadie, 39
Ni yo a nadie pudiera dar mis quejas. 40
¿Qué furia enloquecida poseyó 41
Y ofuscó tus sentidos y tus mientes? 42
¿O, en qué cosa, dime, te ofendí? 43
LORENZO.
Sé mejor avisada, Bel-Imperia, 44
Y considera que no te he ultrajado 45
O te he hecho vejación en modo alguno, 46
A menos que sea ultraje o vejación 47
Buscar la guarda de tu honor y el mío. 48
Con más consideración que tú. tú. by more discretion than deserv'd en el original = con más discreción de la merecida . La implicación es con más discreción de la que te mereces (Edwards). 49
BEL-IMPERIA.
¿Mi honor? ¿Cómo, Lorenzo? ¿En qué juzgas 50
Que mi reputación en algún punto 51
La he descuidado de tal forma 52
Que tú o cualquiera habría de rescatarla? 53
LORENZO.
Su alteza y mi padre resolvieron 54
Ir a hablar con el viejo Jerónimo, 55
Tocante a ciertos asuntos de estado estado estate en el original. Esta palabra significa hacienda , finca , propiedades rústicas . Algunos editores prefieren mantenerla así e interpretar que el rey y el duque de Castilla están discutiendo las implicaciones de herencias de tierra del propuesto casamiento de estado de Baltasar y Bel-Imperia. Otros, sin embargo, interpretan state , y suponen, como hemos hecho nosotros, que se trata de asuntos de estado relativos a la reciente paz entre España y Portugal. En cualquier caso, el rey y el Duque, según Lorenzo, estiman conveniente discutir el asunto con su Justicia Mayor y lo envían a él como emisario para anunciar su visita. En esta misión “accidentalmente” se habría topado con la cita clandestina de Bel-Imperia y Horacio. 56
Que se habían concluido con el Virrey. 57
BEL-IMPERIA.
¿Y en que afecta todo esto a mi honor? 58
BALTASAR.
Sed paciente, Bel-Imperia, y oíd. 59
LORENZO.
Yo, que estaba allí, fui enviado 60
Como mensajero que le anunciara anunciara A Jerónimo. 61
La inminente visita de los dos: 62
Cuando llegué en compañía del Príncipe, 63
Sin esperarlo, en un cenador, 64
Vi a Bel-Imperia con Horacio… 65
BEL-IMPERIA.
¡Y qué! 66
LORENZO.
¿”Y qué”, decís? Entonces, recordando, 67
La antigua desgracia desgracia disgrace = desgracia . Es decir, la antigua deshonrosa relación clandestina con Andrés. Deshonrosa por ser este último persona de inferior condición social a Bel-Imperia. que vos 68
Por Don Andrés habíais padecido 69
Y que ahora parecía continuarse, 70
Si erais vista en tan baja compañía 71
Pensé que lo mejor que podría hacerse 72
(Pues no encontré otro medio más a mano) 73
Era apartar a Horacio del camino 74
Por donde habría mi padre de pasar. 75
BALTASAR.
Y llevaros a vos ocultamente 76
A algún otro lugar para evitar 77
Que su alteza allí os encontrara. 78
BEL-IMPERIA.
¿Fue así, señor? ¿Y vos sois testigo 79
De que lo que él pretende es verdad? 80
¿Vos, noble noble gentle = noble , pero también amable , dulce . En cualquier caso, este epíteto conlleva una notable carga de ironía en boca de Bel-Imperia. hermano, por mí urdisteis esto 81
Y vos, señor, fuisteis su instrumento? 82
¡Una acción loable y digna de mención! mención! La mayoría de los editores editan estos versos entre signos de interrogación. Se trataría de preguntas retóricas a través de las cuales Bel-Imperia expresa su irónico escepticismo con respecto a la justificación de los hechos de Lorenzo y Baltasar. 83
¿Mas por qué causa luego me encerrasteis? 84
LORENZO.
Vuestra gran melancolía, hermana, 85
Desde que conocisteis la muerte 86
De vuestro favorito Don Andrés, 87
Ha inflamado la ira de mi padre. 88
BALTASAR.
Y mejor era para vos entonces 89
Estando, como estabais, en desgracia, 90
Ausentaros y dar tregua a su furia. 91
BEL-IMPERIA.
¿Mas por qué no me dio indicios de su ira? 92
LORENZO.
Hubiera sido echar más leña al fuego 93
Que en vos ardía como el mismo Etna Etna Como es bien sabido el Etna en Sicilia se usaba con frecuencia a efectos de comparaciones que implicaban fuego y sus consecuencias anejas (Calvo y Tronch). 94
Por la pérdida de vuestro Andrés. 95
BEL-IMPERIA.
¿No ha inquirido por mí mi padre entonces? 96
LORENZO.
Hermana, lo ha hecho muchas veces, 97
Pero yo de esta forma te he excusado. 98
(Le susurra al oído. oído. No sabemos lo que Lorenzo le dice al oído a Bel-Imperia. Quizá, como sugieren Calvo y Tronch, serían los mismos argumentos, que tampoco se explicitan, que Lorenzo ha mencionado en 18-19[15-16] de esta misma escena (III.x). Para Bevington (1996), el público seguramente daría por supuesto que se trataría de alguna indelicadeza con la que excusar la ausencia de Bel-Imperia, más específicamente (Tydeman) algún trastorno o proceso fisiológico femenino como la menstruación. Pero también cabe la posibilidad, defendida por Mulryne, de que se trate una indicación de que los seis versos que siguen constituyen un aparte del que sólo Bel-Imperia (y por supuesto el público) son partícipes, quedando Baltasar fuera del secreto. Lorenzo estaría intentando persuadir privadamente a Bel-Imperia de que acepte el cortejo del príncipe portugués. La respuesta airada de Bel-Imperia que sigue a continuación quedaría plenamente justificada. De aceptar la hipótesis de Mulryne el aparte podría prolongarse en la intervención de Bel-Imperia hasta el verso 108[86].)
Mas Bel-Imperia, vuelve tus ojos 99
A este Príncipe amable y rendido, 100
Mira a tu amor, contempla a Baltasar, 101
Cuya pasión en tu presencia aumenta, 102
Y en cuya melancolía verás 103
Tu odio y su amor; tu huir y su seguirte. 104
BEL-IMPERIA.
Hermano, os habéis vuelto orador… 105
No sé en donde os habéis ejercitado… 106
Me resultáis sutil sutil politic en el original. Esta palabra tenía la connotación de astuto, sutil, intrigante, maquinador. en demasía 107
Desde la última vez que os vi; 108
Mas alegraos, pues vuestro Príncipe 109
Medita cosas graves y elevadas. 110
BALTASAR.
Y así es, pues pienso en tu belleza 111
Capaz de conquistar reyes y reinos 112
Y en esas trenzas, hilos de Ariadna, Ariadna, A menos que se trate de una confusión por Arachne, la interpretación se tiene que enfrentar a unas pocas contradicciones. El sentido sería en principio que los cabellos de Bel-Imperia son tan preciosos como el hilo de Ariadna, con el que Teseo pudo salir del Laberinto. Pero, paradójicamente, en vez de liberar a Baltasar, lo ha hecho su prisionero de amor. Pero si Kyd, como sugiere Bevington (1996), quería decir Arachne en vez de Ariadne , la interpretación sería más coherente. Arachne era la experta tejedora a quien Atenea venció en una competición y a la que, como castigo por su presunción, la diosa convirtió en araña. En este caso la implicación es que Baltasar habría quedado enredado en la tela de araña del amor a Bel-Imperia. 113
Con los que has cautivado mi albedrío, 114
En esa marfileña frente, el mapa 115
En el que están trazadas mis angustias 116
Y en donde no veo puerto a mi esperanza. esperanza. La frente blanca y despejada era considerada un atributo de belleza femenino. Por otra parte, era el mapa en el que se expresaban, según creencia muy extendida, los sentimientos interiores. En consecuencia, es el mapa en el que Baltasar puede leer el agrado o desagrado hacia sus insinuaciones amorosas. 117
BEL-IMPERIA.
Temer y amar, las dos cosas a un tiempo, 118
Me parece, señor, que son asuntos 119
De más enjundia de la que cabe 120
A un pobre ingenio femenino. femenino. Bel-Imperia elude implicarse en dar una respuesta alegando, no sin ironía, la falta de juicio de las mujeres para entrar en cuestiones de alto contenido filosófico como las que, supuestamente, Baltasar está planteando. 121
BALTASAR.
Yo soy quien ama. 122
BEL-IMPERIA.
¿A quién?
BALTASAR.
A Bel-Imperia.
BEL-IMPERIA.
Mas yo quien temo. 123
BALTASAR.
¿A quién?
BEL-IMPERIA.
A Bel-Imperia.
LORENZO.
¿A vos misma os teméis? 124
BEL-IMPERIA.
Sí, hermano.
LORENZO.
¿Y cómo?
BEL-IMPERIA.
Como aquellos que odian lo que aman 125
Pero temen perderlo al mismo tiempo. tiempo. Este verso, que podría considerarse como una pequeña concesiónde Bel-Imperia, quizá teniendo en mente su futura venganza, ha sido intepretada por Bevington et alii (2002) en el sentido de que lo que Bel-Imperia teme perder no es el amor de Baltasar, sino su propia independencia. 126
BALTASAR.
Pues, entonces, hermosa Bel-Imperia, 127
Dejad que Baltasar sea vuestra guarda. 128
BEL-IMPERIA.
No, pues Baltasar también teme 129
Tanto como teme Bel-Imperia. 130
Et tremulo metui pavidum iunxere timorem, 131
Et vanum stolidae proditionis opus. 132
(Vase.)
LORENZO.
Ea, pues que discutís estos asuntos 133
Tan sutilmente iremos a la corte 134
A continuar esta controversia. 135
BALTASAR.
Guiado por el Norte Norte loadstar = Norte en nuestra traducción. Estrella que guía o sirve de orientación a los marineros y otros viajeros. Más específicamente el término se refiere a la Estrella Polar, también llamada Estrella del Norte en inglés. Paradójicamente en este caso la estrella desorienta más que orienta al amador. de sus ojos 136
Vaga el pobre y oprimido Baltasar, 137
Cual el caminante en la montaña 138
Dudoso de alcanzar el buen suceso 139
Del fin feliz de su peregrinaje. 140
(Vanse.)

[ACTO III, ESCENA XI] XI] La localización es probablemente una calle (Manly) o un lugar indeterminado delante del palacio o la casa del duque de Castilla (Calvo y Tronch).

(Salen dos Portugueses y Jerónimo se topa con ellos.)
PRIMER PORTUGUÉS.
Con vuestro permiso, seor. 1
JERÓNIMO.
<span class="folio"> <sup> Q4 </sup> No es como creéis, no, no lo es; es; Con este verso, tercera de las cinco adiciones del Q4 de 1602. 2
No es como creéis y mucho erráis el tiro. 3
Estas chinelas no son mías, eran de mi hijo Horacio. 4
¡Mi hijo! ¿Y qué es un hijo? Algo engendrado 5
En un par de minutos, más o menos; 6
Un bulto en la oscuridad crecido 7
Con que lastrar a esas criaturas vanas 8
A las que el nombre damos de mujeres. 9
Y que al término de nueve meses 10
Reptando se abre paso hacia la luz. 11
¿Y qué tiene un hijo 12
Que hace chochear y delirar a un padre? 13
Nacido apenas, hace mohínes, llora 14
Y enseguida empieza a echar los dientes. 15
¿Qué tiene un hijo entonces? Hay que darle 16
De comer, hay que enseñarle a andar 17
Y a hablar ¿Y qué más es lo que tiene? 18
¿Por qué no amar lo mismo a un ternero? 19
¿O extasiarse con un vivaz cabrito 20
Igual que con un hijo? Me parece 21
Que un lechón o un potrillo de buen porte 22
Deberían conmover a un hombre tanto 23
Como podría conmoverle un hijo, 24
Porque cualquiera de estas criaturas 25
Viene pronto a ser algo de provecho,Porque cualquiera de estas criaturas 26
Mientras que, por el contrario, un hijo, 27
Cuanto más crece en talla y crece en años, 28
Se torna más descomedido e indócil, 29
Trata de gente necia a sus padres, 30
Los llena de cuidado con locuras, 31
Y adelanta en sus rostros la vejez, 32
¡Un hijo es esto…! Y, en verdad, ¿qué pérdida pérdida Como oportunamente señalan Calvo y Tronch, el metro a partir de aquí se aleja bastante del modelo regular de pentámetro yámbico. Cada editor (Craik entre ellos) ha tratado de ajustar estas irregularidades a dicho modelo, pero, inevitablemente, es imposible suprimir completamente la reaparición de irregularidades, que nos hemos permitido reflejar en nuestra traducción métrica en algunos versos. 33
Sería un hijo, si bien se considera? 34
Ay, pero mi Horacio era distinto; 35
Había crecido a salvo de estos vicios: 36
Amaba a sus padres amorosos, 37
Era mi amparo y el gozo de su madre, 38
El brazo que sostenía nuestra casa. 39
Toda nuestra esperanza estaba en él. 40
Nadie sino un vil sayón podría odiarlo. 41
No había visto aún pasar ni diecinueve años, 42
Cuando descabalgó su fuerte brazo 43
Al orgulloso príncipe Baltasar, Baltasar, El original tiene más de 10 sílabas (pentámetro yámbico), lo que se ha querido reflejar en la traducción con un dodecasílabo. 44
Y su ánimo poderoso, 45
Henchido de honor en demasía, 46
Lo redujo a implorar clemencia… 47
¡Al bravo, mas innoble portugués! 48
¡Sea pues: el cielo es cielo aún! aún! heaven is heaven still = El cielo sigue siendo cielo . Se trata de una referencia a una frase proverbial en inglés: “God is still in heaven” = “Dios sigue estando en el cielo”. 49
Y hay Némesis y Furias Furias Véanse notas 1.1.81 y 1.4.20. todavía 50
Y hay látigos también, también, And things call’d whips = Y unas cosas llamadas látigos . Presumiblemente para ser utilizadas por los demonios para castigar a los condenados (Maus). Esta frase ha sido rastreada en Henry VI, Segunda Parte , II.i.132 (hacia 1590), Antonio’s Revege ( La venganza de Antonio ) y en Nest of Ninnies ( El nido de los simples , 1608) de Robert Armin (Calvo y Tronch). Constituye un indicador para situar el terminus a quo de esta tercera adición. 51
Que a veces topan con los asesinos: 52
No siempre escapan; esto es un consuelo. 53
Mas ay, el tiempo avanza sigiloso, 54
Avanza sigiloso hasta que un día 55
La violencia estalla y sale afuera 56
Cual trueno envuelto en un globo de fuego, 57
Que trae ruina y destrucción a todos. todos. Aquí acaba la tercera adición. <sup> Q4 </sup> </span> 58
Sí, os doy permiso permiso Este verso es incongruente con respecto al final de la adición, pero no lo es con respecto al primer verso del acto tras el cual se ha interpolado esta. Efectivamente, si prescindimos de la adición a la frase Con vuestro permiso, seor , Jerónimo contesta irónicamente con Sí, os doy permiso para que os vayáis , significando que rechaza su compañía, pues interpreta la frase como petición de permiso para marcharse y no para solicitar un favor. para que os vayáis 59
Si ambos a mí igualmente me la dais. 60
PRIMER PORTUGUÉS.
Decidnos, por favor, ¿cuál es mejor camino 61
Para llegar a mi señor el Duque? 62
JERÓNIMO.
El más cercano desde mi persona. 63
PRIMER PORTUGUÉS.
Queríamos decir hasta su casa. 64
JERÓNIMO.
Oh, está cerca. Su casa es esta misma. 65
SEGUNDO PORTUGUÉS.
¿Podríais decirnos si está dentro su hijo? 66
JERÓNIMO.
¿Quién, mi señor Lorenzo? 67
SEGUNDO PORTUGUÉS.
Seor, el mismo.
(Vase por una puerta y vuelve por otra. otra. Presumiblemente habría dos puertas en el foro que representarían la entrada al palacio del duque de Castilla. La direccion escénica puede intepretarse de dos maneras (Calvo y Tronch): o bien el Segundo Portugués entra por una puerta y sale por la otra sin haber encontrado a Lorenzo (Bevington 1996) o bien es Jerónimo el que, en un acto que cuadra bien con su agitado estado mental, va él mismo en busca de Lorenzo y vuelve inmediatamente. Craik supone que esta acotación debería ir al final de la escena e indicaría la salida abrupta de Jerónimo, pero Tydeman cree que está bien situada.)
JERÓNIMO.
Si es él a quien buscáis, desistid: 68
Mejor sería que hablemos de otra cosa. cosa. Jerónimo simula creer o cree que Lorenzo es el mismo diablo, por eso invita a los portugueses a cesar en su empeño y luego a no hablar de él si no es absolutamente necesario. 69
Mas si persistís en querer saber 70
Cómo llegar a él y dónde encontrarlo, 71
Entonces escuchadme y os diré todo. 72
Hay un sendero a vuestra izquierda, izquierda, Recordemos los versos I.i.79-80[63-64]: El de la izquierda, en descenso horrible, / Era caída segura hacia el infierno . 73
Que, de una conciencia culpable, lleva 74
Hasta un bosque de miedo y desconfianza, 75
Un pasaje sombrío y peligroso, 76
Lleno de pensamiento melancólicos, 77
Que, si aguantáis sus humores deletéreos, 78
Os llevará a la muerte y al desespero, 79
Cuyos rocosos precipicios, cuando 80
Los hayáis contemplado una vez, 81
En un valle sin fin de noche eterna, 82
Que, encendido con las iniquidades 83
Del mundo infecta el aire con vapores 84
Aborrecibles... No lejos de allí, 85
Donde los asesinos han levantado 86
Una morada a su almas réprobas, 87
Allí, en una broncínea caldera 88
Por Júpiter dispuesta en su ira cruel 89
Sobre un lecho de llamas sulforosas, 90
Encontraréis bañándose a Lorenzo 91
En plomo fundido e inocente sangre. 92
PRIMER PORTUGUÉS.
¡Ja, ja, ja! 93
JERÓNIMO.
¡Ja, ja, ja! ¡Je, je, je! ¡Adiós buen Jejé! Jejé! Seguimos la indicación de Calvo y Tronch, que a su vez siguen la sugerencia del editor y estudioso de Shakespere John Jowett, de que Jerónimo repite burlonamente la risa del portugués para al final referirse a su propio nombre ( Buen Jejé = buen Jerónimo ). Por otra parte, es de notar como este personaje, una vez que ha prevenido a los portugueses de que la morada de Lorenzo es el mismo infierno, abandona abruptamente la escena como si hubiera quedado aterrorizado por la experiencia de ir en su búsqueda (Tydeman). 94
SEGUNDO PORTUGUÉS.
Sin duda este hombre está loco de atar, 95
O chochea por achaques de la edad. 96
Ea, vayamos a ver a mi seor Duque. 97
(Vanse.)

[ACTO III, ESCENA XII] XII] Se supone que esta escena se localiza en la corte española (Manly).

(Sale JERÓNIMO con una daga en una mano y un dogal en la otra. otra. El atrezo de daga y dogal era parte de la caracterización convencional del suicida en el teatro isabelino.)
JERÓNIMO.
Ahora, señor, señor, Jerónimo se dirige a sí mismo como indicación de su creciente agitación. podría ver cara a cara a cara Como señalan Calvo y Tronch, este famosísimo soliloquio de Jerónimo se ve reforzado por el inusual patrón de rima empleado, que hemos tratado de reproducir en nuestra traducción: dos serventesios seguidos por un esquema de rima irregular pero persistente. 1
Al Rey y él podría atenderme. 2
¿No sería una cosa extraña y rara 3
Si su cohorte quisiera enmudecerme? 4
Ea, veo sus tretas, ¡de hablar concluye! 5
Jerónimo, ahora es tiempo de obrar. 6
Allá abajo en el valle donde fluye fluye De nuevo, como en el caso destacado en la nota en 1.1.93, la descripción que hace Jerónimo del Infierno es coherente con la de Andrés en I.i (Calvo y Tronch). 7
La sangre en cuajarones sin cesar, 8
Se alza una torre en donde un juez severo 9
Se sienta sobre un sillón de acero 10
Y bronce derretido y entre sus dientes 11
Sostiene un hierro de marcar candente 12
Que lleva al lago lago Se refiere al río Averno o quizá al Cocito, afluente este último del Aqueronte. Véanse notas en 1.1.24 y 3.1.68. en que el infierno cabe. 13
¡Ve hasta él, él, él . Se refiere a Plutón, el señor del Averno. Jerónimo! ¡Ve presto! 14
Que él hará justicia a tu caso grave, 15
Baja por esta senda y, al momento, 16
Te has de encontrar con él; o por esta otra otra por esta senda… / o por esta otra . Bevington (1996) supone, creo que plausiblemente, que, al pronunciar estas palabras, Jerónimo blande la daga y el puñal respectivamente. 17
Y falta no te hará tomar aliento. aliento. Es decir, no tendrás que respirar , estarás muerto . 18
¡Esta o esta otra…! otra…! De nuevo, es factible imaginar al actor que personifica a Jerónimo blandiendo o mirando alternativamente a la daga y al dogal. Mas, ¡despacio! 19
Si me ahorco o me mato ¿quién será 20
El que vengue la muerte de mi Horacio? 21
¡No, eso no! Perdóname, hijo mío, 22
Yo no consentiré tal desvarío. 23
([Tira la daga y la soga])
Tomaré el camino que el Rey toma. 24
([Las recoge])
Y aquí lo abordaré: no hay que dudar. 25
Y, Baltasar…, ya me las pagarás 26
Y tú también Lorenzo... El Rey asoma 27
Por aquí, por aquí. Espera. ¡Ay, zape! 28
¡Allá va! ¡Que la liebre no se escape! escape! there goes the hare away en el original. Se trataba de una expresión proverbial que podríamos traducir literalmente como ¡ahí va la liebre! , o ¡que se escapa la liebre! Como dice Bevington (1996), sugiere la precipitación de Jerónimo para no perder la oportunidad de habla con el rey. Pero también podría tener un valor conclusivo indicando ¡y aquí se acaba la discusión! 29
(Salen el REY, el EMBAJADOR, el DUQUE DE CASTILLA y LORENZO.)
REY.
Mostradnos pues, señor embajador, 30
Qué es lo que dice nuestro Virrey: Virrey: Se refiere al rey de Portugal, a quien el rey de España considera ya vasallo suyo y, por tanto, le da el título de virrey. 31
¿Ha recibido ya nuestros artículos? 32
JERÓNIMO.
¡Justicia, ay, justicia para Jerónimo! 33
LORENZO.
¡Atrás! ¿No veis que el Rey está ocupado? 34
JERÓNIMO.
Ah, ¿lo está en verdad? 35
LORENZO.
¿Quién interrumpe así nuestro quehacer? 36
JERÓNIMO.
Yo no, señor. ¡Jerónimo, pasito! pasito! go by, go by! = pasito . Es una de las frases más citadas en la literatura dramática posterior. Su sentido es el de cuidado , apártate , ve con cuidado . La frase señala el cambio de actitud de Jerónimo una vez que ve que Lorenzo acompaña al rey. En ese momento decide callar y alejarse para no descubrirse ante el primero. 37
EMBAJADOR.
Muy renombrado Rey, en efecto, 38
Recibió y leyó vuestras propuestas 39
Así como también vuestra promesa 40
De unión y liga entre nuestros reinos; 41
Y, como hombre contento en extremo 42
Al saber que su hijo en esta corte 43
Recibe trato y obsequio principesco, 44
Cuando ya lo daba por perdido, 45
Y su muerte ya había llorado, 46
Esto que os diré os comunica 47
Por vuestro regio amor movido 48
A fin de que quedéis satisfecho: 49
Primero, cuanto al casamiento 50
De su hijo el Príncipe con Bel-Imperia, 51
Vuestra amada sobrina, os comunica 52
Que tal nueva agrada más a su alma 53
Que incienso o mirra en desagravio 54
Presentados a los cielos ofendidos. ofendidos. Es decir, más que mirra o incienso ofrecido a los dioses en caso de que por alguna razón los dioses hubieran sido ofendidos y necesitaran de esa reparación (Bevington, 1996). La mirra y el incienso eran ofrendas comunes a los dioses como desagravio por algún acto impío cometido contra ellos. 55
En persona, por tanto, vendrá él mismo, 56
Para ver cómo son solemnizados 57
Los ritos nupciales venturosos 58
Y, ante la corte toda de España, 59
A añudar un lazo indisoluble 60
De soberano amor y liga eterna 61
Entre las cortes de España y Portugal. 62
Su corona dará allí a Baltasar 63
Y hará reina a Bel-Imperia. 64
REY.
Hermano, ¿qué os parece del amor 65
Que nos muestra aquí nuestro Virrey? 66
DUQUE DE CASTILLA.
Sin duda, mi señor, esto arguye 67
Un honroso respeto hacia un amigo 68
Y un gran celo por su hijo Baltasar, 69
Quedando yo el no menos obligado 70
A su gracia que así inclina 71
Su gusto soberano hacia mi hija. 72
EMBAJADOR.
Y ahora por último, oh gran señor, 73
Aquí tiene a bien enviar su alteza 74
(Aunque no para el retorno de su hijo) hijo) Es decir, el dinero que originariamente se había enviado para el rescate de Baltasar y que se ha de pagar a Horacio ya no tiene sentido como rescate, pues el príncipe portugués se quedará en España debido a su boda real con Bel-Imperia. 75
El rescate debido a don Horacio. 76
JERÓNIMO.
¡Horacio! ¿Quién llama a Horacio? 77
REY.
Al que, por cierto, no hemos olvidado: olvidado: La ignorancia de la muerte de Horacio mostrada por parte del rey y del duque de Castilla es inexplicable. Murlyne sugiere que quizá se deba a las maquinaciones de Lorenzo por lo que respecta al rey y, en el caso del duque de Castilla, quizá a la baja extracción social del joven asesinado. 78
Dad, pues, las gracias a su majestad. 79
Aseguraos de que se entregue a Horacio. Horacio. Aseguraos de que se entregue a Horacio . En el original inglés Here, see it given to Horatio (= Aquí / Acercaos aquí, aseguraos… ). Como hacen notar Calvo y Tronch, Here sería un deíctico indicando la orden del rey para que el embajador se acerque y le entregue el dinero del rescate; el rey a su vez lo dará en custodia a Lorenzo o al duque de Castilla (sin que quede claro a quién) para que a su vez lo entreguen a Horacio. Calvo y Tronch indican que si el rey entrega el dinero a Lorenzo, la irrupción de Jerónimo es mucho más dramatica y explicaría por qué el rey, ante la actitud de Lorenzo, finalmente opta por entregar el dinero al Duque (III.xii 114-117[92-95]). 80
JERÓNIMO.
¡Justicia, ay, justicia, Rey magnánimo! 81
REY.
¿Quién grita ahí? ¿Jerónimo? 82
JERÓNIMO.
¡Justicia, ay, justicia! ¡Mi hijo, ay, mi hijo! 83
¡Mi hijo al que nada ya rescatará! 84
LORENZO.
Jerónimo, estáis mal avisado. 85
JERÓNIMO.
Lorenzo, a un lado; no me estorbéis ya más, 86
Pues tú has arruinado mi contento. 87
¡Dame a mi hijo! ¡No lo tendrás cautivo! 88
¡Aparta! Destriparé la tierra 89
([Se pone a escarbar con su daga])
Y surcaré las aguas infernales 90
Hasta llegar a los Elíseos Campos, 91
Y traeré a mi hijo aquí para que todos 92
Sus mortales heridas puedan ver. 93
¡Apartaos de mí! 94
Haré una piqueta de mi daga, 95
Y renunciaré a mi oficio 96
De Justicia Mayor de España 97
Para serlo en el infierno entre diablos 98
Y así poder vengarme aquí de todos. 99
REY.
¿Qué significa este desacato? 100
¿Es que nadie refrenará su furia? 101
JERÓNIMO.
¡Teneos! ¡Pasito! No hay por qué reñir: 102
Al que el diablo lleva, a fuerza ha de ir. ir. Se trata de un proverbio inglés Al que se lleva el diablo, a la fuerza irá . Sin embargo, Kyd usa devils (= diablos ) en plural, quizá como una alusión indirecta a Lorenzo y Baltasar y a sus cómplices (Bevingon). 103
(Vase.)
REY.
¿Qué accidente tan extraño es este 104
Que ha sucedido a nuestro buen Jerónimo? 105
Nunca antes lo había visto obrar así. 106
LORENZO.
Noble señor, está ensoberbecido 107
Con los triunfos de su hijo Horacio, 108
Y, ambicionando para sí obtener 109
El rescate del joven Baltasar, 110
Trastornado y quizá también lunático. 111
REY.
Creedme, sobrino, mucho lo sentimos: 112
Ved aquí el amor de un padre por sus hijos. 113
Mas, noble hermano, id y dadle este oro, 114
El rescate del Príncipe, que es suyo. 115
Lo que él tenga no lo pierde Horacio; 116
Y lo puede necesitar Jerónimo. 117
LORENZO.
Mas, siendo un demente inhábil, 118
Es absolutamente necesario 119
Que renuncie a su oficio de Justicia, 120
Que daremos a otro más discreto. 121
REY.
Con ello aumentaríamos su acedía. 122
Mejor es que estudiemos más el caso, 123
Hasta que Nos proveamos este oficio. oficio. Till when ourself will execute the place . Todos los editores que hemos consultado, excepto Craik, introducen una coma tras when , lo que cambiaría el sentido, siendo entonces la traducción: Hasta entonces, Nos este oficio exceptuaremos . Es decir, lo mantendremos en suspenso (ocupado por Jerónimo). 124
Hermano, id por el embajador, 125
Para que sea testigo del enlace 126
Entre Baltasar y Bel-Imperia, 127
Y para acordar el día y hora 128
En que la boda se celebrará, 129
Y así poder contar con la presencia 130
De vuestro señor, el buen Virrey. 131
EMBAJADOR.
Con ello vuestra alteza hará feliz 132
A su majestad, que anhela estas nuevas. 133
REY.
Vayamos y oíd, señor embajador. 134
(Vanse.)

[ACTO III, ESCENA XIIA] XIIA] Toda esta escena constituye la cuarta de las cinco adiciones del Q4 de 1602. Se situaría en el jardín y huerto de la casa de Jerónimo, tal y como se echa de ver por los versos 79-80[61-62] y 129[103] de esta misma escena (Calvo y Tronch).

(Salen DIEGO y PEDRO.)
DIEGO.
<span class="folio"> <sup> Q4 </sup> No entiendo, Pedro. ¿Por qué nuestro amo 1
Nos manda a media noche con antorchas, 2
Cuando pájaros bestias y hombres duermen, 3
Excepto los que buscan cometer 4
Violaciones y crímenes sangrientos? sangrientos? Craik (a quien seguimos en esta traducción), Bevingnton, Edwards, Maus, Mulryne, Tydeman y Neil conservan el signo de interrogación del final de esta tirada de Diego. Sin embargo, Boas y Calvo y Tronch optan por no hacerlo. La diferencia estriba en que, según la edición de los primeros, estaríamos ante el tipo de oración interrogativa directa que hemos traducido. Sin embargo, según los segundos, estaríamos antes una oración interrogativa indirecta que habría que leer así: DIEGO. No entiendo, Pedro, por qué nuestro amo / Nos manda a media noche con antorchas, / Cuando pájaros bestias y hombres, duermen, / Excepto los que buscan cometer / Violaciones y crímenes sangrientos . 5
PEDRO.
Ay, Pedro, has de saber que nuestro amo 6
Está muy trastornado desde el día 7
En que mataron a su hijo Horacio, 8
Y, justo ahora, cuando deberían 9
Dormir sus años de vejez en paz, 10
Y holgar su corazón, como un vesánico 11
Se muestra lunático e infantil 12
En todo lo tocante a su hijo. 13
A veces, al sentarse a la mesa, 14
Habla como si viera a Horacio; 15
Después con gran furor se arroja al suelo, 16
Y grita, “Horacio, ¿dónde está mi Horacio?” 17
De forma que dolor y pena extremos 18
No dejan ni una brizna de hombre en él: 19
Mas mira, ahora llega. 20
(Sale JERÓNIMO.)
JERÓNIMO.
No hay rendija en pared que yo no espíe, 21
Ni árbol que no examine, helecho 22
En que no busque, arbusto que no agite, 23
Ni miembro de nuestra abuela tierra 24
Que no haya hollado con mis pies; 25
No hay aguas en que no me haya sumergido, 26
Ni cielo que haya obviado mi escrutinio; 27
Mas, a pesar de todo, no consigo 28
Volver a ver la faz de mi hijo Horacio… 29
¡Eh! ¿Quién anda ahí? ¡Espíritus, espíritus! 30
PEDRO.
Somos vuestros siervos, señor Jerónimo. 31
JERÓNIMO.
¿Y qué hacéis con antorchas tan de noche? 32
PEDRO.
Vos nos pedisteis luz y que esperáramos. 33
JERÓNIMO.
No, no. ¡Os engañáis! engañáis! Alejandrino inglés en el original (12 sílabas) vertido en un alejandrino español (14 sílabas). No fui yo… ¡Os engañáis! engañáis! Alejandrino inglés en el original (12 sílabas) vertido en un alejandrino español (14 sílabas). 34
¿Estaría yo tan loco como para pediros 35
Que encendierais antorchas a estas horas? 36
¡Ah, no! Encendedme las antorchas al mediodía, 37
Cuando el dios sol cabalga en su esplendor; 38
Encendedme entonces las antorchas. 39
PEDRO.
¡Y malgastar la cera al mediodía! mediodía! En el original Then we burn daylight , aludiendo a una frase proverbial burn candles in the daytime = gastar velas a plena luz del día con el significado de perder el tiempo. 40
JERÓNIMO.
Que se consuman, pues, cera y hachones. 41
La noche es una mala puta homicida 42
Que encubre siempre la traición; 43
Y esa pálida Hécate, Hécate, Hécate . Se trata de la diosa griega de la luna, pero también del Inframundo, en donde reina sobre las almas de los muertos y es también una hechicera. la luna, 44
Consiente lo que se hace entre tinieblas, 45
Y todas las estrellas que contemplan 46
Su rostro fijamente son tan sólo 47
Tachones que dan lustre a sus puños, 48
Alfileres que adornan su vestido, 49
Y los que deberían ser poderosos 50
Y divinos dormitan en lo oscuro, 51
Cuando más deberían brillar. 52
PEDRO.
No los tentéis, señor, hablando así: 53
Los cielos son benignos; vuestras cuitas 54
Y penas os mueven a estos extravíos. 55
JERÓNIMO.
Villano, mientes, y tan sólo sabes 56
Decirme que estoy loco. ¡No lo estoy! 57
Bien sé que tú eres Pedro y él es Diego. 58
Puedo probártelo probártelo Al igual que ocurre en el original, Jerónimo se refiere a que puede probar que la luna consiente lo que se hace entre tinieblas, etc., no que conoce bien la identidad de sus criados. ; y ¿podría acaso de estar loco? 59
¿Dónde estaba la luna cuando fue muerto Horacio? 60
Esa noche debería haber lucido: 61
Míralo: viene en los almanaques. almanaques. Como es bien sabido, en los almanaques se hacían pronósticos y se predecían las fases de la luna para el año entrante. 62
Si hubiera lucido… 63
En el rostro de mi hijo había tal gracia 64
Que, bien lo sé, de haberlo visto su asesino, 65
Sus armas habrían caído al suelo 66
Y cortado la tierra con sus filos, 67
Aunque no le moviera otro propósito 68
Que derramar su sangre y darle muerte. 69
¡Ay dolor! Cuando la maldad ignora, 70
¿Cómo argüir con la maldad? 71
(Sale ISABELA.)
ISABELA.
Amado Jerónimo, entra en casa, 72
No dejes que se aumente dolor. 73
JERÓNIMO.
Verdad, Isabela, aquí no hacemos nada. 74
No lloro ya: pregunta a Diego y a Pedro. 75
No lloro no; estamos muy contentos, 76
Muy, muy contentos; en verdad lo estamos. 77
ISABELA.
¿Cómo? ¿Aquí contentos? ¿Aquí contentos? 78
¿No es este el sitio y este el mismo árbol árbol La utilización del término árbol ( tree ) aquí por parte de Isabela y a continuación por Jerónimo sugiere que la pieza de atrezo en donde cuelgan y apuñalan a Horacio sea un árbol (al menos en las adiciones). Véase nota a la acotación tras 2.4.67. 79
Donde murió mi Horacio asesinado? 80
JERÓNIMO.
Fue… Fue… Según Bevington (1996), Jerónimo va a preguntar algo a sus criados, pero se interrumpe al ver a Isabella. No digáis qué. Que se desahogue. 81
Este fue el árbol. Lo planté yo mismo 82
De una semilla, y cuando el clima 83
Canicular de nuestra España 84
No lo dejaba crecer y la savia 85
Infantil y humana se secaba 86
Tres veces yo solía por la mañana 87
Rociarlo con agua de la fuente. 88
Por fin creció y creció y dio y dio más fruto, 89
Hasta que al fin 90
Llegó a convertirse en un patíbulo 91
Y dio por mejor fruto a nuestro hijo- 92
Dio tu fruto y el mío, ¡ay, árbol malvado! 93
(Alguien llama desde dentro.)
Ve a ver quién es. 94
PEDRO.
Señor, es un pintor.
JERÓNIMO.
Hazle entrar, que nos pinte algún consuelo, 95
Pues con certeza no hay para nosotros 96
Otro consuelo que no sea en pintura. pintura. En el original Kyd juega con el sentido figurado de pintar como representar , mostrar para realzar en el verso siguiente el carácter ilusorio del consuelo que puede ofrecer el pintor a los abatidos Jerónimo e Isabela. 97
Que entre… ¡Quién sabe qué nos traerá el hado! 98
Dios quiso que plantara yo este árbol: 99
Amo hay que cría un criado descontento 100
Que al cabo odia a quien le dio el sustento. 101
(Sale el PINTOR.)
PINTOR.
Dios os bendiga, señor. 102
JERÓNIMO.
¿A santo de qué, rufián?
¿Cómo, de dónde y de qué manera 103
He de ser yo bendito o bendecido? 104
ISABELA.
¿Qué es lo que os trae aquí, buen hombre? 105
PINTOR.
Justicia, señora. 106
JERÓNIMO.
¡Ávido mendigo!
¿Es que quieres acaso obtener 107
Lo que no vive ya en este mundo? mundo? that that lives not in the world? = Lo que no vive ya en este mundo . Se trata de la Justicia. El verso podría contener una referencia a Astrea, diosa griega personificación de la Justicia primigenia de las edades de Oro y de Plata de la humanidad. Astrea, decepcionada por la creciente degeneración de los seres humanos al final de la Edad de Plata, abandonó este mundo y se encarnó en la constelación de su mismo nombre en el cielo. El tema era bien conocido en la literatura inglesa. Lo tratan James Shirley en The Triumph of Peace y John Dryden en Astraea Redux , bien que en su versión panegírica de la monarquía inglesa (Charles I y Charles II respectivamente) que propicia un imaginario regreso de la diosa a la Tierra. 108
¡Ah, todas las minas aún no explotadas 109
No podrían procurarte una onza de ella, 110
Tan rarísima joya es la justicia. 111
Créeme, 112
Dios la ha acaparado en sus manos 113
Y no hay justicia sino la que Él envía. 114
PINTOR.
¡Ay, entonces bien veo 115
Que Dios me dará reparación 116
Por el asesinato de mi hijo. 117
JERÓNIMO.
¿Y cómo? ¿Tu hijo ha muerto asesinado? 118
PINTOR.
¡Ay, sí, señor! Y no hay nadie en el mundo 119
Que haya tenido un hijo tan querido. 120
JERÓNIMO.
¿Cómo? ¡Que no hay nadie en el mundo 121
Que haya tenido un hijo tan querido! 122
Mientes y tu mentira es tan enorme 123
Como el mundo; yo sí que tuve un hijo 124
Cuyo más ínfimo cabello valía 125
Mil hijos tuyos; y lo asesinaron. 126
PINTOR.
Mas, señor, yo tenía sólo a este. 127
JERÓNIMO.
¡Y yo también! ¡Yo también! Pero el mío 128
Valía por un ejército de hijos! 129
Mas es igual. Pedro, Diego, entraos; 130
Vete, Isabela: este amigo y yo 131
Vamos a registrar este vil huerto 132
De arriba abajo, como dos leones 133
Que han sido privados de sus cachorros. 134
Entraos os digo. 135
(Vanse. El pintor y Jerónimo se sientan.)
Hablemos cuerdamente.
¿Mataron a tu hijo? 136
PINTOR.
Señor, sí.
JERÓNIMO.
Y al mío.
¿Y cómo te afecta? ¿Enloqueces 137
En ocasiones? No se te presentan 138
A veces visiones a los ojos? 139
PINTOR.
¡Ay, señor, sí! 140
JERÓNIMO.
¿Y eres pintor? ¿Podrías pintarme una lágrima, una herida, 141
un grito o un suspiro? ¿Podrías pintarme un árbol semejante a este? 142
PINTOR.
Señor, seguro estoy de que habéis oído hablar de mí: mi nombre es Bazardo. 143
JERÓNIMO.
¡Bazardo! A fe mía, un sujeto excelente. Mirad, señor, 144
¿lo veis? Me gustaría que me pintarais en mi galería, 145
con vuestros pálidos óleos y me representarais con cinco 146
años menos… ¿Lo veis? Pasad cinco años por alto; 147
dejadlos pasar… como el Justicia Mayor de España, 148
con mi esposa, mi esposa Isabela a mi lado, mirando 149
vivamente a mi hijo Horacio, como si quisiera significar 150
“Dios te bendiga dulce hijo mío”, o algo semejante; 151
y mi mano reposando sobre su cabeza, así, señor. 152
¿Lo veis…? ¿Podríais hacerlo? 153
PINTOR.
Muy por cierto, señor. 154
JERÓNIMO.
Bien pues os lo ruego, fijaos, señor: entonces, señor, 155
me gustaría que me pintarais este árbol, este mismo árbol. 156
¿Podéis pintar un grito desgarrado? 157
PINTOR.
De lo más aparente, señor. 158
JERÓNIMO.
No, no, aparente no; debe gritar; pero es igual. 159
Bien, señor, pintadme a un joven abierto de arriba 160
a abajo con espadas de rufianes, colgando de este árbol. 161
¿Podéis representar un asesino? 162
PINTOR.
Os lo garantizo, señor: tengo tomados los modelos de 163
los asesinos de peor fama que hayan vivido en España. 164
JERÓNIMO.
¡Ah, pues que sean peores, aun peores; ampliad vuestro arte 165
y que sus barbas sean del propio color de las de Judas; 166
y haced salientes sus cejas. Sea como sea, ateneos a esto. 167
Luego, señor, tras un fuerte ruido, sacadme en camisón 168
y con la ropa bajo el brazo, con una antorcha en la mano 169
y la espada en alto, así… y con estas palabras: 170
“¿Qué ruido es este?”, “¿Quién llama a Jerónimo?” 171
¿Podríais hacerlo? 172
PINTOR.
Señor, sí. 173
JERÓNIMO.
Muy bien, señor, entonces pintadme en la calle, 174
pintadme por los callejones, andando aún con 175
una expresión trastornada, y con el pelo tan erizado 176
que me alza el gorro de dormir. Haced que las nubes 177
frunzan el ceño, pintad la luna sombría, las estrellas 178
extintas, los vientos rugientes, las campanas tocando 179
a rebato, la lechuza ululando, los sapos croando, 180
los minutos crujiendo con su tic tac y el reloj dando 181
las doce. Y entonces, por último, señor, sobresaltado 182
por el horror, pintadme distinguiendo ante mi un hombre 183
colgado, balanceándose y balanceándose como bien sabéis 184
representar cuando el viento mece un cuerpo, y cortando 185
al instante la cuerda para bajarlo. Y contemplándolo 186
a la luz de una antorcha, descubriendo que se trata 187
de mi hijo Horacio. ¡Ahí, ahí podéis representar 188
una verdadera pasión! Pintadme como al viejo rey 189
Príamo de Troya, gritando: “¡Se quema mi casa, 190
se quema mi casa, como la antorcha que sostengo 191
en mi mano!” Hacedme maldecir, hacedme rabiar, 192
hacedme gritar, hacedme enloquecer, hacedme 193
cuerdo de nuevo, hacedme maldecir el infierno, invocar al cielo, 194
y, por último, dejadme sumido en un trance… y así lo demás. 195
PINTOR.
¿Y esto sería el final? 196
JERÓNIMO.
¡Ah, no! ¡No hay final; el final es la locura y la muerte! 197
Y en verdad que nunca estoy mejor que cuando enloquezco. 198
Entonces me parece que soy un hombre valeroso. 199
Entonces hago maravillas. Pero la razón acaba 200
por zaherirme y ese es el tormento, ese el infierno. 201
Finalmente, señor, traed ante mí a uno de los asesinos: 202
aunque fuera tan fuerte como Héctor así, 203
así lo abriría en canal con mi espada de arriba a abajo. 204
(Saca de escena al Pintor golpeándolo. Luego vuelve de nuevo con un libro en la mano. mano. Calvo y Tronch añaden la acotación [se retira el cenador] , previniendo que la acción de la escena siguiente no necesariamente tiene que desarrollarse en la casa de Jerónimo, como sugerimos tentativamente en la nota que sigue a esta. Sin la escena III.xiiA, según algunos críticos, añadida para sustituir los versos de III.xiii.58-222[III.xiii.45-172] e insertada antes del soliloquio de Jerónimo en III.xiii.1-58[III.xiii.1-44], sería lógico suponer que se retire el cenador <sup> Q4 </sup> </span>)

[ACTO III, ESCENA XIII] XIII] Localización: la casa de Jerónimo (Manly) o el tribunal de justicia (Bevington et alii 2002).

(Sale JERÓNIMO con un libro libro El libro que Jerónimo tiene en sus manos ha sido objeto de especulación. Debido a que la frase con la que inicia su parlamento ¡Vindicta mihi! ( la venganza es mía ), es literal de Romanos XII.xix se ha sugerido que se trataría de la Biblia, pero como esta frase latina aparece también en Octavia (849) de Séneca ( haec vindicta debetur mihi? = ¿Esta es la venganza que se me debe? ) esta obra se postula también como candidata al libro de Jerónimo. en la mano.)
JERÓNIMO
¡Vindicta mihi! 1
Los cielos vengarán cualquier ofensa; 2
No sufrirán que un crimen quede impune. 3
Así pues, Jerónimo, detente y piensa 4
Cual pueda ser su su Es decir, la voluntad de los cielos. El posesivo sus se repite dos versos más abajo (su tiempo y ocasión). En el original inglés ( their ) también existe esta ambigüedad entre dioses y mortales. voluntad e intento: 5
Pues no le es dado a los mortales 6
Determinar su tiempo y ocasión… 7
Per scelus semper tutum est sceleribus iter. 8
Golpea y golpea una y otra vez 9
Allí donde aparezca la injusticia; 10
Pues de un mal se sigue más malicia, malicia, Jerónimo podría estar pensando en las acciones ya desencadenadas por Lorenzo que bien pudiera estar planeando matarlo a él mismo para ocultar su cadena de asesinatos. 11
Y a la postre la peor suerte 12
De un firme propósito es la muerte. muerte. And death's the worst of resolution . Según Boas el sentido de este verso es que lo peor que puede suceder a un ánimo resuelto es la muerte, que no se contempla como el mayor de los males. 13
Pues quien con paciencia y mansedumbre 14
Se afane en preservar su vida 15
Antes que piensa la verá perdida. 16
Fata si miseros juvant, habes salutem; 17
Fata si vitam negant, habes sepulchrum. 18
Si el destino alivia tu miseria, 19
Tendrás contento y serás feliz. 20
Y si te quita la vida, Jerónimo, 21
Al menos tendrás tumba asegurada; 22
Y si te niega una y otra cosa, 23
Piensa que será al menos tu consuelo 24
Que el pío cielo cubre al insepulto; insepulto; Frase proverbial tomada de La Farsalia VII.818 de Lucano (Schick). 25
Y, en conclusión, ¡su muerte vengaré! 26
¿Mas cómo? No a la manera burda de los hombres, 27
Por medio de males declarados 28
Que son inevitables por ser públicos, 29
Sino por un secreto y cierto medio, medio, …not as the vulgar wits of men, / With open, but inevitable ills, / As by a secret, yet a certain mean . En el original el significado es oscuro (véase Bowers 1959: 78-79). El sentido general parece ser no a la manera de las personas de espíritu vulgar, con actos delictivos abiertamente públicos y, por tanto, fácilmente detectables (y perseguibles por la ley), sino por un medio secreto pero eficaz . 30
Que so capa de afabilidad 31
Mejor se ocultará a la corte toda. 32
Los prudentes aguardan su ocasión 33
Con segura cautela y en su sazón. 34
Mas habiendo apremio no hay sazón, 35
Y, así, no todo tiempo es sazonado 36
Para llevar a cabo la venganza. venganza. Del hecho de que las situaciones extremas no permiten la espera o dilación se sigue que no todos los momentos son apropiados para ejecutar la venganza. Jerónimo parece estar sugiriendo que sólo en situaciones desesperadas no hay tiempo para encontrar el momento oportuno de ejecutar la venganza; en otras circunstancias es conveniente esperar hasta encontrar momento y ocasión. 37
Es fuerza, por tanto, en este trago 38
Sosegarme en mi desasosiego, 39
Fingir quietud en mi inquietud, 40
No haciendo ver que sus vilezas sé, 41
De modo que les haga mi simpleza 42
Pensar que en mi ignorancia están a salvo, 43
Pues la ignorancia, yo y ellos lo sabemos, 44
Remedium malorum iners est. 45
Ni me aprovecha nada amenazar 46
A quienes, como huracán en páramo, 47
Me harán caer con el soplo de sus títulos. 48
No, no, Jerónimo, tus ojos debes 49
Aplicar a verlo todo y tu lengua 50
A componer discursos más melosos 51
De lo que suele ofrecer tu espíritu, 52
Tu corazón aplica a la paciencia; 53
Tus manos a la ociosidad, 54
Tu gorra a los saludos cortesanos, 55
Y tus rodillas a las reverencias, reverencias, Descubrirse y hacer genuflexiones son muestras de cortesía y acatamiento a un superior. 56
Hasta que sepas cuándo, dónde y cómo 57
Ejecutar segura tu venganza. 58
(Se oye un ruido dentro.)
Mas, ¿qué ruido, qué alboroto es ese? 59
(Sale un criado. criado. La escena XIIA (véase supra ) de la cuarta adición en el cuarto de 1602 probablemente vendría a sustituir en muchas representaciones posteriores a este pasaje en el que un padre, en situación paralela a la de Jerónimo, viene a pedir justicia por el asesinato de un hijo (Calvo y Tronch).)
CRIADO.
Una cuadrilla de solicitantes 60
Pobres e importunos viene a veros, 61
Rogando que, si os dignáis, señor, 62
Defendáis su caso ante el Rey. 63
JERÓNIMO.
¿Que defienda yo sus acciones varias? 64
Bien está, que entren y los vea yo. 65
(Salen tres CIUDADANOS y un VIEJO [Bazulto]. Bazulto]. El viejo será designado en los títulos de los personajes, con un notable grado de inconsistencia, como SENEX (anciano) y, posteriormente, como Bazulto.)
PRIMER CIUDANO.
Así os lo digo: por saber y leyes 66
Abogado no hay en toda España 67
Que pueda superarle, o que se esfuerce 68
La mitad de lo que él se esforzará, 69
En la consecución de la justicia. 70
JERÓNIMO.
Venid aquí, acercaos, buenas gentes, 71
Que así venís a importunarme. 72
Ahora debo adoptar un aire grave, 73
Tal como hacía antes de ser Justicia, 74
Cuando ejercía de corregidor. 75
Adelante, señores, ¿qué es ello? 76
SEGUNDO CIUDADANO.
Adelante, señores, ¿qué es ello?Señor, un cargo... 77
JERÓNIMO.
¿Por agresión?
PRIMER CIUDADANO.
El mío es por deuda. 78
JERÓNIMO.
Abrid paso.
PRIMER CIUDANO.
Señor, no, el mío es un pleito de causa. causa. an action of the case en el original. Se trata de una provisión especial para resolver un caso de daños que no está cubierto por la ley común ( Common Law ), es decir, para la que no hay legislación previa y que debe ser resuelta por argumentación del caso mismo. 79
TERCER CIUDANO.
El mío, ejectione firmae por arriendo. 80
JERÓNIMO.
Reportaos, señores. ¿Estáis entonces 81
Resueltos a que lleve vuestro caso? 82
PRIMER CIUDANO.
Así es, señor, y ved aquí mi escrito. 83
SEGUNDO CIUDANO.
Y mi caución aquí. 84
TERCER CIUDANO.
Mi arrendamiento…
(Todos le dan sus papeles.)
JERÓNIMO.
¿Mas por qué ese pobre hombre calla, 85
Mientras muestra sus ojos lacrimosos 86
Y eleva sus manos a los cielos? 87
Venid aquí, buen hombre, y contadme 88
Cuál es el caso que aquí os trae. 89
SENEX.
Noble señor, mi caso, aunque ignorado, 90
Podría conmover los corazones 91
De los más belicosos mirmidones, mirmidones, Los mirmidones, soldados comandados por Aquiles en la guerra de Troya, eran proverbiales por su dureza e insensibilidad. Cf Eneida II.6-8 (Edwards, citando a Mustard). 92
Y a lágrimas fundir las rocas córsicas. córsicas. corsic rocks . Tomado de Séneca, Octavia , 382: Remotus inter Corsici rupes maris = retirado entre los escollos del mar de Córcega (Boas, Schick). Presumiblemente se traen a colación aquí por su proverbial escarpadura y anfractuosidad. 93
JERÓNIMO.
Ea, buen hombre, contadme vuestro caso. 94
SENEX.
Ay, no, señor, pues si pudieran 95
Ceder mis penas ante mis palabras 96
Cargadas con la más triste aflicción, 97
Entonces no habría yo en papel, cual veis, 98
Con tinta escrito un caso sangriento. 99
JERÓNIMO.
Veamos qué hay aquí. “La humilde súplica 100
De Bazulto por su hijo asesinado”. 101
SENEX.
Así es, señor. 102
JERÓNIMO.
¡No, no, señor, no así!,
Mi hijo es quien ha sido asesinado: 103
¡Ay, mi hijo, mi hijo, mi hijo Horacio! 104
Mas mío o vuestro, Bazulto, consolaos. 105
Tomad mi pañuelo y secaos los ojos, 106
Mientras, mísero de mí, en vuestra cuita 107
Veo el vivo retrato de mi agonía. 108
(Saca un pañuelo ensangrentado.)
Ay, no, este no; Horacio, este era el tuyo, 109
Y, cuando lo empapé en tu sangre cara, 110
Se convirtió en la prenda que me une a ti 111
Y me recuerda que no soy vengado. 112
Mas ved esto, esto, Bevington (1996) y Calvo y Tronch añaden la acotación escénica [ Saca más objetos ]. Qué objetos sean esos a los que se refiere Jerónimo con esto… y esto, y esto no se especifica en el texto original. tomadlo, y esto, esto, Bevington (1996) y Calvo y Tronch añaden la acotación escénica [ Saca más objetos ]. Qué objetos sean esos a los que se refiere Jerónimo con esto… y esto, y esto no se especifica en el texto original. y esto, esto, Bevington (1996) y Calvo y Tronch añaden la acotación escénica [ Saca más objetos ]. Qué objetos sean esos a los que se refiere Jerónimo con esto… y esto, y esto no se especifica en el texto original. 113
Y todo lo demás que hay en mi bolsa, 114
Pues nuestra agonía común es una. 115
PRIMER CIUDANO.
¡Ah, ved cuán generoso es Jerónimo! 116
SEGUNDO CIUDANO.
Su gesto en verdad muestra su nobleza. 117
JERÓNIMO.
¡Contempla tu vergüenza aquí Jerónimo! 118
¡Contempla a un padre que ama a su hijo, 119
La pena y los tristísimos quejidos 120
Con que llora a su hijo fallecido! 121
Y si así los efectos del amor 122
Agitan los objetos más pequeños; 123
Si el amor fuerza tales pasiones 124
Hasta en los más ínfimos ingenios, ingenios, in meaner wits . En las personas con menos inteligencia, pero también en las personas más humildes socialmente. Está claro que Jerónimo incluye a Bazulto en ese grupo. 125
Si expresa tal poder entre los pobres: 126
Jerónimo, cuando un mar rugiente, 127
Revuelto con el viento y la marea, 128
Te levanta y te lanza de cabeza, 129
Las grandes olas en la superficie 130
Se mueven al vaivén de viento y agua, 131
Mientras que en las corrientes inferiores 132
Se empeñan en su afán aguas menores. menores. Este símil heroico es algo oscuro, pero el tenor del mismo indica claramente que Jerónimo compara la pasión agitada e intensa de Bazulto con las agitadas aguas de la superficie del mar durante la tormenta, mientras que su propia pasión, menos aparente, aunque profundamente sentida, se equipara a las de aguas profundas de ese mismo tormentoso mar. 133
¿No te avergüenza Jerónimo, entonces, 134
Ser negligente en la venganza dulce 135
De tu hijo Horacio tan querido? 136
Aunque no haya justicia en este mundo, 137
Descenderé al Averno y en mi celo 138
Llamaré a las puertas desvaídas 139
Del infernal palacio de Plutón, 140
Hasta llevarme como ya hizo Alcides. Alcides. Alcides . Otro nombre para Hércules. Este héroe griego es traído a colación aquí por sus famosos trabajos o hazañas míticas, la última de las cuales consistió en bajar a los infiernos, reducir al perro Cancerbero y traerlo al mundo de los vivos. 141
Una tropa de Furias y de harpías crueles 142
Con que atormentar a Lorenzo y al resto. 143
Mas para que el tricéfalo portero 144
No me impida ir a la lodosa orilla 145
Os haréis pasar por el poeta tracio. 146
Vamos, buen hombre, sed mi buen Orfeo, Orfeo, Orfeo es el poeta tracio mencionado en el verso anterior. Según la leyenda, consiguió, merced a su extraordinaria habilidad con el arpa, entrar en los infiernos y obtener de Proserpina permiso para rescatar a su esposa Eurídice, aunque finalmente no pudo sacarla de los infiernos. 147
Y si es que no sabéis tocar el arpa, 148
Haced que suene el bordón pesado pesado the burden . Se trata de un juego de palabras entre burden = carga, peso, pena y burden bass = estribillo de una canción o el bajo o acompañamiento grave. 149
De vuestro apenado corazón, 150
Hasta que Proserpina nos otorgue 151
Venganza contra los que asesinaron 152
A mi querido hijo Horacio. 153
Entonces los haré mil y un pedazos 154
Cortándolos así, y así, y así, 155
Desmembrando sus cuerpos con mis dientes. 156
(Rompe los papeles en pedazos.)
PRIMER CIUDADANO.
¡Señor, mi escrito! 157
SEGUNDO CIUDADANO.
¡No! ¡Mi caución!
(Sale JERÓNIMO.)
TERCER CIUDADANO.
¡Mi cédula! Diez libras me costó 158
Y vos, señor la habéis hecho pedazos. 159
JERÓNIMO.
No puede ser, yo no la he herido: 160
Mostradme una gota de su sangre. 161
Decidme, ¿cómo es posible entonces 162
Que yo la haya podido asesinar? 163
(Vanse todos menos el Anciano. Bazulto permanece en escena hasta que Jerónimo vuelve a salir y habla mirándolo a la cara.)
JERÓNIMO.
¿Acaso, Horacio, hijo, has regresado 164
De lo profundo para demandar 165
Justicia, arriba en esta tierra? 166
¿Para decirme que no estás vengado? 167
¿Para hacer manar lágrimas nuevas 168
De los llorosos ojos de Isabela, 169
Cuya luz han cegado los lamentos? 170
Vuélvete, hijo mío, quéjate a Éaco, 171
Pues no hay justicia aquí; buen hijo, vete, 172
Que la justicia vive desterrada; 173
Jerónimo, tu padre, irá contigo. 174
Tu madre en tanto implorará a gritos 175
Venganza al riguroso Radamanto Radamanto Éaco y Radamanto, junto a Minos, forman el tribunal del Inframundo que ha juzgado el alma de Andrés. Véase nota en 1.1.43. 176
Contra los despiadados asesinos. 177
SENEX.
¿Ay, ay, señor, en dónde se origina 178
Este vuestro discurso trastornado? 179
JERÓNIMO.
Mas deja que contemple a mi Horacio. 180
¡Ay, dulce niño, como has cambiado 181
Bajo la negra sombra de la muerte! 182
¿Es que no tuvo Proserpina acaso 183
Piedad ninguna de tu juventud, 184
Y ha sufrido que el bello carmesí 185
De tu alegre y tierna primavera 186
Sea marchitado por el cruel invierno? 187
Horacio, ay, te veo más envejecido 188
Que yo, que soy tu anciano padre. 189
¡Ay, hado inclemente que así transforma 190
La apariencia exterior de los mortales! 191
BAZULTO/SENEX/VIEJO.
Mas reparad, señor: no soy vuestro hijo. hijo. En su locura Jerónimo toma al anciano por su hijo Horacio. 192
JERÓNIMO.
¿Y cómo? ¿No sois mi hijo? Entonces sois 193
Una furia sin duda proveniente 194
Del vacío reino de la negra noche 195
Enviada para hacer que comparezca 196
A la presencia del sombrío Minos Minos Véase nota en 3.13.176 supra . 197
Y de su par, el justo Radamante, 198
Y aguijar a Jerónimo que es tardo 199
En buscar la venganza de su Horacio. 200
BAZULTO/SENEX/VIEJO.
Soy un hombre quebrantado, no un espectro, 201
Que vino por justicia para su hijo. 202
JERÓNIMO.
Ahora que mentáis a vuestro hijo 203
Os reconozco y bien sé quién sois: 204
Vos sois la viva imagen de mi pena; 205
En vuestro rostro veo mi sufrimiento. 206
En vuestros ojos se engrudan las lágrimas, 207
Vuestras mejillas se consumen y arrugan, 208
Vuestra frente abaten vuestras cuitas 209
Y vuestros balbuceantes labios 210
Murmuran melancólicas palabras 211
Que abruptamente cesan o se quiebran 212
Por la fuerza de los aéreos suspiros 213
Que, al respirar, exhala vuestro espíritu, 214
Y todo este penar es por vuestro hijo, 215
Y es igual al que siento yo por mi hijo. 216
Venid, iréis a casa de Isabela; 217
Apoyaos en mí y yo en vos 218
Así nos sostendremos mutuamente, 219
Y vos, y yo, y ella cantaremos 220
Una canción a tres voces en una, 221
Que concuerda en acordes discordantes. 222
Mas partamos; no hablemos más de acordes, 223
Pues con cuerda cuerda La mención de discordancias y acordes ( discords y cords en inglés) trae a la atribulada memoria de Jerónimo la cuerda con que Horacio fue ahorcado. fue Horacio asesinado. 224

[ACTO III, ESCENA XIV] XIV] Localización: la corte española (Manly).

REY.
Id, hermano, esta es una encomienda 1
Que os toca como duque de Castilla; Castilla; La visita real concierne en gran medida al duque de Castilla como padre de la futura novia del príncipe de Portugal. 2
Saludad al Virrey en nuestro nombre. 3
DUQUE DE CASTILLA.
Sí.
VIRREY.
Id, don Pedro en representación 4
De vuestro sobrino Baltasar 5
Y saludad al duque de Castilla. 6
DON PEDRO.
Así lo haré, sin duda, mi señor. señor. De nuevo es díficil imaginar cómo se desarrolla la escena desde el punto de vista proxémico. Para Tydeman el duque de Castilla y don Pedro avanzan hacia el centro del escenario (el primero en el verso III.xiv.3[2] y el segundo en el verso III.xiv.7[4]), se cruzan allí, y se paran para saludarse. Para Bevington (2002), sin embargo, se producirían tres abrazos. Por un lado el duque de Castilla cruza el escenario (versos 3-6[2-4]) y abraza al Virrey antes de los versos 5-6[3-4] y a don Pedro después del verso 5[4] y luego el rey abraza al Virrey en verso 11[7]. Bevington (en Bevingon et alii 1996), sin embargo, no nos indica cómo llegan a aproximarse el rey y el Virrey el uno al otro (Calvo y Tronch). 7
REY.
Y ahora, a ver a los portugueses: 8
Pues así como somos Nos ahora, 9
Así, en un tiempo, fueron ellos, 10
Reyes y archirregentes de las Indias. Indias. En el original of the western Indies , es decir, las Indias Occidentales, o lo que es lo mismo América. Estaríamos ante un caso de error geográfico e histórico, a no ser que el autor tome la parte por el todo y se esté refiriendo a las incipientes posesiones lusas de Brasil como las Indias. Otra posibilidad es que haya confundido las Indias Occidentales con las Orientales, a donde, como es sabido, se orientó en principio la expansión colonial portuguesa (colonias de Bombay, Goa, Macao, Islas Maldivas, etc.). 11
¡Bienvenido a esta corte, insigne Virrey, 12
Y bienvenido vuestro noble séquito! 13
En verdad no nos es desconocida 14
La causa de vuestra venida hoy 15
O por qué razón habéis cruzado 16
Tan soberanamente el mar: mar: magnánimamente / generosamente . En el original tetrámetro yámbico, no infrecuente en Kyd. Faltarían, por tanto, dos sílabas para completar el clásico pentámetro yámbico. Por otra parte, este verso presenta una inconsistencia geográfica detectada ya por Schick, pues supone que el virrey de Portugal se ha desplazado por mar desde la capital portuguesa hasta la corte española (supuestamente Madrid) lo cual es insólito y revelaría una ignorancia supina de Kyd con respecto a la geografía peninsular. Sin embargo, Freeman (1967: 10) sostiene que en ningún momento en la obra se habla de que la corte española esté radicada en Madrid y que bien podría tener su sede en Sevilla. Entonces un viaje por mar desde Lisboa estaría justificado, pues en parte se podría haber hecho, como no era infrecuente, costeando Portugal y Andalucía occidental hasta Cádiz y de allí, por tierra, a Sevilla, o bien remontando por el Guadalquivir desde Sanlúcar de Barrameda. 17
Nos basta con notar en este acto 18
La fe y el amor más que ordinario 19
Con que nos distinguís y obsequiáis. 20
Sucede, pues, que mi noble sobrina 21
(Pues según parece ya es sabido) 22
Se halla prometida a Baltasar 23
Y por acuerdo y licencia nuestra 24
Mañana se celebrará la boda. 25
A este propósito solemnizamos 26
Vuestra real persona, vuestra cohorte, 27
Su goce nupcial y nuestra paz. 28
Hablad, pues, varones portugueses, 29
¿Será así? Si es sí, decid sí 30
Y si es no, decid no llanamente. 31
VIRREY.
Rey famoso, no vengo como creéis 32
En compañía de hombres irresolutos, 33
Sino de quienes tras haber leído 34
Vuestros artículos debidamente 35
Han confirmado sin vacilación 36
Vuestra propuesta, y a mí me han contentado. contentado. Como indica Boas, estas palabras del rey implican que el Consejo se ha reunido y que ha aprobado por unanimidad los artículos del tratado de paz propuesto por España. 37
Sabed, pues, que vengo a solemnizar 38
La boda de vuestra sobrina amada, 39
La bella Bel-Imperia, y Baltasar, 40
Su boda, sí, hijo mío, contigo, contigo, En este momento el virrey de Portugal cambia de interlocutor y se dirige a su hijo. a quien, 41
Pues que viví para volver a verte, 42
Te ofrezco a ti y a ella la corona. 43
Luego dejad que viva en retiro 44
Orando sin cesar, cesar, Verso truncado (cinco sílabas) en el original. 45
Admirado de ver cuán raramente 46
El cielo tu vida ha preservado. 47
REY.
¡Mirad, hermano, ved con qué emoción 48
Se agita en él su natural querencia! querencia! Calvo y Tronch añaden la acotación [He weeps.] = [Rompe a llorar] , interpretando acertadamente que el súbito encuentro con su hijo hace al virrey de Portugal romper el protocolo y dejar irrumpir en el espacio público sus sentimientos privados, que no puede contener. Esta intervención del Rey de España resume apropiadamente el estado de ánimo del Virrey y le facilita una salida airosa a su inapropiada, aunque comprensible, ruptura del protocolo. 49
Venid, noble Virrey, y acompañad 50
A vuestro amigo para que con él 51
Deis rienda suelta a estos extremos: 52
Sin duda un lugar más reservado 53
Conviene más a vuestro real estado. 54
VIRREY.
Aquí o donde vuestra alteza estime. 55
(Vanse todos excepto el duque de Castilla y Lorenzo.)
DUQUE DE CASTILLA.
Lorenzo, quédate que quiero hablarte. 56
¿Ves que buen acuerdo hay entre los dos reyes? 57
LORENZO.
Lo veo, señor, y en ello me complazco. 58
DUQUE DE CASTILLA.
¿Y sabes por quién es este encuentro? 59
LORENZO.
Señor, por la que ama Baltasar 60
Y para confirmar sus esponsales. 61
DUQUE DE CASTILLA.
Ella es tú hermana, ¿no? 62
LORENZO.
¿Bel-Imperia?
Sí, mi noble señor, y este es el día, 63
Que yo tan largamente he deseado. 64
DUQUE DE CASTILLA.
¿Detestarías que alguna falta tuya 65
Se interpusiera en su felicidad? 66
LORENZO.
No me permita el cielo errar tanto. 67
DUQUE DE CASTILLA.
Pues, entonces, Lorenzo, atiéndeme: 68
Se sospecha y aun a decir se llega 69
Que tú, Lorenzo, agravias a Jerónimo 70
Y que cuando intenta hablar al Rey 71
Se lo impides y su pleito frustras. 72
LORENZO.
¿Yo, mi señor? 73
DUQUE DE CASTILLA.
Te lo digo, hijo, así yo lo he oído, 74
Cuando sentí con pena la vergüenza 75
Aunque eres mi hijo bien amado, 76
De tener que responder por ti. 77
Lorenzo, ¿es que acaso ignoras 78
El general afecto y simpatía 79
Que por méritos propios se ha ganado 80
Jerónimo en la corte de España? 81
¿O es que no ves qué distinción prodiga 82
Mi hermano, el Rey, a su persona 83
Y cómo su bienestar procura? 84
Lorenzo, si se diera la ocasión 85
De que frustraras tú sus extravíos 86
Y que él de ti se quejara ante el Rey, 87
Dime ¿qué honra se seguiría de ello 88
Y qué escándalo no sería entre reyes 89
Oír quejarse a Jerónimo de ti? 90
Dime, y mira bien lo que me dices, 91
¿De dónde viene esta habladuría? habladuría? En este parlamento el duque de Castilla se muestra como un hombre honrado y justo que interpela a su propio hijo a fin de evitar una posible acción indecorosa que cuestione el honor familiar entendido como honradez. 92
LORENZO.
Señor, no está en poder de tu Lorenzo 93
Poder silenciar a los deslenguados: 94
La menor grieta al agua abre una brecha, brecha, Hay que entender esta frase proverbial de Lorenzo en el sentido de que la más mínima falta, real o imaginada, inmediatamente abrirá una cadena de rumores exagerados por parte del vulgo. 95
Y no hay mortal que a todos satisfaga. 96
DUQUE DE CASTILLA.
Mas yo mismo te he visto afanarte 97
En tenerlo apartado del Rey. 98
LORENZO.
Y vos mismo, señor, habéis visto 99
Sus arrebatos que mal se avienen 100
Con la presencia de la real persona. 101
Sólo por lástima ante su desgracia, 102
Lo retuve con palabras suaves, 103
Con amabilidad y cortesía, 104
Tan libre de malicia hacia Jerónimo 105
Como, señor, hacia mi alma misma. 106
DUQUE DE CASTILLA.
Jerónimo, entonces, se confunde. 107
LORENZO.
Mi buen padre, creedme que así es. 108
¿Mas qué puede hacer un pobre hombre 109
Trastornado de tanto lamentar 110
La infortunada muerte de su hijo? 111
¡Y qué difícil es no errar para él! 112
Mas para darle satisfacción 113
Y dar satisfacción a todo el mundo 114
Bien sería, señor, que él y yo 115
Nos amistáramos si él todavía 116
Tiene ilusorios cargos contra mí. 117
DUQUE DE CASTILLA.
Bien has dicho, Lorenzo, y así se hará. 118
Id uno de vosotros y decid 119
A Jerónimo que venga acá. acá. Se supone que en este punto el duque de Castilla da la orden a un criado, que es el mismo que sale con Jerónimo en la siguiente acotación escénica: Sale JERÓNIMO y un criado . Este criado bien puede estar presente en el escenario o bien (Craik) estar fuera de escena tras las bambalinas, en cuyo caso el Duque dirigiría su voz y su mirada en esa dirección. 120
(Salen BALTASAR y BEL-IMPERIA.)
BALTASAR.
Ven Bel-Imperia, mi gozo y alegría, 121
Alivio de mis penas y reina de mi bien, 122
Pues que el cielo ha ordenado que seas mía, 123
Despeja esas nubes y esa faz triste, 124
Con los soles brillantes de tus ojos, 125
En los que hoy residen mi esperanza 126
Y la más pura y celestial belleza. 127
BEL-IMPERIA.
Mi faz, señor, se aviene con mi amor, 128
Que, reciente, no brilla mucho aún. 129
BALTASAR.
Las llamas nuevamente encendidas 130
Son de arder como el sol de la mañana. 131
BEL-IMPERIA.
Mas no tan presto, no sea que acaso 132
Fuego y todo vengan a su ocaso. 133
Ahí, señor, veo a mi padre. 134
BALTASAR.
Tregua os pido; pido; Baltasar pide una tregua en el combate verbal entre su pasión y la reticencia de Bel-Imperia.
Iré a saludarlo. 135
DUQUE DE CASTILLA.
¡Bienvenido,
Bienvenido, Baltasar, bravo Príncipe, 136
Que hoy sois la promesa y garantía 137
De la paz jubilosa de Castilla! 138
Y bienvenida Bel-Imperia, hija. 139
¿Cómo estás, muchacha? ¿Cómo vienes 140
Con tan triste semblante a saludarnos? 141
Conténtate, pues yo estoy satisfecho: 142
Ya no es igual que cuando Andrés vivía; 143
Quede eso olvidado y perdonado; 144
Has sido agraciada ahora 145
Con un amor más próspero y feliz… 146
Mas, Baltasar, aquí llega Jerónimo. 147
Permitidme que le hable. 148
(Sale JERÓNIMO y un CRIADO.)
JERÓNIMO.
¿Pues dónde está el Duque? 149
CRIADO.
Allí.
JERÓNIMO.
Ya veo…
¿Qué habrán maquinado ahora? ¡Bah! 150
¡Pocas palabras! ¡Cual manso cordero! 151
¿Así me vengaré? No, no soy yo hombre… hombre… Jerónimo hace un esfuerzo por refrenar y ocultar sus deseos de venganza y presentarse como el pobre hombre y el Justicia trastornado incapaz de pensar siquiera en vengarse. 152
DUQUE DE CASTILLA.
Bienvenido, Jerónimo. 153
LORENZO.
Bienvenido, Jerónimo. 154
BALTASAR.
Bienvenido, Jerónimo. 155
JERÓNIMO.
Os lo agradezco en nombre de Horacio. 156
DUQUE DE CASTILLA.
Jerónimo, el motivo de llamaros 157
Para hablar con vos, es este. 158
JERÓNIMO.
¿Cómo?
¿Eso es todo? Os dejo, pues… y gracias. 159
DUQUE DE CASTILLA.
¡No, esperad, Jerónimo! Lorenzo, 160
Ve tras él y tráelo aquí de vuelta. 161
LORENZO.
Jerónimo, mi padre desea hablaros. 162
JERÓNIMO.
¿Conmigo, señor? ¿Cómo? Yo creía 163
Que conmigo ya habíais terminado. 164
LORENZO. [aparte]
No. ¡Ojalá lo hubiera hecho! 165
DUQUE DE CASTILLA.
Jerónimo,
He oído que os creéis agraviado por mi hijo, 166
Porque no tenéis acceso al Rey 167
Y decís que es él quien os lo impide. 168
JERÓNIMO.
¿Y no es ello, señor, una vileza? 169
DUQUE DE CASTILLA.
Jerónimo, confío en que no haya motivo, 170
Y detestaría que vuestro gran mérito 171
Pudiera hacer a mi hijo sospechoso, 172
Considerando lo que yo os estimo. 173
JERÓNIMO.
¿A quién? ¿¡A vuestro hijo Lorenzo!? 174
¿¡La esperanza de España, y mi amigo!? 175
Dadme licencia para combatir 176
A los que tal dicen, si es que se atreven: 177
(Saca su espada.)
Me enfrentaré a quien se atreva 178
A decirme a la cara tales cosas. 179
Son sólo los infundios maliciosos 180
De los que no me quieren bien y odian 181
A mi señor Lorenzo en demasía: 182
¿Podría yo sospechar acaso que él 183
Querría frustrar o impedir mis súplicas, 184
Amando como amaba tanto a mi hijo? 185
Señor, la mera idea me avergüenza. 186
LORENZO.
Jerónimo, yo nunca os di motivo. 187
JERÓNIMO.
Mi buen señor, y bien lo sé. 188
DUQUE DE CASTILLA.
Sea entonces,
Demos por acabada la porfía 189
Y para dar satisfacción al mundo, 190
Jerónimo, os ruego seáis servido 191
De frecuentar más mi humilde casa, 192
El antiguo solar de Cipriano, 193
El duque de Castilla y vuestro amigo. 194
Y cuando lo desees, a tu servicio 195
Estamos yo, mi hijo y mi solar. 196
Pero antes aquí, en mi presencia 197
Y en la del príncipe Baltasar, 198
Abrazaos y sed por siempre amigos. 199
JERÓNIMO.
Señor, sí, así será. 200
¿Amigos? Sí, de todos lo seré, 201
En especial de vos, mi buen señor. señor. No está claro a quién se dirige Jerónimo. Bevington (2002) propone que a Baltasar; Calvo y Tronch, a Lorenzo. 202
Por diversos motivos nos conviene 203
Ser amigos: el mundo es receloso 204
Y hay quien piensa lo que no imaginamos. 205
BALTASAR.
¡Bravo, eso hacen los amigos, Jerónimo! 206
LORENZO.
Y así se olvidan las viejas rencillas. 207
JERÓNIMO.
No hay más. Otra cosa sería innoble. 208
DUQUE DE CASTILLA.
Venid, Jerónimo, os lo ruego, 209
Hacednos hoy el favor de acompañarnos. 210
(Vanse.)
JERÓNIMO.
Como ordenéis… ¡Bah! Mantente en ello: 211
Chi mi fa più carezze che non suole, 212
Tradito mi ha, o tradir vuole. 213

[ACTO III, ESCENA XV] XV] Como en I.i, la localización es inespecífica. Se trataría de algún lugar del Inframundo en donde reinan Plutón y Proserpina.

(El espectro y La Venganza)
ESPECTRO.
¡Despierta, Erichto! Erichto! Se trata de una hechicera tesalia, y no, como parece presuponerse, una furia (Bevington, 1996). ¡Arriba, Cancerbero! 1
Llama a Plutón, amable Proserpina! 2
¡Al arma, Aquerón, Aquerón, Para Cancerbero, Plutón, Proserpina, Aquerón, la Estigia y el Flegetón, véanse notas anteriores sobre estos personajes y lugares. al arma, Érebo! Érebo! Érebo . La oscuridad primigenia a menudo identificada con el Inframundo. 3
Pues nunca, por la Estigia y el Flegetón, 4
[Fui afrentado tanto como ahora] ahora] La necesidad de equilibrar el verso siguiente hace suponer que una línea ha quedado omitida aquí. Craik ofrece la solución que traducimos entre corchetes. 5
Ni transportó Caronte al lago ardiente 6
Tales espantos como ha visto Andrés. 7
¡Despierta, Venganza! 8
VENGANZA.
¿Despertar?
¿Para qué? 9
ESPECTRO.
Despierta, digo, venganza, 10
Pues haces mal en dormir. ¡Despierta! 11
¡Mira que tu misión es vigilar! vigilar! Supuestamente, la Venganza ha sido encargada por Proserpina de asegurarse de que se cumple el castigo sobre Baltasar y Lorenzo. 12
VENGANZA.
Confórmate y no me importunes. 13
ESPECTRO.
¡Despierta, venganza, si el amor 14
Tiene aún cual solía algún poder 15
Con que prevalecer en el Infierno! 16
Jerónimo se ha aliado con Lorenzo, Lorenzo, El espectro de Andrés, confundido por las apariencias, piensa que la fingida sumisión y complacencia de Jerónimo es sincera y supone su renuncia a la venganza. 17
Y obstruye nuestra vía a la venganza. 18
¡Venganza, arriba, o me veré frustrado! 19
VENGANZA.
Así, sobre sueños infundados, 20
Construyen vanamente los mortales. 21
Conténtate, Andrés, con que, aunque duermo, 22
Sigo estando al acechom de sus almas. 23
Saber te baste que el triste Jerónimo 24
No se olvida de su hijo Horacio, 25
Ni Venganza muere aunque esté dormida, 26
Pues si hay inquietud la calma es falsa, 27
Y fingir sueño es maña conocida. 28
Mira, Andrés, para ejemplo señalado, 29
Como aquí la Venganza ha dormitado, 30
Y en cómo el hado se cumple repara. 31
(Sale una Pantomima. Pantomima. La sincronización entre la pantomima y su glosa por parte de la Venganza se presta a conjetura. Para Maus la representación tiene lugar simultáneamente a la explicación de la Venganza, basándose en el hecho de que los verbos están en presente. Calvo y Tronch, siguiendo a Boas, hacen notar, sin embargo, que el verbo del verso 33[29] ( bore = portaban ) está en pasado y no es improbable que los otros verbos en presente puedan interpretarse como un presente histórico con valor de pasado. Aceptado esto, los dos editores sostienen que la representación tendría lugar anteriormente a la explicación, más específicamente antes del verso 31, cuando el Espectro demanda el significado del mimo: primero entrarían los dos portadores de las antorchas seguidos de Himeneo, el dios del matrimonio, que, a continuación, sopla las antorchas y después las apaga del todo humedeciéndolas en sangre. Simbólicamente estas dos acciones anuncian el desenlace de la obra: el primer apagado con un soplo indicaría la desaprobación por parte de los dioses de la inminente boda entre Baltasar y Bel-Imperia, mientras que la extinción por medio de su empapamiento en sangre presagia la catástrofe sangrienta que se consumará en el acto IV.)
ESPECTRO.
Despierta, Venganza, este misterio aclara. 32
VENGANZA.
[¡Helo ahí!] ahí!] [Lo!] en el original = [¡Atiende!], [Helo ahí] . Conjetural por el editor (Craik) para suplir la falta de una sílaba. Los dos primeros en salir portaban 33
Las antorchas nupciales que brillan 34
Como brilla el sol al mediodía, 35
Tras ellos se apresura Himeneo 36
Igual de rápido en su carrera, 37
Con un vestido negro y azafrán, azafrán, El color azafrán se asociaba con el dios Himeneo. En cuanto al negro sería una señal funesta de que el matrimonio terminará en muerte. 38
Y sopla a las antorchas y las apaga 39
Con sangre como si estuviera 40
Descontento con esta ceremonia. 41
ESPECTRO.
Esto me basta; entiendo ya el sentido, 42
Y a ti y a los poderes infernales 43
Agradezco que hayáis puesto fin 44
Al sufrimiento de un enamorado. 45
Descansa, pues, que yo me sentaré 46
Y lo que sigue desde aquí veré. 47
VENGANZA.
Cesa en tus cuitas, pues; no seas porfiado: 48
Lo que querías saber ya se ha aclarado. aclarado. En el primer cuarto aparece la acotación [Exeunt] = [Vánse] y la siguiente aparición del Espectro y la Venganza está precedida por un [Enter] = [Salen] . Sin embargo, los dos personajes en ninguna de sus intervenciones anteriores han salido de escena, ya que sirven como coro espiritual a la acción del mundo terrenal (véase el principio de esta escena). Tydeman aventura que simplemente han descendido desde la plataforma desde la que observan la acción de la tragedia hasta el escenario para representar la escena al término de la cual se retiran a su emplazamiento primero. Sin embargo, no hay ninguna indicación de que este sea el procedimiento para todas las otras salidas del Espectro y la Venganza. 49

[ACTO IV, ESCENA I] I] La localización sería, según Manly, el palacio del duque de Castilla, o, según Bevington (en Bevingon et alii 2002), la casa de Jerónimo.

(Salen BEL-IMPERIA y JERÓNIMO.)
BEL-IMPERIA.
¿Es este el amor, que a Horacio tienes? 1
¿Es este el afecto que simulas? 2
¿Y son estos los frutos de tus lágrimas? 3
Jerónimo, ¿son estos tus delirios, 4
Tus protestas y tus lamentos tristes, 5
Con los que a todos agobiar solías? 6
¡Oh, padre insensible! ¡Oh, engañoso mundo! 7
¿Con qué excusas te escudarás escudarás With what… En el el Q1 lo que sigue en este verso estaba completado con parte del verso siguiente, lo que hace pensar, según todas las hipótesis, que se trataría de una refundición accidental que habría borrado el contenido original del resto del verso. Craik ofrece la siguiente conjetura: …excuses canst thou shield thyself , y otros editores ofrecen soluciones de sentido similar. Consecuentemente hemos traducido ¿Con qué excusas te escudarás…? 8
Contra el deshonor y el odio unánime? 9
¡Así olvidar la pérdida de aquel 10
A quien mis cartas y tu propia fe 11
Te aseguran que fue muerto sin culpa! 12
Jerónimo, vergüenza, Jerónimo, 13
No seas ejemplo innoble en el futuro 14
De tan grave ingratitud hacia tu hijo: 15
¡Infelices las madres de hijos tales, 16
Y fríos los padres que tan presto olvidan 17
La muerte de los que con tierno afecto 18
Han criado y pierden con descuido! 19
Yo, una extraña en comparación contigo, 20
Su vida tanto amé como deseo 21
La muerte ahora de los que lo mataron. 22
Y no, no dejaré su muerte impune, 23
Aunque me haga callar el disimulo: 24
Pues juro aquí, ante la tierra y el cielo, 25
Que si faltaras tú al amor que debes, 26
Y a él renunciaras y no actuaras, 27
Yo misma enviaría al infierno 28
Las odiosas almas que fraguaron 29
Su ruina con crueldad extrema. 30
JERÓNIMO.
Mas, ¿es posible que Bel-Imperia 31
Jure llevar a cabo la venganza 32
Que tan osadamente ha expresado? 33
Bien veo en esto que se aplica el cielo 34
A dar satisfacción a nuestro intento 35
Y que todos los santos en concilio 36
Solicitan venganza justamente 37
Contra estos execrables asesinos. 38
Señora, verdad es lo que decís 39
Y ahora yo así lo reconozco: 40
Yo encontré una carta a vuestro nombre 41
Que relataba cómo murió Horacio. 42
Perdonad, perdonad, oh, Bel-Imperia, 43
Mi temor y cautela al no creerla. 44
Mas no me creáis tan desmemoriado 45
Que haya dejado de pensar un medio 46
Que impida que su muerte quede impune. 47
Y por ello aquí y ahora juro, 48
Supuesto que vos me dais licencia 49
Y encubrís mi resolución, 50
Que estoy determinado en breve plazo 51
A dar muerte a aquellos que sin causa 52
De tal manera a mi hijo dieron muerte. 53
BEL-IMPERIA.
Consentiré y encubriré, Jerónimo, 54
Y en todo lo que pueda serte útil 55
Me uniré a ti para vengar a Horacio. 56
JERÓNIMO.
¡A ello, pues! Y lo que sea que trame, 57
(Permitidme, señora, que os lo pida) 58
Mis mañas secundad, pues se me antoja 59
Que ya el complot se ha urdido en mi cabeza. cabeza. For why the plot's already in mine head . Calvo y Tronch comenta, con razón, creemos, que la interjección de sorpresa why indica que el plan de acción para ejecutar su venganza le acaba de venir a la cabeza. Hemos traducido en consecuencia. 60
Mas aquí llegan. 61
(Salen BALTASAR y LORENZO.)
BALTASAR.
¡Cómo así, Jerónimo!
¿Cortejando a la bella Bel-Imperia? 62
JERÓNIMO.
Ay, sí, señor y a la manera y modo 63
(Que os prometí) mi corazón es suyo, 64
Mas el suyo, señor, es todo vuestro. 65
LORENZO.
Jerónimo, ahora más que nunca 66
Precisamos vuestra ayuda. 67
JERÓNIMO.
¿Mi ayuda?
Y bien que la tendréis, nobles señores, 68
Pues me habéis dado causa suficiente 69
Para retribuiros con largueza. 70
¡A fe que me la habéis dado! 71
BALTASAR.
Jerónimo,
Pues os dignasteis hace un tiempo, 72
En los festejos del embajador, 73
Honrar al Rey con una comedia, 74
Hemos creído que si estuviera ahora 75
Vuestro estudio estudio your study = vuestro estudio . En el sentido, también presente en el original inglés, de aplicación, maña, habilidad o incluso erudición. Calvo y Tronch creen que Kyd introduce un juego de palabras con estudio como lugar de trabajo de un profesional liberal. tan bien acomodado 76
Como para entretener con otra, 77
O con un espectáculo parejo, 78
A mi padre durante las fiestas 79
De la primera noche de esponsales, 80
Tened por cosa bien asegurada 81
Que daríais a todos gran contento. 82
JERÓNIMO.
¿Y eso es todo? 83
BALTASAR.
Así es, en verdad.
JERÓNIMO.
Entonces no se hable más: soy vuestro hombre. 84
Cuando era joven, dediqué mi afán 85
Y me apliqué a la estéril poesía, 86
Que, aunque no aprovecha a quien la profesa, 87
Da, sin embargo, gran placer al mundo. 88
LORENZO.
¿Y cómo así? 89
JERÓNIMO.
Señor, de esta manera:
(Mas quizá demasiado vivamente vivamente (And yet methinks, you are too quick with us) . Según Mulryne, seguido por otros editores, hay un juego de palabras entre dos significados de quick : por un lado vivo y, por otro, impaciente, pronto , lo que da lugar a dos interpretaciones. La primera y más inocente es una declaración de humildad: Jerónimo expresa que quizá los dos nobles confían demasiado en su capacidad intelectual; la segunda ocultaría un deseo siniestro y una advertencia, al dar expresión bajo cuerda al descontento de Jerónimo porque Lorenzo y Baltasar estén (todavía) demasiado vivos para su gusto. 90
Os confiáis a mi rudo juicio) 91
Cuando yo estudiaba en Toledo, 92
Vine a escribir una tragedia: 93
Vedla aquí, señores…, 94
(Les enseña un libro.)
La cual, por mucho tiempo olvidada, 95
Volví a recuperar el otro día. 96
Si os plugiera quizá favorecerme 97
Con sólo ser actores en la misma… 98
Quiero decir que cada uno de vos 99
Representarais un papel en ella… 100
Os aseguro que sería un hecho 101
De lo más inaudito en esta corte. 102
BALTASAR.
¡Mas cómo! ¿Es que acaso pretendéis 103
Hacernos actores de una tragedia? 104
JERÓNIMO.
Nerón no vio deshonra alguna en ello. ello. La referencia a Nerón es altamente irónica en cuanto que propone como modelo a imitar por Baltasar y Lorenzo a este personaje, cuando, precisamente por incurrir en estas acciones, Nerón era tenido entre los humanistas por un personaje despreciable. Este verso y los dos que siguen, citados por Heywood en su Apología de los actores , sirvieron de base a Thomas Hawkins para establecer la autoría de Kyd en 1773. 105
Reyes y emperadores se han dignado 106
Probar su ingenio en obras de teatro 107
¿Por qué no vos también? 108
LORENZO.
No os enfadéis,
Buen Jerónimo; el Príncipe tan sólo 109
Deseaba hacer una pregunta. 110
BALTASAR.
A fe mía que, si vos habláis en serio, 111
Haré un papel. 112
LORENZO.
Y yo haré otro.
JERÓNIMO.
Muy bien. Noble señor, ¿podríais rogar 113
A vuestra hermana Bel-Imperia 114
Que actúe también en nuestra comedia? 115
Pues no hay obra que se precie sin mujer. mujer. Este verso es curioso si se tiene en cuenta que en Inglaterra las mujeres tenían prohibido actuar, salvo en las representaciones no profesionales de palacio, donde los aristócratas de ambos sexos solían tomar parte. Los papeles de mujer, como es sabido, eran encarnado por chicos. En España, sin embargo, las actrices sí que cumplían con el enunciado del verso. En cualquier caso, es plausible suponer que Kyd se refería simplemente a los papeles de mujer. 116
BEL-IMPERIA.
Poco habréisme de rogar, Jerónimo; 117
Pues he de actuar por fuerza en vuestra farsa. 118
JERÓNIMO.
Excelente. Habéis de saber los tres 119
Que fue escrita para representarse 120
Por caballeros y hombres entendidos, 121
Que sabían cómo recitar sus partes. 122
BALTASAR.
…Y ahora será representada 123
Por príncipes y altos cortesanos 124
Que bien sabrán hablar con elocuencia, 125
Si, como se estila en el país, 126
Nos permitís saber el argumento. argumento. En el teatro isabelino era convención generalmente aceptada presentar el argumento de la obra previamente a su representación. Ver, por ejemplo, Enrique V de Shakespeare. 127
JERÓNIMO.
Al momento. Las crónicas de España 128
Guardan en sus páginas escrita 129
La historia de un caballero de Rodas Rodas a knight of Rhodes = un caballero de Rodas . Miembro de la Orden de los Caballeros hospitalarios, conocida, después de 1530, como Soberana Orden militar y hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta. Se trata de una orden militar-religiosa en sus inicios que fue creada en el contexto de las Cruzadas para luchar por la preservación de los Santos Lugares. El argumento de esta obra es el mismo básicamente que el de Solimán y Perseda , también de Kyd y que este habría escrito entre 1589 y 1592 130
Prometido y finalmente casado 131
Con una tal Perseda, dama italiana 132
Cuya belleza era admiración 133
De todo el que su rostro contemplaba, 134
Y en especial de Solimán, Solimán, Soliman en el original = Solimán . Posible referencia a Solimán I (1494-1566), también apodado El magnífico. El más famoso sultán del Imperio Otomano temido y admirado en la Europa del Renacimiento (puso cerco a Viena en 1529 y 1532). En 1522 había arrebatado Rodas a los caballeros hospitalarios antes citados, que como consecuencia, tuvieron que trasladar su sede a Malta. 135
Que fue el dignatario principal 136
De entre los invitados a su boda. 137
Por muchos medios este Solimán 138
Buscó ganar la gracia de su amor 139
Sin que pudiera obtenerlo al cabo. 140
Y entonces comenzó a intimar 141
Esta pasión violenta a un amigo, 142
Uno de sus pachás pachás bashaws = pachás o bajás . El más alto título honorífico en la administración imperial turca. más apreciados; 143
A ella este pachá la solicita 144
Por mucho tiempo hasta persuadirse 145
De que no habría manera de vencerla 146
Sino era por la muerte de su esposo, 147
El ya dicho caballero de Rodas, 148
A quien mató al punto con traición. 149
La dama, en consecuencia, espoleada 150
Por un odio mortal a causa de esto 151
Mató a su vez a Solimán, 152
Y para hurtarse al castigo del pachá 153
Se apuñaló a sí misma; y esta es la farsa. 154
LORENZO.
Ah, excelente. 155
BEL-IMPERIA.
Pero di, Jerónimo,
¿Qué fue de aquel pachá de vuestra historia? 156
JERÓNIMO.
Pues sucedió que, aguijoneado 157
Por el remordimiento de su acción, 158
Se apresuró a subir a una montaña, 159
Y allí se ahorcó desesperado. 160
BALTASAR.
¿Mas quién de nosotros será el pachá? 161
JERÓNIMO.
Ah, yo mismo haré ese papel, 162
Es claro, pues yo lo concebí. 163
BALTASAR.
¿Y cuál será mi parte? 164
JERÓNIMO.
El Gran Solimán, Emperador turco. 165
LORENZO.
¿La mía? 166
JERÓNIMO.
Erasto, el caballero de Rodas.
BEL-IMPERIA.
¿Y yo? 167
JERÓNIMO.
Perseda, hermosa y resoluta…
Se os han copiado aquí varios resúmenes 168
Para que cada uno de vos pueda 169
Conocer bien su parte y recitarla 170
Cómo mejor se ofrezca la ocasión. 171
Vos os procuraréis un gorro turco, turco, You must provide [you with] a Turkish cap . Craik sugiere que falta [you with] para completar un perfecto pentámetro yámbico, pues, de otra manera el verso quedaría reducido a un tetrámetro. Sin embargo, Calvo y Tronch mantienen que este verso no necesita corrección y que puede quedar como está ya que los tetrámetros entreverados en la sucesión general de pentámetros no era infrecuente en la práctica métrica del drama isabelino. 172
Un gran mostacho y una cimitarra. 173
(Le da el papel a Baltasar.)
Vos, una cruz que sea semejante 174
A la de un caballero de Rodas. 175
(Le da otro a Lorenzo.)
Y vos, señora, habréis de aderezaros 176
(Le da otro más a Bel-Imperia.)
Cual Febe, o Flora, o la cazadora, cazadora, Like Phoebe, Flora, or the hunteress = Cual Febe, o Flora, o la cazadora . Referencia a una serie de diosas de la mitología grecoromana relacionadas con la caza. the hunteress sería una referencia a la diosa Diana (en el culto romano; Artemis, en el griego), la cazadora por antonomasia. 177
Eso dejo a vuestra discreción. 178
En cuanto a mi atavío, ya me haré de uno. 179
Con el rescate que enviará el Virrey 180
De tal modo enriqueceremos 181
La tramoya y la representación 182
De esta tragedia que sin duda 183
El mundo todo alabará a Jerónimo 184
Por liberal en ofrecer tal obra. 185
BALTASAR.
Jerónimo, paréceme que fuera 186
Mejor ofrecer una comedia. 187
JERÓNIMO.
¿Una comedia? 188
¡De ningún modo! Las comedias son 189
Propias de los ingenios más vulgares: 190
Para agasajar a un real séquito 191
Dadme una tragedia solemne; 192
Una tragaedia cothurnae , 193
Propia de reyes, y que en ella se trate 194
De cosas graves, no de bagatelas. 195
Milores, todo esto debe hacerse 196
Como conviene a la primera noche 197
De festejos y celebraciones. 198
Los actores italianos eran 199
Tan agudos de ingenio y memoriosos 200
Que tras ensayar una hora tan sólo 201
Podían representar cualquier comedia. comedia. Referencia a los actores italianos de la famosa commedia dell’arte , una forma teatral basada en la improvisación con personajes prototípicos que tuvo gran popularidad, no sólo en Italia, sino en toda Europa Occidental. 202
LORENZO.
Bien puede ser, pues lo mismo he visto 203
En París con los trágicos franceses. 204
JERÓNIMO.
¿En París? ¡Pardiez, y bien traído! 205
Queda tan sólo una cosa aún. 206
BALTASAR.
¿Qué es ello? No olvidéis nada, Jerónimo. 207
JERÓNIMO.
Cada uno de nosotros 208
Debe además representar su parte 209
En lenguas que no son la común nuestra, 210
Para añadir a la obra variedad: 211
Vos, milord, en latín; yo en griego, 212
Vos en italiano, y, porque sé 213
Que Bel-Imperia es versada en francés, 214
Hablará en el francés más cortesano. 215
BEL-IMPERIA.
¿Buscáis, Jerónimo, probar mi maña? maña? cunning = maña . Con o sin el sentido de astucia, como indican Calvo y Tronch. Quizá una indicación de la incipiente complicidad entre Jerónimo y Bel-Imperia. 216
BALTASAR.
Pero esto será una confusión 217
Y apenas nadie nos entenderá. 218
JERÓNIMO.
Así es y debe ser, pue el propósito 219
Y arte de la obra está en la conclusión: 220
Y yo mismo con un discurso 221
Y una inusitada pantomima 222
Que estará oculta tras una cortina, 223
Revelaré, podéis estar seguro, 224
La materia y el fin de la tragedia. 225
Y todo se concluirá en una escena, 226
Pues no hay placer en alargar las cosas. 227
BALTASAR.
¿Qué pensáis vos de esto? 228
LORENZO.
A fe, señor,
Que deberíamos aguantar su humor. 229
BALTASAR.
De acuerdo, pues, Jerónimo. Hasta pronto. 230
JERÓNIMO.
¿Haréis la obra? 231
LORENZO.
Sin duda.
(Vanse todos excepto Jerónimo.)
JERÓNIMO.
¡Eso está bien!
Ahora veré el fin de Babilonia, Babilonia, La referencia es a Revelaciones , también conocido como Apocalípsis de San Juan xviii, el más influyente texto bíblico, pero no el único, en el que la liberación de los judíos del yugo de Babilonia se presenta como el cumplimiento de una profecía y el advenimiento de los tiempos apocalípticos que anuncian el Juicio Final. Jerónimo está anticipando el fin apocalíptico o catastrófico de la monarquía española (véanse la obras de Johnson y las de Broude en la sección Obras Citadas en la Introducción). 232
Que el cielo ordena entre esta confusión. 233
Y si al mundo no gusta esta tragedia, 234
Es que es bien cruel el sino de Jerónimo. 235

[ACTO IV, ESCENA II] II] La localización, al igual en en II.iv, es el jardín de la casa de Jerónimo.

(Sale ISABELA con un arma. arma. with a weapon . Posiblemente un hacha o un cuchillo de grandes dimensiones. La acotación She cuts down the arbour que sigue después posiblemente se refiera no a cortar por medio el tronco, sino a ir seccionando diversas ramas secundarias o, en el caso de un cenador compuesto por un enrejado, ir cortando tallos y ramitas del mismo.)
ISABELA.
¡No me habléis más, monstruosos homicidas! 1
Puesto que no pudo piedad ni lástima 2
Mover al Rey a justicia o compasión, 3
Mi venganza caerá sobre este sitio, 4
En donde dieron muerte a mi hijo amado. 5
(Corta el cenador [¿árbol?]. [¿árbol?]. She cuts down the arbour . ¿ Cenador o arbol ? Véase nota a la acotación tras 2.4.67.)
Fuera ramos y ramas detestables 6
De este pino fatal e infortunado, 7
Córtalas, Isabela, sí, desgájalas 8
Y quema las raíces de donde brotan. 9
No dejaré raíz, tallo ni árbol, 10
Ramo ni rama, brote ni aun hoja, 11
No, ni la hierba de estos cuarteles 12
Que sin cuartel tramaron mi desdicha. desdicha. En el original Not, not an herb within this garden-plot– / Accursèd complot of my misery! Con un juego de palabras entre plot = porción de terreno , parcela , y complot con el mismo significado que en español. 13
¡Que este jardín no dé a nadie frutos, 14
Que se torne su tierra yerma y árida 15
Y que sea para siempre desdichado 16
Quien se atreva a imaginar siquiera 17
Que pudiera abonarse alguna vez! vez! En el original un ejemplo intricado de lítotes: and blissless whosoe'er / Imagines not to keep it unmanur'd! Es decir, y que infeliz sea quienquiera / que imagine no mantenerla desabonada . Con esta figura el autor probablemente intenta implicar que aquella persona tan obtusa que no entienda que esta parcela maldita debe dejarse sin cultivar merece que la desgracia recaiga sobre ella (Bevington 1996). 18
El viento solano solano an eastern wind . Tradicionalmente un viento insalubre y funesto. en connivencia 19
Con vientos dañinos y miasmas 20
Malogrará sus plantas y arbolillos; 21
Su haza con sierpes será infestada, 22
Y los paseantes, por miedo a que les piquen, 23
Se mantendrán a distancia y dirán 24
Mirando este jardín: “Aquí murió 25
Asesinado el hijo de Isabel!” 26
Ay, sí, aquí murió y aquí lo abrazo. 27
Mirad, cómo su espíritu demanda 28
Venganza exhibiendo sus heridas, 29
Venganza contra la que debería 30
Haber vengado ya su injusta muerte. 31
Jerónimo apresúrate, apresúrate 32
A ver aquí a tu hijo sin vengar, 33
Pues la pena y la desesperación 34
Me han convocado a este emplazamiento 35
Para oír a Horacio litigar 36
Con Radamanto: Radamanto: Radamanto . Véanse notas en 1.1.43. y en 3.13.176. rápido, Jerónimo, 37
Date prisa si quieres disculpar 38
Tu negligencia en lograr las muertes 39
De los que con su ira detestable 40
Privaron de aliento a nuestro Horacio… 41
Ah, sí, su muerte en verdad dilatas, 42
Perdonas a los verdugos de tu hijo, 43
Y sólo yo me afano… ¡inútilmente! 44
Mas tal y como sobre este árbol lanzo 45
La maldición de que no dé más frutos, 46
Así también mi vientre sea maldito 47
Por su causa y así con este arma 48
Abriré el pecho, el pecho desdichado 49
Que en otro tiempo amamantó a Horacio. 50
(Se apuñala.)
([Vase] Vase] La mayoría de los editores, entre ellos Craik, añaden la acotación que incluimos aquí. Maus va un poco más allá y añade además [Vase mientras muere] (nuestra traducción). Algunos editores, sin embargo, entre ellos Calvo y Tronch, prefieren omitir la acotación [Vase] y sustituirla enteramente por [Muere] , siguiendo las indicaciones de Ross (1968: 116), que se basa en la ausencia de acotación alguna en los cuartos y la acotación que sigue inmediatamente en la siguiente escena. Ross, efectivamente, sugiere que Jerónimo cubriría el cuerpo de Isabela con una cortina coincidiendo con la acotación he knocks up the curtain = asegura la cortina . Edwards, por su parte, avanza la hipótesis de que Isabela se arrastra moribunda fuera de escena al tiempo que declama el último verso.)

[ACTO IV, ESCENA III] III] Localización: la corte española o el palacio del duque de Castilla (Manly).

(Sale JERÓNIMO; asegura la cortina. cortina. En el original he knocks up the curtain . Edwards señala que es difícil hacerse una idea exacta de lo que hace Jerónimo con la cortina (se trata de un pequeño telón de fondo típico en el escenario isabelino para escenas en las que había que mostrar algo súbitamente), dado que los ejemplos suministrados por el O.E.D. no acaban de aclarar el significado del todo. La mayoría de los editores se decantan por asegura (Calvo y Tronch), arregla (Bevington 1996), dispone apresuradamente (Edwards y Maus), fija , asegura (Tydeman), etc. En cuanto a la localización de la cortina, Bevington supone que debe de coincidir con alguna puerta de entrada al escenario de tal manera que así fuera fácil introducir el cuerpo de Horacio en el escenario. Y Calvo y Tronch añaden a esta hipótesis la posibilidad de que cubriera cualquier abertura central en el foro o incluso el cenador (en el caso de que el arbour no sea un árbol de IV.ii) que Isabella había desmochado y que muy convenientemente habría podido servir también para hacer que Jerónimo ocultara a esta tras su suicidio según sugiere Ross (véase nota en 4.1.216). Sale el DUQUE DE CASTILLA.)
DUQUE DE CASTILLA.
Y bien, Jerónimo, ¿es que no hay nadie 1
Que os ayude a preparar la obra? 2
JERÓNIMO.
No, señor, pues es tarea del autor 3
Cuidar de que todo salga bien. 4
Mas, mi buen Duque, permitidme que os pida 5
Que deis al Rey el guion guion the copy of the play . Posiblemente el equivalente al guion técnico o libro del apuntador (véase bookkeeper = apuntador en IV.iv12[9-10]), según Bevington (1996). Para este crítico the copy of the play , argument o argumento (en el verso siguiente) y plot o trama (IV.iv.47[33]) son distintas definiciones del mismo documento. Este guion probablemente contendría no el texto o script completo sino un resumen o argumento ( plot en IV.iv.47[33]) indicando las partes correspondientes a cada actor, las salidas a escenario y otras cuestiones escenográficas importantes. de nuestro drama 6
Este es el argumento de nuestra obra. 7
DUQUE DE CASTILLA.
La entregaré, Jerónimo. 8
JERÓNIMO.
Entonces,
Sólo una cosa más, mi señor Duque. 9
DUQUE DE CASTILLA.
¿Qué es ello? 10
JERÓNIMO.
Permitid que os solicite
Que, cuando esté en la galería galería the gallery = la galería . Para Boas, los actores-espectadores (el rey, el Virrey, el duque de Castilla, etc.) estarían situados en la misma plataforma elevada desde la cual Lorenzo y Baltasar espiaron la conversación entre Horacio y Bel-Imperia en la acotación tras II.ii.9[6]. Tydeman trae a colación la opinión de algunos editores que piensan que estos personajes no podrían estar situados en la galería o balcón convencional de los teatros isabelinos. Si este espacio fuera ocupado por ellos deberían de aglomerarse con Andrés y la Venganza, lo cual es incongruente. Estaríamos más bien hablando de un remedo teatral de las galerías típicas de las grandes mansiones isabelinas, las llamadas galería largas ( long galleries ), que eran usadas a veces en las representaciones palaciegas (máscaras y otros espectáculos similares de gran contenido visual y sonoro) como alternativa a la gran cámara ( great chamber ). Para ese remedo de galería larga , Tydeman sigue opinando, se utilizaría una las galerías laterales normalmente ocupadas por el público más distinguido. el séquito, 11
Me arrojéis la llave desde allí. allí. throw me down the key = Me arrojéis la llave desde allí. down claramente indica que el rey y los demás personajes nobles se hallan en un nivel superior, aunque Edwards, para defender su teoría de que el grupo regio está al mismo nivel que los actores de la tragedia, interpreta el sintagma verbal como arrojar de las manos al suelo . En otro orden de cosas, Mulryne señala que no era infrecuente que los grandes dignatarios se encerraran con llave en sus palcos o auditorium boxes para preservar su intimidad. Con esta supuesta sorpresa teatral a la que el duque de Castilla se presta inocentemente a colaborar, Jerónimo pretende evitar o retrasar una posible maniobra de rescate que estorbe su plan de venganza. Hemos de imaginar con Tydeman que Jerónimo cierra simbólicamente con llave una de las puertas que supuestamente dan acceso a la galería para asegurarse de que dispone de “una audiencia literalmente cautivada”. 12
DUQUE DE CASTILLA.
Así lo haré, Jerónimo. 13
(Vase el Duque de Castilla.)
JERÓNIMO.
¿Y bien, estáis listo, Baltasar? 14
Llevad una silla y un cojín al Rey. Rey. Si damos por supuesto, como es más comúnmente aceptado, que el real grupo se sitúa a un nivel superior al de los actores amateurs, se sigue que Baltasar tendría que salir por una de las puertas de servicio y aparecer en la galería llevando los objetos mencionados. A continuación desplegaría allí el tablón con el nombre y demás circunstancias de la obra (ver nota siguiente), lo colocaría en un sitio bien visible y volvería completamente caracterizado de emperador de Turquía para representar su papel (Mulryne), quizá introduciéndose primero en la tiring-house (especie de fachada simulada en el foro, según Tydeman, por donde los actores podían desaparecer de escena accediendo a una zona en la que realizar rápidos cambios de vestuario). 15
(Sale BALTASAR, con una silla.)
Bien hecho, Baltasar. Colgad el título: título: En el teatro de la época era normal que se anunciara en un tablón el nombre, el lugar y el tiempo en que se desarrollaba la obra. 16
La escena es Rodas; hola, ¿y vuestra barba? 17
BALTASAR.
Me he puesto sólo media barba; 18
El resto la tengo aquí en la mano. mano. Baltasar no ha acabado de ponerse del todo la larga barba postiza con la que representará el papel del emperador turco. 19
JERÓNIMO.
Daos prisa, por Dios, ¿tanto tardaréis? 20
(Vase Baltasar.)
Piensa, Jerónimo, 21
Con todos tus sentidos, rememora 22
Las injurias que hasta ahora has recibido 23
Por el asesinato de tu hijo, 24
Y últimamente, aunque no lo menos, 25
Cómo Isabel, que fue una vez su madre, 26
Y fue también tu muy querida esposa, 27
Se ha suicidado, ay, enloquecida 28
Por el dolor de su injusta muerte. 29
Te cumple a ti, Jerónimo, vengarte, 30
Trazado está el plan de la venganza, 31
Sigue adelante, pues, con la venganza, 32
Que sólo obrar te queda la venganza. venganza. La insistente repetición al final de estos últimos versos de la palabra venganza constituye el lema con el que Jerónimo indica al público isabelino (el real, no el fictivo del teatro dentro del teatro) la inminencia de su sangrienta venganza. 33
(Vase Jerónimo)

[ACTO IV, ESCENA IV] IV] La localización sigue siendo la misma que la de la escena precedente. Por un momento el escenario ha quedado vacío y esto es lo que justifica la práctica de los editores modernos de iniciar una nueva escena aquí (como es bien sabido en los Cuartos no hay división en escenas). Ahora una nueva escena se prepara: se ha colocado una silla para el rey en la supuesta platea y la cortina cuelga lista para correrse en su momento y presentar el golpe de efecto final. Salen el rey, el Virrey, el duque de Castilla y el cortejo real y se acomodan en el escenario en un área, posiblemente lateral, claramente delimitada, o bien en una galería en un plano superior.

(Salen el REY ESPAÑOL, el VIRREY, el DUQUE DE CASTILLA y el séquito.)
REY.
Ahora, Virrey, veremos la tragedia 1
De Solimán, el emperador turco, 2
Representada generosamente 3
Por vuestro buen hijo, el Príncipe, 4
Mi sobrino Lorenzo y mi sobrina. 5
VIRREY.
¿Quién? ¿Bel-Imperia? 6
REY.
Así es, y nuestro justicia, Jerónimo, 7
A cuya propuesta se avinieron 8
Los tres jóvenes a representarla. 9
Así nos solazamos en la corte. 10
Venid aquí, hermano, vos seréis 11
Apuntador de esta tragedia: 12
Este es el argumento de la obra. 13
(Le da un libro. libro. Una teoría sobre la función de bookkeeper es que el duque de Castilla haría de apuntador. Como tal, el Rey le entrega no el texto o script completo, sino el resumen o argumento que Jerónimo le había encomendado al Duque en IV.iii.7[7]. Ahora el rey devuelve al Duque el libro para que lo utilice como apuntador. Véase la nota en 4.3.6. Hay que hacer notar, sin embargo, la incongruencia de que, estando en una zona claramente separada, y posteriormente incomunicada, el Duque pueda ejercitar la labor de apuntador tal y como la entendemos hoy día. Calvo y Tronch nos informan de que el bookkeeper era la persona que, en las compañías teatrales isabelinas, tenía a su cargo la guarda y cuidado de los libretos anotados o guiones propiedad de la compañía y que, además, incluía entre sus deberes el actuar como apuntador. Posiblemente la intención de Jerónimo al dar el guion al Duque para que se lo entregara al rey era permitirle entender mejor la obra, sobre todo si esta incluía varias lenguas (véase nota siguiente). El Duque actúa efectivamente como apuntador, pero no de los actores, sino de su hermano el rey y de sus acompañantes.)
(Nobles señores, esta obra de Jerónimo, escritaen varias lenguas, lenguas, Es debatible la cuestión de si para la representación de la corta tragedia del caballero de Rodas ( obrita a partir de ahora) se empleaban las varias lenguas de las que se habla aquí. Calvo y Tronch señalan que, al depender en gran medida de los códigos espectaculares (aspectos visuales y sonoros), es comprensible que se facilitara una versión en inglés para la edición impresa, ya que el lector, al contrario que el espectador, no podría beneficiarse de esos códigos. Con esto se abre la posibilidad de que la obrita pudiera haberse representado en varias lenguas. De hecho los dos editores mencionan modernas producciones (Bodganov, Boyd y Moreno) en las que se ha explotado este posible multilingüismo. Bevington (1996), sin embargo, cree que esta y las otras dos menciones a la representación en varias lenguas (IV.i.210[167] y IV.iv99[74]) constituían un recurso para crear la ficción de que la obrita era multilingüe, pero que, sin duda, se representaría íntegramente en inglés. more largely = muy por extenso . Con la implicación de que la versión original en varias lenguas era más corta. ha merecido ser puesta en inglésmuy por extenso, extenso, more largely = muy por extenso . Con la implicación de que la versión original en varias lenguas era más corta. a fin de que pudiera ser másfácilmente apreciada por todos los públicos lectores. lectores. Estas líneas no formaban parte de la representacion y fueron probablemente introducidas por los editores de los Cuartos para beneficio de los incipientes lectores de obras teatrales.)
(Salen BALTASAR, BEL-IMPERIA y JERÓNIMO.)
BALTASAR.
¡Pachá, que Rodas sea al fin nuestra 14
Es un honor que has de rendir al cielo 15
Y a Mahoma, nuestro sagrado profeta! 16
En lo demás has de ser agraciado 17
Con toda excelente recompensa 18
Que Solimán dar pueda o tú desees. 19
Mas tu merecimiento en la conquista 20
De Rodas, con ser mucho, no se iguala 21
Al de haber preservado vida y cuerpo 22
De esta ninfa cristiana, Perseda, 23
Lámpara deleitosa de excelencia, 24
Cuyos ojos, como la piedra imán, 25
Compelen a esperar y ser paciente 26
Al bravo corazón de Solimán. 27
REY.
Ved, Virrey, ese es Baltasar, vuestro hijo, 28
Que encarna al poderoso Solimán: 29
¡Qué bien finge su pasión amorosa! 30
VIRREY.
Sí, ¡Bel-Imperia bien se lo ha enseñado! 31
DUQUE DE CASTILLA.
Eso es porque su pensamiento 32
No deja de reinar en Bel-Imperia. 33
JERÓNIMO.
Que cualquier goce que la tierra rinda 34
Recaiga sobre vuestra majestad. 35
BALTASAR.
La tierra no rinde ningún goce 36
Sin el amor de la sin par Perseda. 37
JERÓNIMO.
Haced entonces que Perseda os sirva. 38
BALTASAR.
No debe ella servirme, sino yo a ella; 39
A la influencia de sus dos luceros 40
Que así tiran de mí yo me someto. 41
Mas haced que mi amigo el caballero 42
De Rodas, Erasto, a quien estimo 43
Sobre mi propia vida, comparezca, 44
Para que vea a mi Perseda amada. 45
(Sale [LORENZO como] Erasto.)
REY.
Aquí viene Lorenzo, hermano, leed 46
El argumento de la obra y decidme 47
¿Qué papel es el que él representa? representa? Al responder a la pregunta del rey, el duque de Castilla está cumpliendo con una de las funciones del bookkeeper o “tenedor de libros”: la de supervisar la asignación de papeles a los distintos actores. 48
BEL-IMPERIA.
Ah, mi Erasto, seas en buena hora 49
Bienvenido ante tu Perseda. 50
LORENZO.
¡Feliz tres veces es Erasto al verte; 51
La pérdida de Rodas no es nada 52
Comparado con la alegría de Erasto, 53
Pues, si Perseda vive, Erasto vive. 54
BALTASAR.
¡Ah, pachá, aquí hay amor entre Erasto 55
Y la hermosa Perseda, a quien adoro! 56
JERÓNIMO.
Despacha a Erasto, oh, grande Solimán, 57
Y así al punto Perseda será tuya. 58
BALTASAR.
Erasto es mi amigo; y mientras viva 59
Perseda no dejará de amarle. 60
JERÓNIMO.
Pues que no viva Erasto, entonces, 61
Si es para agravio del gran Solimán. 62
BALTASAR.
Muy querido es Erasto a nuestros ojos. 63
JERÓNIMO.
Mas si es vuestro rival, haced que muera. 64
BALTASAR.
¡Cómo! ¿Que muera…? Así el amor lo pide. 65
Y sin embargo mucho sentiría 66
Que Erasto muriera de esta guisa. 67
JERÓNIMO.
Erasto, Solimán hoy te saluda 68
Y te hace saber por mi persona 69
La voluntad de su excelencia, 70
Que es que se te emplee así. 71
(Lo apuñala)
BEL-IMPERIA.
¡Ay de mí!
¡Erasto! ¡Ay, Solimán, Erasto es muerto! 72
BALTASAR.
Mas vive Solimán para tu amparo. 73
Hermosa reina de sin par belleza, 74
No dejéis que vuestro favor muera, 75
Mas con benignos ojos ved su pena, 76
Que la belleza de Perseda acrece, 77
Si es que su compasión no la remedia. 78
BEL-IMPERIA.
Tirano, deja de solicitar 79
Vanos e inoportunos galanteos; 80
Tan sordos son mis oídos a tus quejas 81
Como innoble y abyecto es tu verdugo, 82
Que a mi inocente Erasto ejecutó. 83
Y, puesto que con tu poder presumes 84
Que nada se resiste a tu arbitrio, 85
A tu poder Perseda se somete. 86
Mas, si pudiera, así ella vengaría 87
Esta traición en ti, oh, innoble Príncipe, 88
(Lo apuñala.)
Y luego sobre sí se vengaría. 89
(Se apuñala.)
REY.
¡Bien dicho, Justicia Mayor, 90
Que bien ha resultado esta escena! 91
JERÓNIMO.
Mas ved cuán verazmente Bel-Imperia 92
Interpreta a Perseda en esta escena. 93
VIRREY.
Cuando esto fuera en serio, Bel-Imperia, 94
Confío en que trataríais mejor a mi hijo. 95
REY.
¿Y ahora cómo acabará Jerónimo? 96
JERÓNIMO.
A fe, esto le pasará a Jerónimo... 97
Mas dejemos primero de hablar 98
En las varias lenguas de esta obra 99
Y concluyamos en la vulgar nuestra. 100
Quizá penséis—mas pensáis en vano— 101
Que esto es un fabuloso fabuloso faboulously (adverbio). En el sentido de fictivo , ficcional . simulacro 102
Y que lo que hacen los actores trágicos 103
Hemos hecho nosotros hoy: morir 104
—Para lucimiento de la escena— 105
Como Ajax o algún que otro par romano, 106
Y, levantándonos en un minuto, 107
Mañana revivir para otro público. 108
No, Príncipes, sabed que soy Jerónimo, 109
El triste padre de un infeliz hijo, hijo, The hopeless father of a hapless son . Se trata de una cita modificada (“The hopeless daughter of a hapless Jew” = “La desesperanzada hija de un judío infortunado”) de El judío de Malta , I.ii.228 de su compañero de morada y dramaturgo Christopher Marlowe. 110
Cuya lengua está presta y afinada 111
Para narrar su último relato 112
Y no para pedir en el epílogo 113
Disculpas por las faltas de la pieza. pieza. Se trata de una referencia a la práctica común en el teatro europeo de pedir perdón por las posibles faltas de la obra en el epílogo. 114
Veo por vuestras miradas sorprendidas 115
Que demandáis razón de estas palabras: 116
Contemplad, pues, lo que a esto me ha movido. 117
(Muestra a su hijo muerto. muerto. Calvo y Tronch sugieren que en este punto el cuerpo de Horacio, probablemente un muñeco, aparecería colgado o bien del cenador de II.iv o del patíbulo que se había utilizado en IV.iii.)
Ved mi obra aquí, ved mi espectáculo: 118
Aquí fue mi esperanza, aquí acabó; 119
Aquí mi corazón, aquí murió; 120
Aquí fue mi tesoro, aquí perdióse; 121
Aquí mi gozo y aquí mi pérdida: 122
Aquí esperanza, corazón, tesoro y gozo 123
Todo se frustró, murió, cayó en un pozo. 124
Por estas feas heridas escapó 125
El aliento que me daba vida; 126
A mí me mataron los que inscribieron 127
Estas fatales marcas en su cuerpo. 128
La causa que engendró este odio mortal 129
Fue el amor, sí, de allí creció este odio, 130
Este odio de Lorenzo y Baltasar; 131
El amor de mi hijo a Bel-Imperia. 132
Pero la noche, fiel encubridora 133
De los crímenes más abominables, 134
Con su negro silencio hizo callar 135
La iniquidad de estos traidores, 136
Y les dio licencia, pues gozaron 137
De la mayor de las desenvolturas 138
Para tomar ventaja en mi jardín 139
Contra mi hijo, mi amado Horacio: 140
Allí, inmisericordes, lo mataron, 141
En una negra noche, el preámbulo 142
De una muerte pálida, sombría y cruel. 143
Mi Horacio grita: grita: Este repentino y momentáneo cambio al tiempo verbal presente ha sido considerado por algunos editores como un error de transcripción que habría que corregir, pero la gran mayoría lo consideran un recurso estilístico para presentar el hecho descrito de una manera más vívida e intensa. yo oí (y aún creo que oigo) 144
El eco desmayado de su queja 145
Resonando en el aire sosegado. 146
Me apresuré con la mayor presteza 147
Hacia donde se originaba el ruido 148
Y allí, colgado de un árbol, vi 149
A mi hijo cubierto de heridas 150
Como una res carneado como veis. 151
¿Pensáis que me afligió este espectáculo? 152
Habla tú, rey portugués, cuya pérdida 153
Tanto se asemeja a la mía: 154
Si has llorado a tu hijo Baltasar, 155
Sabrás cómo yo lloro a mi Horacio. 156
Y vos, señor, cuyo amistado hijo hijo And you, my lord, whose reconcilèd son . Jerónimo se dirige al duque de Castilla con cuyo hijo Lorenzo supuestamente se había reconciliado o amistado en III.xiv.162-211[130-167]. 157
Andaba envuelto ya en la red y aún creía 158
Que no lo había detectado nadie, 159
Tomándome por loco de remate, 160
Diciendo “¡Dios se apiade de Jerónimo!”… 161
¿Cómo podéis sufrir la gran catástrofe 162
De nuestra tragedia? Y ved aquí 163
Este triste pañuelo tinto en sangre, 164
Que, tras la muerte de Horacio yo, llorando, 165
Empapé en el río de sus heridas. 166
Cual prenda propicia, ved, lo llevo 167
Pegado siempre a mi corazón, 168
Instándome a no olvidar el voto 169
Que contra estos, ay, viles asesinos 170
Hice, el cual, por fin ejecutado, 171
Mi pobre corazón ha satisfecho. 172
Para poder vengarme de Lorenzo 173
Quitándole la vida, a este fin sólo 174
Hice yo de pachá y le asigné 175
El papel de rodense caballero 176
De tal forma que a mi conveniencia 177
Pudiera alcanzar a despacharlo. 178
Y así también, Virrey, a Baltasar, tu hijo 179
En su papel de Solimán el Grande, 180
Bel-Imperia mató, en el de Perseda, 181
Asignada a ese papel trágico 182
Con el solo y único propósito 183
De poder dar muerte a su ofensor. 184
La pobre Bel-Imperia solamente 185
En esto se apartó de su papel: 186
En que, aunque debiera haber muerto, 187
Según lo que está escrito en el guion, 188
Yo, sin embargo, en atención a ella, 189
Determiné su fin de otra manera, 190
Pero el amor de aquel a quien estos 191
Odiaban sin duda en demasía 192
La urgió a tomar tal decisión… decisión… Jerónimo explica que había cambiado la obra original para que Bel-Imperia no tuviera que suicidarse en su papel de Perseda, pero ella, por amor a Horacio, a quien Lorenzo y Baltasar tanto odiaban, decidió llevar adelante la obra tal y como estaba escrita originalmente y, consiguientemente, suicidarse en la vida real. 193
Y ahora, Príncipes, ved aquí a Jerónimo, 194
Autor y actor de esta tragedia, 195
Esgrimiendo su postrera suerte, 196
Tan dispuesto a concluir su parte en la obra 197
Como cualquier de los actores varios 198
Que han salido y hecho mutis por el foro. 199
Y así, nobles señores, mi obra acabo; 200
Más palabras de mí no demandéis 201
Pues nada más tengo que deciros. 202
(Corre a ahorcarse. ahorcarse. Jerónimo escenifica aquí lo que había descrito en IV.i.157-160[125-126]. Bevington (1996) apunta que esta acotación escénica sugiere que quizá había un área definida a la que Jerónimo se dirige para ahorcarse, pudiendo de nuevo hacerse uso del cenador o árbol que tanto juego ha dado.)
REY.
¡Oh, ved, Virrey! ¡Jerónimo, detente! detente! Hold, Hieronimo! Con coma entre Hold y Hieronimo en Craik, Boas, Bevington (1996), Edwards, Maus, Mulryne, Tydeman, Barker, etc. En este caso el imperativo estaría dirigida a Jerónimo. Calvo y Tronch y Smith, sin embargo, eliminan la coma, editando Hold Hieronimo! e interpretan la oración, por tanto, como una orden dirigida al séquito real o a la guardia para que alguien detenga a Jerónimo, lo que traducido al español daría ¡Prended a Jerónimo! Calvo y Tronch, siguiendo una comunicación privada del profesor John Jowett, piensan que se trata de una orden dirigida a los acompañantes del Rey para que paren a Jerónimo es más lógica que una interpelación directa a Jerónimo. Nosotros estamos de acuerdo, pero seguimos el texto de Craik por mantener el paralelismo de nuestra traducción con su edición en EMOTHE. 203
¡Mi sobrino y tu hijo, muertos son! 204
VIRREY.
¡Traición! ¡Mi Baltasar asesinado! 205
Romped las puertas. puertas. Las puertas de la galería o del espacio reservado como platea en el escenario, que Jerónimo pidió cerrar al duque de Castilla en IV.iii.10-13[9-12] y que ahora los que están dentro no pueden abrir pues la llave está en su poder. Prended a Jerónimo. 206
([La guardia irrumpe y detiene a Jerónimo])
Jerónimo, 207
Tan sólo aclara al Rey qué ha sucedido; 208
Por mi honor que no recibirás daño. 209
JERÓNIMO.
Virrey, no encomendaré a ti mi vida, 210
Que en este día a mi hijo he ofrecido. 211
¡Pobre desgraciado! 212
¿Por qué estorbáis a quién morir desea? desea? Jerónimo puede estar dirigiéndose a un miembro de la guardia que lo retiene por la fuerza o quizá, en actitud más desafiante, al mismo rey (Calvo y Tronch). 213
REY.
Habla, traidor! ¡Maldito asesino, habla! 214
Ahora te tengo y te haré hablar. 215
¿Por qué has cometido este vil acto? 216
VIRREY.
¿Por qué has matado a mi Baltasar? 217
DUQUE DE CASTILLA.
¿Por qué has acuchillado a mis hijos? 218
JERÓNIMO.
<span class="folio"> <sup> Q4 </sup> Mas estáis seguros de que han muerto? muerto? Quinta de las cinco adiciones del Q4 de 1602. Esta adición implica además sustitución de versos como se explica más adelante en la nota en 4.4.260. 219
DUQUE DE CASTILLA.
Ay, sí, miserable, bien seguros. 220
JERÓNIMO.
¡Cómo! ¿Y también el vuestro ha muerto? 221
VIRREY.
¡Sí, ay, muertos todos son, ninguno es vivo! 222
JERÓNIMO.
Pues entonces no tengo ya cuidado; 223
Venid aquí y seamos ahora amigos, 224
Juntemos nuestras testas: 225
Ved aquí que buena soga hay 226
Con que colgarlas en el mismo lazo. lazo. Presumiblemente Jerónimo esgrime la soga con la que pensaba ahorcarse y propone un suicido colectivo invitando a sus interlocutores a introducir conjuntamente sus cabezas en el mismo lazo. Según Calvo y Tronch la frase recuerda otra en Eduardo II de Christopher Marlowe (III.iii.92): “These barons lay their heads on blocks together” = “Estos barones ponen sus cabezas en el mismo tajo” indicando que, por su conspiración, los barones están figuradamente poniendo su cabeza en un mismo tajo para que el verdugo las corte de una vez 227
VIRREY.
¡Ah, maldito demonio, y qué seguro 228
Se muestra de sí mismo el muy villano! 229
JERÓNIMO.
¿Seguro decís? ¿Y os sorprendéis? 230
Sabed, pues, Virrey, esto que os digo: 231
En este día he visto la venganza 232
Y esta visión me ha transformado 233
En un monarca mucho más soberbio 234
Que ninguno que haya antes ostentado 235
El cetro y la corona de España. 236
Y si tuviera tantas vidas yo 237
Como estrellas brillan en el cielo, cielo, Frase proverbial, usada por Marlowe en Doctor Faustus , I.iii.102-03: “Had I as many souls as there be stars / I'd give them all for Mephistophilis". El autor de esta adición riza aun más el rizo añadiendo los dos versos siguientes. 238
Tantos cielos dónde ir cual vidas, 239
Todos y todas las daría, y aun mi alma, 240
Con tal de verte debatiéndote 241
Atrapado en esta roja ciénaga. <sup> Q4 </sup> </span> 242
¡Ah, felices palabras! 243
Tan amado fue para mí mi Horacio 244
Como vuestro hijo, o el vuestro, o los vuestros, 245
Lo fueron, mi señor, para vosotros. 246
Mi inocente hijo fue asesinado 247
Por Lorenzo y en Lorenzo y en Baltasar 248
Me he vengado por fin cumplidamente, 249
Y aún espero que placerá al cielo 250
Tomar justa venganza de sus almas 251
Con aflicciones aun más graves que estas. 252
DUQUE DE CASTILLA.
¿Mas quiénes fueron tus secretos cómplices? 253
VIRREY.
Uno fue tu hija Bel-Imperia; 254
Pues por su mano murió mi Baltasar: 255
Yo vi cómo lo apuñalaba. apuñalaba. Los versos siguientes, que, siguiendo a Craik, incluimos en esta nota a pie de página, son parte de la quinta y última adición del Q4 de 1602. Se trata no sólo de una interpolación, sino también de sustitución de versos de la edición de 1592. Así, en lugar del pasaje entre la segunda mitad del verso 195 “Yo vi cómo lo apuñalaba” y hasta el 206 “Complacido en extremo con sus muertes” debemos leer el siguiente pasaje: [JERÓNIMO.] Me parece que desde que en mí mismo Me recluyo con ansias de venganza, No puedo sino mirar la muerte Con creciente desprecio y desapego. REY. ¿Cómo, esclavo, te burlas de nosotros? Traed los instrumentos de tortura. JERÓNIMO. Hacedlo, sí, hacedlo y entretanto Yo os torturaré a vos también. Teníais un hijo, según entiendo; Y ese hijo vuestro debería Haberse desposado con vuestra hija. ¿No era así? Y vos teníais otro hijo, El sobrino de mi señor, ufano Y avisado; si no hubiera muerto, Podría haber llegado a ostentar La corona de España (así lo creo). Yo fui quien lo mató; esta misma mano Lo apuñaló en el corazón. ¿La veis? Todo a causa de un tal Horacio, Si lo hubierais conocido… un joven, Que ahorcaron en el jardín paterno, Que obligó a rendirse a vuestro bravo hijo, Mientras que vuestro hijo, aun más bravo, Lo tomaba al punto prisionero. VIRREY. Oídos, ensordeced; no puedo oír más. REY. Cielos desplomaos sobre la tierra Y enterradnos bajo vuestras ruinas. DUQUE. Envolved el mundo en negras nubes. JER. Ahora aplaudo mi actuación. Nunc iners cadat manus! * Ahora para dar fin a mi papel, *Que caiga (descanse) ahora mi mano inerte (desocupada). 256
REY.
¡Y cómo!
¿Es que acaso no diréis palabra? palabra? Why speak'st thou not? El Why de esta frase puede interpretarse como adverbio interrogativo o bien como exclamación (opción por la que nos hemos decantado en la traducción). En el primer caso, habría que traducir como ¿Por qué no hablais? 257
JERÓNIMO.
¿Qué menos libertad pueden los reyes 258
Otorgar que un silencio inofensivo? 259
Así pues, otorgadme ese silencio. 260
Sea bastante saber que nada puedo 261
Ni nada quiero hablar, ni hablaré. 262
REY.
Traed los instrumentos de tortura: 263
Por muy traidor que seas te haré hablar. 264
JERÓNIMO.
A fe que bien podéis darme tormento 265
Cual me lo ha dado su hijo miserable 266
Asesinando a mi pobre Horacio, 267
Pero nunca podréis obligarme 268
A revelar lo que juré inviolable. inviolable. Boas comenta la incongruencia de esta resolución de Jerónimo: “Es difícil ver qué secreto es el que Jerónimo se muestra tan decididamente a preservar tras la exhaustiva revelación de su largo discurso precedente”. Mulryne nos recuerda que estos versos han sido objeto de dilatada discusión en la crítica kydiana, suponiendo que esconde una alusión críptica o es producto de corrupción textual. 269
Y así pues, sin temer tus amenazas, 270
Complacido en extremo con sus muertes 271
Y aliviado al fin con mi venganza, 272
Tomad mi lengua aquí primero 273
Y después tomad mi corazón. 274
(Se secciona la lengua de una dentellada dentellada Esta acción tiene sus precedentes, según propone Schick, en la historia de Zeno, que, “a fin de evitar que lo forzaran a revelar algo en contra de su voluntad por medio de la tortura, se seccionó la lengua de un mordisco y la escupió a la cara del tirano (John Lyly en Euphues , página 115). Según Prouty (pág. vi), para escenificar esta acción “el actor probablemente escupiría un pedazo de asadura cruda”. El episodio tuvo tanto éxito que lo reproducen Shakespeare en la persona de Lavinia en Titus Andrónicus , II.iii2.4 y John Marston en la persona de Piero en Antonio's Revenge , V.v.33 acotación escénica.)
REY.
¡Ah, monstruosa acción de un infeliz! 275
Ved, Virrey, el desgraciado ha preferido 276
Seccionarse la lengua y escupirla 277
Antes que revelarnos su secreto. 278
DUQUE DE CASTILLA.
Pero aún puede escribir. 279
REY.
Y si esto no nos satisficiera, 280
Idearemos la muerte más extrema 281
Que nunca antes se diera a un canalla. 282
(Entonces Jerónimo hace señas como pidiendo un cuchillo para afilar su pluma.)
DUQUE DE CASTILLA.
Mirad, parece que pide un cuchillo 283
Para afilar su pluma. pluma. Era operación frecuente entre los amuenses y copistas medievales y renacentistas cortar o afilar la pluma de ave que usaban para escribir, cada vez que, por el roce continuado con el papel, el filo se embotaba. John de Tilbury, un intelectual del círculo de Thomas Becket (siglo XII), relata el caso de un amanuense contemporáneo que escribía al dictado y necesitaba afilar su pluma tantas veces “que tenía a mano entre sesenta y cien ya cortadas y preparadas previamente. Ello significaba que durante una jornada de trabajo un copista atareado tendría que afilar la pluma sesenta veces” (Christophe de Hamel 1999 Y 2001: 29). La operación se hacía con un estilete afilado llamado cortaplumas (hoy día obsoleto y utilizado para otras funciones) y que sería el cuchillo que Jerónimo utiliza para apuñalar al Duque. 284
VIRREY.
Aquí tienes,
Y más te vale declararlo todo. 285
REY.
¡Mi hermano, ayudad a mi hermano! 286
¡No dejéis darse muerte a Jerónimo! 287
(Este con un puñal acuchilla al Duque Duque La muerte del duque de Castilla ha sido vista como algo gratuito e inmotivado desde el punto de vista dramático, pero contiene una clara relevancia política que no debía de pasar inadvertida a los ingleses de la época preocupados como estaban por la perentoria sucesión de Isabel I: con la muerte del duque de Castilla, el heredero legítimo más próximo al Rey, la monarquía española, al igual que la portuguesa con la muerte de Baltasar, queda descabezada y al albur del caos sucesorio. y después a sí mismo.)
¿Qué edad ha sido alguna vez testigo 288
De hechos tan monstruosos como estos? 289
Mi hermano y la esperanza sucesoria 290
Que España esperaba tras mi muerte… 291
Id, sacad de aquí este cadáver 292
A fin de que podamos lamentar 293
La pérdida de nuestro amado hermano 294
Y lo inhumemos, venga lo que venga; 295
Yo soy el siguiente, el más próximo, 296
El último de mi real estirpe. 297
VIRREY.
Vos, don Pedro, haced por Nos lo mismo; mismo; Es decir, “sacad de aquí el cadáver de Lorenzo al igual que los servidores del rey de España han sacado el cadáver del Duque”. 298
Tomad a nuestro infortunado hijo, 299
Tan antes de su hora asesinado; 300
Ponedme junto a él y a él junto a mí, ay, triste, 301
Sobre el palo mayor de un barco sin guía 302
Y dejad que el viento y la marea 303
Me arrastre con él la mar adentro 304
Hasta el golfo indómito de Escila, Escila, Escila . Monstruo marino situado frente al remolino de Caribdis en el estrecho de Mesina (identificado aquí como el golfo indómito ). Los barcos que debían atravesar dicho estrecho corrían el riesgo de o bien quedar destruidos por el monstruo o bien ser engullidos por el remolino, de ahí la frase proverbial “entre Escila y Caribdis” para referirse a una situación en la que intentar escapar de un peligro supone el riesgo de caer en otro. 305
O hasta el infecto estanque de Aquerón, Aquerón, Véase nota en 1.1.24. 306
Para que allí pueda lamentar 307
La pérdida de mi hijo Baltasar: 308
España no es refugio a un portugués. 309
(Las trompetas tocan una marcha fúnebre; el rey de España marcha en duelo tras el cuerpo de su hermano y el rey de Portugal llevando el cuerpo de su hijo. hijo. Como señala Edwards, esta acotación es incongruente con los versos 225-6 en los que el rey de Portugal pide a su hermano, Don Pedro, que se haga cargo del cadáver de Baltasar. Sin embargo, Tydeman señala que quizá se necesitan dos hombres para llevar los cuerpos con cierta dignidad por lo que tendríamos que imaginar tanto al virrey de Portugal como al rey de España tras dos miembros de cada séquito llevando los dos cadáveres en parihuelas o sujetándolos de las axilas y pies.)
(Vanse.)

ACTO IV [, ESCENA V]

(El Espectro y La Venganza)
ESPECTRO.
¡Ah, sí, mis esperanzas se han cumplido 1
Finalmente en todos sus efectos! 2
¡Sangre y pesar culminan mis deseos! 3
Horacio muerto en el jardín paterno; 4
El ruin Serberino asesinado 5
Por el falsario Pedringano y este 6
Ahorcado con sutil maquinación; 7
Isabela muerta por su mano; 8
Baltasar, el príncipe portugués, 9
Por Bel-Imperia acuchillado; 10
El duque de Castilla y su hijo vil 11
Ambos asesinados por Jerónimo; 12
Mi Bel-Imperia caída como Dido, Dido, Dido, reina de Cartago, que, enamorada de Eneas, se suicidó arrojándose a una pira funeraria en un rapto de desesperación al ser abandonada por el héroe troyano en busca de cumplir su destino de fundar Roma tal y como nos cuenta Virgilio en el Libro IV de La Eneida . Este pasaje (11-44[8-33]), al igual que el de la Introducción en I.i.22-83[18-66], manifiesta una clara relación textual virgiliana. 13
Y el buen Jerónimo suicidado; 14
¡Ah, cuanto alegra mi alma este espectáculo! espectáculo! El deseo inmoderado de venganza de Andrés, cuyos efectos terminan alcanzando tanto a amigos como a enemigos, ha sido subrayado por la crítica como una inconsistencia, quizá una visión irónica, del supuesto estado de ataraxia del que Andrés disfrutaría en el más allá. El hecho además, como señalan Calvo y Tronch, de que la justicia divina de este más allá sea confiada a la voluntad nada divina de Andrés en base a su petición a Proserpina ( Pediré ahora a la amable Proserpina… ejecutar contra mis enemigos / Una venganza justa y rigurosa , y veánse también versos IV.v.41-59[30-44]) apunta a una conclusión escéptica con respecto a la esperanza de hallar justicia e imparcialidad en el otro mundo. 15
Pediré ahora a la amable Proserpina 16
Que, en virtud de su juicio soberano, 17
Pueda con gozo unirme a mis amigos 18
Y ejecutar contra mis enemigos 19
Una venganza justa y rigurosa. 20
Conduciré a mi amigo Horacio 21
Por entre aquellos campos eternales 22
Donde se libran guerras sin cesar; 23
A Isabela la he de conducir 24
Al cortejo en un lugar mejor 25
Donde la piedad llora sin dolor; 26
A mi fiel Bel-Imperia a los gozos 27
Que sólo las vestales vestales Doncellas romanas de castidad proverbial dedicadas al servicio de la diosa Vesta, la diosa de la casa y del hogar. virginales 28
Y las honestas reinas acreditan; 29
Y a Jerónimo a donde tañe Orfeo, Orfeo, Orfeo . Véase nota en 3.13.147. 30
Cantando, con voz dulce, su instrumento, 31
Que añade a días eternos su contento. 32
Mas, di, Venganza –pues sólo tú 33
Puedes decírmelo–contra los otros 34
¿Cómo podré mostrar mi odio extremo? 35
VENGANZA.
Esta mano mía inexorable 36
Los enviará a un Averno insondable, 37
Donde habitan en torvos aposentos 38
Sólo furias, espantos y tormentos. 39
ESPECTRO.
Dulce venganza, dame, pues, licencia 40
Que yo sea el juez que dicte su sentencia: sentencia: Esta petición de Andrés es paralela a la que Proserpina hizo a Plutón en I.i.100-103[78-80]. Cf. los precedentes versos IV.v.16-20[13-16]. 41
Libera al pobre Ticio de sus buitres buitres Ticio . Gigante mítico castigado por su intento de violar a la diosa Leto o, según otras versiones, a Artemisa, a permancer encadenado en el Inframundo, en donde dos buitres continuamente le devoraban el hígado que, como en el caso de Prometeo, se renovaba continuamente. 42
Y pon a don Cipriano Cipriano Don Cipriano . Esto es, el duque de Castilla. Su castigo, primero al ser asesinado y ahora por su condena eterna parece excesivo en vista de que su comportamiento ha sido justo a lo largo de toda la obra, al menos con respecto a Jerónimo. No hay razón pues para esta condena eterna, a no ser que supongamos que fue culpable de tramar la muerte de Andrés en la guerra con el fin de abortar su incipiente relación con Bel-Imperia. Otras interpretaciones sugieren que su muerte evidencia la hibris o exceso de Jerónimo en su furor vengativo. También podría indicar la negación de todo sentido de providencia por parte de los dioses con respecto a los asuntos humanos. Hemos de tener en cuenta, además, la dimensión política de su muerte, significando el castigo a su propia dinastía, que queda extinta con su muerte y la de sus hijos (véase nota en acotación tras 4.4.292). en su lugar; 43
Pon a Lorenzo en la rueda de Ixión, Ixión, Ixión . Véase nota en 1.1.83. 44
Y haz cesar los dolores sin final 45
De ese vil seductor–que al fin remita 46
Juno su cólera y su paz permita–. 47
Cuelga a Baltasar en el cuello 48
De la Quimera Quimera La Quimera era una criatura imposible (de ahí el sentido figurado actual de cogitación absurda e irrealizable) que expiraba fuego y estaba compuesta en una tercera parte de león, otra tercera parte de cabra y otra tercera parte de dragón. Fue finalmente muerta por Beleferonte. y deja que allí 49
Lamente a gritos su amor sangriento, 50
Con nuestro gozo en lo alto descontento; 51
Que empuje la ardua roca Serberino, 52
Y a Sísifo Sísifo Sísifo . Rey de Corinto que debido a sus pecados o impiedad contra los dioses (hay varias tradiciones sobre la causa de su castigo) fue condenado a subir eternamente una y otra vez una piedra de gran tamaño a la cumbre de una empinada colina, pues cada vez que alcanzaba la cima la piedra volvía a caer, empezando así de nuevo su tormento. releve en su destino. 53
Por su traición, al falso Pedringano, 54
Arrástralo hasta el Aquerón Aquerón Aquerón . Véanse nota en 1.1.24 y versos I.i.24[19], III.i.74[55 lake sin mención del nombre Acheron], III.xv.3[3] y IV.iv.306[231]. Como nos indican Calvo y Tronch, apoyándose en Smith (2015), en escritores tardios de la tracición mitológica vino a ser sinónimo de todo el Infierno. hirviente 55
Y haz que allí viva y muera luego 56
Rodeado de un eterno fuego, 57
Sin cesar blasfemando, entre quebrantos, 58
De los dioses y de sus nombres santos. santos. Calvo y Tronch señalan, citando a Aggeler (1987: 330), que los juicios de Andrés parecen estar motivada por su personal pasión vengativa, confirmando así el punto de vista expuesto en I.i de que las entidades sobrenaturales son indiferentes a los afanes y sufrimientos humanos y que la justicia divina es ilusoria. 59
VENGANZA.
Apresúrate, entonces, a bajar bajar haste we down = a bajar . La expresión invita a pensar que Andrés y La Venganza se irían por la trampilla o “Infierno” (escotillón) de que los escenarios isabelinos se hallaban provistos para simular la bajada al Inframundo o cualquier realidad de nivel inferior al de la superficie del escenario. 60
A fin de que podamos encontrar 61
A amigos y enemigos juntamente 62
Y puedas destinar eternamente 63
A tus amigos a un lugar gozoso; 64
Al resto a un aposento doloroso, 65
Pues si abrevió la muerte su miseria 66
Eterna allí comienza su tragedia. tragedia. tragedy . El uso del término tragedia pone de relieve sin duda una intención metateatral al indicar claramente a qué tipo de género teatral pertenece la obra. 67