Christopher Marlowe

La trágica historia del Doctor Fausto

The Tragical History of Doctor Faustus

Marlowe, Cristóbal. La trágica historia del Doctor Fausto. Traducido por José Alcalá-Galiano. Madrid: Librería General de Victoriano Suárez, 1911.

Joan Oleza Simó (Investigador principal) José Alcalá-Galiano (Traductor) Bautista Boned, Luis (Editor)

Español · Verso · 1184 versos

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DRAMATIS PERSONAE

FAUSTO
MEFISTÓFILIS
WAGNER (Criado de Fausto)
ÁNGEL BUENO
ÁNGEL MALO
VALDÉS Amigo de Fausto
CORNELIO Amigo de Fausto
CORO
LUCIFER
EL PAPA
EL CARDENAL DE LORENA
UN TRAFICANTE DE CABALLOS
DUQUESA DE VANHOLT
DUQUE DE VANHOLT
RODOLFO
ROBÍN
EL EMPERADOR DE ALEMANIA
UN CABALLERO
TABERNERO
UN ANCIANO
BELZEBÚ
TODOS
DIABLOS
LOS SIETE PECADOS MORTALES
FRAILES
ESTUDIANTES
CRIADOS
PAYASO
Espíritus (con las formas de Alejandro Magno, de su amada y de Elena)

Acto I

((Entra el CORO))
CORO
No marchando á través de los famosos 1
Campos de Trasimeno, donde Marte 2
Rindió al Cartaginés; ni celebrando 3
En las soberbias Cortes de los reyes 4
Regocijos y fiestas amorosas, 5
En las que el rango y majestad se olvida; 6
Ni la pompa de heroïcas hazañas 7
Ensalzando, pretende nuestra musa 8
Alarde hacer de su divino canto. 9
Trátase de esto sólo, caballeros: 10
Representar debemos las escenas 11
De la suerte de Fausto, buena ó mala. 12
A vuestro recto juicio encomendamos 13
Nuestro aplauso, y de Fausto os hablaremos 14
Desde su infancia. De plebeyos padres 15
Nace en Germánia, dentro de una villa 16
Rodas llamada; en más floridos años 17
Va á Wertemberg, donde su parentela 18
Educación le da. Con tal premura 19
En las Sagradas Ciencias aprovecha 20
El fecundo caudal de la doctrina, 21
Que pronto es agraciado con el sumo 22
Título de doctor, sobrepujando 23
A cuantos se complacen en disputas 24
Sobre las hondas místicas materias 25
De la Teología; al fin hinchado, 26
Con la soberbia de su propio ingenio, 27
Más allá de su alcance se aventura 28
Con sus alas de cera, y, derretidas, 29
A su ruina conspira el mismo cielo, 30
Pues, dándose á diabólicos conjuros 31
Y ya saciado con lo áureos dones 32
De la sabiduría, se sumerge 33
En la maldita, oscura nigromancia. 34
Nada para su espíritu es tan grato 35
Como la negra magia, y la prefiere 36
A la dicha mayor. Tal es el hombre 37
Que en su laboratorio está sentado. 38
((Vase).)

ESCENA I

((Aparece FAUSTO en su laboratorio).)
FAUSTO
Deja ya, deja tus estudios, Fausto, 39
Y empieza á sondear el vasto fondo 40
De lo que vas á profesar; habiendo 41
Comenzado por serlo, la apariencia 42
De teólogo ten, mas atrevido 43
De cada ciencia elévate á la cumbre 44
Y vive y muere consultando siempre 45
Las obras de Aristóteles. ¡Oh hermosa 46
Análica, tú me has fascinado! 47
Bene disserere est finis logices. 48
De la Lógica sabia el fin supremo 49
Será disputar bien? ¿Mayor milagro 50
Tal arte no consiente? Pues entonces 51
No leas más; tal fin ya has conseguido. 52
Al ingenio de Fausto sólo cuadra 53
Propósito mayor, más alto asunto. 54
Adiós, Economía. Ven, Galeno, 55
Puesto que ubi desinit philosophus, 56
ibi incipit medicus, 57
Hazte médico, Fausto; oro amontona 58
Y eterniza tu nombre por alguna 59
Cura maravillosa, sin ejemplo. 60
Summun bonim medicinæ sanitas. 61
El fin de la insegura medicina 62
Es sólo la salud de nuestro cuerpo. 63
¿Porqué, Fausto, tal fin no conseguiste? 64
¿No son los poderosos aforismos 65
Tu lenguaje común? Y tus recetas, 66
¿Conservadas no están cual monumentos? 67
Y no escaparon las ciudades todas 68
Por ellas de la peste y se aliviaron 69
Enfermedades mil desesperadas? 70
Y sin embargo, ¿qué eres todavía? 71
Eres tan solo Fausto; sólo un hombre. 72
Si pudieras hacer eternamente 73
A los hombres vivir ó habiendo muerto 74
Otra vez á la vida despertarlos, 75
Tu profesión entonces digna fuera 76
De estimación. ¡Adiós, pues, medicina! 77
¿Dónde está Justiniano? A ver; (Lee). Si una 78
Eademque res legatur duobus, alter rem 79
Alter valorem rei, etc. 80
Lindo caso de herencias miserables. 81
((Lee).)
Exhereditare filium non potest pater, nisi, etc. 82
Tal es el solo fin de la Instituta 83
Y el cuerpo universal de la ley toda. 84
Este mezquino estudio sólo es propio 85
De un ganapán hambriento y mercenario 86
Que sólo aspira á externas bojarascas; 87
Mas para mi razón es harto innoble 88
Y harto servil. Cuando se apura todo, 89
Lo mejor es la gran Teología. 90
La Biblia de Gerónimo, famosa, 91
Toma, Fausto, y estúdiala despacio. 92
((Lee).)
Stipendium peccati mors est : ¡Ah! Stipendium . 93
Que la muerte es el premio del pecado. 94
Es bien dura, en verdad, esta sentencia. 95
((Lee))
Si peccasse negamus, fallimur, et 96
mulla est in nobis veritas; 97
Nosotros al decir que no pecamos 98
Nos engañamos á nosotros mismos 99
Faltando á la verdad, ergo parece 100
Que incurrimos entonces en pecado 101
Y habremos de morir por consecuencia. 102
Sí, debemos morir de eterna muerte. 103
Lo che será, será ; ¡doctrina extraña! 104
¿Qué nombre darla? ¡Adiós, Teología! 105
Aquestas metafísicas de magos 106
Y libros nigrománticos, profundas 107
Y celestiales son: líneas extrañas, 108
Círculos, cifras, caracteres, cuadros. 109
Estos son los que Fausto más ansía. 110
¡Qué mundo de riquezas y placeres 111
De poder y de honor y omnipotencia 112
Prometen al artífice estudioso! 113
Cuantas cosas se mueven entre el radio 114
De los callados polos, sometidas 115
A mi voz estarán: emperadores 116
Y reyes solamente obedecidos 117
En sus provincias son; lanzar no pueden 118
El raudo viento ni rasgar las nubes, 119
Mas del mago el dominio á aquel supera, 120
Se extiende hasta do alcanza el poderoso 121
Espíritu del hombre; un diestro mago 122
Es un potente dios: por tanto ahora, 123
Fausto, fatiga tu portal cerebro 124
Para lograr de un dios la prepotencia. 125
((Entra WAGNER).)
FAUSTO
Wagner, ve á saludar y encomendarme 126
A mis dos queridísimos amigos 127
El germano Valdés y el buen Cornelio; 128
Ruégales, con fervor, que me visiten. 129
WAG.
Así lo haré, señor. 130
((Vase).)
FAUSTO
Su provechosa
Plática, me será de más ayuda 131
Que todos mis trabajos, y con tanta 132
Prontitud nunca investigar podría. 133
((Entran el ANGEL BUENO y el ANGEL MALO).)
ANGEL BUENO.
¡Oh, Fausto, deja ese maldito libro 134
Y no le mires; tentará tu alma 135
Y habrá de amontonar sobre tu frente 136
La cólera de Dios abrumadora! 137
Lee, lee las Santas Escrituras; 138
Eso que estás leyendo son blasfemias. 139
ANGEL MALO.
Sigue, Fausto, adelante en el estudio 140
De aquel arte famoso, que contiene 141
De la Naturaleza los tesoros; 142
Lo que en el cielo es Júpiter augusto 143
En la tierra sé tú; señor potente 144
Y árbitro de los vastos elementos. 145
((Vanse los Angeles).)
FAUSTO
¡Cuán orgulloso esto con esta idea! 146
Hacer que los espíritus me traigan 147
Todo cuanto me plazga; que mis dudas 148
Todas resuelvan y ejecuten todas 149
Cuantas locas empresas se me antojen! 150
Yo los haré volar hasta las Indias 151
En busca de oro, al Oceano inmenso 152
Despojar de sus perlas orientales, 153
Y del recién hallado nuevo mundo 154
Mirar cada confín para traerme 155
Regios manjares y sabrosas frutas; 156
Y los haré leerme los escritos 157
De extraña y sin igual filosofía; 158
Y de todos los reyes extranjeros 159
Los íntimos secretos revelarme; 160
De duro bronce la Germánia toda 161
Les haré amurallar, y haré en seguida 162
Que á la risueña Wertemberg circunde 163
Del Rhin impetuoso la corriente; 164
Y les haré las públicas escuelas 165
Llenar de seda, así los estudiantes 166
Irán soberbiamente engalanados; 167
Reclutaré soldados con dinero 168
Que me traerán, y al príncipe de Parma 169
De nuestra tierra expulsaré; reinando 170
Yo cual único rey de nuestro reinos. 171
Sí, máquinas de guerra más extrañas 172
Que la encendida destructora nave 173
En el puente de Amberes, ingeniosos 174
Haré que mis espíritus inventen. 175
((Entran VALDÉS y CORNELIO).)
Ven, germano Valdés, y tú Cornelio, 176
Venid aquí y hacedme venturoso 177
Con vuestra grata plática sapiente. 178
Valdés, dulce Valdés y tú Cornelio 179
Sabed que vuestras íntimas palabras 180
Me han persuadido al fin, me han decidido 181
A practicar la magia portentosa 182
Y las ocultas artes; sin embargo, 183
No me movió vuestra palabra sólo 184
Sino también mi propia fantasía 185
Que ya distinto objeto con concibe, 186
Pues mi mente medita y se devana 187
Sobre los nigrománticos secretos. 188
Es la filosofía odiosa, obscura; 189
Son la Jurisprudencia y Medicina 190
Para ingenios mezquinos sólo propias; 191
De las tres la más baja es la insufrible, 192
Ingrata, dura y vil Teología. 193
Es la magia, la magia tentadora 194
La que me fascinó. Por eso, amables 195
Amigos, ayudadme en este empeño. 196
Y yo con concisos silogismos 197
He puesto en duro aprieto á los pastores 198
De la germana iglesia; yo, que hiciera 199
La flor y prez de Wertemberg á enjambres 200
Acudir á mis temas, cual los tristes 201
Infernales espíritus venían 202
A la voz melodiosa de Museo 203
Cuando al infierno fué, seré sin duda 204
Tan sabio como Agripa, cuya sombra 205
Hace que toda Europa le venere. 206
VAL.
Fausto, estos libros, el ingenio tuyo 207
Y la experiencia nuestra harán que todas 208
Las naciones del mundo nos adoren. 209
Como los Indios moros obedecen 210
A su hispano señor, así de todos 211
Los elementos deberán las fuerzas 212
Servirnos á los tres; como los leones 213
Nos deberán guardar cuando nos plazca, 214
Cual germanos jinetes ó gigantes 215
De Laponia trotando á nuestro lado. 216
O de mujeres ó de doncellas castas 217
La forma tomarán, de sus mejillas, 218
De sus etéreas frentes irradiando 219
Más hermosura que los albos senos 220
De la Reina de Amor; amplios bajeles 221
Nos traerán de la plácida Venecia 222
Y de América el áureo vellocino. 223
Como el sapiente Fausto decida. 224
FAUSTO
A ello, Valdés, estoy tan decidido 225
Cual tú á vivir; deja, pues, objeciones. 226
CORN.
Los milagros que pronto hará la Magia 227
Harán que con empeño te consagres 228
A su estudio no más. Quien ya versado 229
Está en Astrología, rico en lenguas 230
Y buen conocedor en minerales, 231
Es ya dueño de todos los principio 232
Que la Mágia requiere; así, no dudes, 233
Fausto y tendrás renombre y consultado 234
Serás por tal misterio, más que fuera 235
El oráculo Délfico otros días. 236
Dícenme los espíritus, que pueden 237
Dejar enjuto el mar, de allí traernos 238
De todos los naufragios el tesoro 239
Y toda la riqueza que ocultaron 240
Nuestros antepasados en las duras 241
Y macizas entrañas de la tierra. 242
Así, pues, dime, Fausto, ¿qué nos puede 243
Hacer falta á los tres? 244
FAUSTO
Nada, Cornelio;
¡Oh, tal idea mi alma regocija! 245
Ven, pues, y muéstrame mágicas pruebas 246
De que yo puedo pronunciar conjuros 247
En selva abrupta y conseguir el pleno 248
Placer y posesión de estos deleites. 249
VAL.
Vuelta entonces á selva solitaria, 250
Lleva del sabio Bacon y de Alberto 251
Las grandes obras y el saltério hebráico. 252
El Nuevo Testamento; y cuantas cosas 253
Se requieran te habremos enseñado 254
Al terminar nuestra conferencia. 255
CORN.
Valdés: primero, que conozca todas 256
Las palabras del arte, y en seguida 257
Cuando las otras ceremonias sepa, 258
Su habilidad y fuerza por sí mismo 259
Podrá Fausto probar. 260
VAL.
Primeramente
Los rudimentos lograré enseñarte 261
Y después más que yo serás perfecto. 262
FAUSTO
Entonces á comer quedad conmigo 263
Y después de yantar ensayaremos 264
Nuestras habilidades y destreza. 265
Pues antes de dormir probar deseo 266
Lo que yo puedo hacer, y en esta noche 267
Haré conjuros aunque en ello muera. 268
((Vanse).)

ESCENA II

((Entran dos ESTUDIANTES).)
1.er EST.
Yo me pregunto qué habrá sido de Fausto que solía atronar nuestras escuelas con el sic probo .
2.º EST.
Pronto lo sabremos, porque, mira, ahí viene su criado.
((Entra WAGNER).)
1.er EST.
¡Eh, galopín! ¿dónde está tu amo?
WAG.
Dios del cielo lo sabe.
2.º EST.
¿Y tú no lo sabes?
WAG.
Sí lo sé, mas de aquí no se sigue.....
1.er EST.
¡Ea! basta de broma y dinos dónde está.
WAG.
De aquí no se sigue necesariamente por la fuerza del argumento, que vosotros siendo licenciados debáis sostenerlo. Por lo tanto reconoced vuestro error y estad atentos.
2.º EST.
¿Pero no dijiste que lo sabías?
WAG.
¿Tenéis algún testigo de ello?
1.er EST.
Sí, bribón, yo te oí.
WAG.
Pregunta á mi compañero si soy un ladrón.
2.º EST.
Bien, ¿no nos lo dirás?
WAG.
Sí, señor, os lo diré; pero si no fuéseis unos mentecatos, nunca me harías semejante pregunta; porque ¿no es él corpus naturate ? ¿y no es éste mobile ? luego, entonces ¿á qué venirme con tal pregunta? Si no fuera porque soy de un natural cachazudo, tardo en enfadarme y propenso á la lujuria (al amor quise decir), no os aprovechara el venir á cuarenta pies á la redonda del campo de ajusticiados, aunque no dudo que os he de ver ahorcados á los dos en las próximas vistas. Así, pues, habiendo triunfado sobre vosotros, pondré cara de preceptista y empiezo á hablar como sigue: En verdad, caros hermanos míos, mi amo y señor está allá dentro comiendo con Valdés y Cornelio, de lo que este vino, si pudiera hablar, daría fe á sus señorías. Así, pues, el Señor os bendiga, os guarde y os conserve, mis queridos hermanos!
((Vase).)
1.er EST.
Entonces me tema que haya caído en aquel arte diabólico, por el que los dos son infamados por todo el mundo.
2.º EST.
Aunque fuese un extraño y no un amigo mío, me dolería por él. Pero, ven, vamos á enterar al Rector, á ver si él con su sano consejo puede arrancarle.
1.er EST.
¡Oh!, pero me temo que nada puede ya arrancarle.
2.º EST.
Sin embargo, tratemos de hacer lo que podamos.
((Vanse).)

ESCENA III

((Entra FAUSTO para conjurar).)
FAUSTO
Ahora que triste profunda sombra 269
De la tierra, anhelante de la vista 270
Del húmedo Orión desde la yerta 271
Antártica región, salta en el cielo 272
Y de la esfera el ámbito obscurece 273
Con su hálito, Fausto, tú principia 274
A disponer tus mágicos conjuros, 275
Y prueba si los diablos tu mandato 276
Habrán de obedecer, viendo que ardientes 277
Ruegos y sacrificios les hiciste. 278
En media de este círculo divino 279
Está de Jehová trazado el nombre; 280
Hácia atrás y adelante, en anagramas, 281
De santos hay los nombres abreviados; 282
Formas de cuanto pertenece al cielo, 283
Caracteres y signos, y figuras 284
De erráticas estrellas, con las cuales 285
Se fuerza á los espíritus ocultos 286
A aparecer. No temas nada, Fausto, 287
Y con resolución tienta la suma 288
De cuanto pueda ejecutar la mágia. 289
¡Sint mihi dei Acherontis propitii! ¡Valeat numen triplex Jehovae! ¡Ignei, aerii, aquatani spiritus, salvete! ¡Orientis princeps Belzebub, inferni ardentis monarcha, et Demogorgon, propitiamus vos, ut appareat et surgat Mephistophilis. Quid tu moraris? per Jehovam, Gehennam et consecratum aquam quam nunc spargo, signumque crucis quod nunc facio, et per vota nostra, ipse nunc surgat nobis dicatus Mephistophilis.
((Aquí pide á los poderes altos y bajos que hagan aparecer á Mefistófilis ante él).)
((Entra MEFISTÓFILIS).)
FAUSTO
Te mando que te vuelvas y en seguida 290
Cambies tu forma; demasiado feo 291
Eres para servirme: vete y ponte 292
Traje de viejo fraile franciscano. 293
Pues tan santo disfraz es el que sienta 294
Entre todos mejor al diablo mismo. 295
((Vase MEFISTÓFILIS))
Veo que mis palabras celestiales 296
Tiene rara virtud. ¿Quién no querría 297
En tal arte lograr la prepotencia? 298
¡Cuán sumiso y humilde y obediente 299
Es este Mefistófilis!; tan grande 300
Y tan viva es la fuerza de la magia 301
Y mis hechizos. Ya eres laureado 302
Conjurar, ¡oh, Fausto! pues que puedes 303
Mandar á Mefistófilis el grande: 304
Quin regis Mephistophilis fratis imagine . 305
((Entra Mefistófilis vestido de fraile franciscano).)
MEF.
Y bien, Fausto, de mí ¿qué es lo que quieres? 306
FAUSTO
Yo te mando servirme mientras viva, 307
Y ejecutar cuanto te ordene Fausto 308
Así te pida que hagas á la Luna, 309
Rodar precipitada de su esfera, 310
O al Oceano sumergir al mundo. 311
MEF.
Soy servidor de Lucifer el grande, 312
Y no puedo seguirte, sin primero 313
Su permiso obtener: podemos sólo 314
Ejecutar aquello que él ordena. 315
FAUSTO
¿No te mandó que á mí te aparecieses? 316
MEF.
No, de allí vine por mi propio gusto. 317
FAUSTO
¿No te evocaron mis conjuros? Habla. 318
MEF.
Causa fueron, mas sólo por accidens ; 319
Porque cuando nosotros escuchamos 320
A alguien de Dios escarnecer el nombre, 321
Abjurar de las Santas Escrituras 322
Y de su Salvador, Cristo, volamos, 323
Esperando coger su alma gloriosa. 324
Ni nosotros vendríamos, al menos 325
Que usare ya de tales procederes, 326
Que en peligro esté ya de condenarse. 327
Así pues, la más rápida manera 328
De conjurar, es abjurar osado 329
La Trinidad y dirigir las plegarias 330
Con devoción al rey de los infiernos. 331
FAUSTO
Así Fausto hizo ya; y este principio 332
Proclama; sólo es rey el prepotente 333
Belbezú, á quien Fausto se consagra. 334
La voz «condenación» no le da espanto, 335
Pues confunde el Elíseo y el infierno: 336
¡Vaya con los filósofos antiguos 337
Su sombra! Mas dejando fruslerías 338
Vanas sobre las almas de los hombres, 339
Ahora dime quién es ese escondido 340
Lucifer, su señor. 341
MEF.
Archiregente
De todos los espíritus y dueño. 342
FAUSTO
¿No fué este Lucifer ángel un día? 343
MEF.
Sí, Fausto, y de su Dios el más amado. 344
FAUSTO
¿Y cómo entonces vino á ser é solo 345
Príncipe de los diablos? 346
MEF.
¡Oh!, por alta,
Aspiración de orgullo y de insolencia, 347
Por las que Dios con irritada mano 348
Precipitóle de la faz del cielo. 349
FAUSTO
¿Y quiénes sois vosotros que por siempre 350
Vivís con Lucifer? 351
MEF.
Nosotros somos
Infelices espíritus, caídos 352
Con Lucifer, que conspiramos contra 353
Nuestro Dios, con el mismo ya rebelde 354
Lucifer, y por siempre condenados 355
Con Lucifer estamos. 356
FAUSTO
¿Y en qué sitio
Condenados estáis? 357
MEF.
En el infierno.
FAUSTO
¿Y cómo entonces de ese infierno, fuera 358
Te encuentras tú? 359
MEF.
Porque el infierno es éste.
Ni estoy yo fuera de él. ¿Te se figura 360
Que yo que vi de Dios la faz hermosa 361
Y gocé las eternas alegrías 362
Del cielo, no me siento atormentado 363
Cual por diez mil infiernos, al mirarme 364
Privado de la eterna venturanza? 365
¡Deja, Fausto, esas frívolas preguntas 366
Que llenan de terror, mi alma abatida! 367
FAUSTO
¡Cómo! ¿Tan afligido se lamenta 368
El grande Mefistófolis por verse 369
Privado de los goces celestiales? 370
De Fausto aprende la viril firmeza, 371
Y desprecia los goces y alegrías 372
Que nunca lograrás. Ve presuroso 373
Y lleva á Lucifer este mensaje: 374
Considerando Fausto que ha incurrido 375
En una eterna muerte, por audaces 376
Juicios contra el poder del mismo Jove, 377
Dile que le hace entrega de su alma; 378
Mas él ha de otorgarle veinticuatro 379
Años, y consentirle que los viva 380
En el seno de todos los placeres; 381
Siempre teniéndote para servirme 382
Y procurarme todo cuanto pida, 383
Decirme todo aquello que pregunte, 384
Matar á mis rivales y enemigos, 385
A mis amigos ayudar, y siempre 386
Obediente mostrarse á mi deseo. 387
Vuelve con Lucifer, y á media noche 388
A mi laboratorio ve á buscarme, 389
Y me dirás la decisión suprema 390
De tu señor. 391
MEF.
Así he de hacerlo, Fausto.
((Vase).)
FAUSTO
Aunque yo poseyera tantas almas 392
Como luceros hay, diéralas todas 393
Por este Mefistófilis. Del mundo, 394
Por él, emperador seré, y un puente 395
Fabricaré á través del vago viento 396
Para cruzar el férvido Oceano, 397
Con una hueste del hombres; las montañas 398
Que las playas del Africa limitan 399
Las habré de juntar, haciendo aquellas 400
Regiones con la España un continente, 401
Y ambas de mi corona tributarias; 402
El mismo emperador, por mi permiso 403
Tan sólo, vivirá, como igualmente 404
Los primeros magnates de Germánia. 405
Ahora, ya que logré lo que deseo, 406
Viviré meditando en estas artes 407
Hasta que Mefistófilis retorne. 408
((Vase).)

Acto II

ESCENA I

((FAUSTO en su laboratorio))
FAUSTO.
¿Estás forzosamente condenado, 409
Fausto, y tu salvación ya no es posible? 410
¿Entonces de qué sirve el ocuparse 411
De los cielos y Dios? Quimeras tales 412
Aparta de tu mente y ya no esperes. 413
Desespera de Dios, tu confianza 414
Poniendo en Belzebú: no retrocedas; 415
No, Fausto, firme sé. ¿Porqué vacilas? 416
¡Oh! siento que algo grita en mis oídos: 417
«¡La magia abjura y vuelve a Dios!» Sí,Fausto 418
Volverá á Dios. ¿A Dios.....? Ya no te ama; 419
El Dios á quien adoras, á quien sirves, 420
Es tu propio apetito, que es lo mismo 421
Que amar a Belzebú: á el solamente 422
Un templo y un altar he de erigirle, 423
Ofreciéndole allí la tibia sangra 424
De niños á la luz recién nacidos. 425
((Entran el ÁNGEL BUENO y el ÁNGEL MALO).)
ÁNGEL BUENO.
Fausto, deja esas artes execrables. 426
FAUSTO.
Plegaria, contrición y los gemidos 427
Del arrepentimiento, ¿de qué sirven? 428
ÁNGEL BUENO.
¡Oh! medios son para llevarte al cielo. 429
ÁNGEL MALO.
Más bien son ilusiones engañosas, 430
Frutos de la locura, que embrutecen 431
A los hombres que en ellos más confían. 432
ÁNGEL BUENO.
Amable Fausto, pon tu pensamiento 433
En el cielo y las cosas celestiales. 434
ÁNGEL MALO.
No, Fausto, piensa en honras y riquezas. 435
((Vanse los ángeles).)
FAUSTO.
¡En la riqueza! Sí, la señoría 436
De Embden, mía será, cuando conmigo 437
Mefistófilis vaya. ¿Qué Dios puede 438
A Fausto lastimar? Estás en salvo: 439
No abrigue ya tu corazón más dudas. 440
Mefistófilis, ven; gratas noticias 441
Trae del gran Lucifer. ¿No es media noche? 442
Llega, pues, Mefistófilis al punto. 443
¡Veni veni Mephistophile! 444
((Entra MEFISTÓFILIS).)
FAUSTO.
Ahora ven á decirme lo que dice 445
Lucifer, tu señor. 446
MEF.
Que mientras viva
Fausto le servirá; mas mi servicio 447
Le ha de comprar al precio de su alma. 448
FAUSTO.
Ya Fausto contra tú se la ha jugado. 449
MEF.
Sí, Fausto, pero tienes que legarla 450
Con gran solemnidad y acta de entrega, 451
Has de escribirme con tu propia sangre; 452
Tal garantía con empeño exige 453
El grande Lucifer, y si te niegas, 454
Sin dilación me volveré al infierno. 455
FAUSTO.
Quédate, Mefistófilis, y dime: 456
¿Qué bien puede traerle el alma mía 457
A tu señor? 458
MEF.
El dilatar su reino.
FAUSTO.
¿Y esa es la razón por que nos tienta? 459
MEF.
Solamen miseris socios habuisse doloris. 460
FAUSTO.
¡Cómo! ¿sentís vosotros los dolores 461
Que á otros seres afligen y atormentan? 462
MEF.
Tan grande como aquellos que trituran 463
Las terrenales almas de los hombres. 464
Mas dime,Fausto, ¿me darás tu alma? 465
Si lo hicieres así, seré tu esclavo 466
Para servirte, dándote más cosas 467
Que ingenio tienes tú para pedirlas. 468
FAUSTO.
Mefistófilis, sí, yo te la entrego. 469
MEF.
Entonces,Fausto, valerosamente 470
Hiere tu brazo, empeña el alma tuya, 471
A fin de que en su día reclamarla 472
Pueda el gran Lucifer: tan grande entonces 473
Serás cual Lucifer. 474
FAUSTO.
(Hiriéndose el brazo). Por tu amor, mira, 475
Corto mi brazo, y con mi propia sangre 476
El alma mía cedo y aseguro 477
Al grande Lucifer, señor supremo 478
Y alto regente de la noche eterna. 479
Aquí la tienes, mírala, mi sangre 480
Gota á gota salir del brazo mío: 481
Pueda propicia ser á mi deseo. 482
MEF.
Pero, Fausto, es preciso que lo escribas 483
De acta donación en tu propia forma. 484
FAUSTO.
Sí lo haré, 485
((escribe))
Mefistófilis al punto. 486
Y no puedo escribir. 487
MEF.
Te traeré fuego
Para que se disuelva en el instante. 488
FAUSTO.
¿Qué importa que mi sangre se detenga? 489
¿Acaso escribiría este contrato 490
Contra mi voluntad? ¿Porqué no brota, 491
Y así con ella seguiré escribiendo? 492
FAUSTO
Fausto te da su alma ..... ¡Oh, se detuvo 493
De nuevo! ¿Y porqué no? ¿No es tuya tu alma? 494
((Vuelve á escribir).)
Fausto te da su alma . 495
((Vuelve Mefistófilis con un braserillo con ascuas).)
MEF.
Aquí tenemos fuego. Vamos,Fausto 496
Aplícale. 497
FAUSTO.
Mi sangre ya principia
A aclararse; concluyo sin demora. 498
((Escribe).)
MEF.
¡Ah! ¿qué no haría por lograr su alma? 499
FAUSTO.
Ya consummatum est , ya he terminado 500
Este escrito; por él ya Fausto lega 501
Su alma á Lucifer. ¿Pero qué es esta 502
Inscripción que en mi brazo ha aparecido? 503
Homo fuge , y ¿á dónde huir, á dónde? 504
Si huyo hacia Dios me arrojará al infierno. 505
Mis sentidos se engañan; aquí nada 506
Hay escrito; y no obstante en este sitio 507
Escrito está, bien claro: Homo fuge . 508
Y sin embargo, no,Fausto no huye. 509
MEF.
Algo traeré para embriagar su mente. 510
((Yéndose).)
((Vuelve Mefistófilis con diablos, que ofrecen coronas y ricas vestiduras á Fausto; danzan y después se marchan).)
FAUSTO.
Mefistófilis, dime, este aparato 511
¿Qué significa? 512
MEF.
Nada, Fausto, sólo
Sirve para embriagar con su deleito 513
Tu espíritu y mostrarte lo que logra 514
La Magia realizar. 515
FAUSTO.
¿Y evocar puedo
Espíritus también cuando me plazca? 516
MEF.
Sí, Fausto, y realizar cosas más grandes 517
Que éstas. 518
FAUSTO.
Entonces hay lo suficiente
Para mil almas. Ven, toma este rollo, 519
Acta de donación de cuerpo y alma; 520
Mas bajo condición de que tú cumplas 521
Las cláusulas entre ambos convenidas. 522
MEF.
Fausto, te juro aquí, por el infierno 523
Y Lucifer, cumplir debidamente 524
Todas cuantas promesas nos hicimos. 525
FAUSTO.
Entonces óyeme, voy á leerlas: 526
((Lee).)
En las condiciones siguientes: Primero que Fausto sea un espíritu en forma y en substancia. Segundo, que Mefistófilis será su servidor y obedecerá su mandato. Tercero, que Mefistófilis hará por él y le traerá cuanto desee. Cuarto, que en su habitación ó casa se hallará invisible. Ultimo, que se aparecerá al susodicho Juan Fausto en todo tiempo y en cualquiera forma que le pluguiere. Yo Juan Fausto de Wertemberg, Doctor, por las presentes doy ambos cuerpo y alma á Lucifer, príncipe de Oriente y á su ministro Mefistófilis; y al propio tiempo les concedo que al expirar el plaza de veinticuatro años, sin violación de las supraescritas cláusulas, tengan pleno poder de apropiarse ó llevarse al dicho JuanFausto, en cuerpo y alma, carne, sangre ó bienes á sus moradas donde quiera que sean. Firmado por mí. Juan Fausto.
MEF.
¿Dime,Fausto, este escrito es tu contrato? 527
FAUSTO.
Sí, tómale, y el diablo buen provecho 528
Te conceda por él. 529
MEF.
Entonces pide,
Fausto, lo que tú quieras. 530
FAUSTO.
Ante todo,
Sobre el infierno quiero interrogarte. 531
Dime, ¿dónde se encuentran las regiones 532
A que los hombres llaman infierno? 533
MEF.
Bajo los cielos. 534
FAUSTO.
Sí, ¿pero hácia dónde?
MEF.
Dentro de las entrañas misteriosas 535
De aquellos elementos, donde estamos 536
Atormentados y habitamos siempre. 537
El infierno, ni límites conoce 538
Ni á concreto lugar se circunscribe. 539
Donde estamos nosotros, es infierno, 540
Y donde está el infierno, allí nosotros. 541
Hemos de estar por siempre; y, en resumen, 542
Cuando por fin el mundo se disuelva, 543
Cuando por fin estén purificadas 544
Las criaturas, los lugares todos 545
Que cielo no serán, serán infierno. 546
FAUSTO.
¡Bah! yo creo el infierno una irrisoria 547
Fábula, nada más. 548
MEF.
Sí, todavía
Piénsalo si te place, hasta que cambie 549
Tu parecer, la luz de la experiencia. 550
FAUSTO.
¿Luego tú estás seguro de que Fausto 551
Se habrá de condenar? 552
MEF.
Forzosamente.
Pues aquí tengo el pergamino escrito 553
Por el que á Lucifer cedes tu alma. 554
FAUSTO.
Sí, y el cuerpo también: pero ¿qué importa? 555
¿Crees tan necio á Fausto, que imagine 556
Que existe algún dolor tras esta vida? 557
¡Bah! son sólo bobadas estas cosas 558
Y cuentos de comadres. 559
MEF.
Pero, Fausto,
De lo contrario yo soy clara prueba, 560
Pues estoy condenado, y ahora mismo 561
Estoy en el infierno. 562
FAUSTO.
¡Cómo! ¿ahora
En el infierno estás? Pues si el infierno 563
Es esto, aquí deseo condenarme. 564
¡Cómo!.... Andar, disputar....... Pero, dejando 565
Esta vana cuestión, tráeme una esposa: 566
La más hermosa joven de Germánia; 567
Porque yo soy lascivo y disoluto, 568
Y sin una mujer vivir no puedo. 569
MEF.
¡Cómo, mujer! te lo suplico,Fausto, 570
No hables de una mujer. 571
FAUSTO.
Sí, tráeme una,
Amable Mefistófilis; la quiero. 572
MEF.
Está bien; la tendrás. Espera entonces 573
Aquí sentado, hasta que vuelva, y una 574
En el nombre del diablo te la traiga. 575
((Vase).)
((Vuelve Mefistófilis con un diablo vestido de mujer y arrojando llamas).)
MEF.
Aquí te la presento. Dime,Fausto, 576
¿Te gusta tu mujer? 577
FAUSTO.
¡La peste en ella!........
MEF.
¡Quita allá! Fausto, el matrimonio es sólo 578
Ceremoniosa farsa: si me quieres 579
No pienses más en él. La que te agrade, 580
La que con más placer miren tus ojos, 581
Tu corazón la logrará en seguida. 582
Así sea tan casta y pudibunda 583
Como lo fué Penélope, tan sabia 584
Cual la reina de Saba, tan hermosa 585
Como lo fuera Lucifer radiente 586
Antes de su caída. Ten, recibe 587
Este libro: la múltiple lectura 588
((Le da el libro))
De estos renglones nos aporta el oro. 589
Dibujar este círculo en el suelo 590
Desata el desbocado torbellino, 591
El relámpago, el trueno y la tormenta; 592
Pronuncia esto tres veces, fervoroso, 593
Y te aparecerán hombres armados, 594
Prontos á ejecutar cuanto quisieres. 595
FAUSTO.
Gracias, Mefistófilis; aunque lo que yo desearía es un libro en el que pudiera hallar todos los hechizos y encantamientos para evocar espíritus cuando me plazca.
MEF.
Aquí están, en este libro.
((Indicándolos).)
FAUSTO.
También quisiera un libro donde pueda ver todos los signos y planetas del cielo y conocer su posición y movimientos.
MEF.
Aquí están, también.
((Indicándolos).)
FAUSTO.
¡Ah! quiero otro libro más (y con este basta), en el que pueda ver todas las plantas, yerbas y árboles que crecen sobre la tierra.
MEF.
Aquí están
((Indicándolos).)
FAUSTO.
¡Oh! tu estás engañado.
MEF.
¡Bah! te lo garantizo
((Indicándolos).)

ESCENA II

((Entran FAUSTO y MEFISTÓFILIS).)
FAUSTO.
Cuando contemplo el ámbito del cielo, 596
Entonces me arrepiento y te maldigo 597
Pérfido Mefistófilis, pues sólo, 598
Sólo tú, me has privado de sus goces. 599
MEF.
¡Cómo! Fausto, ¿tú piensas que es el cielo 600
Tan hermosa región? Pues yo te digo 601
Que no es el cielo la mitad hermoso 602
De lo que eres tú mismo ó cualquier hombre 603
De los que respiráis sobre la tierra. 604
FAUSTO.
¿Y cómo pruebas eso que asegurar? 605
MEF.
Hecho fué para el hombre, luego el hombre 606
Por fuerza debe ser más excelente. 607
FAUSTO.
Luego si para el hombre fué creado, 608
Hecho fué para mí; por consecuencia 609
A esta magia renuncio, y me arrepiento. 610
((Entran el ÁNGEL BUENO y el ÁNGEL MALO))
ÁNGEL BUENO.
Arrepiéntete, Fausto, y todavía 611
Benigno podrá Dios de tí apiadarse. 612
ÁNGEL MALO.
Eres sólo un espíritu; no puede 613
Dios tenerte piedad. 614
FAUSTO.
¿Quién á mi oído
Murmura que un espíritu soy sólo? 615
Aunque yo fuese un diablo, Dios podría 616
Apiadarse de mí. Sí, Dios, de fijo 617
Se apiadará de mí si me arrepiento. 618
ÁNGEL MALO.
Mas nunca habrá de arrepentirse Fausto. 619
((Vanse los Angeles).)
FAUSTO.
Está mi corazón empedernido, 620
A punto que ni puedo arrepentirme. 621
Cielo, fe, salvación, apenas puedo 622
Nombrarlos sin que atruenen en mis oídos 623
Estos horribles ecos pavorosos: 624
«Fausto, estas condenado», y en seguida 625
Espadas y puñales y venenos, 626
Armas de fuego, corredizas sogas 627
Y emponzoñando acero me parecen 628
Para, con propia mano, despacharme. 629
Y ha largo tiempo, antes de tal deseo, 630
Por propia mano hubiérame matado 631
Si ante el dulce placer no se rindiese 632
La desesperación. Al ciego Homero 633
No le he obligado á que su voz me cante 634
De Alejandro el amor, de Œnón la muerte? 635
Y el que los muros levantó de Tebas 636
Con el sin par fascinador acorde 637
Del harpa melodiosa, no me vino 638
Dulce música á dar, en compañía 639
De mi buen Mefistófilis? Entonces 640
¿Porqué desesperar cobardemente 641
O para qué morir? Estoy resuelto. 642
Fausto jamás habrá de arrepentirse. 643
Mefistófilis, ven, y discutamos 644
Otra vez la divina Astrología. 645
Dime primero, ¿existen muchos cielos 646
Por cima de la esfera de la luna? 647
¿Son todos esos cuerpos celestiales 648
Un globo nada más, de igual substancia 649
Que esta céntrica tierra que habitamos? 650
MEF.
Como son los terrestres elementos, 651
Así son las esferas, mutuamente 652
Cada cual en el radio de las otras 653
Comprendida; mas, Fausto, todas juntas 654
Se mueven sobre un eje, cuyo extremo 655
Se llama el ancho polo de los mundos. 656
Ni son los nombres de Saturno, Marte 657
Y Júpiter tan sólo imaginarios, 658
Sino errantes estrellas. 659
FAUSTO.
Dime, ¿y tienen
A su vez todos ellos movimiento 660
Situ et tempore ? 661
MEF.
Todos conjuntamente se mueven de Este á Oeste en veinticuatro horas sobre los polos del mundo; pero difieren en su movimiento sobre los polos del Zodíaco.
FAUSTO.
¡Bah! todas esas nimias bagatelas 662
Wagner las puede resolver: ¿no tiene 663
Más genio Mefistófilis? La doble 664
Moción de los planetas, ¿quién la ignora? 665
La primera termina en el transcurso 666
De un día natural, y la segunda 667
De ese modo: Saturno en treinta años, Júpiter en doce, Marte en cuatro; el Sol, Venus y Mercurio en un año; la Luna en veintiocho días. ¡Bah! esas son nociones de principiante. Pero, dime, ¿tiene cada esfera un dominio ó intelligentia ?
MEF.
Sí.
FAUSTO.
¿Cuántos cielos ó esferas hay?
MEF.
Nueve: los siete planetas, el firmamento y el empíreo cielo.
FAUSTO.
Bueno, resuélveme esta pregunta: ¿porqué no tenemos conjunciones, aposiciones, fases, eclipses, todo á un tiempo, sino unos años más y otros menos?
MEF.
Per inaequalem motum respectu totius .
FAUSTO.
Bien, estoy respondido. Dime ahora. ¿Quién hizo el mundo?
MEF.
No te lo digo.
FAUSTO.
Mi buen Mefistófilis, dímelo.
MEF.
No insistas, porque no he de decírtelo.
FAUSTO.
¡Bribón!; ¿no te has obligado á decirme todo?
MEF.
Sí, todo lo que no es contra nuestro reino; pero esto lo es. Piensa en el infierno, Fausto, porque estás condenado.
FAUSTO.
Fausto, piensa en el Dios que creó el mundo.
MEF.
Pues de eso acuérdate.
((Vase).)
FAUSTO.
Sí, ¡vete, vete 668
Al negro infierno, espíritu maldito! 669
¡Tú condenaste, tú, del pobre Fausto 670
El alma! ¿No es muy tarde? 671
((Vuelven el ÁNGEL BUENO y el ÁNGEL MALO).)
ÁNGEL MALO.
Sí, muy tarde. 672
ÁNGEL BUENO.
Nunca es tarde, si Fausto se arrepiente. 673
ÁNGEL MALO.
Si te arrepientes de los demonios fieros 674
Te harán pedazos. 675
ÁNGEL BUENO.
No: ni tu epidermis
Osarían tocar si te arrepientes. 676
((Vanse los Angeles).)
FAUSTO.
Cristo, Salvador mío, ven procura 677
Salvar de Fausto el alma dolorida. 678
((Entran LUCIFER, BELZEBÚ y MEFISTÓFILIS).)
LUCIFER.
Cristo, salvar no puede el alma tuya, 679
Pues es justo; por ella nadie tiene 680
Interés sino yo. 681
FAUSTO.
¿Quién eres, dime,
¡Oh, tú! que aspecto tienes tan horrible? 682
LUC.
Soy lucifer, y éste es mi compañero, 683
Príncipe del infierno. 684
FAUSTO.
¡Oh! Fausto, Fausto,
Vienen aquí para llevar tu alma. 685
LUC.
Venimos á decir que nos ofendes, 686
Pues contra tu promesa hablas de Cristo. 687
Tú nunca deberías ni siquiera 688
Pensar en Dios; piensa en el diablo sólo 689
Y en su condenación. 690
FAUSTO.
En adelante
No lo haré más; perdóname por todo, 691
Y Fausto jura no mirar al cielo, 692
Nunca nombrar á Dios, nunca rezarle; 693
En el fuego quemar sus Escrituras, 694
Feroz asesinar á sus ministros, 695
Y hacer que mis espíritus, airados 696
Las bóvedas derrumben de sus templos. 697
LUC.
Hazlo así y te recompensaremos con largueza. Fausto, hemos venido del infierno para mostrarte algún pasatiempo. Siéntate y verás los Siete Pecados Mortales aparecer en su propia forma.
FAUSTO.
Espectáculo tal, me será grato; 698
Como le fuera á Adán el Paraíso 699
En el día primero de acabada 700
Su creación..... 701
LUC.
No hables de la Creación ni del Paraíso; mira este espectáculo. Habla del diablo y nada más. Ven. (Entran los SIETE PECADOS MORTALES). Ahora,Fausto, examínalos en sus diversos nombres y condiciones.
FAUSTO.
¿Quién eres tú?, el primero.
SOBERB.
Soy la Soberbia: Desdeño todo parentesco. Soy como la mosca de Ovidio. A veces como un rizo me planto en la frente de una muchacha, ó como una peluca me planto en sus sienes, ó como un abanico de plumas beso sus labios. Por supuesto, hago..... ¿qué es lo que yo no hago? No diré una palabra más á menos que el suelo esté perfumado y cubierto con tapices de Flandes.
FAUSTO.
¿Quién eres tú?, el segundo.
AVARIC.
Soy la Avaricia, engendrada por un tacaño en una vieja bolsa de cuero, y, á poder satisfacer mi deseo, pediría que esta casa y toda la gente que hay en ella, se convirtiesen en oro para poder encerraros en mi buen arca. ¡Oh, mi oro queridísimo!
FAUSTO.
¿Quién eres tú?, el tercero.
IRA.
Soy la Ira: no tengo padre ni madre. Salí de la boca de un león, cuando apenas tenía media hora de edad, y desde entonces he corrido arriba y abajo por el mundo, con este estuche de dagas, hiriéndome á mí propia, cuando no tenía con quién pelear. Nací en el infierno y espero en él, pues alguno de vosotros será mi padre.
FAUSTO.
Tú, el cuarto, ¿quién eres?
ENVIDIA.
Soy la Envidia, engendrada por un deshollinador y una ostra hembra. No sé leer, y sin embargo quisiera ver quemados todos los libros. Me enflaquece el ver comer á los demás. ¡Oh, si sobreviniese un hambre sobre todo el mundo para que todos muriesen y viviese yo sola! ¡Entonces veríais qué gorda me pondría! Pero qué, ¿tú has de estar sentado y yo en pie?....
FAUSTO.
¡Quita allá, bribona envidiosa! ¿Quién eres tú?, el quinto.
GULA.
¿Quién, yo, señor? Soy la Gula. Todos mis parientes han muerto, y maldito el ochavo que me dejaron, fuera de una miserable pensión de treinta comidas al día y diez meriendas, una friolerilla para satisfacer el apetito. ¡Oh, yo desciendo de regia estirpe! Mi abuelo fué un Pernil de Tocino, mi abuela una Bota de Vino tinto; mis padrinos fueron Pedro Sardina escabechada y Martina Buey Gordo. Oh, pero mi madrina, esa sí que era una señora alegre y bienquista en toda buena ciudad y villa. Su nombre era: la señora Margarita Cerveza de Marzo. Ahora,Fausto, que conoces toda mi progenie, ¿quieres convidarme á cenar?
FAUSTO.
No, antes quiero verte ahorcada. Te engullirías todos mis comestibles.
GULA.
¡Entonces, el diablo te estrangule!
FAUSTO.
Estrangúlate tú, ¡glotona! Y tú, el sexto, ¿quién eres?
PEREZA.
Soy la Pereza. Fuí engendrada con una loma soleada, donde he estado tumbada desde entonces, y me habéis fastidiado en grande, trayéndome de allí. Dejad que me lleven allá otra vez la Gula y la Lujuria. No he de hablar una palabra más, por todos los tesoros de un rey.
FAUSTO.
¿Quién sois, señora Desparpajo. La séptima y última?
LUJURIA.
¿Quién, yo, señor? La primer letra de mi nombre es L.
LUCIFER.
Largo de aquí, al infierno, al infierno. 702
((Vanse los Pecados).)
LUC.
Fausto, ¿qué tal? ¿te agradan estas cosas? 703
FAUSTO.
¡Oh, sí, sustento dan al alma mía! 704
LUC.
¡Es claro! toda clase de placeres 705
En los infiernos hay. 706
FAUSTO.
¡Oh, si pudiera
Ver el infierno, mas después volverme; 707
Cuán feliz fuera yo! 708
LUC.
Pues vas á serlo;
Espera, y al sonar la media noche, 709
Yo mandaré por ti; mas entretanto 710
Ten este libro, estúdiale en seguida 711
Desde el principio al fin, y convertirte 712
Podrás, en la figura que te plazca. 713
FAUSTO.
Mil y mil gracias, Lucifer potente! 714
Este precioso don he de guardarle 715
Con más esmero que mi propia vida. 716
LUC.
Pues, adiós,Fausto, y en el diablo piensa. 717
FAUSTO.
Adiós gran Lucifer. 718
((Vanse Lucifer y Belzebú).)
Ven Mefistófilis.
((Vanse).)

Acto III

((Entra el CORO).)
CORO.
El docto Fausto, á fin de los arcanos 719
Penetrar de la eterna Astronomía, 720
Grabados en el libro del excelso 721
Firmamento de Jove, levantóse 722
A escalar del Olimpo la alta cumbre, 723
En refulgente carro, por la fuerza 724
De dragones uncidos, arrastrado. 725
Ahora fue de la gran Cosmografía 726
El estudio á probar; según infiere, 727
Habrá primero de arribar á Roma 728
A ver al Papa y de su regia corte 729
El esplendor, tomando alguna parte 730
Del Santo Pedro en la pomposa fiesta 731
Con gran solemnidad hoy celebrada. 732
((Vase).)

ESCENA I

((Entran FAUSTO y MEFISTÓFILIS).)
FAUSTO.
Después, buen Mefistófilis, de raudos, 733
De Tréveris cruzar con gran deleite 734
La soberbia ciudad, de aéreas cumbres, 735
Murallas de granito y hondos lagos 736
Cercada, y de cualquiera poderoso 737
Príncipe á la conquista inexpugnable; 738
Desde París, de Francia costeando 739
El vasto reino, vimos sumergirse 740
El río Maine en veloz corriente 741
Del Rhin, cuyas orillas se coronan 742
De arboledas y fértiles viñedos. 743
Después fuímos á Nápoles, risueña, 744
En la rica Campania, con sus bellos, 745
Con sus deslumbradores edificios, 746
Y cuyas rectas calles empedradas 747
Del más fino ladrillo en cuatro partes 748
Equivalentes, la ciudad dividen. 749
En ella contemplamos la áurea tumba 750
Del sapiente Marrón, y aquel camino 751
Del largo de una milla, que cortara 752
A través de una dura, viva roca 753
En el transcurso breve de una noche. 754
De allí á Venecia, Padua y otras villas, 755
En una de las cuales suntuoso 756
Levántase un gran templo que amenaza 757
Con su cúpula altiva á las estrellas. 758
Así Fausto su tiempo ha disfrutado; 759
Mas di, ¿qué sitio de descanso es este? 760
¿Cual antes te mandé, me has conducido 761
De la Roma imperial entre los muros? 762
MEF.
Fausto, así lo he hecho, y para que no nos halle desprovistos, he tomado para nuestro uso las habitaciones privadas de Su Santidad.
FAUSTO.
Espero que Su Santidad nos dará la bienvenida.
MEF.
¡Bah! hombre, eso no importa. Aprovechemos y démonos buen trato.
Y ahora, para que puedas, Fausto mío, 763
Conocer lo que Roma en sí contiene 764
Que pueda convenirte y deleitarte, 765
Sabe que esta ciudad está asentada 766
Sobre siete colinas que soportan 767
Su sólido cimiento; en medio de ella, 768
Del caudaloso Tíber, la corriente, 769
Rueda entre sus orillas tortuosas, 770
Que en dos partes iguales la dividen; 771
Y sobre ellas apoyan sus estribos 772
Cuatro soberbios puentes, que seguro 773
Hacen el paso entre las dos mitades 774
De Roma. Sobre el puente titulado 775
Ponte Angelo , un castillo se levanta, 776
Formidable en extremo; en el recinto 777
De sus espesos muros se almacena 778
Tal provisión de gruesa artillería 779
Y de dobles cañones, fabricados 780
De refulgente y esculpido bronce, 781
Que iguala con su número á los días 782
De un año entero. Hay además, las puertas 783
Y las altas pirámides que trajo 784
Julio César, del Africa vencida. 785
FAUSTO.
Pues por los reinos de infernal gobierno, 786
La Stigia, el Acheron y el ígneo lago 787
Del siempre ardiente Flageton, te juro 788
Que ansío ver los nobles monumentos 789
Y situación de la esplendente Roma. 790
Ven, pues, vamos allá. 791
MEF.
No, Fausto, espera;
Sé que tienes afán de ver al Papa 792
Y de tomar alguna activa parte 793
Del Santo Pedro en la pomposa fiesta 794
Donde verás una apiñada turba 795
De tonsurados frailes, cuyo solo 796
Y summum bonum es la comilona. 797
FAUSTO.
Bueno, me gustará conseguir de ellos 798
Alguna fiesta, y con sus desatinos 799
Un rato nos diviertan. Por lo tanto, 800
Encántame para que yo invisible 801
Me pueda hacer; logrando, sin ser visto, 802
Mientras en Roma esté, cuanto me plazca. 803
((MEFISTÓFILIS le encanta).)
MEF.
Fausto, ya estás; haz ahora cuanto quieras 804
Y no serás por nadie conocido. 805
((Suena un toque. Entran el Papa y el Cardenal de Lorena al banquete, acompañados de frailes).)
PAPA.
¿Monseñor de Lorena, queréis acercaros?
FAUSTO.
Así te caigas y el diablo te estrangule sin matarte.
PAPA.
¿Qué es eso? ¿Quién es ese que habla? Hermanos, buscad quién es.
1.er FRAI.
Aquí no hay nadie, con permiso de Vuestra Santidad.
PAPA.
Monseñor, aquí tenéis un suculento plato que me ha enviado el obispo de Milán.
FAUSTO.
Gracias, señor
((arrebata el plato).)
PAPA.
¿Qué es esto? ¿quién se me ha llevado la carne? ¿quiere alguien mirar? Monseñor, este plato me lo envió el Cardenal de Florencia.
FAUSTO.
Es verdad. Venga acá
((arrebata el plato).)
PAPA.
¡Cómo, otra vez! Monseñor, bebo á salud de Vuestra Eminencia.
FAUSTO.
Brindo por Vuestra Eminencia.
((Arrebata la copa).)
C. DE L.
Señor, debe ser alguna ánima recién escapada del Purgatorio y que viene á impetrar el perdón de Vuestra Santidad.
PAPA.
Eso debe ser. Hermanos, preparad una responso para aplacar la furia de esta ánima. Y otra vez, Monseñor, sigamos comiendo.
((El Papa se santigua).)
FAUSTO.
¿Qué es eso? ¿os santiguáis? Con esa farsa 806
Aquí no me vengáis, os lo aconsejo. 807
((El Papa se vuelve á santiguar).)
Segunda vez. Cuidado á la tercera; 808
Pues oportunamente os lo prevengo. 809
((El Papa se vuelve á santiguar y Fausto le da un bofetón y todos huyen).)
Mefistófilis, ven, ¿qué hacemos ahora? 810
MEF.
No lo sé; pero van á maldecirnos 811
Con campanas y cirios y misales. 812
FAUSTO.
Misal, campana, cirio chispeante, 813
Cirios, campanas y misales, cuerno, 814
Usados hacia atrás y hacia adelante 815
Para meter á Fausto en el infierno. 816
Pronto oirás de un cerdo los gruñidos, 817
De un asno al rebuznar la sinfonía, 818
De un choto, los bramidos, 819
Pues hoy es de San Pedro el Santo día. 820
((Vuelven los Frailes á cantar un responso).)
1.er FRAI.
Venid, hermanos, y despachemos nuestro negocio con toda devoción. (Cantan). Maldito sea el que se robó de la mesa la carne de Su Santidad ¡maledicat Dominus! Maldito sea el que pegó a Su Santidad un bofetón en el rostro ¡maledicat Dominus! Maldito sea el que dió á Fray Sandelo un coscorrón en la mollera ¡maledicat Dominus! Maldito sea el que turba a nuestro Santo responso ¡maledicat Dominus! Maldito sea el que se llevó el vino de Su Santidad ¡maledicat Dominus! Et omnes Santi ¡Amén!
((MEFISTÓFILIS y FAUSTO apalean á los Frailes y disparan cohetes entre ellos. Vanse).)

Acto IV

((Entra el CORO).)
CORO.
Luego que fausto disfrutó la vista 821
De las más raras cosas y las Cortes 822
De reyes vió, detuvo su carrera 823
Y volvió á sus hogares, donde aquellos 824
Que con dolor su ausencia deploraron, 825
Es decir, sus amigos más cordiales, 826
Íntimos compañeros, con palabras 827
Cariñosas su vuelta saludaron, 828
Y al platicar de cuanto le ocurriera 829
Durante su fantástica jornada 830
Por el mundo y el aire, mil preguntas 831
Sobre la misteriosa astrología 832
Le hicieron, á que Fausto dió respuesta 833
Con tan sabia agudeza, que admiraron 834
Y se maravillaron de su ingenio. 835
Ya su nombre y su fama se divulgan 836
Por todas las naciones, una de ellas 837
La del Emperador, de Carlos V, 838
En cuyo regio alcázar, hoy á Fausto, 839
Y en medio de sus nobles, le festejan. 840
Lo que hizo allí por prueba de sus artes 841
Lo dejo sin decir, pues vuestros ojos 842
Lo van á presenciar ejecutado. 843

ESCENA I

((Entra ROBÍN, mozo de cuadra, con un libro en la mano))
ROBÍN.
¡Oh, esto es admirable! Aquí he robado uno de los libros de conjuros del Doctor Fausto, y á fe mía que he de buscar algunos círculos para mi uso particular. Haré que todas las chicas de mi barrio bailen ante mí á mi antojo.
((Entra RODOLFO llamando á ROBÍN).)
RODOLFO.
Robín, haz el favor de venir; aquí hay un caballero esperando su caballo y quiere que le frieguen y limpien todas sus cosas, y sobre esto le está dando tal matraca á la patrona, que ésta me envía á buscarte. Anda, ven, por favor.
ROB.
No vengas, no vengas ó vas á volar descuartizado, Rodolfo; vete, pues voy á emprender un trabajo estupendo.
ROD.
Ven, ¿qué haces ahí con ese libro? ¿Sabes acaso leer?
ROB.
Sí, ya verán el amo y el ama cómo sé leer.
ROD.
Pero, Robín, ¿qué libro es ese?
ROB.
¡Qué libro! El más irresistible libro de conjuros que jamás inventó un diablo sulfurado!
ROD.
¿Y tú puedes conjurar con él?
ROB.
Con él puedo hacer fácilmente todas estas cosas: primero, puedo de balde emborracharte con hipocras en cualquier taberna de Europa. Este es uno de mis conjuros.
ROD.
Nuestro señor párroco, dice que eso no vale nada.
ROB.
Es verdad, Rodolfo. Pero, mira, Rodolfo, si te se antoja, por ejemplo, Ana Espetera, la fregona, la tendrás en seguida.
ROD.
¡Oh, bravo, Robín! ¿Podré conseguir á Ana Espetera? Con esa condición me comprometo á mantener á paja y cebada á tu diablo, gratis y mientras viva.
ROB.
Basta, amigo Rodolfo; vamos ahora á limpiarnos las botas que están sucias y después conjuraremos en nombre del diablo.
((Vanse).)

ESCENA II

((Entran ROBÍN y RODOLFO con una copa de plata).)
ROBÍN.
¡Ven, Rodolfo! ¿No te dije que habíamos hecho ya nuestro negocio con este libro del Doctor Fausto? ¡Ecce signum! Esta es una verdadera ganga para los mozos de caballos; los nuestros no necesitarán comer cebada mientras esto dure.
RODOLFO.
Calla, Robín, ahí viene el tabernero.
ROB.
¡Chitón! Voy á pegársela de un modo sobrenatural. (Entra el TABERNERO) Señor tabernero, creo que todo está pagado. ¡Quedad con Dios! Vente, Rodolfo.
TAB.
Poco á poco, amiguito, tengo una palabra que decirte. Antes de irte tienes que pagarme una copa.
ROB.
¡Yo una copa, Rodolfo, yo una copa! Os desprecio: sois un......, etc. ¡Yo una copa! Registradme.
TAB.
Eso mismísimo voy á hacer con tu permiso.
((Registra á Robín).)
ROB.
¡Vamos! ¿Qué decís ahora?
TAB.
Pues digo, que tengo algo que decir á tu compañero. ¡Eh, amigo!
ROD.
¡A mí, compadre, a mí! Bueno, hartaros de registrar. (El tabernero le registra). Ahora, señor mío, se os debía caer la cara de vergüenza de cargar á hombres honrados con una duda sobre su veracidad.
TAB.
Bien, pues alguno de vosotros tiene dentro la copa.
ROB.
Mientes, tabernero, que la tengo delante. Ojo á la copa ¡Rodolfo!
TAB.
¿Qué intentas, bribón?
ROB.
Ojo á la copa.
((Entra MEFISTÓFILIS, les aplica cohetes á las espaldas y se va. Ellos se echan á correr).)
TAB.
¡O, nomine Domini! ¿Qué haces, Robín? Tú no tienes la copa.
ROD.
¡Peccatum peccatorum! Aquí está tu copa, buen tabernero.
((Da la copa al tabernero, que se va).)
ROB.
Misericordia pro nobis . ¿Qué haré? Buen diablo, perdóname por esta vez y no volveré á robar tu librería.
((Vuelve MEFISTÓFILIS).)
MEF.
Monarca poderoso del infierno, 844
Ante cuya mirada, temblorosos 845
Los grandes potentados se arrodillan, 846
Ante cuyos altares se prosternan 847
Las almas á millares: los hechizos 848
Me habrán de fastidiar, de estos villanos. 849
Desde Constantinopla presuroso 850
Vine hasta aquí, tan sólo por capricho 851
De estos malditos rústicos esclavos. 852
ROB.
¡Cómo, desde Constantinopla! es un bonito viaje; ¿queréis seis peniques para el bolsillo, con que pagar la cena y la vuelta?
MEF.
Está bien, canallas, por vuestra insolencia os transformo, á ti en mico y á ti en perro, y ahora largo de aquí.
((Vase).)
ROB.
¡Cómo, en mico! ¡Bravo! Me voy a divertir de lo lindo con los muchachos. Me darán muchas nueces y manzanas.
ROD.
Y yo tengo que ser perro.
ROB.
Apuesto á que nunca sacarás el hocico de la cazuela.
((Vanse).)

ESCENA III

((Entran el EMPERADOR, FAUSTO y un CABALLERO, con servidumbre).)
EMP.
Maese Doctor Fausto, he oído extraños rumores acerca de tu saber en las negras artes, y como ni en mi imperio, ni en todo el mundo hay nadie que pueda comparársete en los raros efectos de la magia. Dicen que tienes un espíritu familiar, con cuyo auxilio puedes ejecutar cuanto quieras. Así, pues, te pido que me hagas ver alguna prueba de tu habilidad, que mis ojos sean testigos que confirmen cuanto mis oídos oyeron referir; y aquí te juro, por el honor de mi imperial corona, que, hagas lo que hicieres, no serás en modo alguna perjudicado ni molestado.
CAB.
En verdad que tiene toda la taza de un brujo.
FAUSTO.
Gracioso soberano mío: aunque debo confesarme harto inferior al rumor que los hombres han divulgado, y no merezco el honor que vuestra imperial majestad me dispensa, por el amor y el deber que á ello me obligan, haré gustoso cuanto vuestra majestad me ordene.
EMP.
Entonces, Doctor Fausto, atento escucha 853
Lo que voy á decir. Mientras me hallaba 854
Cierta vez solitario y caviloso, 855
Sentado en mi tranquilo gabinete, 856
Diversos pensamientos me asaltaron 857
Acerca del honor y la grandeza 858
De mis antecesores; cómo habían 859
Heróicos cumplido hazañas tales, 860
Ganado tan espléndidas riquezas, 861
Tantos y tantos reinos sometido, 862
Que nosotros sus nobles herederos, 863
O los que habrán de ser nuestros sólios 864
Posesores después, temo que nunca 865
Alcanzarán aquel supremo grado 866
De gran autoridad y alto renombre. 867
Es el Magno Alejandro, entre esos reyes 868
De toda mundanal supremacía, 869
El ejemplo mayor; de sus gloriosas 870
Hazañas, la aureola refulgente 871
Alumbra al mundo con tan vivos rayos, 872
Que sólo al mencionarle, sufre el alma 873
De no poder jamás ver aquel hombre. 874
Si tú por los manejos de tu artes 875
Evocases tal hombre desde el fondo 876
De las cóncavas bóvedas en donde 877
El gran conquistador yace enterrado, 878
Y si viene con él su amada hermosa, 879
Ambos bajo la forma verdadera: 880
El traje, la expresión que por los días 881
De su vida mostraron, mi deseo 882
Satisfarás, al par que gran motivo 883
Me darás de alabarte mientras viva. 884
FAUSTO.
Mi gracioso señor, pronto estoy á cumplir vuestra demanda hasta donde me lo consientan el arte y el poder de mi espíritu.
CAB.
¡Bah! pues eso no vale nada.
FAUSTO.
Mas, con permiso de Vuestra Gracia, no está en mi mano el presentar ante vuestra vista los verdaderos y substanciales cuerpos de aquellos dos muertos príncipes, que desde hace tanto tiempo se convirtieron en polvo.
CAB.
Hola, hola, Maese Doctor: ya es un indicio de la gracia en vos, el confesar la verdad.
FAUSTO.
Pero espíritus tales que sean la viva imagen de Alejandro y su amada, aparecerán ante Vuestra Gracia en el modo y forma en que ambos vivieron, en su más hermoso aspecto; lo que dudo baste al contentamiento de Vuestra imperial majestad.
EMP.
Manos á la obra, Maese Doctor. 885
Hacédmelos ver ahora mismo. 886
CAB.
¿Lo oís, Maese Dcotor? ¡Haced comparecer á Alejandro y su amada ante el emperador!
FAUSTO.
¿Y qué, señor?
CAB.
¡Ya, ya! tan cierto es eso como que Diana va á volverme ciervo.
FAUSTO.
No, señor; pero cuando Acteón murió dejó para vos sus cuernos. Mefistófilis. Vamos.
((Vase Mefistófilis).)
CAB.
Si váis á conjurar, yo me marcho.
((Vase).)
FAUSTO.
Después me entenderé con vos, por haberme interrumpido. Aquí están, Gracioso Señor.
((Vuelve Mefistófilis con ESPÍRITUS, en forma de ALEJANDRO y su AMADA).)
EMP.
Maese Fausto, oí decir que esta señora, mientras vivió, tenía una verruga ó lunar en el cuello. ¿Cómo podría saber si era ó no cierto?
FAUSTO.
Vuestra Alteza puede sin temor acercarse y verlo.
EMP.
En verdad, estos no son espíritus, sino los verdaderos y substanciales cuerpos de aquellos dos muertos príncipes.
((Vanse los Espíritus).)
FAUSTO.
¿Se dignará ahora Vuestra Alteza mandar llamar al caballero que hace poco fué aquí tan amable conmigo?
EMP.
Uno de vosotros id á llamarle. (Vase un servidor). ¿Qué es eso, señor caballero? Yo creí que eras soltero, pero ahora veo que tienes mujer, que no sólo te da cuernos, sino que te adorna con ellos. ¡Tiéntate la cabeza!
CAB.
Vil, condenado y execrable perro, 887
Engendrado de alguna impura roca 888
En la concavidad; ¿cómo te atreves 889
A ultrajar de este modo á un caballero? 890
Lo que has hecho, deshaz, pronto, ¡villano! 891
FAUSTO.
¡Oh, no tan pronto, señor mío! no corre prisa. ¿Os acordáis de cómo me interrumpísteis en mi plática con el emperador? Me parece que ahora debemos ajustar cuentas.
EMP.
Buen Maesse Doctor, á ruego mío, libradle, está bastante escarmentado.
FAUSTO.
Gracioso señor, no tanto por la ofensa que me hizo en vuestra presencia, como por divertirnos con algún pasatiempo, se ha vengado Fausto dignamente de este insolente caballero; y siendo éste mi único propósito, le liberto gustoso de sus cuernos; mas de hoy en adelante, señor caballero, hablad bien de los sabios. Mefistófilis, transfórmale al punto. (Mefistófilis, le quita los cuernos). Y ahora, bondadoso señor, cumplido mi deber, humildemente me retiro.
EMP.
Id con Dios, Maese Doctor, pero antes de marcharos esperad mi bondadosa recompensa.
((Vanse el emperador, el caballero y la servidumbre).)

ESCENA IV

((FAUSTO y MEFISTÓFILIS).)
FAUSTO.
Ya el incesante curso que recorre 892
Con pie tranquilo y silencioso el tiempo, 893
Acortando mis días y la trama 894
Vital de mi existencia, el pago exige 895
De mis últimos años; por lo tanto, 896
Mefistófilis caro, sin tardanza 897
A Wertemberg el paso apresuremos. 898
MEF.
Bien, ¿á caballo? ¿á pie? 899
FAUSTO.
Hasta que cruce
Esta verde pradera, andar prefiero. 900
((Entrar un tratante en caballos).)
CHALÁN.
Todo el día ando buscando á cierto Maese Fustan. ¡Calle, miren donde está! ¡Dios os guarde, Maese Doctor!
FAUSTO.
¡Qué hay, señor chalán! Bien venido seáis.
TRAT.
¿Lo oísteis, señor? Aquí os traigo cuarenta pesos por vuestro caballo.
FAUSTO.
No puedo vendértele en ese precio; si le quieres por cincuenta, tómale.
TRAT.
¡Ay, señor, no tengo más! (A Mefistófilis). Hablad en mi favor, os lo pido.
MEF.
Os lo pido, dejádsele: es un buen muchacho y tiene mucha carga á cuestas; ni mujer, ni chiquillos.
FAUSTO.
Bueno, venga, tu dinero. (El chalán da el dinero á Fausto). Mi mozo te lo entregará. Pero debo prevenirte una cosa antes de dártele. No le lleves al pilón por nada.
TRAT.
Pues ¿qué, señor, no bebe toda clase de aguas?
FAUSTO.
Oh, sí beberá todas; pero no le lleves al agua: llévale por zanjas y breñas ó por donde quieras, pero no al agua.
TRAT.
Está bien, señor. De esta hecha me hago hombre para siempre. No soltaré mi caballo por cuarenta pesos. Bueno, quedad con Dios, señor. Vuestro mozo me le entregará. Oh, pero oíd, señor, ¿si mi caballo se pone malo ó descompuesto me diréis lo que tiene?
FAUSTO.
¡Largo de aquí, canalla! ¿Piensas que soy veterinario?
((Vase el tratante).)
FAUSTO.
¿Quién eres, Fausto? ¿Qué eres más que un hombre 901
Condenador á morir? A su fin toca 902
Ya tu plaza fatal. Llévate, arranca 903
Tu, desesperación, la triste duda 904
Del pensamiento mío; ven y extingue 905
Mis temores en mi tranquilo sueño. 906
¡Mas qué! ¿Cristo al ladrón no ha perdonado 907
Desde la cruz? Entonces nada temas 908
Cálmate, Fausto, en reflexión tranquila. 909
((Se duerme sobre un sillón).)
((Vuelve el chalán todo mojado y gritando).)
TRAT.
Ay, ay, Doctor Fustan. Diantre con el Doctor Lopus, nunca hubo un doctor como él; me ha dado una purga que me ha purgado de cuarenta pesos que nunca volveré a ver. Pero, burro de mí, no quise hacer lo que me mandó, cuando me encargo que no le llevase al agua, y yo pensando que mi caballo tendría alguna rara cualidad que él no quería decirme, como un chico atrevido, lo llevé al hondo estanque que hay al extremo de la ciudad. No bien me hallo en medio del estanque, cátate que mi caballo desaparece y me encuentro montado sobre un haz de heno, y en mi vida me he visto más cerca de ahogarme. ¡Pero ya buscaré yo á mi doctor y tendré mis cuarenta pesos ó le ha de salir el más caro de los caballos! Oh, allí veo a su esquilador. Eh, oye tú, danzante, ¿dónde está tu amo?
MEF.
¿Qué quieres con él? No puedes hablarle.
TRAT.
Pues yo le he de hablar.
MEF.
Pues está durmiendo, ven otro día.
TRAT.
Le he de hablar ahora mismo ó le he de romper los vidrios en las narices.
MEF.
Te digo que hace ocho noches que no duerme.
TRAT.
Pues aunque no haya dormido en ocho semanas, yo le he de hablar.
MEF.
Mira donde está dormido como una piedra.
TRAT.
Sí, es él. ¡Dios os guarde, Maese Doctor, Maese Doctor, Maese Doctor Fustan! Cuarenta pesos, cuarenta pesos por una gavilla de heno.
MEF.
Ya ves cómo no te oye.
TRAT.
¡Eh!, ¡eh! (Ahuecando la voz á su oído) ¿No querrás despertar? Pronto te haré yo despertar. (Tira á Fausto de una pierna y se la arranca) ¡Ay!, ¡estoy perdido! ¿Qué haré?
FAUSTO.
¡Ay, mi pierna!, ¡mi pierna! ¡Socorro, Mefistófilis! Llama á los guardias. ¡Mi pierna, mi pierna!
MEF.
Ven, canalla, que te lleve al Comisario.
TRAT.
¡Oh, por Dios, señor, dejadme marchar y os daré cuarenta pesos más!
MEF.
Vengan, ¿dónde están?
TRAT.
No traigo ninguno, pero venid á mi posada y allí os los daré.
MEF.
Ya estás largándote á escape.
((El tratante se va corriendo).)
FAUSTO.
¿Qué, se fué ya? ¡Vaya con Dios! Fausto ya tiene otra vez su pierna y el tratante, de seguro, una gavilla de heno por su trabajo. Está bien, la broma le costará cuarenta pesos más. (Entra WAGNER). ¡Hola Wagner! ¿Qué nuevas traes?
WAG.
Señor: el Duque de Vanholt, con empeño solicita vuestra presencia.
FAUSTO.
¡El Duque de Vanholt! Un cumplido caballero, para el cual no debo escatimar mi ingenio. Ven, Mefistófilis, vamos á verle.
((Vanse).)

ESCENA V

((Entran el DUQUE DE VANHOLT, la DUQUESA y FAUSTO).)
DUQUE.
Creedme, Maese Fausto, este jolgorio me ha divertido mucho.
FAUSTO.
Pláceme, amable señor, que tanto os satisfaga. En cuanto á vos, señora, quizás esto no os entretenga. He oído que á veces á las mujeres preñadas se les antoja tal ó cual golosina. ¿Cuál deseáis, señora? Decídmelo y lo tendréis en seguida.
DUQ.ª
Gracias, buen Maese Doctor; y pues que veo vuestro galante afán de complacerme, no os ocultaré lo que mi corazón apetece, y si ahora en vez de ser Enero y la muerta estación del invierno, fuese verano, no desearía mejor manjar que un plato de uvas maduras.
FAUSTO.
¡Ah, señora, eso no es nada! ¡Mefistófilis, corre! (Vase Mefistófilis). Aunque fuese cosa mayor que ésta, con tal que os plugiese la tendríais. (Vuelve Mefistófilis con las uvas) Aquí las tenéis, señora. ¿Os dignaréis probarlas?
DUQUE.
Creedme, Maese Doctor, esto me maravilla más que todo, pues siendo la muerta estación del invierno y el mes de Enero, ¿cómo podéis procurarnos estas uvas?
FAUSTO.
Con permiso de Vuestra Excelencia: el año está dividido en dos círculos sobre el mundo entero, de modo que cuando aquí para nosotros es invierno, en el opuesto círculo es verano para aquellos otros, como son la India, Saba y las remotas comarcas del Oriente; y por medio de un rápido espíritu que me obecede, me las han traído de allí, como véis. ¿Os gustan, señora? ¿Son buenas?
DUQ.ª
Os asegura, Maese Doctor, que son las mejores uvas que he probado en toda mi vida.
FAUSTO.
Mucho me place, señora, que así sea.
DUQUE.
Venid, señora, vamos donde podáis recompensar dignamente á este hombre sabio por la extrema amabilidad que no ha mostrado.
DUQ.ª
Así lo haré, señor, y mientras viva le quedaré obligada por su cortesía.
FAUSTO.
Humildemente doy gracias á Vuestra Excelencia.
DUQUE.
Venid, Maese Doctor, seguidnos y recibiréis vuestra recompensa.
((Vanse).)

Acto V

ESCENA I

((Entra WAGNER).)
WAGNER.
Creo que mi señor en breve plazo 910
Piensa morir, pues de sus bienes todos 911
Hízome donación. No obstante, creo 912
Que si estuviera próxima esa muerte 913
Ni banquetes, jarana y borracheras 914
Entre estudiantes celebrar querría 915
Como en este momento en que cenando 916
Están en tan alegre comilona 917
Que Wagner otra tal no vió en su vida. 918
Hélos allí, ya vienen, pues sin duda, 919
Debe el festín haberse terminado. 920
((Vase).)
((Entra FAUSTO con dos ó tres ESTUDIANTES y MEFISTÓFILIS).)
1.er EST.
Maese Doctor Fausto, apropósito de vuestra discusión sobre mujeres hermosas y sobre quién fué la más bella en todo el mundo, hemos convenido en que Elena de Grecia fué la más admirable dama que en todo tiempo vivió. Por lo tanto, Maese Doctor, si queréis concedernos el favor de hacernos ver aquella griega dama sin par, cuya majestad admira el mundo entero, os quedaríamos en extremo agradecidos.
FAUSTO.
Señores, como sé que no es fingida 921
Vuestra amistad y como no acostumbra 922
Fausto á negar las justas peticiones 923
De los que el bien, propicios, le desean, 924
Contemplaréis aquella portentosa 925
Dama sin par de Grecia, no distinta, 926
En pompa y majestad, que cuando Paris 927
Cruzó con ella el mar y los despojos 928
De la rica Dardania condujera. 929
Pero callad, que hablar es peligroso. 930
((Suena música y ELENA pasa á través del escenario).)
2.º EST.
Harto mezquino es el ingenio mío 931
Para osar celebrar á la que el mundo 932
Por su soberbia majestad admira. 933
3.er EST.
No es maravilla que el airado Griego 934
Con diez años de guerra castigase 935
El rapto de esa reina, cuya gracia, 936
Cuya hermosura celestial, excede 937
A cuanto puedan comparar con ella. 938
1.er EST.
Ya que el portento vimos de las obras 939
De la Naturaleza y el modelo 940
Único de excelencia y perfecciones, 941
Vámonos y por acto tan glorioso 942
Sea feliz y bienaventurado 943
Fausto por siempre. Adiós, señores míos. 944
FAUSTO.
Igual es mi deseo hacia vosotros. 945
((Vanse los estudiantes).)
ANCIANO
¡Ah, Doctor Fausto, como yo pudiera 946
Prevalecer para guiar sus pasos 947
A través del camino de la vida, 948
Por cuán florida y apacible senda 949
Llegar podrías á la meta oculta 950
Que ha de llevarte al celestial reposo! 951
Rompe tu corazón, vierte tu sangre 952
Y mézclala con lágrimas acerbas, 953
Lágrimas, ay, de la aflicción causada 954
Por arrepentimiento de tus viles, 955
Y de tus asquerosas impurezas, 956
Cuyo fétido hedor corrompe el alma 957
Con tan nefandos crímenes, nacidos 958
Del horrendo pecado, que á limpiarla 959
No alcanza, Fausto, compasión alguna 960
Sino la celestial misericordia 961
De tu piadoso Salvador, quien sólo 962
Con su sangre lavar puede tu culpa. 963
FAUSTO.
¿Dónde estás, Fausto? Criminal ¿qué has hecho? 964
¡Condenado estás, Fausto, condenado! 965
¡Ah, desespera y muere! ya te llama 966
Con razón el infierno, y con rugiente 967
Y formidable voz te está gritando: 968
«Ven, Fausto, ven, casi llegó tu hora», 969
Y allí Fausto se irá, cual te es debido. 970
((Mefistófilis le da un puñal).)
ANC.
¡Ah, detente, detén buen Fausto el golpe 971
Desesperado! En torno á tu cabeza 972
Miro un ángel volar, y con un cáliz 973
Lleno del puro néctar de la gracia, 974
Sobre tu alma derramarle ofrece! 975
Así, pues, pide ya misericordia, 976
La desesperación cruel, evita. 977
FAUSTO.
Oh, tú, mi dulce amigo, tus palabras, 978
Del alma dolorida son consuelo, 979
Permíteme un instante medir todo 980
El peso abrumador de mis pecados. 981
ANC.
Me voy, buen Fausto, con pesar, temiendo 982
De tu infeliz espíritu la ruina. 983
((Vase).)
FAUSTO.
Maldito Fausto, ¿dónde hallar ahora, 984
Dónde, misericordia? Me arrepiento, 985
Y sufro y desespero; sin embargo, 986
El infierno pelea con las Gracias 987
Por conquistar mi conturbado pecho. 988
¿Qué hacer para escapar de las terribles 989
Y negras asechanzas de la muerte? 990
MEF.
Fausto, traidor, arresto el alma tuya 991
Por tu desobediencia á mi potente 992
Soberano señor; álzate el punto 993
En fiera rebelión, ó en mil pedazos, 994
Sin compasión desgarraré tus carnes..... 995
FAUSTO.
Amable Mefistófilis, impetra 996
El perdón de mi injusto atrevimiento, 997
De tu señor, y con mi propia sangre 998
Confirmaré de nuevo la primera 999
Promesa que hice á Lucifer potente. 1000
MEF.
Pues hazlo sin tardar y con sincero 1001
Y leal corazón, si es que más grande 1002
Peligro tu designio no entorpece. 1003
FAUSTO.
Castiga, dulce amigo, y atormenta 1004
Con las mayores penas del infierno 1005
A ese ruin y encorvado vejestorio 1006
Que de tu Lucifer osa apartarme. 1007
MEF.
Grande es su fe, tentar no puedo su alma 1008
Mas cuanto pueda atormentar su cuerpo 1009
He de intentar, por más que valga poco. 1010
FAUSTO.
Una cosa tan solo te suplico 1011
Oh mi buen servidor, para el deseo 1012
Saciar del corazón enamorado, 1013
Y es el lograr tener de amante mía 1014
A aquella hermosa celestial Elena 1015
Que últimamente vi; sólo sus dulces 1016
Abrazos pueden extinguir del todo 1017
Los pensamientos mil que me disuaden 1018
De cumplir mi promesa y sostenerme 1019
En el irrevocable juramento 1020
Que presté á Lucifer. 1021
MEF.
Eso que pides
O cualquier otra cosa que apetezcas 1022
Será cumplido en un guiñar de ojos. 1023
((Vuelve ELENA).)
FAUSTO.
¿Es esa hermosa faz la que mil naves 1024
Lanzó á la mar, la que abrasó las torres 1025
Altísimas de Ilión? Elena, hermosa 1026
Hazme inmortal con un divino beso. 1027
((La besa).)
El alma mía sorbe con sus labios. 1028
¡Miradla adonde vuela! Ven, Elena, 1029
Ven y devuélveme ya el alma mía, 1030
Aquí quiero vivir, que en esos labios 1031
Entero el cielo está y es miserable 1032
Y vil escoria, cuanto no es Elena. 1033
Yo para ti he de ser un nuevo Páris, 1034
Y por tu dulce amor en vez de Troya 1035
A Wertemberg saquearé, y al débil 1036
Menelao retaré, con tus colores, 1037
Ornando mi plumífera cimera. 1038
Sí, yo heriré el talón al propio Aquiles, 1039
Volviendo por un beso de mi Elena. 1040
¡Oh, tú eres más etérea, más hermosa, 1041
Que el aire vespertino, engalanado 1042
Con la remota luz de mil estrellas; 1043
Más radiante eres tú que la aureola 1044
Del flamígero Júpiter, el día 1045
Que á la infeliz Semele aparecióse; 1046
Más bella que el monarca de los cielos 1047
En los lascivos y verúleos brazos 1048
De la ninfa Aretusa, y nadie, nadie, 1049
Más que tú habrá de ser amante mía! 1050
((Vanse).)

ESCENA II

((Entra el ANCIANO).)
ANCIANO
¡Hombre maldito, miserable Fausto, 1051
Que el alma condenada has excluído 1052
De la gracia del cielo y te alejaste 1053
Del trono en que se asienta su justicia. 1054
((Entran diablos))
FAUSTO.
Satanás ya comienza con su orgullo 1055
A tentarme; mas como en este horno 1056
Dios probará mi fe, mi fe sin duda, 1057
Triunfará sobre ti, maldito infierno. 1058
Ambiciosos demonios, ves cuán dulce 1059
Sonríe el cielo á la amenaza vuestra. 1060
¡Cómo ríe y desprecia vuestras iras! 1061
¡Atrás, infierno, ¡atrás! Desde aquí mismo 1062
Hasta mi Dios levantaré mi vuelo. 1063
((Vanse por un lado el anciano y por el otro los diablos).)

ESCENA III

((Entra FAUSTO con ESTUDIANTES))
FAUSTO.
¡Ah, señores!
1.er EST.
¿Qué tiene Fausto?
FAUSTO.
¡Ah, mi querido compañero, si hubiese vivido contigo, viviría todavía! ¡Mientras que ahora muero eternamente! ¡Mira! ¿no viene? ¿no viene?
2.º EST.
¿Qué quiere decir Fausto?
3.er EST.
Probablemente es algún trastorno, hijo de su extrema soledad.
1.er EST.
Entonces busquemos médicos que le curen. Será sólo un empacho; no temas, hombre.
FAUSTO.
Un empacho de pecado mortal que ha condenado mi cuerpo y mi alma juntos.
2.º EST.
Entonces, Fausto, alza los ojos al cielo; no olvides que la clemencia de Dios es infinita.
FAUSTO.
Mas la culpa de Fausto nunca podrá ser perdonada. La serpiente que tentó á Eva podrá salvarse, pero no Fausto. Ah, señores, oidme con paciencia y no tembléis escuchando mis palabras. Aunque mi corazón palpita y se estremece al recordar que he sido aquí estudiante durante treinta años, ¡ah, ojalá nunca hubiere visto Wertemberg, ni jamás leído un libro! De los prodigios que he hecho, toda la Germánia, sí, y el mundo entero, pueden dar testimonio; más por ellos Fausto ha perdido á la vez la Germánia y el mundo, sí, y hasta el mismo cielo; el cielo, el asiento de Dios, el trono de los bienaventurados, el reino de la alegría, y debe habitar por siempre en el infierno, el infierno, ¡ah, el infierno por siempre! Caros amigos, ¿qué será de Fausto en el infierno para siempre?
3.er EST.
Entonces, Fausto, invocad á Dios.
FAUSTO.
¡A Dios de quien Fausto ha abjurado! ¡Dios, de quien Fausto ha blasfemado! ¡Ah, Dios mío, quisiera llorar!, ¡pero el diablo retiene mis lágrima! ¡Brota sangre en vez de lágrimas! ¡Sí, vida y alma! ¡Oh, él paraliza mi lengua! ¡Quisiera elevar mis manos; pero mirad, me las sujetan, me las sujetan!
TODOS.
¿Quién, Fausto?
FAUSTO.
Lucifer y Mefistófilis. ¡Ah, señores, les di mi alma á cambio de mis artes!
TODOS.
¡Dios lo veda!
FAUSTO.
Dios lo veda, sí, pero Fausto lo ha hecho; por el vano placer de veinticuatro años, Fausto ha perdido la eterna dicha y alegría. Le escribí un contrato con mi propia sangre; el plazo expira, el momento llegará y él me llevará.
1.er EST.
¿Porqué Fausto no nos dijo eso antes, y entonces hubieran podido rezar por ti sacerdotes?
FAUSTO.
Muchas veces pensé hacerlo, pero el diablo me amenazaba con hacerme trizas, si nombraba á Dios, y con llevarse mi cuerpo y mi alma, si siquiera daba oídos á sacerdotes, y ahora es demasiado tarde. Señores, apartad ó pereceréis conmigo.
2.º EST.
¡Oh! ¿qué haremos para salvar á Fausto?
FAUSTO.
No os ocupéis de mí; poneos en salvo, y marchaos.
3.er EST.
Dios me dará fortaleza; yo me quedo con Fausto.
1.er EST.
No tientes á Dios, caro amigo; pero vamos á la inmediata estancia, y allí roguemos por él.
FAUSTO.
Sí, rogad por mí, rogad por mí; y por más ruido que oigáis, no acudáis á mí, pues nada puede rescatarme.
2.º EST.
Ruega tú, y nosotros rogaremos para que Dios tenga misericordia de ti.
FAUSTO.
Señores, adiós: si vivo hasta mañana, os visitaré; si no, Fausto estará en el infierno.
TODOS.
Fausto, adiós.
((Vanse los estudiantes. El reloj da las once).)
FAUSTO.
¡Ah, Fausto, Fausto sólo ya una hora 1064
Te queda por vivir, y en cuanto expire 1065
Condenado serás eternamente! 1066
Siempre móviles astros celestiales, 1067
Quietos quedad para que cese el tiempo, 1068
Y no llegue jamás la media noche. 1069
Y tú, del universo ojo radiante, 1070
Surge, surge de nuevo y haz que dure 1071
Perpetuo el día, ó deja que esta hora 1072
Un año sea, un mes, una semana, 1073
Un día natural, para que Fausto 1074
Se pueda arrepentir y el alma salve. 1075
¡O lente, lente currite noctis equi! 1076
Mas las estrellas giran, vuela el tiempo 1077
Y el reloj va á sonar, y vendrá el diablo, 1078
Y el triste Fausto condenarse debe. 1079
¡Volaré hacia mi Dios! ¿Quién de mí tira? 1080
¡Mira, mira en el alto firmamento 1081
Brotar de Cristo la divina sangre! 1082
Una gota mi alma salvaría, 1083
Media gota, no más: ¡ah Cristo mío! 1084
¡Ah, no así el corazón me despedaces 1085
Por nombrar á mi Cristo!, todavía 1086
Le volveré a invocar. ¡Oh, de mis ansias 1087
Ten piedad, Lucifer! ¿Dónde está ahora? 1088
¡Ah, se ha marchado!; pero mira adonde 1089
Extiende Dios su vengativo brazo, 1090
Inclinando hacia ti su frente airada. 1091
Venid, venid montañas y colinas 1092
Y caed sobre mí para esconderme 1093
De ese Dios á la cólera implacable. 1094
No, no; más bien precipitarme quiero 1095
Cabeza abajo al fondo de la tierra. 1096
¡Ábrete, tierra! ¡Oh, no, no has de albergarme! 1097
Y vosotras, estrellas refulgentes, 1098
Que presidís mi triste natalicio; 1099
Cuyo influjo la muerte y el infierno 1100
Adjudicóme; arrebatad á Fausto 1101
Cual brumosa neblina á las entrañas 1102
De la remota fecundante nube, 1103
Para que luego al vomitar, abiertas, 1104
En el aire sus bocas humeantes 1105
Surjan de allí mis miembros, y mi alma 1106
Logre libre ascender hasta los cielos. 1107
((El reloj da una media hora).)
¡Ah, ya la media hora ha transcurrido! 1108
Y en un instante todo habrá pasado. 1109
¡Oh Dios! si compasión del alma mía 1110
No has de tener, por el amor siquiera 1111
Del bondadoso Cristo, cuya sangre 1112
Me rescató, por fin, á mi terrible 1113
Incesante dolor; que por mil años, 1114
Por cien mil viva Fausto en el infierno, 1115
¡Mas que se salve al fin! Oh, fin no tiene 1116
El dolor de las almas condenadas. 1117
Ah, ¿porqué fatalismo no naciste 1118
Criatura de un alma desprovista? 1119
¿O porqué es inmortal ésta que tienes? 1120
¡Ah! Si del gran Pitágoras al extraña 1121
Metempsícosis fuese verdadera, 1122
Mil alma huyera de mí, y en bestia bruta 1123
Me convirtiera yo; todos los brutos 1124
Felices son, pues al morir, sus almas 1125
Entre los elementos se disuelven, 1126
Mientras por siempre vivirá la mía 1127
¡Para ser torturada en el infierno! 1128
Malditos padres, ¡ay! que me engendraron. 1129
No, no, Fausto, maldícete á ti mismo, 1130
Maldice á Lucifer, que para siempre 1131
De los goces del cielo te ha privado. 1132
((El reloj da las doce).)
¡Oh, ya suena, ya suena! ¡cuerpo mío 1133
Vuélvete al aire, ó Lucifer sañudo 1134
Sin dilación te llevará al infierno! 1135
((Truenos y relámpagos).)
Alma mía, transfórmate en menudas 1136
Gotas de agua; cayendo al proceloso 1137
Océano, do nunca habrán de hallarte. 1138
((Entran diablos).)
¡Oh, Dios mío, Dios mío! ¡no me mires 1139
Con esa airada faz!, sierpes, culebras, 1140
¡Dejadme respirar por un instante! 1141
¡Hórrido, negro infierno, no bosteces! 1142
¡No vengas, Lucifer! ¡Todos mis libros 1143
Quemaré! ¡Mefistófilis! ¡Socorro! 1144
((Vanse diablos con Fausto).)
((Entran ESTUDIANTES).)
1.er EST.
Venid, y á Fausto á visitar corramos, 1145
Pues más terrible y espantosa noche 1146
Jamás se vió; desde que en un principio 1147
La creación del mundo comenzara, 1148
Tan espantosos gritos y lamentos 1149
Se escucharon jamás; rogad al cielo 1150
Que el doctor del peligro haya escapado. 1151
2.º EST.
¡Oh cielo, ampáranos! Mirad, amigos, 1152
Aquí de Fausto están los rotos miembros 1153
Destrozados por mano de la muerte. 1154
3.er EST.
Los diablos á que Fausto obedecía 1155
Le han puesto así, pues entre doce y una 1156
De la noche, yo creo haberle oído 1157
Gritar, y á voces implorar socorro, 1158
Mientras toda la casa parecía 1159
Arder en llamas, con horror tremendo 1160
De aquellos condenados enemigos. 1161
2.º EST.
Bien, señores, entonces aunque Fausto 1162
Tuvo tal fin, que toda alma cristiana 1163
Sólo al pensar en ello se conduele, 1164
En vista de que fué docto estudiante. 1165
En germanas escuelas admirado 1166
Por su saber profundo y portentoso, 1167
A sus despedazados miembros demos 1168
Debida sepultura, y concurramos 1169
Todos los estudiantes revestidos 1170
De negro luto á su penoso entierro. 1171
((Entra el CORO).)
CORO.
Cortada está la rama que pudiera 1172
Derecha haber crecido, y abrasado 1173
Está ya el ramo del laurel de Apolo, 1174
Que algún día brotó sobre la frente 1175
De este sabio mortal. Marchóse Fausto; 1176
Ved su infernal caída; su terrible, 1177
Su diabólica suerte, al sabio debe 1178
Exhortarle á admirar sólo el arcano 1179
De las cosas vedadas, cuya obscura 1180
Profundidad á tan audaces genios 1181
Tiéntalos á probar aún más de aquello 1182
Que el poder celestial permite al hombre. 1183
((Vase).)
Terminat hora diem; terminat auctor opus. 1184