Félix Lope de Vega y Carpio

Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo

Lope de Vega, Arte nuevo de hacer comedias, M.G. Profeti (ed.), Nápoles, Liguori, 1999.

Joan Oleza Simó (Investigador principal) Revenga García, Nadia (Revisor)

Español · Verso · 388 versos

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Acto I

(Dirigido a la Academia de Madrid)
Mándanme, ingenios nobles, flor de España
(que en esta junta y Academia insigne 2
en breve tiempo excederéis no solo 3
a las de Italia, que, envidiando a Grecia, 4
ilustró Cicerón del mismo nombre, 5
junto al Averno lago, sino a Atenas, 6
adonde en su platónico Liceo 7
se vio tan alta junta de filósofos), 8
que un arte de comedias os escriba, 9
que al estilo del vulgo se reciba. 10
Fácil parece este sujeto, y fácil 11
fuera para cualquiera de vosotros, 12
que ha escrito menos de ellas y más sabe 13
del arte de escribirlas y de todo: 14
que lo que a mí me daña en esta parte 15
es haberlas escrito sin el arte. 16
No porque yo ignorase los preceptos, 17
gracias a Dios, que ya, tirón gramático, 18
pasé los libros que trataban de esto 19
antes que hubiese visto al sol diez veces 20
discurrir desde el Aries a los Peces, 21
mas porque, en fin, hallé que las comedias 22
estaban en España en aquel tiempo 23
no como sus primeros inventores 24
pensaron que en el mundo se escribieran, 25
mas como las trataron muchos bárbaros 26
que enseñaron el vulgo a sus rudezas; 27
y así se introdujeron de tal modo, 28
que quien con arte agora las escribe 29
muere sin fama y galardón, que puede, 30
entre los que carecen de su lumbre, 31
más que razón y fuerza, la costumbre. 32
Verdad es que yo he escrito algunas veces 33
siguiendo el arte que conocen pocos; 34
mas luego que salir por otra parte 35
veo los monstruos de apariencias llenos, 36
adonde acude el vulgo y las mujeres, 37
que este triste ejercicio canonizan, 38
a aquel hábito bárbaro me vuelvo; 39
y cuando he de escribir una comedia, 40
encierro los preceptos con seis llaves, 41
saco a Terencio y Plauto de mi estudio, 42
para que no me den voces, que suele 43
dar gritos la verdad en libros mudos, 44
y escribo por el arte que inventaron 45
los que el vulgar aplauso pretendieron; 46
porque, como las paga el vulgo, es justo 47
hablarle en necio para darle gusto. 48
Ya tiene la comedia verdadera 49
su fin propuesto, como todo género 50
de poema o poesis, y este ha sido 51
imitar las acciones de los hombres 52
y pintar de aquel siglo las costumbres. 53
También cualquiera imitación poética 54
se hace de tres cosas, que son plática, 55
verso dulce, armonía, o sea la música, 56
que en esto fue común con la tragedia; 57
solo diferenciándola en que trata 58
las acciones humildes y plebeyas, 59
y la tragedia las reales y altas. 60
¡Mirad si hay en las nuestras pocas faltas! 61
“Acto” fueron llamadas, porque imitan 62
las vulgares acciones y negocios. 63
Lope de Rueda fue en España ejemplo 64
de estos preceptos, y hoy se ven impresas 65
sus comedias de prosa, tan vulgares 66
que introduce mecánicos oficios 67
y el amor de una hija de un herrero; 68
de donde se ha quedado la costumbre 69
de llamar “entremeses” las comedias 70
antiguas donde está en su fuerza el arte, 71
siendo una acción y entre plebeya gente, 72
porque entremés de rey jamás se ha visto. 73
Y aquí se ve que el arte, por bajeza 74
de estilo, vino a estar en tal desprecio, 75
y el rey en la comedia para el necio. 76
Aristóteles pinta en su Poética , 77
puesto que escuramente, su principio, 78
la contienda de Atenas y Megara 79
sobre cuál de ellos fue inventor primero; 80
los megarenses dicen que Epicarmo, 81
aunque Atenas quisiera que Magnetes. 82
Elio Donato dice que tuvieron 83
principio en los antiguos sacrificios, 84
da por autor de la tragedia Tespis, 85
siguiendo a Horacio, que lo mismo afirma, 86
como de las comedias a Aristófanes. 87
Homero, a imitación de la comedia, 88
la Odisea compuso, mas la Ilíada 89
de la tragedia fue famoso ejemplo, 90
a cuya imitación llamé “epopeya” 91
a mi Jerusalén , y añadí “trágica”; 92
y así a su Infierno , Purgatorio y Cielo 93
del célebre poeta Dante Alígero 94
llaman Comedia todos comúnmente, 95
y el Maneti en su prólogo lo siente. 96
Ya todos saben que silencio tuvo, 97
por sospechosa, un tiempo la comedia, 98
y que de allí nació también la sátira, 99
que, siendo más cruel, cesó más presto, 100
y dio licencia a la comedia nueva. 101
Los coros fueron los primeros; luego 102
de las figuras se introdujo el número; 103
pero Menandro, a quien siguió Terencio, 104
por enfadosos despreció los coros. 105
Terencio fue más visto en los preceptos, 106
pues que jamás alzó el estilo cómico 107
a la grandeza trágica, que tantos 108
reprehendieron por vicioso en Plauto, 109
porque en esto Terencio fue más cauto. 110
Por argumento la tragedia tiene 111
la historia, y la comedia el fingimiento; 112
por eso fue llamada “planipedia”, 113
del argumento humilde, pues la hacía 114
sin coturno y teatro el recitante. 115
Hubo comedias paliatas, mimos, 116
togatas, atelanas, tabernarias, 117
que también eran, como agora, varias. 118
Con ática elegancia los de Atenas 119
reprehendían vicios y costumbres 120
con las comedias, y a los dos autores, 121
del verso y de la acción, daban sus premios. 122
Por eso Tulio las llamaba “espejo 123
de las costumbres y una viva imagen 124
de la verdad”, altísimo atributo, 125
en que corre parejas con la historia: 126
¡mirad si es digna de corona y gloria! 127
Pero ya me parece estáis diciendo 128
que es traducir los libros y cansaros 129
pintaros esta máquina confusa. 130
Creed que ha sido fuerza que os trujese 131
a la memoria algunas cosas de estas, 132
porque veáis que me pedís que escriba 133
Arte de hacer comedias en España, 134
donde cuanto se escribe es contra el arte; 135
y que decir cómo serán agora 136
contra el antiguo, y que en razón se funda, 137
es pedir parecer a mi experiencia, 138
no al arte, porque el arte verdad dice 139
que el ignorante vulgo contradice. 140
Si pedís arte, yo os suplico, ingenios, 141
que leáis al doctísimo utinense 142
Robortelio, y veréis, Sobre Aristóteles 143
y aparte, en lo que escribe De comedia , 144
cuanto por muchos libros hay difuso; 145
que todo lo de agora está confuso. 146
Si pedís parecer de las que agora 147
están en posesión, y que es forzoso 148
que el vulgo con sus leyes establezca 149
la vil quimera de este monstruo cómico, 150
diré el que tengo, y perdonad, pues debo 151
obedecer a quien mandarme puede, 152
que, dorando el error del vulgo, quiero 153
deciros de qué modo las querría, 154
ya que seguir el arte no hay remedio, 155
en estos dos extremos dando un medio. 156
Elíjase el sujeto, y no se mire 157
(perdonen los preceptos) si es de reyes, 158
aunque por esto entiendo que el prudente 159
Filipo, rey de España y señor nuestro, 160
en viendo un rey en ellos, se enfadaba: 161
o fuese el ver que al arte contradice, 162
o que la autoridad real no debe 163
andar fingida entre la humilde plebe. 164
Esto es volver a la comedia antigua, 165
donde vemos que Plauto puso dioses, 166
como en su Anfitrión lo muestra Júpiter. 167
Sabe Dios que me pesa de aprobarlo, 168
porque Plutarco, hablando de Menandro, 169
no siente bien de la comedia antigua; 170
mas pues del arte vamos tan remotos, 171
y en España le hacemos mil agravios, 172
cierren los doctos esta vez los labios. 173
Lo trágico y lo cómico mezclado, 174
y Terencio con Séneca, aunque sea 175
como otro Minotauro de Pasife, 176
harán grave una parte, otra ridícula; 177
que aquesta variedad deleita mucho: 178
buen ejemplo nos da naturaleza, 179
que por tal variedad tiene belleza. 180
Adviértase que solo este sujeto 181
tenga una acción, mirando que la fábula 182
de ninguna manera sea episódica; 183
quiero decir inserta de otras cosas 184
que del primero intento se desvíen; 185
ni que de ella se pueda quitar miembro 186
que del contexto no derribe el todo. 187
No hay que advertir que pase en el período 188
de un sol, aunque es consejo de Aristóteles, 189
porque ya le perdimos el respeto 190
cuando mezclamos la sentencia trágica 191
a la humildad de la bajeza cómica. 192
Pase en el menos tiempo que ser pueda, 193
si no es cuando el poeta escriba historia 194
en que hayan de pasar algunos años, 195
que estos podrá poner en las distancias 196
de los dos actos, o si fuere fuerza 197
hacer algún camino una figura; 198
cosa que tanto ofende a quien lo entiende, 199
pero ¡no vaya a verlas quien se ofende! 200
¡Oh, cuántos de este tiempo se hacen cruces 201
de ver que han de pasar años en cosa 202
que un día artificial tuvo de término, 203
que aun no quisieron darle el matemático! 204
Porque, considerando que la cólera 205
de un español sentado no se templa 206
si no le representan en dos horas 207
hasta el final juicio desde el génesis, 208
yo hallo que si allí se ha de dar gusto, 209
con lo que se consigue es lo más justo. 210
El sujeto elegido escriba en prosa, 211
y en tres actos de tiempo le reparta, 212
procurando, si puede, en cada uno 213
no interrumpir el término del día. 214
El capitán Virués, insigne ingenio, 215
puso en tres actos la comedia, que antes 216
andaba en cuatro, como pies de niño, 217
que eran entonces niñas las comedias; 218
y yo las escribí, de once y doce años, 219
de a cuatro actos y de a cuatro pliegos, 220
porque cada acto un pliego contenía; 221
y era que entonces en las tres distancias 222
se hacían tres pequeños entremeses 223
y agora apenas uno, y luego un baile, 224
aunque el baile lo es tanto en la comedia, 225
que le aprueba Aristóteles, y tratan 226
Ateneo, Platón y Jenofonte, 227
puesto que reprehende el deshonesto, 228
y por esto se enfada de Calípides, 229
con que parece imita el coro antiguo. 230
Dividido en dos partes el asunto, 231
ponga la conexión desde el principio, 232
hasta que vaya declinando el paso; 233
pero la solución no la permita, 234
hasta que llegue a la postrera scena; 235
porque en sabiendo el vulgo el fin que tiene, 236
vuelve el rostro a la puerta y las espaldas 237
al que esperó tres horas cara a cara: 238
que no hay más que saber que en lo que para. 239
Quede muy pocas veces el teatro 240
sin persona que hable, porque el vulgo 241
en aquellas distancias se inquieta 242
y gran rato la fábula se alarga; 243
que, fuera de ser esto un grande vicio, 244
aumenta mayor gracia y artificio. 245
Comience, pues, y con lenguaje casto 246
no gaste pensamientos ni conceptos 247
en las cosas domésticas, que solo 248
ha de imitar de dos o tres la plática; 249
mas cuando la persona que introduce 250
persuade, aconseja o disuade, 251
allí ha de haber sentencias y conceptos, 252
porque se imita la verdad sin duda, 253
pues habla un hombre en diferente estilo 254
del que tiene vulgar cuando aconseja, 255
persuade o aparta alguna cosa. 256
Dionos ejemplo Arístides retórico, 257
porque quiere que el cómico lenguaje 258
sea puro, claro, fácil, y aun añade 259
que se tome del uso de la gente, 260
haciendo diferencia al que es político; 261
porque serán entonces las dicciones 262
espléndidas, sonoras y adornadas. 263
No traya la Escritura, ni el lenguaje 264
ofenda con vocablos exquisitos, 265
porque si ha de imitar a los que hablan, 266
no ha de ser por Pancayas, por Metauros, 267
hipogrifos, semones y centauros. 268
Si hablare el rey, imite cuanto pueda 269
la gravedad real; si el viejo hablare, 270
procure una modestia sentenciosa; 271
describa los amantes con afectos 272
que muevan con extremo a quien escucha. 273
Los soliloquios pinte de manera 274
que se transforme todo el recitante, 275
y con mudarse a sí, mude al oyente; 276
pregúntese y respóndase a sí mismo; 277
y si formare quejas, siempre guarde 278
el debido decoro a las mujeres. 279
Las damas no desdigan de su nombre; 280
y si mudaren traje, sea de modo 281
que pueda perdonarse, porque suele 282
el disfraz varonil agradar mucho. 283
Guárdese de imposibles, porque es máxima 284
que solo ha de imitar lo verisímil. 285
El lacayo no trate cosas altas, 286
ni diga los conceptos que hemos visto 287
en algunas comedias extranjeras. 288
Y de ninguna suerte la figura 289
se contradiga en lo que tiene dicho; 290
quiero decir, se olvide, como en Sófocles 291
se reprehende no acordarse Edipo 292
del haber muerto por su mano a Layo. 293
Remátense las scenas con sentencia, 294
con donaire, con versos elegantes, 295
de suerte que, al entrarse el que recita, 296
no deje con disgusto el auditorio. 297
En el acto primero ponga el caso, 298
en el segundo enlace los sucesos, 299
de suerte que hasta el medio del tercero 300
apenas juzgue nadie en lo que para; 301
engañe siempre el gusto, y donde vea 302
que se deja entender alguna cosa, 303
dé muy lejos de aquello que promete. 304
Acomode los versos con prudencia 305
a los sujetos de que va tratando: 306
las décimas son buenas para quejas; 307
el soneto está bien en los que aguardan; 308
las relaciones piden los romances, 309
aunque en otavas lucen por extremo; 310
son los tercetos para cosas graves, 311
y para las de amor las redondillas. 312
Las figuras retóricas importan, 313
como repetición o anadiplosis; 314
y en el principio de los mismos versos 315
aquellas relaciones de la anáfora, 316
las ironías y adubitaciones, 317
apóstrofes también y exclamaciones. 318
El engañar con la verdad es cosa 319
que ha parecido bien, como lo usaba 320
en todas sus comedias Miguel Sánchez, 321
digno por la invención de esta memoria. 322
Siempre el hablar equívoco ha tenido, 323
y aquella incertidumbre anfibológica, 324
gran lugar en el vulgo, porque piensa 325
que él solo entiende lo que el otro dice. 326
Los casos de la honra son mejores, 327
porque mueven con fuerza a toda gente; 328
con ellos, las acciones virtuosas, 329
que la virtud es dondequiera amada, 330
pues que vemos, si acaso un recitante 331
hace un traidor, es tan odioso a todos 332
que lo que va a comprar no se lo venden, 333
y huye el vulgo de él cuando le encuentra; 334
y si es leal, le prestan y convidan, 335
y hasta los principales le honran y aman, 336
le buscan, le regalan y le aclaman. 337
Tenga cada acto cuatro pliegos solos, 338
que doce están medidos con el tiempo 339
y la paciencia del que está escuchando. 340
En la parte satírica no sea 341
claro ni descubierto, pues que sabe 342
que por ley se vedaron las comedias 343
por esta causa en Grecia y en Italia; 344
pique sin odio, que si acaso infama, 345
ni espere aplauso ni pretenda fama. 346
Estos podéis tener por aforismos 347
los que del arte no tratáis antiguo, 348
que no da más lugar agora el tiempo. 349
Pues lo que les compete a los tres géneros 350
del aparato que Vitruvio dice, 351
toca al autor, como Valerio Máximo, 352
Pedro Crinito, Horacio en sus Epístolas , 353
y otros los pintan con sus lienzos y árboles, 354
cabañas, casas y fingidos mármoles. 355
Los trajes nos dijera Julio Póllux, 356
si fuera necesario, que en España 357
es de las cosas bárbaras que tiene 358
la comedia presente recebidas: 359
sacar un turco un cuello de cristiano, 360
y calzas atacadas un romano. 361
Mas ninguno de todos llamar puedo 362
más bárbaro que yo, pues contra el arte 363
me atrevo a dar preceptos, y me dejo 364
llevar de la vulgar corriente adonde 365
me llamen ignorante Italia y Francia. 366
Pero ¿qué puedo hacer, si tengo escritas, 367
con una que he acabado esta semana, 368
cuatrocientas y ochenta y tres comedias? 369
Porque, fuera de seis, las demás todas 370
pecaron contra el arte gravemente. 371
Sustento, en fin, lo que escribí, y conozco 372
que, aunque fueran mejor de otra manera, 373
no tuvieran el gusto que han tenido, 374
porque a veces lo que es contra lo justo 375
por la misma razón deleita el gusto. 376
Humanæ cur sit speculum comoedia vitæ, 377
quæve ferat iuveni commoda, quæve seni, 378
quid præter lepidosque sales, excultaque verba, 379
et genus eloquii purius inde petas, 380
quæ gravia in mediis ocurrant lusibus, et quæ 381
iucundis passim seria mixta iocis, 382
quam sint fallaces servi, quam improba semper 383
fraudeque et omnigenis fœmina plena dolis; 384
quam miser, infelix, stultus et ineptus amator, 385
quam vix succedant, quæ bene cœpta putes. 386
Oye atento, y del arte no disputes; 387
que en la comedia se hallará de modo, 388
que, oyéndola, se pueda saber todo. 389